

Catamarca tiene patrimonio, cultura, naturaleza, termalismo, vinos y una identidad propia que forman parte de la riqueza de dos localidades de Tinogasta, que se incorporaron a la Red Mundial de Destinos Emergentes de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT). Una distinción que encuentra fundamentos concretos cuando se descubre todo lo que estos pueblos tienen para ofrecer.
El Puesto y Copacabana son dos pequeños pueblos del oeste catamarqueño que quizás todavía no ocupen un lugar entre los nombres más conocidos del turismo argentino. Sin embargo, recorrerlos permite descubrir historia, paisajes, producción y experiencias que explican por qué tienen mucho para aportar al mapa turístico de Catamarca.
El 16 de septiembre de 2026, ambas localidades del departamento Tinogasta formalizaron su incorporación a la Red Mundial de Destinos Emergentes de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT).
La firma se realizó en el Museo del Sabor de Tinogasta, durante el 12.º Foro Internacional de Líderes del Turismo, y contó con la presencia del intendente Ernesto Andrada, el secretario de Turismo y autoridades municipales y del Concejo Deliberante.
Por parte de la OMPT participaron su presidente, Miguel Ledhesma; la directora de la organización en Argentina, María Ulivi; y Debora Ruiz, directora de Infoturismoargentina y coordinadora del tramo Catamarca del Fampress internacional 2026. También acompañaron los periodistas turísticos que integraban la delegación, estudiantes de la carrera de Turismo, representantes de agencias de viajes y miembros de la prensa local.
El encuentro reunió así al sector público, el turismo, la comunicación y la formación académica alrededor de dos comunidades que comienzan una nueva etapa de proyección.
EL PUESTO: ADOBE, VINOS E HISTORIAS






A pocos kilómetros de la ciudad de Tinogasta, El Puesto conserva una estrecha relación con la historia y la producción del Valle de Abaucán.
Uno de sus sitios emblemáticos es el Oratorio de los Orquera, integrante de la Ruta del Adobe. La construcción, que data aproximadamente de 1740, presenta una particularidad que la diferencia de otros edificios históricos de la zona: sus paredes no fueron levantadas con los tradicionales bloques de adobe, sino mediante moldes de madera que se iban rellenando hasta conformar una estructura prácticamente de una sola pieza.
En su interior, antiguas imágenes religiosas, objetos y relatos familiares permiten acercarse a otra época y comprender que detrás de la arquitectura existe una memoria que continúa formando parte de la identidad del pueblo.
Pero El Puesto también encuentra en el vino una manera de contar su presente. Allí funciona la Bodega Calle Oscura, un emprendimiento familiar que produce los vinos Mulánima y abre sus puertas a través de visitas y degustaciones. La propuesta suma el enoturismo a un territorio donde la vid forma parte del paisaje y de su historia productiva.
El Monumento al Viñatero refuerza ese vínculo con una actividad profundamente arraigada en esta región catamarqueña, mientras que los caminos y paisajes del entorno invitan a descubrir el pueblo sin apuros.
La posibilidad de permanecer en El Puesto se complementa con pequeños alojamientos, entre ellos Cabañas y Posada Los Orquera, ubicadas muy cerca del histórico oratorio, además de otras propuestas que acompañan el desarrollo turístico de la localidad.
COPACABANA: COLOR, PATRIMONIO Y NATURALEZA










En Copacabana hay una postal que difícilmente pase inadvertida: la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria.
Su fachada de un rosado intenso, casi fucsia, rompe con los tonos terrosos del paisaje y la convierte en uno de los puntos visualmente más llamativos del pueblo. La iglesia encuentra además un marco especial en su plaza, prolija, muy bien cuidada y con sus espacios verdes mantenidos.
La sencillez del templo, su color vibrante y el cuidado de todo el entorno terminan conformando una imagen con personalidad propia.
Copacabana suma además patrimonio histórico y religioso, junto con testimonios de su pasado ferroviario conservados en la antigua estación.
Naturaleza y recreación aparecen también en el Ecoparque Andalucas, donde el puente colgante sobre el río Colorado se presenta como uno de sus elementos más característicos y suma otra alternativa para disfrutar del paisaje.
Otro de los atractivos de Copacabana es el Complejo Termal La Aguadita, que tuvimos oportunidad de conocer durante el recorrido del Fampress. A diferencia de lo que suele imaginarse al hablar de termalismo, sus aguas no son calientes. Su temperatura resulta agradable para refrescarse y disfrutarlas especialmente durante el verano o en jornadas de altas temperaturas. El complejo dispone de piletas, quinchos, asadores, baños y vestuarios en un entorno que invita a pasar varias horas en contacto con la naturaleza. La incorporación de una cafetería, buffet o pequeña proveeduría sería un complemento interesante para mejorar aún más la experiencia de quienes deciden pasar allí buena parte del día.
La vitivinicultura también está presente en Copacabana. Bodega El Hueso, aunque no formó parte de los establecimientos visitados durante el Fampress, integra la oferta productiva y enoturística de la localidad.
A esto se suman alternativas de caminatas y trekking y distintas posibilidades de alojamiento, entre ellas Hostería Antigal, Hostal Della Mónica, Munay EcoHostal y El Solar de los Olivos, entre otras, que permiten pensar en un visitante que no necesariamente esté de paso, sino que pueda elegir quedarse y conocer el territorio con más tiempo.
DOS PUEBLOS CON RAZONES PARA EMERGER.
La incorporación de El Puesto y Copacabana a la Red Mundial de Destinos Emergentes encuentra fundamentos concretos.
El Puesto aporta patrimonio, Ruta del Adobe, vinos, historias y paisaje. Copacabana suma patrimonio religioso, naturaleza, termalismo, memoria ferroviaria, producción y espacios recreativos. Dos perfiles diferentes que, dentro de un mismo departamento, amplían las posibilidades para quien busca conocer una Catamarca más allá de sus circuitos tradicionales.
El desafío que comienza ahora será transformar esta mayor visibilidad en oportunidades para las comunidades, acompañando el crecimiento turístico con mejores servicios y preservando al mismo tiempo la tranquilidad, las costumbres y la identidad que caracterizan a estos pueblos.
Porque incorporarse a una red internacional de destinos emergentes no significa comenzar de cero ni inventar atractivos donde no los hay.
El Puesto y Copacabana ya tienen historia, patrimonio, producción, naturaleza y experiencias para compartir. Lo que comienza a emerger ahora es la posibilidad de que cada vez más viajeros sepan que están allí.
Por Débora Ruiz | Infoturismoargentina
Deja un comentario