InfoTurismoArgentina es un medio periodístico especializado en turismo y cultura, con base en Argentina y proyección internacional. Difundimos destinos, experiencias, patrimonio y eventos turísticos desde una mirada federal, promoviendo el intercambio entre viajeros, periodistas, organismos y referentes del sector de distintos países. Nuestro compromiso es comunicar historias que inspiren a descubrir el mundo, sin perder de vista nuestras raíces y la identidad de cada comunidad.
El 3 de febrero de 2026 marcó un paso significativo para el desarrollo turístico de Panamá. Ese día, la histórica localidad caribeña de Portobelo, ubicada en la provincia de Colón, fue incorporada oficialmente a la Red Mundial de Destinos Emergentes, programa impulsado por la Organización Mundial de Periodismo Turístico que promueve comunidades con patrimonio identitario y potencial de crecimiento sostenible. La firma se llevó a cabo en Marina Linton Bay y fue encabezada por el presidente y fundador de la OMPT, Miguel Ledhesma, junto a Cristóbal Valencia Jiménez, presidente de la Cámara de Turismo de Portobelo Costa Arriba, quienes formalizaron la adhesión del destino a esta plataforma de cooperación internacional orientada a fortalecer la visibilidad, la capacitación y el posicionamiento de territorios con fuerte impronta cultural.
HISTORIA VIVA, INTEGRACIÓN Y DESARROLLO COMUNITARIO Portobelo no necesita presentación para quienes valoran los destinos atravesados por la memoria. Sus emblemáticas fortificaciones coloniales, como el histórico Fuerte San Jerónimo, dialogan con otros espacios profundamente arraigados en la vida local, como la Iglesia del Cristo Negro, epicentro de una de las devociones más convocantes de Panamá. La identidad cultural también se expresa en ámbitos como en el Museo de la Memoria Afropanameña, la Casa Congo, guardiana de las tradiciones afrodescendientes, y en iniciativas comunitarias como la llamada Escuelita del Ritmo, donde niños y jóvenes mantienen viva la herencia musical del lugar.
Iglesia del Cristo NegroMuseo de la Memoria Afropanameña La Escuelita del Ritmo Fuerte San Jerónimo Casa de Cultura Congo
A ello se suman gestos e historias valiosas, como el de una vecina que durante el receso escolar brinda clases particulares de apoyo, reafirmando el rol social de la comunidad en la formación de las nuevas generaciones.
La cotidianeidad del destino se completa con postales que forman parte de su esencia: antiguos colectivos locales que, aunque modestos, conectan Portobelo con la ciudad de Colón; mujeres que ofrecen artesanías frente al museo; vendedores de billetes de lotería en la plaza central; y puestos de rosarios y objetos devocionales vinculados al Cristo Negro, ubicados en las inmediaciones de su iglesia. En este entramado de historia, fe, cultura viva y organización comunitaria, la incorporación de Portobelo a la Red Mundial de Destinos Emergentes cobra aún más sentido, al integrarse a un circuito latinoamericano que promueve el desarrollo turístico desde la identidad, la participación social y el fortalecimiento de sus propias raíces.
Buses de Colón
COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN COMO MOTORES DE CRECIMIENTO Uno de los ejes centrales del programa radica en el acompañamiento comunicacional que brindarán los medios y periodistas especializados que integran la OMPT, amplificando la visibilidad internacional del destino y proyectando sus atractivos hacia nuevos mercados. A ello se suma la capacitación continua destinada a residentes, emprendedores, guías y prestadores turísticos, promoviendo la profesionalización del sector y fortaleciendo el rol de la comunidad como narradora de su propio territorio, desde una mirada participativa y sostenible.
Cartelera de un bar de Portobelo donde se ofrece alojamiento y actividades turísticas y culturalesParticipando de una clase de estiramiento Grupo de niñas y niños vestidos para bailar danza Congo en una de las calles de Portobelo
UNA REFLEXIÓN FINAL SOBRE LA MEMORIA HISTÓRICA En este camino de crecimiento y proyección internacional, también emerge una observación que invita a seguir profundizando el trabajo patrimonial en el destino. Durante el recorrido, uno de los espacios que interpela al visitante es el denominado Cementerio Negro, conocido antiguamente como «La Negrería”, sitio donde en tiempos coloniales se concentraba y comercializaba a personas esclavizadas y que, con el paso de los años, se transformó en un cementerio. Se trata de un punto atravesado por una carga simbólica inmensa, testimonio del dolor, la resistencia y la raíz afrodescendiente que forma parte esencial de la identidad de Portobelo.
Cementerio antiguo «La Negrería» La maleza y la basura tapan lo que debería ser un espacio de memoria y respeto para quienes aquí están enterrados.
Su estado actual plantea la oportunidad de avanzar en tareas de mantenimiento, señalización y puesta en valor que permitan jerarquizarlo como un espacio icónico para la reflexión, la oración y el recuerdo de quienes ya no están, integrándolo a circuitos de turismo de la memoria que acompañen, desde el respeto, la comprensión del pasado. Porque el desarrollo turístico también implica cuidar los sitios donde habita la historia más profunda de un pueblo.
Una mirada profunda sobre cómo narrar la identidad de los destinos
En la ciudad panameña de Colón se desarrolló la séptima edición del Foro Internacional de Líderes en Turismo, un espacio concebido para pensar el turismo desde una dimensión más reflexiva, donde la comunicación dejó de ser una herramienta accesoria para transformarse en protagonista dentro de la construcción de los destinos. La cita tuvo lugar en la Casa de Arte y Cultura de Colón y convocó a periodistas turísticos, comunicadores, estudiantes y profesionales del sector para repensar de qué manera narramos el patrimonio y qué lugar ocupa ese relato en la identidad de los pueblos. El evento contó con la presencia de la vicegobernadora de Colón, Marisyn Cedeño, quien aprovechó para saludar a los periodistas presentes y destacar la importancia que tiene esa labor en la difusión de un destino y su cultura.
Marisyn Cedeño, vicegobernadora de Colón, dándole la bienvenida a los periodistas de la OMPT
Hablar de patrimonio no es únicamente enumerar edificios históricos, fechar monumentos o describir celebraciones populares. El patrimonio, cuando no es interpretado ni transmitido con sensibilidad, corre el riesgo de quedar reducido a datos sueltos: un año de fundación, un estilo arquitectónico, una placa conmemorativa. Y el turismo, cuando se comunica desde ese lugar meramente informativo, pierde su capacidad de emocionar, de interpelar y de dejar huella.
Cuando el patrimonio deja de ser objeto y pasa a ser relato. Las ponencias fueron tejiendo una misma línea conceptual desde distintos enfoques. El presidente y fundador de la OMPT, Miguel Ledhesma, abrió el espacio de reflexión con la frase “El patrimonio que no se ve y del que nadie habla”, invitando a mirar aquellos relatos invisibilizados que también forman parte de la identidad y de la energía que tienen los destinos y de como vibramos en ellos.
Eliane de Souza
El foro continúo con la exposición de Eliane de Souza (Brasil), enfatizando en que “Quién cuenta la historia del destino importa tanto como la historia en sí” poniendo el acento en la responsabilidad de quien narra y en el poder que tiene la mirada del comunicador para construir sentido. La dimensión humana del patrimonio fue profundizada por Yubelkys Mejía Rincón, de República Dominicana, con una premisa tan clara como movilizadora: el verdadero patrimonio cultural del turismo no reside en los monumentos, sino en la gente, dando como ejemplo una experiencia vivida en un supermercado en Noruega.
Yubelkis Mejía Rincón
Narrativas responsables para destinos con identidad El cruce entre patrimonio, territorio y relato fue abordado por Hugo Rodríguez Chávez (México) en su ponencia sobre el legado cultural y natural como base para construir narrativas integradoras y responsables dentro de la comunicación turística. Desde Panamá, Luis Polo Roa aportó una mirada centrada en el arte de contar, remarcando que el patrimonio no necesita explicaciones rígidas, sino relatos capaces de generar conexión emocional.
Hugo Rodríguez Chávez Luis Polo Roa
Los lenguajes contemporáneos también formaron parte del debate con la presentación de Audrey Dayana Salcedo Sánchez y Edwin Adrián Camargo Guerrero, quienes en “Un viaje en 90 segundos” exploraron los desafíos de comunicar destinos en formatos breves sin perder profundidad.
Edwin Adrián Camargo y Dayana Salcedo Sánchez
Experiencias internacionales y nuevas formas de comunicar La dimensión global del foro sumó miradas diversas. Irina Grassmann (Alemania) analizó, en “Lost in translation: lo que tu destino dice… y lo que el mundo entiende”, las brechas culturales y lingüísticas que atraviesan la comunicación turística internacional. Una conferencia que nos hizo repensar en nuestro lenguaje diario y lo que damos por sentado o comprendido, cuando en realidad una misma palabra puede significar otra cosa en otro idioma o en otra cultura.
Irina Grassmann
Desde Brasil, Carmen Cândido presentó la experiencia de comunicación estratégica y colaborativa de Campos do Jordão, mientras que Renata Aquino Carraro Pierini compartió el proyecto educativo del Pasaporte Turístico de Caxias do Sul, orientado a fomentar el sentido de pertenencia desde la infancia.
Carmen Carmola CandidoRenata Aquino Carraro Pierini
La mirada territorial estuvo representada por Jacqueline Granda, quien propuso comunicar el patrimonio vivo del Ecuador desde sus comunidades, integrando geografía, cultura y tradición, comenzando su ponencia con una pregunta disparadora: ¿Cuál es el patrimonio tu estás dejando? Por su parte, Yovanny Valero (Venezuela) presentó una exposición vinculada a innovación digital y posicionamiento turístico de un pueblo, sumando la variable tecnológica al debate comunicacional.
Jacqueline Granda
Comunicar el patrimonio desde la experiencia Más allá de las herramientas, el foro dejó una enseñanza transversal para quienes ejercemos el periodismo turístico: no alcanza con informar, hay que saber interpretar. La cultura engloba múltiples dimensiones. Está en la arquitectura, sí. Pero también en la vida cotidiana, en los recuerdos de sus habitantes, en los oficios heredados, en los procesos de cambio, en las restauraciones que buscan preservar la esencia, en los recursos que sostienen la identidad local, y también en la energía que ciertos lugares despiertan cuando se los visita. Cuando logramos transmitir eso, la comunicación deja de ser promocional para transformarse en vivencial. Un espacio que interpela el rol del comunicador El foro contó con la presencia de autoridades locales, entre ellas la vicegobernadora de Colón y del presidente de la Cámara de Turismo de Portobelo, Cristóbal Valencia, quienes destacaron la importancia del trabajo periodístico en la construcción de relatos que respeten la identidad de los territorios.
Cristóbal Valencia, presidente de la cámara de turismo de Portobelo, Colón. Hablando sobre su impresión sobre el foro realizado en la Casa de Arte y Cultura de Colón.
El encuentro formó parte del calendario anual de la Organización Mundial de Periodismo Turístico, consolidándose como una instancia formativa orientada a fortalecer las prácticas comunicativas del sector. Narrar para preservar La reflexión final que dejó Colón fue tan clara como necesaria: El patrimonio que no se cuida ni comunica, se desvanece. El que no se interpreta, se vuelve lejano. Y el que no logra emocionar, difícilmente perdure en la memoria. Por eso, comunicar turismo hoy implica mucho más que difundir atractivos. Implica comprender identidades, escuchar comunidades y narrar territorios con profundidad y humanidad. Porque, en definitiva, contar el patrimonio es también contar quiénes somos.
El 30 de enero, la Ciudad de Panamá fue escenario de la 11ª edición del Premio Internacional Pasaporte Abierto, una ceremonia organizada por la Organización Mundial de Periodismo Turístico que volvió a reunir a comunicadores, creadores de contenido, instituciones y proyectos turísticos de distintos países, con el objetivo de reconocer trabajos que aportan mirada crítica, sensibilidad social, creatividad y compromiso con los territorios.
La edición 2025 se destacó no solo por la diversidad geográfica de los proyectos premiados, sino también por un anuncio clave de la organización: esta fue la última edición del Premio Internacional Pasaporte Abierto en la que se permitirán empates y menciones especiales. A partir de la próxima edición, cada categoría contará con un único ganador, reforzando el carácter competitivo y distintivo del galardón.
Isela Noriega, presidenta de Coptur y directora de OMPT Panamá junto a Miguel Ledhesma, presidente y fundador de la Organización Mundial de Periodismo Turístico.
La ceremonia comenzó con la entrega del premio en la categoría Relevancia social, donde el jurado distinguió a Hernán & Eugenia – Más que solo estelas en el agua, de Irina Grassmann, de Alemania, una obra que pone en valor las historias humanas vinculadas al agua y la movilidad. Tras este anuncio, se comunicó que el jurado resolvió otorgar un empate, reconociendo también a El Chontacuro: el Manjar Exótico de la Palma de La Chonta, de Jacqueline Granda, de Ecuador, por su aporte a la visibilización de saberes ancestrales y gastronomía identitaria.
En la categoría Reconocimiento de los otros, el premio fue para Casas de quincha: sueños tejidos en barro que sobreviven a la modernidad, de Mara Rivera, de Panamá, un trabajo que rescata técnicas constructivas tradicionales y su vínculo con la memoria colectiva.
La Originalidad tuvo como primer ganador a Sicília de carro em 5 dias: um roteiro gastronômico pelo melhor da ilha italiana, de Rapha Aretakis, de Brasil. Luego, el jurado anunció un empate y distinguió también a Pedasí, un destino para reencontrarse con la calma, de María Victoria Echeverría, de Panamá, por su narrativa sensible y su enfoque en el turismo consciente.
En Investigación periodística, el reconocimiento fue para Artesanos dominicanos: manos creativas que impulsan el turismo cultural y sostenible, de Massiel de Jesús Acosta, de República Dominicana, destacando el valor del trabajo artesanal como motor de desarrollo local.
El premio a Medio especializado en turismo destacado fue otorgado a Modoviajeok.com.ar, de Argentina, por su trayectoria y aporte sostenido a la divulgación turística.
En Fotografía con propósito, fue distinguido Tríptico de Día de Muertos, de Aleks G. Camacho, de México, una propuesta visual que combina identidad, memoria y tradición.
La categoría Video con impacto social reconoció a En la Esperanza, Intibucá: Disfrutando del Festival del Choro y del Vino, de Manuel Enrique Menjívar Flores, de Honduras, por su capacidad de mostrar el turismo como herramienta de encuentro cultural.
El premio Evento del año fue para la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, de Catamarca, Argentina. Por ser una celebración emblemática que articula identidad, cultura y turismo. El premio fue recibido por la periodista Debora Valeria Ruiz, quien realizó la cobertura periodistica durante los días que duró la Fiesta, retratando en palabras y en material audiovisual el espíritu de este evento que es el más esperado del invierno argentino.
En Contenido original en redes sociales, el primer reconocimiento fue para Te Invito a conocer San Cristóbal, Táchira, Venezuela conocida también como la ciudad Cordial, de Yovanny Valero, de Venezuela. Posteriormente, se anunció un empate, distinguiendo también a Quédate en Cúcuta…, de Audrey Dayana Salcedo Sánchez y Edwin Camargo Guerrero, de Colombia.
La categoría Mejor propuesta turística premió a Curta Caxias, de Brasil, mientras que en Destinos emergentes el reconocimiento fue para Nariño, Colombia, por su proyección y trabajo territorial.
En Emprendedores turísticos comprometidos, el galardón fue para Copa Airlines, de Panamá, destacando su rol en la conectividad regional. En Trabajo en equipo, se reconoció a la Secretaría Municipal de Turismo y Desenvolvimiento Económico de Caxias do Sul, de Brasil, y en Organismo colaborador, a Promtur, de Panamá.
Debora Valeria Ruiz, periodista y directora de Info Turismo Argentina.
Hacia el tramo final de la ceremonia se entregaron los premios más relevantes de la edición. El reconocimiento A la trayectoria fue otorgado a Carmola Cândido, de Brasil, por su recorrido y aporte sostenido al turismo y la comunicación. Finalmente, el Gran Premio Pasaporte Abierto, máxima distinción del certamen, fue para Transsandona, de Nariño, Colombia, consolidándose como el proyecto más destacado de la edición.
La 11ª edición del Premio Internacional Pasaporte Abierto cerró así una etapa del certamen, marcada por la diversidad de miradas y el carácter federal e internacional de sus premiados, al tiempo que abrió un nuevo capítulo con reglas más definidas para las próximas ediciones.
LISTA COMPLETA DE GANADORES POR CATEGORÍA
RELEVANCIA SOCIAL: -Hernán & Eugenia – Más que solo estelas en el agua. Irina Grassmann. Alemania. -El Chontacuro: el Manjar Exótico de la Palma de La Chonta. Jacqueline Granda. Ecuador.
RECONOCIMIENTO DE LOS OTROS: Casas de quincha: sueños tejidos en barro que sobreviven a la modernidad. Mara Rivera. Panamá.
ORIGINALIDAD: -Sicília de carro em 5 dias: um roteiro gastronômico pelo melhor da ilha italiana. Rapha Aretakis. Brasil. -Pedasí, un destino para reencontrarse con la calma. María Victoria Echeverría. Panamá.
INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA: Artesanos dominicanos: manos creativas que impulsan el turismo cultural y sostenible. Massiel de Jesús Acosta. República Dominicana.
MEDIO ESPECIALIZADO EN TURISMO DESTACADO: Modoviajeok.com.ar. Argentina.
FOTOGRAFÍA CON PROPÓSITO: Tríptico de Día de Muertos. Aleks G. Camacho. México.
VIDEO CON IMPACTO SOCIAL: En la Esperanza, Intibucá: Disfrutando del Festival del Choro y del Vino. Manuel Enrique Menjívar Flores. Honduras.
EVENTO DEL AÑO: Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Debora Valeria Ruiz. @infoturismoargentina Argentina.
CONTENIDO ORIGINAL EN REDES SOCIALES: -Te Invito a conocer San Cristóbal, Táchira, Venezuela conocida también como la ciudad Cordial. Yovanny Valero. Venezuela. -Quédate en Cúcuta… Audrey Dayana Salcedo Sánchez y Edwin Camargo Guerrero. Colombia.
MEJOR PROPUESTA TURÍSTICA: Curta Caxias. Brasil.
DESTINOS EMERGENTES: Nariño. Colombia.
EMPRENDEDORES TURÍSTICOS COMPROMETIDOS: Copa Airlines. Panamá.
TRABAJO EN EQUIPO: Secretaría Municipal de Turismo y Desenvolvimiento Económico de Caxias do Sul. Brasil.
ORGANISMO COLABORADOR: Promtur. Panamá.
A LA TRAYECTORIA: Carmola Cândido. Brasil.
GRAN PREMIO PASAPORTE ABIERTO: Transsandona. Nariño. Colombia.
Fue una gran noche para toda la familia del periodismo turístico, donde vivimos momentos de emoción, de música y baile y una sabrosa gastronomía, en uno de los salones del Hotel Las Américas Golden Tower Panamá.
Dicen que con los años —y con los daños— una persona aprende a madurar. Aprende a resignificar lo vivido, a cambiar la escala de valores y a entender que dedicar tiempo a uno mismo no es egoísmo, sino una forma de bienestar. Llega un momento en el que estar en paz deja de depender de otros y pasa a construirse desde adentro.
Ruta 40, Argentina
Durante mucho tiempo, la soledad tuvo mala prensa. Se la asoció al fracaso, al abandono, al vacío. Se le tuvo miedo. Y en ese afán por no estar solos, muchas veces se aceptaron compañías que no sumaban, se postergaron deseos, se callaron ganas de salir, de cambiar, de viajar. Porque parecía que sin alguien al lado, el movimiento no estaba permitido. Pero nada es estático. Ni las personas, ni los vínculos, ni las miradas. Con el tiempo, la soledad empieza a ocupar otro lugar. Ya no como imposición, sino muchas veces como elección. Una soledad que se vuelve espacio, silencio, autoconocimiento. Y es justamente en ese punto donde el turismo entra en escena.
Glaciar Perito Moreno, Calafate. Santa Cruz
Viajar solo no es estar solo. Es animarse a habitar el viaje a la propia manera. Descubrir que para subir un cerro y contemplar el paisaje desde lo alto no hace falta compañía. Que para vivir un carnaval, caminar una ciudad desconocida o saborear una buena comida, no se necesita de otro para validar la experiencia. Que la luna puede ser hermosa compartida, sí, pero no pierde su magia cuando se la mira desde una terraza, la ventana de un hotel o una plaza de pueblo en una noche de verano.
La Carolina, San Luis.
Por eso, con los años, crece la figura del viajero solitario. Un viajero que elige el turismo contemplativo, sin itinerarios rígidos ni tiempos marcados. Que no corre detrás de una lista de lugares, sino que se permite sentir. Que decide cuándo interactuar y cuándo guardar silencio. Que se queda más tiempo si el lugar lo abraza o se va antes si ya cumplió su ciclo. Y está bien así. Este tipo de turismo no busca acumular experiencias, sino habitarlas. Escuchar más y hablar menos. Mirar con atención. Reconectarse. Porque en el viaje en soledad también aparecen encuentros: con desconocidos, con paisajes, con historias ajenas… y, sobre todo, con uno mismo.
Castillos de Villa Vill, Catamarca
La soledad no es mala. Todos, en algún momento de la vida, atravesamos etapas de estar solos. Y lejos de ser un límite, ese contexto puede convertirse en una oportunidad. El turismo, en ese sentido, se vuelve una actividad ideal: acompaña sin invadir, propone sin exigir, invita sin apurar. Vale la pena —aunque sea una sola vez— animarse a viajar solo. No como una prueba, sino como una experiencia. Porque muchas veces, en ese andar sin compañía, descubrimos que no estábamos tan solos como creíamos. Y que el verdadero viaje no siempre es hacia un destino, sino hacia una versión más auténtica de nosotros mismos.
Visitar el Canal de Panamá es mucho más que sumar un atractivo al itinerario. Es comprender desde el territorio por qué esta obra se convirtió en uno de los símbolos más reconocidos del mundo y en un pilar fundamental del turismo panameño. El Canal no solo conecta océanos: conecta personas, historias y economías. Y esa capacidad de convocatoria quedó reflejada en los números registrados durante el año fiscal 2025 (octubre de 2024 a septiembre de 2025), cuando los Centros de Visitantes alcanzaron un récord histórico de 1.003.911 visitantes. Enero lideró la afluencia, seguido por diciembre y agosto, marcando una demanda turística sostenida a lo largo del año. Estos datos confirman que el Canal no es una visita ocasional, sino una experiencia central dentro del turismo en Panamá, capaz de atraer público de manera constante.
El principal imán turístico del país El perfil de los visitantes reafirma el peso internacional del Canal. Según cifras oficiales, el 57 % corresponde a adultos extranjeros, a lo que se suma un 18 % que arriba a través de tour operadores. En total, tres de cada cuatro visitantes están directamente vinculados al turismo internacional. Esto posiciona al Canal como el principal punto de contacto entre Panamá y el visitante extranjero, muchas veces el primer lugar que se conoce del país y el que deja una impresión duradera. Pero más allá de los porcentajes, la experiencia es clara: observar el paso de los barcos, entender el funcionamiento de las esclusas, recorrer los miradores y dimensionar la magnitud de la obra genera asombro, respeto y curiosidad, sensaciones que fortalecen el vínculo entre el viajero y el destino.
Turismo que sostiene y hace rentable al patrimonio El alto número de visitantes no es solo una estadística positiva: es una condición clave para la sostenibilidad del Canal como atractivo turístico. Durante 2025, se estima que los ingresos por entradas a los Centros de Visitantes oscilaron entre 10,9 y 11,5 millones de dólares, sin considerar el consumo adicional. Este flujo de visitantes activa una cadena económica directa: transporte, guías, gastronomía, comercios, hoteles y agencias de viajes. El Canal funciona así como un ordenador del sistema turístico, capaz de generar movimiento económico real y constante. Mantener un alto volumen de visitas no solo garantiza ingresos, sino que justifica inversiones, mejoras en infraestructura y renovación de las experiencias ofrecidas al público.
Nuevas propuestas para enriquecer la visita
En línea con esta estrategia, el Canal continúa ampliando y mejorando su oferta turística. La incorporación del Mirador de Gatún, dentro del circuito del Centro de Visitantes de Agua Clara, permite una observación más cercana del tránsito marítimo y refuerza la conexión entre paisaje, ingeniería e identidad. Al mismo tiempo, avanza la remodelación del Centro de Visitantes de Miraflores, una intervención clave para actualizar el espacio más visitado del país y seguir elevando la calidad de la experiencia turística. Estas mejoras no buscan transformar al Canal, sino potenciar su capacidad de atraer, educar y emocionar.
Una experiencia que deja huella El Canal de Panamá no necesita ser idealizado. Su valor está en lo que es y en lo que genera. Es patrimonio vivo, atractivo turístico de primer nivel y fuente concreta de desarrollo económico. En un contexto donde el turismo valora las experiencias significativas, el Canal ofrece algo esencial: La posibilidad de ver, entender y sentir una obra que sigue en funcionamiento y que forma parte activa de la vida del país. Porque conocer el Canal es mucho más que mirar barcos pasar. Es vivir una experiencia que conecta historia, presente y futuro. Y es también comprender por qué mantener y fortalecer el turismo en torno al Canal es clave para Panamá.
La Ciudad de Buenos Aires volvió a transformarse en un mapa vivo de la Argentina durante La Noche de las Casas de las Provincias, un evento que cada año invita a viajar sin valijas por la diversidad cultural, turística y gastronómica del país, en la que las sedes o casas representantes de cada provincia argentina, abren las puertas con acceso libre y gratuito para todo aquel que quiera conocerlas.
Desde Infoturismoargentina recorrimos siete casas provinciales —Chubut, San Juan, Córdoba, Chaco, Mendoza, Buenos Aires y Tucumán— sumergiéndonos en un itinerario vibrante que celebró identidades, sabores, paisajes y tradiciones.
Casa de Mendoza: Vendimia, sabores y artesanías en una noche de orgullo cuyano
La Casa de Mendoza abrió la velada con brillo propio. La presencia de la Reina y la Virreina de la Fiesta Nacional de la Vendimia aportó el encanto de una de las celebraciones más emblemáticas del país. Los visitantes disfrutaron una exquisita degustación de vinos, dulces artesanales, alfajores, aceites de oliva y licores regionales. También hubo un espacio dedicado a las artesanías y accesorios mendocinos, donde la identidad cuyana se reflejaba en cada pieza. Una postal perfecta para quienes aman la cultura del vino y el turismo enogastronómico.
Casa de Chaco: música, naturaleza y cultura viva en plena avenida Callao.
El Chaco llevó la fiesta a la calle con un gran escenario montado sobre avenida Callao, donde bailarines y cantantes chaqueños hicieron vibrar al público con su energía. La provincia apostó fuerte a la experiencia interactiva: realidad virtual para viajar al Impenetrable, vídeos sobre el proyecto de conservación del yaguareté, artesanías en madera tallada, textiles en algodón bordado y piezas de cestería que mostraban la maestría de los artesanos. Una propuesta completa que combinó naturaleza, cultura y compromiso ambiental.
Casa de Córdoba: fernet, cuarteto y la historia del Cura Brochero
En la Casa de Córdoba, el ritual argentino del fernet se combinó con una generosa picada de fiambres, mientras en la entrada dos micros sonorizados ofrecían información turística, mapas completos de la provincia y recomendaciones para planificar viajes. La velada se tiñó de alegría cuando la gente comenzó a bailar al ritmo inconfundible del cuarteto cordobés. Además, hubo un espacio dedicado a la historia y legado del Cura Brochero, figura central del turismo religioso cordobés.
Buenos Aires: municipios unidos, sabores y reconocimiento
La Casa de la Provincia de Buenos Aires reunió a representantes de distintos municipios costeros y del interior, quienes mostraron su oferta turística de cara a la temporada. Hubo degustaciones de bebidas, frutas, dulces y alfajores, convirtiendo el recorrido en un paseo de sabores bonaerenses. El escenario se llenó de color con la presencia del Rey y la Reina de la Fiesta de la Flor, vestidos con atuendos rosados que captaron todas las miradas. Además, se entregaron diplomas y reconocimientos a los municipios participantes, fortaleciendo el sentido de identidad y pertenencia.
Chubut: ballenas, dinosaurios y la magia del sur
La Casa de Chubut ofreció un viaje al Atlántico Sur con material audiovisual sobre el avistamiento de ballenas y charlas dedicadas a la fauna marina. Las réplicas de dinosaurios captaron la atención del público y, especialmente, de los más chicos, quienes también disfrutaron de un espacio especialmente pensado para ellos con búsqueda de fósiles en arena, juegos, pintura y dibujo. Las tortas y alfajores galeses, emblemas de la colonia chubutense, fueron de los productos más solicitados.
Casa de San Juan: una puesta en escena impactante y sabores que sorprenden
La provincia de San Juan mostró una fuerte impronta identitaria desde la puerta misma: el ingreso fue completamente renovado y más atractivo, acompañado por un escenario montado sobre calle Sarmiento. Ya dentro, cada sector de la casa exhibía decoración temática, con luces que evocaban los inmensos cielos sanjuaninos y una réplica de dinosaurio que detenía a cada visitante para una foto. Las degustaciones incluyeron vinos, membrillos, guisos tradicionales y hasta helados con forma del mapa de San Juan, una propuesta creativa que fascinó al público. La presencia del gobernador realzó aún más el recorrido, recorriendo junto a los visitantes y medios cada espacio preparado para la ocasión.
Helado con la forma de la provincia de San JuanJunto al gobernador de San Juan
Tucumán: hospitalidad, talentos emergentes y un cierre cargado de emoción
Nuestro recorrido terminó en la Casa de Tucumán, donde fuimos recibidos cálidamente por el staff a cargo de la organización. Sobre la calle Suipacha, la provincia montó un escenario que se convirtió en un punto de encuentro para turistas, tucumanos residentes y visitantes que querían conocer más sobre la tierra del Jardín de la República.
La noche tuvo un fuerte protagonismo artístico gracias a la participación de cantantes emergentes, jóvenes talentos con voces potentes y estilísticamente diversas que sorprendieron al público con interpretaciones impecables. Entre los presentes, acompañando y alentando a estos nuevos artistas, se encontraba el reconocido cantante riojano Sergio Galleguillo, quien disfrutó del evento mezclándose entre la gente.
La propuesta gastronómica también tuvo un momento estelar: una Master Class de sánguche de milanesa, donde se explicó la preparación del clásico tucumano paso a paso. El cierre de esta actividad fue tan delicioso como festivo: los sánguches preparados fueron repartidos entre los presentes, que celebraron el gesto con entusiasmo.
Desde la organización de la Casa de Tucumán, Infoturismoargentina fue invitado especialmente como medio de comunicación y difusión nacional para acceder a una charla íntima con Gladys “La Bomba” Tucumana. En una conferencia de prensa reducida, con muy pocos presentes, la artista habló desde el corazón: elogió el trabajo de la Casa de Tucumán, agradeció profundamente la invitación y compartió emotivos recuerdos de su infancia y juventud en la provincia.
El momento más conmovedor llegó cuando Gladys, conectada con su gente y su tierra, cantó una canción de su autoría dedicada a Tucumán, interpretada a capela, generando un silencio respetuoso y emocionado entre quienes tuvimos el privilegio de escucharla.
Luego, ya sobre el escenario principal, brindó un show vibrante que se transformó en el broche de oro de la noche.
Tianfu Festival – Luces chinas en Buenos Aires 🇨🇳✨
Hasta el 20 de noviembre 2025, el predio de Tecnópolis de Buenos Aires, se transforma en un escenario de ensueño con el Tianfu Festival, una muestra que combina arte, cultura y tecnología para llevarnos directo al corazón de China. 🌸🐉
Más de mil figuras luminosas —dragones, flores, templos y animales mitológicos— iluminan el recorrido, creando un paisaje que parece salido de un cuento oriental.
Este festival, originario de la provincia de Sichuan, propone una experiencia visual y sensorial única, donde cada rincón invita a descubrir el valor simbólico de la luz en la cultura china. ✨
Ideal para disfrutar en familia, con amigos o en pareja, el recorrido ofrece espacios para sacarse fotos, disfrutar de espectáculos en vivo, contemplar las esculturas gigantes y degustar sabores típicos de la gastronomía asiática. 🍜🎎
📍 Dónde: Tecnópolis, Buenos Aires 🗓️ Hasta el 20 de noviembre 🎟️ Entradas disponibles online y en boletería
El Tianfu Festival es mucho más que una muestra: es un viaje cultural que conecta mundos y despierta emociones. Una experiencia imperdible para quienes buscan conocer lo mejor del turismo cultural y vivir una noche diferente, entre luces, arte y tradición.
Viajar para vivir un show, cantar con miles de personas o ver en persona a un ídolo deportivo dejó de ser un sueño para convertirse en una tendencia mundial. En los últimos años, el llamado turismo de recitales y espectáculos o “Gig tripping” creció de manera sostenida, combinando la emoción de un evento en vivo con la oportunidad de conocer nuevos lugares.
La música como excusa para viajar
Cada vez son más los fanáticos que no se conforman con escuchar un disco o ver un show por streaming. Buscan estar ahí, sentir la energía del público y ser parte del momento. Para ellos, la experiencia comienza mucho antes del concierto: con la planificación del viaje, la reserva del hotel y la expectativa de recorrer la ciudad donde tocará su artista favorito.
Hoy, las agencias de viajes ofrecen paquetes diseñados especialmente para este tipo de turismo. Incluyen entradas aseguradas, alojamiento, traslados al estadio o teatro, y hasta city tours para completar la experiencia. De esta manera, el recital se transforma en el eje de un viaje que combina ocio, cultura y descanso.
Argentina es un claro ejemplo del fenómeno. En los últimos meses recibió y recibirá a artistas internacionales como Guns N’ Roses, Shakira, Dua Lipa, Luis Miguel, Limp Bizkit, Bad Bunny, Oasis, etc. que agotaron localidades en cuestión de minutos.
Cada presentación generó un movimiento turístico: los hoteles recibieron huéspedes, los bares extendieron sus horarios, al igual que el transporte que trabajó a plena capacidad en las inmediaciones dónde se desarrolló el evento.
Recorrido nocturno post recital
La emoción del deporte como motor turístico
No solo la música mueve multitudes. El turismo de eventos deportivos también está en auge y tiene en Argentina uno de sus escenarios más apasionados. El fútbol, sin duda, es el gran protagonista. Cada partido de la Selección Nacional despierta una verdadera peregrinación de hinchas que recorren cientos de kilómetros para verla jugar.
Y si en la cancha está Lionel Messi, la pasión se multiplica. Las entradas se agotan en segundos y miles de personas viajan desde distintas provincias —e incluso desde otros países— para presenciar lo que podría ser una de las últimas presentaciones del capitán argentino.
El fenómeno se extiende al tenis, el automovilismo y otras disciplinas, donde cada torneo se convierte en una oportunidad para que los visitantes combinen deporte y turismo. Las agencias ofrecen paquetes con pasajes, hospedaje y entradas, facilitando el acceso a estos grandes espectáculos y promoviendo la economía local en cada sede.
Cuando el viaje se vuelve una inversión
Otro de los factores que impulsa esta tendencia es la diferencia económica entre países. En muchos casos, asistir a un recital o evento internacional en el extranjero puede resultar más barato que verlo en el propio país.
Las variaciones del tipo de cambio, el valor del dólar y las particularidades del mercado local hacen que los fanáticos evalúen el costo-beneficio de viajar. Así, hay argentinos que prefieren ver a su artista favorito en Chile, Uruguay o Brasil, y a la vez, turistas extranjeros que eligen Argentina porque encuentran precios accesibles y una interesante oferta cultural.
Planetario de PalermoNoches porteñas Probando la carne argentina Precios convenientes (noviembre 2025)
En contextos económicos fluctuantes, el visitante analiza cada detalle: el valor de la entrada, el alojamiento, el transporte y hasta la gastronomía. Y muchas veces concluye que viajar no solo es posible, sino conveniente.
Una experiencia que trasciende el show
El turismo de recitales y espectáculos se consolida como una de las formas más vibrantes de viajar. No se trata únicamente de ver un artista o un partido: es la emoción de compartir, de conocer lugares nuevos y de vivir momentos que quedan guardados en la memoria.
Cada entrada es también un pasaporte. Un punto de partida hacia una experiencia que combina música, deporte y cultura, donde la pasión se convierte en destino y cada viaje cuenta una historia diferente.
Entradas o pases para el recital
Francisco Rodríguez es propietario de la agencia de viajes Jireh Travel de Buenos Aires y ofrece paquetes turísticos que tienen que ver con el turismo de conciertos y espectáculos. Al ser consultado por este tema asegura que “El turismo como fenómeno social está en continuo movimiento, lo que ayer no era pensado hoy se puede transformar en tendencia y justamente es ahí donde las agencias tenemos que aprovechar este momento”. “La gente no solo quiere viajar para ir al concierto de su artista favorito o ver jugar a su equipo de fútbol, también quiere conocer la cultura de otro país o ciudad y aprovechar la visita xa quedarse uno o dos días más, hacer excursiones, probar la gastronomía, llevarse una experiencia completa y sobre todo con la tranquilidad de saber que la agencia le brinda un servicio completo desde que llega hasta que se va”.
“Es importante mencionar que están los ciudadanos locales que tambien eligen nuestros servicios de traslado ida y vuelta hacía los teatros o estadios, porque saben que al momento de terminar el espectáculo el transporte público suele tener alta demanda y contratando con nosotros no tiene que preocuparse por eso”, asegura Francisco.
Mi viaje a Catamarca no fue para cubrir solo un evento de gran convocatoria. Vine a vivir, a sentir, a emocionarme con cada mirada, con cada canción, con cada gesto amable que Catamarca me regaló desde que puse un pie en su tierra. Esta no es mi primera vez aquí, pero sí una de las más intensas. Como cada reencuentro con alguien amado, Catamarca vuelve a abrazarme con fuerza, con esa calidez norteña que no se compra ni se fabrica: se hereda y se transmite.
Fui la única periodista acreditada de Buenos Aires, representando a la OMPT y a @infoturismoargentina, para realizar la cobertura de prensa de esta fiesta, en medio de un espacio compartido por colegas locales que me recibieron muy bien, entre charlas, café y largas jornadas de trabajo. Pero más allá de lo profesional, formé parte de un grupo que solo se da en contextos donde la pasión por lo que uno hace es común denominador.
Cada una de las personas con las que interactúe dentro y fuera del evento, fueron parte de un viaje que superó lo laboral para convertirse en algo entrañable. En el medio de un festival, donde hay turismo, gastronomía, artesanías y espectáculos muy bien organizados, yo celebraba por dentro una certeza: que hay lugares a los que uno vuelve, no solo por su belleza, sino porque nos hacen sentir en casa. Dándole la razón a Mercedes Sosa, cuando dice en una canción que “uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida”…Catamarca es uno de ellos. Y en cada paso que di, me llevé un poquito más de su alma conmigo.
La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho es cultura viva. Es un latido que se comparte en familia, entre visitantes que llegan por primera vez y quienes la esperan cada año como un ritual necesario del invierno argentino.
EL PONCHO: ABRIGO DEL ALMA Y SÍMBOLO DE IDENTIDAD.
El Poncho es quien da nombre y sentido a esta celebración. El poncho no es solo una prenda, es una herencia tejida con historias y saberes transmitidos de generación en generación. Cada color, cada hebra y cada textura lleva consigo una parte de Catamarca.
Ponerse un poncho es, en cierta forma, vestirse con la historia de un pueblo, su trabajo y su orgullo. Y es desde ese lugar simbólico que esta Fiesta cobra su verdadero valor: no es solo un festival folclórico o turístico, sino una reivindicación de la cultura de los pueblos y sus raíces.
El poncho abriga pero también representa. Y en cada edición de esta fiesta, Catamarca lo enaltece, lo honra y nos lo comparte.
Poncho ganador de la edición 2025
UNA FIESTA PARA VIVIR, RECORDAR Y VOLVER
La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho se realiza cada año en el Predio Ferial de Catamarca, ubicado en la capital de la provincia. Con cada edición, este predio se supera en infraestructura, propuesta artística y convocatoria, colmando sus instalaciones de turistas y visitantes que llegan para compartir un festival único, de espíritu familiar, popular y amistoso.
Desde el año 2017 es “Marca País”, una distinción que lo posiciona a nivel nacional e internacional como emblema cultural, turístico y económico.
Durante diez días, del 18 al 27 de julio, “el Poncho”, como lo llaman en Catamarca a este evento, se convierte en el corazón palpitante de la provincia.
En el predio, se despliegan pabellones que desbordan identidad: el pabellón de espectáculos donde brilla el Escenario Mayor, el de artesanías y diseño, donde las manos de cientos de artesanos transforman la materia en piezas únicas, y el pabellón turístico, que invita a descubrir cada rincón de la provincia.
Fotos aéreas del Predio Ferial Catamarca
Al aire libre, el Escenario “El Patio” ofrece espectáculos gratuitos con una propuesta diversa. A su alrededor, se extiende el sector de las provincias, el Paseo de los Inmigrantes, donde distintas colectividades muestran su música y gastronomía y el nuevo sector del Mercado Artesanal de 7.500 metros, compuesto por espacios para foodtrucks, cervecerías artesanales, juegos infantiles, puestos de plantas, productos regionales, peñas y un sin fin de propuestas que hacen que un solo dia no alcance para verlo todo.
Esta Fiesta se vive con los cinco sentidos, y cada espacio es una invitación a quedarse un poco más.
Las noches de “El Poncho” fueron creciendo en emoción y en convocatoria, con el paso de los días.
El escenario Mayor se encendía como un corazón vibrante, cada vez que un artista subía a cantar o a bailar. Lo que sucedía arriba del escenario era potente, pero lo que pasaba detrás también lo era: las conferencias de prensa previas o después de cada show estaban cargadas de sentimiento, de palabras sinceras, ojos brillosos y muchas veces voces quebradas de la emoción. Varios artistas contaron que era la primera vez que pisaban la Fiesta del Poncho, y que no imaginaron ser recibidos con tanto afecto. Algunos agradecieron haber sido convocados a un festival tan importante, otros se declararon devotos de esta tierra. Y todos coincidieron en lo mismo: esta fiesta deja huella.
Abel Pintos en conferencia de prensa
El cantante Abel Pintos destacó el crecimiento de su carrera recordando sus primeras presentaciones en este festival, se emocionó en el escenario y celebró que la Fiesta del Poncho también haya tenido un gran crecimiento.
Por su parte, Luciano Pereyra, afirmó que “cantar en la Fiesta del Poncho y sentir que el público responde con afecto y canta todas sus canciones es lo más cercano a tener el corazón completamente lleno”.
La tercera noche del festival, coincidió con el día del amigo, y ese día el predio fue una verdadera fiesta. Más de 30.000 personas celebraron con música, abrazos y una felicidad colectiva que se da cuando el alma está contenta.
Escenario El Patio
El cierre de la noche estuvo a cargo del cantante de cumbia “Ariel el traidor y los Pibes” quienes se mostraron sorprendidos por el cariño del público, destacaron el buen trato de la organización y agradecieron por ser su primera vez en el festival.
Ariel el Traidor y los pibes
En las siguientes noches, la respuesta del público fue en aumento, llegando a superar las 40.000 personas en varias jornadas, al ritmo de la cumbia, el folclore, el reggae y el cuarteto, donde todos pudieron disfrutar de su artista favorito en un clima de respeto y alegría. También se vivieron noches cargadas de romanticismo, cuando varias parejas eligieron las noches de “El Poncho” para hacer propuestas de casamiento o declaraciones de amor.
Los TekisLázaro Caballero Los Cafres
Asimismo, en el escenario El Patio, se realizó el sorteo de una moto durante todos los días que duró el festival, emocionando y colmando de felicidad a cada ganador del premio.
Este 2025, La Fiesta del Poncho volvió a hacer historia. Más de 1.400.000 personas pasaron por el predio. En escena, más de 2900 artistas ofrecieron lo mejor de sí, en una grilla pensada para todos los gustos y edades. La venta de artesanías y productos regionales superó los 5.000 millones, un %25 más que en 2024.
Pero más allá de las cifras, hubo momentos conmovedores y un reconocimiento especial que simboliza el alma misma de esta fiesta: el Premio Poncho Adquisición, otorgado a la obra que representa la esencia del arte textil catamarqueño.
Jaime Ivan Suárez, ganador del Premio Poncho Adquisición
Este año, el trofeo fue entregado al tejedor Jaime Iván Suárez, oriundo de Laguna Blanca, quien presentó un poncho realizado en fibra de vicuña con la técnica ancestral del “peinadillo” que se realiza de manera minuciosa, permitiendo lograr un tejido firme y resistente. Un trabajo que no solo representa belleza estética, sino también herencia, paciencia y respeto por las raíces.
También fueron premiadas piezas realizadas en otros materiales como piedra, madera, cuero, cerámica, fieltro, vidrio y hueso, dando cuenta de la riqueza cultural de toda la argentina, reunida en un solo lugar.
Martha Paz, primer premio en Rubro Fibra Animal
En conferencia de prensa, la ministra de turismo expresó: “Este fue el Poncho más grande que nos ha tocado organizar. Y en tiempos difíciles, invertir en nuestra cultura fue apostar a la esperanza. Y esa apuesta volvió multiplicada”.
El cierre de esta fiesta estuvo a la altura de todo lo vivido. El último día del festival, el cantante cordobés Carlos “la Mona” Jimenez, leyenda viva del cuarteto, brindó un show inolvidable frente a una multitud en el Estadio Bicentenario de Catamarca, en una noche de fiesta, sin disturbios, con alegría pura en cada rincón.
Cierre de la Fiesta del Poncho con show de Carlos «La Mona» Jiménez en el Estadio Bicentenario
Se realizó el sorteo de un auto entre todo el público presente y fue un cierre de oro que quedará grabado en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de estar allí.
Benditas sean las noches del poncho, bendita seas Virgen del Valle, patrona del Turismo en Argentina, que congregas familias y amigos, momentos felices y sabores varios, música que alegra el alma y ganas de que esta fiesta no se termine o se repita el próximo año, para poder decir una vez más: “Catamarca, allá voy”.
Luego de asomarnos al alma de San Luis desde el Hito del Bicentenario y recorrer esos pueblos que abrazan la historia y la identidad puntana, nuestra travesía continuó al día siguiente junto al mejor guía que uno podría desear: Miguel Sternik, quien nos llevó a descubrir otros paisajes y rincones que, más que lugares, son postales vivas de esta tierra que nos ha recibido con los brazos abiertos.
El Dique Cruz de Piedra fue nuestra primera parada. Allí el agua serena refleja el cielo y las sierras como un espejo que detiene el tiempo. Es un sitio que invita a respirar profundo, a dejarse envolver por la visual que relaja e inspira.
En el camino, hicimos una pausa en el Mirador de los Pescadores. Allí el silencio se volvió protagonista. Nos quedamos quietos por un momento, dejándonos envolver por el canto de los pájaros que habitan ese rincón sereno, como si la naturaleza nos invitara a formar parte de su concierto.
El recorrido se tornó profundamente emotivo al visitar la casa de los abuelos de Fabricio Alcaraz Coria, uno de los 44 héroes del submarino ARA San Juan. En ese sencillo hogar, el homenaje del abuelo a Fabricio nos conmovió y nos recordó el valor y el amor a la patria que habita en cada rincón de esta provincia.
Continuando el viaje, llegamos a El Volcán, allí nos esperaba el balneario La Hoya, un bonito lugar de esparcimiento que con el murmullo de su cauce, parecía regalarnos una canción de bienvenida.
Luego de La Hoya, partimos hacia Estancia Grande, la capilla revestida en piedra, justo después de la canchita de fútbol, se erige como un refugio del alma. Allí el tiempo parece detenerse para que uno pueda contemplar la sencillez y la belleza de la fe hecha arquitectura.
Pero sin dudas, uno de los momentos más mágicos fue al descubrir La Ventanita, un mirador escondido que nos regaló la mejor vista de Potrero de los Funes. Desde allí, el valle y el espejo del lago se extendían ante nuestros ojos como en una postal imposible de olvidar.
Continuamos hasta el Mirador León Colgado, en un balcón natural que invita a contemplar el paisaje y su fauna con respeto y asombro.
Nuestra ruta continuó y nos llevó a La Punta, esa ciudad conocida como la mas joven del país, pero cargada de símbolos de la historia argentina. Allí recorrimos las réplicas del Cabildo y de la Casa de Tucumán, y nos maravillamos de la hermosa fachada del Hotel La Recova.
Continuamos el recorrido para almorzar en la Plaza de los Niños, saboreando unas empanadas y volviendo por unos minutos a nuestra infancia, al tirarnos por los toboganes del parque.
Las Termas de San Jerónimo y las Termas de Balde también fueron parte de nuestro recorrido, aunque en esta ocasión no decidimos disfrutar de sus piletas. En San Jerónimo pudimos apreciar desde afuera un encantador hotel termal, rodeado de un entorno que invita al relax y al descanso. En Balde, probamos agua mineral y abrimos una canilla de una plaza donde el agua salía tibia. Pero el tiempo nos apremiaba: debíamos seguir rumbo hacia las Salinas del Bebedero, ya que el poniente del sol nos esperaba para regalarnos un espectáculo único que no podíamos dejar escapar.
Y así fue que el atardecer en las Salinas del Bebedero resultó una experiencia maravillosa, de esas que tocan el alma.
El horizonte se encendió de rojos, naranjas y dorados, mientras el suelo salino brillaba como un espejo inmenso bajo los últimos rayos del sol. Miguel había pensado en todos los detalles y como buen guía que es, nos preparó una mesa con sillas para que pudiéramos tomar una infusión y comer algo rico mientras el ocaso se iba preparando para brindarnos uno de los mejores momentos que pudimos experimentar en el viaje.
Nuestros ojos no podían dejar de ver semejante espectáculo. Fue un momento mágico que nos hizo sentir pequeños frente a la inmensidad de la naturaleza y agradecidos de poder ser testigos de tanta belleza. Haber llegado a tiempo y en el momento justo para apreciar semejante paisaje donde el astro sol se despidió del día frente a nosotros, nos dejó totalmente cautivados y felices.
San Luis no deja de sorprender, de emocionar, de abrazar a quienes la visitamos… Y lo mejor de todo es que tiene muchos más atractivos por conocer!
Viajar solo no es estar solo, es encontrarse. Es abrirse al mundo con todos los sentidos, dejar que cada lugar hable, que el silencio también diga. Y si ese primer viaje solitario es a un destino desconocido por uno, la emoción es doble: la del trayecto y la del descubrimiento.
Así llegué a la ciudad capital de la provincia de San Luis, con la maleta cargada de expectativas y el corazón abierto. Desde el primer momento supe que no sería un viaje más. Y gran parte de esa sensación se la debo a quien me dió la bienvenida y me introdujo de lleno en la historia profunda de esta tierra: Miguel Sternik.
Miguel no es un guía turístico cualquiera. Es un narrador apasionado, un custodio del legado puntano, un hombre que lleva la historia en la piel y en la voz. Desde el primer saludo, su calidez se hizo presente. Con entrega, conocimiento y una pasión que emociona, me guió por los rincones históricos de la ciudad, haciendo que cada calle, cada plaza y cada edificio cobraran vida.
Su relato no es uno más. Es una reconstrucción emocional de San Luis, desde la época colonial hasta nuestros días. Con una mirada sensible y profundamente humana, Miguel logra que uno se conecte no solo con los hechos, sino con el alma de este pueblo. Te cuenta con el corazón, y no teme mostrar la emoción cuando habla de la lucha por la libertad, del papel que jugó San Luis en la formación del país, de los personajes olvidados que aún habitan en la memoria colectiva.
San Luis tiene mucho por contar. Y en la voz de Miguel, cada detalle se convierte en un puente entre el pasado y el presente. Su orgullo se nota, se siente. No hay pose ni discurso armado: hay verdad, hay amor por su ciudad, hay compromiso por hacer de este destino un lugar de encuentro real con la historia y la identidad.
Y en este primer día, esa experiencia tuvo nombre propio: Miguel Sternik. Un guía, sí. Pero sobre todo, un contador de historias que deja huella.
La crónica de este recorrido comienza así:
Nuestro primer encuentro comenzó en el Hotel Aiello, donde me recibieron con mucha amabilidad y cortesía. Desde allí partimos rumbo a Terrazas del Portezuelo, sede actual del gobierno provincial. Ascendimos al mirador del Hito del Bicentenario y desde sus 60 metros de altura observamos la ciudad de San Luis desplegarse.
El ingreso al hito está custodiado por figuras de dinosaurios, que le dan al lugar un aire prehistórico, casi mágico, en fuerte contraste con la modernidad del edificio gubernamental. Desde ese mismo punto, Miguel nos señaló una joya arquitectónica que amerita una mención aparte: el Hospital Ramón Carrillo, un centro de salud moderno, de alta complejidad y apenas cinco años de antigüedad, que marca un antes y un después en el acceso a la salud pública en la provincia.
Tras recorrer las terrazas, nos dirigimos hacia La Toma, conocida como la capital nacional del ónix. Allí visitamos un taller artesanal donde observamos el delicado y paciente trabajo que se realiza con este mineral noble. Cada pieza, cada escultura, refleja el talento de manos que transforman piedra en arte.
El itinerario nos llevó luego hasta el puente sobre el río Conlara, un puente de 90 años de historia, que se erige sobre uno de los cursos de agua más importantes de la provincia. Descendimos para escuchar el murmullo del río y tomar fotografías del puente colorado, que se funde con el paisaje. El Conlara, de unos 180 km de longitud, cambia abruptamente su dirección en esta zona por un fenómeno geológico originado en el plegamiento andino, que lo hace virar de sur a norte, creando un entorno natural único.
Después de esa pausa contemplativa, seguimos hacia Paso Grande, donde disfrutamos de un almuerzo improvisado en la plaza del pueblo y visitamos su iglesia.
Luego nos dirigimos a San Felipe, para visitar el espejo de agua más grande de San Luis. Allí realizamos una caminata de baja dificultad, rodeados de flora autóctona de chañares y arbustos bajos de hojas pequeñas y ramas espinosas, típicas de la región.
Ya entrada la tarde, llegamos a Renca, un pueblo pequeño con un gran legado patriótico. Semillero de gobernadores puntanos —nada menos que cinco nacieron allí—, y cuna de hombres que se alzaron en armas durante las luchas por la independencia. Visitamos su museo, Casa de los Gobernadores, la biblioteca, la sala dónde hacen el taller de tejido y donde los adolescentes cursan la escuela secundaria. Recorrimos sus jardines, con su aljibe y un retoño del pino histórico de San Lorenzo.
Saliendo del museo, nos encontramos con un bebedero antiguo para tomar agua y refrescar las manos, recorrimos la plaza con su iglesia y sus pisos de granito pulido, donde cada piedra parece guardar parte de su historia. Y así lo comprobamos, al llegar hasta la casa de José Antonio Ortiz y en la plaza donde descansan sus restos y el de su esposa.
Pero quién fue José Antonio Ortiz? Nuestro guía Miguel, es quien se encarga de contarnos y transportarnos por unos minutos a esa etapa de nuestra historia.
Saliendo de Renca y para cerrar este intenso recorrido, visitamos Tilisarao, un pueblo que sorprende por el dinamismo de su gente, la modernidad de alguna de sus construcciones y que la perfila como una pequeña ciudad, cercana a Merlo, dónde culminará nuestra travesía.
Este primer día en San Luis fue mucho más que una excursión: fue una invitación a conocer el alma de la provincia, a emocionarse con su historia y a conectar con el orgullo de quienes la habitan.
Del 1 al 7 de mayo, en Argentina celebramos la Semana del Alfajor, esa golosina tan nuestra, que nos acompaña desde la infancia y que hoy, más que nunca, merece todos los homenajes. No solo porque forma parte de nuestra vida cotidiana, sino porque fue recientemente elegido como la mejor golosina del mundo, ubicando a la Argentina en el primer puesto del podio en un certamen internacional.
Elegido como la mejor golosina del mundo por la prestigiosa guía gastronómica TasteAtlas, se ubicó en el primer puesto de su ranking mundial de dulces tradicionales. Esta plataforma internacional, que evalúa sabores auténticos de cada país, destacó la combinación única de texturas y rellenos del alfajor nacional, superando a chocolates y golosinas de países como Italia, Japón y Suiza.
El año pasado, también fue protagonista en el Campeonato Mundial del Alfajor® 2024, celebrado del 16 al 18 de agosto en La Rural de Buenos Aires. Allí, más de 180 marcas de Argentina y otros países participaron con sus mejores creaciones. El ganador fue un alfajor de la marca Sr. Alfajor, de Monte Grande, Buenos Aires. El jurado, compuesto por expertos en cata de alfajores, no dudó en coronarlo como el Mejor Alfajor del Mundo.
EL ALFAJOR ES SABOR, EMOCIÓNY ORGULLO NACIONAL
No hay kiosco que no lo venda, está en cada rincón del país. Es ese mimo dulce que alegra un momento gris y que también se convierte en regalo, en sorpresa o en premio.
¿Quién no recibió un alfajor de manos de una maestra en el Día del Niño, o lo encontró en una bolsita de cumpleaños? ¿Quién no se emocionó al probar uno artesanal, de esos que se hacen con receta familiar, de algún antepasado que sabía el secreto de la felicidad?
Es que el alfajor es arte. Muchos emprendedores de todo el país se dedican con pasión a elaborar productos artesanales, a veces con esas recetas heredadas de abuelas que horneaban tapitas y las unían con dulce de leche casero. Otras veces innovando con rellenos inesperados, coberturas gourmet, ingredientes naturales o técnicas modernas… Y el nivel de creatividad y calidad sigue creciendo.
Cada año, certámenes nacionales eligen los mejores del país en distintas categorías: mejor glaseado, mejor relleno, mejor innovación, mejor textura. Y el nivel es tan alto, que uno no sabe cuál elegir. Pero quizás ahí está el encanto: en la variedad está el gusto, y cada quien defiende con fervor a su favorito cuando alguien pregunta: ¿Cuál es el mejor alfajor?
No hay una sola respuesta. Porque todos ganan. Todos tienen un sabor que despierta sensaciones, que nos conecta con algo o alguien querido.
El alfajor está presente en cada momento. En un desayuno, acompañando el café; en una merienda, junto al mate; como postre improvisado o regalo espontáneo. Está en los cumpleaños, en los recreos escolares, en las estaciones de tren, en las ferias, en las oficinas. Y cada uno tiene su preferido. Hay quienes defienden con fervor al triple bañado, otros al de maicena, algunos eligen los conitos y otros solo los artesanales.
El alfajor es también un símbolo afectivo. Es lo que te daba mamá o papá con el vaso de chocolatada o mate cocido. Lo que venía con una cartita de amor o de un amigo invisible. Lo que elegías en el kiosco después de ahorrar tus monedas. Lo que endulzaba un momento triste o celebraba una buena noticia. Pero si algo nos une es el recuerdo que cada alfajor lleva consigo.
Durante esta semana especial, en distintos puntos del país se celebrarán ferias y fiestas en su honor. Será hermoso ver cómo este pequeño gran emblema de nuestra gastronomía convoca a grandes y chicos. La gente se reunirá a compartir, probar, vender y disfrutar. El alfajor no es solo un producto argentino: es cultura, encuentro y sabor compartido. Así que brindemos por él, por quienes lo elaboran con dedicación y por los que lo disfrutan. Y por ese orgullo nacional que no necesita más que dos tapitas y un buen relleno para conquistar al mundo.
Esta nota quería ser un mimo, una declaración de amor a ese compañero fiel que alegra el paladar y el alma. Quizás mientras leías, recordaste alguno de tus momentos con un alfajor.
La 49ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires abrió sus puertas el pasado 24 de abril en el tradicional predio de La Rural, en el barrio porteño de Palermo. Como cada año, el evento —que se extenderá hasta el 12 de mayo— convoca a miles de lectores, escritores, editoriales y amantes de la literatura en un verdadero festival de letras.
Desde su nacimiento en 1975, la Feria se ha consolidado como una de las más importantes de habla hispana, siendo un espacio que no solo fomenta la lectura, sino también el diálogo intercultural y la reflexión social. A lo largo de los años, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, incorporando tendencias y nuevas voces, pero siempre manteniendo su espíritu de celebración del libro como puente entre generaciones y culturas.
EL PAPA FRANCISCO, PRESENTE EN LA FERIA
El impacto de los acontecimientos recientes también se ve reflejado en la oferta editorial. La muerte del Papa Francisco ha movilizado a las editoriales a incluir en sus stands una nutrida variedad de libros dedicados a su vida, pensamiento y legado, en una respuesta rápida y emotiva a la conmoción global que provocó su fallecimiento.
RIYADH, CIUDAD INVITADA DE HONOR: UN PUENTE CULTURAL INÉDITO
Por primera vez en la historia de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, una ciudad árabe es elegida como Invitada de Honor. Riyadh, la capital de Arabia Saudita, presenta un stand de dos pisos en el Pabellón Amarillo, donde despliega su riqueza cultural a través de una librería, un auditorio y múltiples actividades. La delegación saudita, compuesta por escritores, intelectuales y artistas, ofrece talleres, conferencias y muestras que buscan acercar la literatura, el arte y las tradiciones de su país al público argentino. Esta participación forma parte de la estrategia “Visión 2030”, que promueve la apertura cultural saudita al mundo. La propuesta invita a descubrir una cultura fascinante, fortalecer los lazos internacionales y fomentar el diálogo intercultural a través de los libros. Además de literatura, su stand ofrece actividades musicales, gastronómicas que permiten una inmersión en la cultura saudí.
COREA DEL SUR TAMBIÉN SE DESTACA EN LA FERIA
Otro país que dice presente con un espacio destacado es Corea del Sur. Su stand no solo propone lecturas de literatura coreana traducida, sino que también cuenta con la participación de la traductora argentina Sunme Yoon, formada en lengua coreana, quien dirige charlas interactivas y presentaciones de novelas contemporáneas, generando un notable interés en el público joven. Ubicado en el Pabellón Verde (stand 836), reproduce un hanok (casa tradicional coreana) construido artesanalmente en madera, al que se debe ingresar descalzo, respetando las costumbres coreanas. Esta ambientación busca que el visitante experimente por un momento, la vida en Corea del Sur. Además, los visitantes reciben su nombre escrito en hangul (alfabeto coreano) como souvenir. Una sección especial del stand está dedicada a Baek Heena, una de las escritoras más importantes de Corea, ganadora del Premio Astrid Lindgren, el galardón más importante de la literatura infantil mundial. Sus libros, como Caramelos mágicos y El hada del agua, son reconocidos por sus ilustraciones en miniatura hechas a mano y sus historias centradas en la resiliencia y la imaginación de los niños.
LOS JÓVENES, GRANDES LECTORES.
La feria de este año brilla especialmente por la variedad y cantidad de jóvenes que recorren los pabellones en busca de nuevos tesoros literarios. Novelas juveniles, mangas, cómics, libros de género policial, suspenso y sagas de ciencia ficción son los más buscados, evidenciando un cambio de época donde la lectura vuelve a ocupar un lugar central en las nuevas generaciones. Es una verdadera bendición ver a tantos adolescentes, solos o en grupo, con esa avidez de lectura que se convierte en esperanza para el futuro cultural.
Un ícono entrañable que atraviesa generaciones, El Principito de Antoine de Saint-Exupéry, sigue teniendo protagonismo. Su figura da la bienvenida a lectores de todas las edades y su presencia se repite en casi todos los stands, tanto de editoriales grandes como emergentes.
UNIVERSO DE LIBROS PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS
El público infantil, por su parte, tiene un universo propio: libros troquelados, cuentos para colorear, libros sonoros, ediciones con tapas brillantes y textos didácticos de lectoescritura pueblan los espacios dedicados a los más chicos. Juegos, rompecabezas literarios, álbumes de figuritas y libros con efectos especiales buscan sembrar el amor por la lectura desde los primeros años.
En paralelo, se advierte un notable aumento del interés adolescente por sagas y trilogías que, muchas veces, llegan a ellos gracias a sus adaptaciones al cine y las plataformas de streaming como Netflix o Disney+. Un fenómeno que confirma cómo la narrativa juvenil se consolida como una puerta de entrada clave al mundo de la literatura.
La oferta editorial se completa con una amplia gama de enciclopedias, manuales escolares y libros universitarios, así como propuestas de autoayuda, bienestar personal, gastronomía y terapias alternativas. Hay también un fuerte enfoque en la producción con conciencia ecológica, respeto animal y diversidad cultural, en sintonía con los debates y valores actuales de la sociedad.
IDENTIDAD E INMIGRACIÓN
Una de las propuestas más emotivas y originales de esta edición es el stand en forma de barco, homenaje a la gran inmigración que forjó la identidad de nuestro país. Allí, el público puede buscar los orígenes de sus antepasados, descubrir en qué barco llegaron a la Argentina y conocer el significado y la historia de sus apellidos. Como dato color, los visitantes pueden subir a la proa del barco, vestirse con prendas típicas de la época —como chalinas, gorros, boinas, capelinas, mantillas, sacos, trajes antiguos y maletas de cuero— y tomarse fotografías que los transportan, por un momento, a aquel viaje histórico que vivieron millones de inmigrantes.
La feria también ha incorporado nuevos espacios y actividades para diversificar su propuesta cultural. Entre ellos se destaca el espacio «Orgullo y Prejuicio», dedicado a la diversidad sexual, que ofrece charlas y actividades relacionadas con la comunidad LGBT+ . Asimismo, se ha inaugurado el espacio «La Palabra Indígena», que por primera vez da voz a escritores y escritoras originarios de Argentina y otros países, promoviendo el diálogo intercultural .
LA PALABRA ESCRITA Y LOS MEDIOS DIGITALES
Además, se ha implementado un espacio de streaming en colaboración con plataformas como Netflix, Mubi y TikTok, para la difusión de charlas y actividades, buscando acercar la feria a los jóvenes a través de los medios digitales.
En cuanto a los precios de los libros, podemos encontrar textos desde los $1000 o $1500 en adelante. También hay muchas editoriales que ofrecen descuento por pago en efectivo, 3 libros al precio de dos y varias opciones económicas que suman y ayudan al bolsillo del lector. Cómo medios de pago se acepta efectivo, transferencia bancaria, billeteras virtuales como Modo o Mercado pago, QR, tarjeta de débito y crédito.
La Feria Internacional del Libro sigue siendo un faro cultural en la ciudad, y esta edición 2025 no hace más que confirmarlo: libros, diversidad, emoción y futuro se entrelazan en cada pabellón, en cada charla, en cada libro que alguien decide abrir.
Hoy es 2 de abril, otro aniversario más en el que recordamos con mucho dolor el Día de los Veteranos y Caídos en la Guerra de Malvinas.
E aquí este poema que he escrito como homenaje a aquellos que perdieron la vida por intentar recuperarlas.
🇦🇷🇦🇷🇦🇷LUZ SOBRE MALVINAS 🇦🇷🇦🇷🇦🇷
En la noche callada de un suelo distante, donde el viento murmura su historia doliente, un haz de luz se alza sereno y vibrante, como un grito de patria, eterno, incandescente.
Blancas cruces se yerguen en fila solemne, guardianes de un sueño que nunca murió, sus nombres resuenan en mares y nieve, sus almas en vuelo jamás se apagó.
Allí donde el frío congela la ausencia, donde aún reverbera la guerra y su horror, late en la tierra la misma querencia, el mismo latido, el mismo clamor.
Malvinas, heridas de un pueblo que espera, que jura y que siente, que nunca olvidó, aunque el tiempo insista en cerrar su bandera, Argentina en su alma siempre las guardó.
Carhué y Epecuén conforman un destino atractivo en la provincia de Buenos Aires, donde el turismo termal, la historia y los paisajes surrealistas se combinan para ofrecer una experiencia inolvidable. En esta visita, decidimos realizar un itinerario de tres días, en donde te proponemos recorrer la ciudad, explorar las ruinas de Villa Epecuén y disfrutar de las aguas termales de la región.
Día 1: Recorrido por Carhué y experiencias tradicionales
El primer día está dedicado a conocer Carhué, una ciudad tranquila con encanto histórico y cultural. Su traza urbana es ideal para recorrer a pie, disfrutando de su arquitectura y espacios verdes.
Actividades recomendadas:
✓ Visitar la Plaza Nicolás Levalle, el corazón de la ciudad, rodeada de edificios históricos como la Iglesia Nuestra Señora de los Desamparados, un templo con un diseño imponente.
✓ Realizar un paseo en sulky o una cabalgata, dos experiencias que permiten conectarse con las tradiciones rurales de la región.
✓ Alquilar bicicletas y recorrer las calles del pueblo, disfrutando de la tranquilidad y el ambiente relajado de Carhué, donde casi no se escuchan ruidos de motocicletas.
✓ Recorrer el Museo Regional Dr. Adolfo Alsina, donde se exponen objetos antiguos y se cuenta la historia de la ciudad y su relación con Epecuén.
✓ Para finalizar el día, se puede disfrutar de una cena en alguno de los restaurantes locales.
El fútbol también es protagonista
Estadio de Racing Club Carhue
Aunque Carhué es un destino de descanso, cuando de fútbol se trata, la pasión aflora. El superclásico local se vive con gran entusiasmo entre Racing Club de Carhué y Club Atlético San Martín. Cada vez que estos equipos juegan, se respira rivalidad y emoción, recordándonos que, sin importar el tamaño del pueblo, el fútbol sigue siendo una de las grandes pasiones argentinas.
Día 2: Excursión a las ruinas de Villa Epecuén y relax en la playa
El segundo día está dedicado a explorar las ruinas de Villa Epecuén, un lugar impactante que cuenta la historia de un pueblo que, tras su inundación en 1985, quedó sumergido durante décadas y emergió con un aspecto fantasmagórico.
Imperdibles de la excursión:
Recorrer los restos de la antigua Villa Epecuén, caminando entre edificios en ruinas, árboles petrificados y calles que alguna vez fueron el epicentro de un floreciente destino termal.
Visitar el Matadero Municipal, una obra del arquitecto Francisco Salamone que es un emblema de la arquitectura bonaerense.
Subir al mirador de Epecuén para obtener una vista panorámica del lago y las ruinas.
Disfrutar de un momento de relax en la Playa de Epecuén, donde se puede aprovechar la alta salinidad del agua para flotar sin esfuerzo y beneficiarse de sus propiedades terapéuticas.
Información útil sobre la visita a las Ruinas de Epecuen:
Entrada: $4500.
Transporte: Desde Carhué, se puede llegar en remis o taxi por $12.000 (precio de marzo 2025)
Reglamento: Al ser declarado un pueblo fantasma y patrimonio local, no está permitido entrar a las casas que aún siguen en pie, ni subirse a los escombros ni escaleras.
Observación: Como punto a mejorar, los carteles informativos necesitan mantenimiento, y no estaría mal que se colocaran baños en la entrada para los visitantes.
Día 3: Bienestar y naturaleza en el complejo Termal de Carhué o visita al Pueblo Rivera
Para el último día, hay dos opciones de actividades, dependiendo de si se busca más relax o una experiencia cultural diferente. Nosotras preferimos la opción de visitar el Complejo Termal.
Opción 1: Complejo Termal y Lúdico Mar de Epecuén
Ubicado en Carhué, este moderno centro termal ofrece piletas climatizadas con aguas provenientes del lago Epecuén, tratamientos de fangoterapia y un circuito de bienestar ideal para terminar el viaje con total relajación.
Cómo llegar:
Se puede ir caminando desde el centro de Carhué.
En remis, el costo es de $4000 (precio marzo 2025)
Opción 2: Excursión al Pueblo Rivera
A solo 35 km de Carhué, Rivera es una localidad con una fuerte influencia de la inmigración judía. Se pueden visitar la sinagoga, el cementerio israelita y aprender sobre la historia de los primeros colonos que se establecieron en la región.
Datos útiles sobre la excursión:
Costo: $10.000 por persona (precio marzo 2025)
Inscripción: Se debe reservar en la Secretaría de Turismo de Carhué.
Salida: La combi parte desde la secretaría y el recorrido incluye la compañía de una guía turística.
Información importante sobre Carhue
Cómo llegar: Carhué se encuentra a unos 550 km de Buenos Aires y se puede acceder en auto o en ómnibus desde la terminal de Retiro. En auto se demora 6 horas en llegar, mientras que en micro de larga distancia se demoran unas 9 horas.
Horario comercial: Carhué es un pueblo muy tranquilo donde se respeta la siesta. La mayoría de los comercios atienden de 9 a 13 y de 18 a 23, y solo unos pocos bares permanecen abiertos hasta la madrugada. La mayoría de los comercios ofrecen descuentos por pago en efectivo, así que conviene llevar dinero en efectivo para aprovechar mejores precios.
Delicias locales: No te vayas sin probar los famosos alfajores Termas de Carhué, una especialidad local que es un excelente souvenir gastronómico.
Dónde alojarse: Hay hoteles con aguas termales, Aparts hotel, cabañas y hospedajes familiares.
Mejor época para visitar: Todo el año es ideal, pero la primavera ofrece temperaturas más agradables para recorrer las ruinas y disfrutar de las termas. Y en verano se puede disfrutar la playa del lago.
Si estás buscando un destino para el descanso y actividades sin mucho esfuerzo Carhué y Epecuén ofrecen una combinación perfecta de historia, aventura y descanso.
Con este itinerario de tres días, podrás conocer lo mejor de esta región, ubicada en el interior de la provincia de Buenos Aires, Argentina.