En el marco de los premios Pasaporte Abierto organizados por la Organización Mundial de Periodismo Turístico, tuve el placer de visitar junto a la delegación internacional de periodistas dos hoteles de la cadena Bern en Panamá.
Allí conocimos a Leslie Chacón de Castro, Directora de Relaciones Públicas y Medios de Comunicación de la firma, quien nos recibió amorosamente tanto en el The Westin Playa Bonita Panama como en el Gamboa Rainforest Reserve. Ambos hoteles son, sin exagerar, sitios soñados.

Westin se destaca por la elegancia de sus espacios, sus piscinas y las vistas a Playa Bonita. La gastronomía es una explosión de sabor al paladar. Para quien es alérgica al pescado y a todo tipo de frutos de mar, encontrar un lugar con otras opciones gastronómicas es un punto a favor. Cenar casi al lado del mar, escuchando el sonido de un saxofón y con un clima agradable, se convierte casi en una experiencia religiosa.






Sin dudas, el Westin es de esos hoteles que no se olvidan y se recomiendan cada vez que uno recuerda o habla del viaje a Panamá y de dónde es mejor hospedarse. Porque uno no solo encuentra buen gusto y sofisticación, sino también una cálida bienvenida y una estadía para despreocuparse y dejarse llevar.
Si bien no realizamos un recorrido completo por las instalaciones, esa recepción bastó para percibir el estándar de servicio del hotel: hospitalidad, profesionalismo y una clara intención de agasajar a la prensa turística internacional que visitaba Panamá.


Desde el plano comercial, el complejo cuenta con más de 600 habitaciones y suites, posicionándose como uno de los alojamientos de playa más importantes del país. Su infraestructura está preparada tanto para el turismo vacacional internacional como para congresos y eventos corporativos, reafirmando la visión de la cadena Bern de ofrecer experiencias de alto nivel priorizando el bienestar integral del huésped, tanto local como extranjero.

Y si hablamos de alojamientos en entornos naturales espectaculares, no podemos dejar de mencionar al Gamboa Reserve. Ya desde el primer momento se respira verde, selva y el sonido del canto de los pájaros. El Gamboa Reserve es un lugar único. Desde que uno pisa por primera vez el lobby, ya tiene la certeza de que eligió bien el hospedaje y que sus días allí serán inolvidables.
Tomando un jugo fresco observo las piscinas y, si levanto un poco más la vista, puedo ver el entorno selvático que lo envuelve todo, sintiendo el privilegio de estar en un lugar encantador que combina naturaleza y placer.




Pero el Gamboa Reserve no es solo un hotel de selva: es parte de ella, porque nos acerca a conocerla y habitarla. Posee la ventaja de poder realizar múltiples actividades como senderismo, avistaje de aves y experiencias interpretativas. Cuenta con mariposario, donde uno se quedaría horas observando, un ranario que enseña lo curioso del comportamiento de estos pequeños pero vitales animales del ecosistema, y espacios donde pueden apreciarse perezosos, especie emblemática de la fauna panameña que despierta ternura y admiración.







En lo que respecta a la atención hacia nuestra delegación, la experiencia también fue profundamente cuidada. La presencia constante de Leslie durante toda nuestra permanencia en el complejo, respondiendo consultas y atendiendo cada detalle con una sonrisa, reforzó esa sensación de cercanía que distingue a la cadena.
El resort dispone de alrededor de 160 habitaciones y suites integradas al entorno natural, orientadas tanto al turismo internacional amante de la biodiversidad como al visitante local que busca escapadas de descanso. Su propuesta combina hotelería, conservación ambiental y educación, alineada con una tendencia global donde el lujo también dialoga con la sostenibilidad.

Por todo ello, la OMPT oficial junto a la presidenta de OMPT Panamá hicieron entrega de una mención especial a Leslie Chacón de Castro como una forma de reconocer su labor y de impulsar que la atención continúe siendo un sello distintivo de la marca, donde la amabilidad, la eficacia y el profesionalismo caminan de la mano.
Dos hoteles, dos escenarios completamente distintos, mar y selva, pero unidos por una misma filosofía de servicio: hacer del hospedaje una experiencia memorable para quien visita Panamá.
Por Debora Valeria Ruiz
Infoturismoargentina

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