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A pasos de la escalinata del Cristo del Portezuelo, Beatriz Resto Bar suma buena gastronomía a un paseo con vistas panorámicas de Chilecito y las montañas riojanas.
El Cristo del Portezuelo llama la atención desde distintos puntos de Chilecito. Acercarse permite descubrir otra perspectiva de la ciudad y, prácticamente al lado de su escalinata, encontrar una propuesta para completar el paseo alrededor de una mesa. Durante nuestra estadía con el FamPress internacional de periodistas turísticos conocimos Beatriz Resto Bar, ubicado en El Maestro 525, en el sector del Cristo. Su cercanía con el complejo permite combinar la visita con una parada para almorzar o cenar.
En nuestra mesa hubo escabeche de pollo y milanesa napolitana. Sabores conocidos, de esos que invitan a sentarse con ganas y disfrutar de la comida mientras la conversación sigue su curso. Entre periodistas de distintos lugares, cada pausa también daba espacio para compartir impresiones sobre lo que veníamos descubriendo de La Rioja.
La gastronomía forma parte de esa experiencia. Además de visitar museos y recorrer paisajes, viajar nos permite conocer las mesas que se integran a la vida de una ciudad. En Beatriz, la ubicación agrega una ventaja para el visitante: el paseo por el Portezuelo está a pocos pasos.
La escalinata que conduce hasta la base del Cristo tiene 200 escalones, uno por cada año del Bicentenario argentino. Subir con tiempo permite detenerse, recuperar el aire y observar cómo cambia la vista a medida que ganamos altura. Desde el complejo, Chilecito se despliega entre construcciones, vegetación y montañas. Es una oportunidad para tomar fotografías, reconocer lugares recorridos y apreciar el entorno en el que creció la ciudad. Vale la pena dedicarle unos minutos a esa panorámica antes de emprender el descenso.
Para quienes vivimos la fe católica, la figura del Cristo suma un significado religioso. El lugar también convoca a quienes buscan un mirador o un paseo al aire libre. Cada visitante encuentra su motivo para acercarse, en un espacio donde conviven la devoción y el interés turístico. La visita al Cristo y la mesa de Beatriz pueden formar parte de una misma salida, dejando tiempo para disfrutar ambas propuestas. Conviene llevar agua, protección solar y calzado cómodo para recorrer la escalinata.
Para comer en Beatriz Resto Bar, recomiendan reservar con anticipación, porque el lugar suele llenarse. Es un dato a tener en cuenta, especialmente si se viaja en grupo y se quiere asegurar una mesa. Nosotros encontramos allí una manera de completar el recorrido por Chilecito: contemplar la ciudad desde el Portezuelo y compartir una comida a pocos pasos de su escalinata. Dos momentos que permiten conocer el destino desde su paisaje y sus sabores.
El Museo Quyllur Ñan, las Estrellas Diaguitas y los paisajes de la Quebrada de la Troya invitan a detenerse en este rincón del oeste de La Rioja. Un recorrido con historia, sabores y una inesperada pausa para jugar en la nieve.
Vinchina suele aparecer en los itinerarios como punto de partida hacia Laguna Brava. Pero detenernos en este pueblo riojano nos permitió descubrir cuánto tiene para contar antes de continuar hacia la cordillera: la historia de sus primeros habitantes, las formas del paisaje y la vida de quienes hoy reciben a los visitantes.
Durante el FamPress internacional de periodistas turísticos recorrimos parte de este territorio junto a Carlos Francés, de Triásico Aventura. Las explicaciones y las paradas nos ayudaron a conocer un camino que merece disfrutarse sin apuro.
Una de las visitas fue al Museo Arqueológico Provincial Quyllur Ñan, ubicado sobre la Ruta Nacional 76, en Villa San José de Vinchina. Su nombre significa “Camino de Estrellas” y funciona en una casa tradicional de adobe, con techos de caña y barro. La propia construcción permite acercarse a las maneras de habitar este territorio.
La colección reúne más de 560 piezas del Valle del Bermejo. Herramientas de piedra, puntas de proyectil y recipientes de cerámica aportan pistas sobre cómo se conseguían y procesaban los alimentos, se almacenaba el agua y se resolvían necesidades cotidianas. Una sala paleontológica amplía la visita hacia un pasado natural muchísimo más antiguo.
Al aire libre conocimos las Estrellas de Vinchina, también llamadas Estrellas Diaguitas: diseños realizados sobre el suelo con piedras de distintos colores, vinculados a prácticas ceremoniales de los pueblos originarios. Observar sus formas nos invitó a prestar atención a un patrimonio que podría pasar inadvertido si solo miráramos hacia las montañas.
Al continuar hacia la Quebrada de la Troya, las capas inclinadas de las rocas y las curvas del camino ganaron protagonismo. La Herradura, el punto panorámico El Pesebre y una montaña con una definida forma de pirámide nos dieron distintos motivos para detenernos a observar y tomar fotografías. Con las explicaciones del guía, aquellas formaciones adquirían otra dimensión: además de admirarlas, podíamos empezar a comprender cómo se había transformado ese paisaje.
También hubo una pausa para almorzar en Cerro Azul, un pequeño parador del tramo de Jagüé. Compartimos empanadas, palitos hechos con masa de torta frita y panes rellenos. El lugar era sencillo y nos atendieron con mucha amabilidad. Entre excursiones y traslados, esa disposición para recibirnos hizo que recordáramos tanto la comida como a quienes la acercaron a nuestra mesa.
El objetivo era llegar a Laguna Brava, pero la nieve había tapado el camino y no pudimos completar el recorrido. Seguir hubiera sido imprudente. Sin embargo, la nieve acumulada a los costados nos regaló un momento inesperado: por unos instantes volvimos a la infancia. Jugamos, armamos muñecos y nos tiramos al suelo para hacer angelitos. Entre risas y fotos, aquella parada se convirtió en uno de los recuerdos más alegres del viaje.
Para organizar una visita, Vinchina permite combinar el museo, las Estrellas y las excursiones por los alrededores. Entre las opciones de alojamiento, el registro turístico provincial incluye Tierra Andina, sobre la RN 76, cuya disponibilidad conviene consultar antes de viajar.
Quienes planeen continuar hacia la Reserva Provincial Laguna Brava deben confirmar previamente las condiciones del camino y coordinar la salida con prestadores habilitados. Turismo de La Rioja establece el ingreso mediante excursiones con guía y vehículos 4×4.
La laguna nos quedó pendiente. De Vinchina y su entorno, en cambio, nos llevamos historias, paisajes, una mesa compartida y las fotos de un grupo de periodistas que, por un rato, volvió a jugar como cuando era chico.
En Vichigasta, departamento Chilecito, una bodega que combina producción vitivinícola, olivares y turismo invita a descubrir los sabores del Valle de Famatina. La Rioja tiene una larga tradición vitivinícola y recorrer sus bodegas permite conocer de cerca una de las actividades productivas más representativas de la provincia. En Vichigasta, departamento Chilecito, se encuentra Valle de La Puerta, un establecimiento rodeado de viñedos, olivares y montañas, donde tuvimos la oportunidad de conocer su propuesta y degustar algunos de sus vinos.
ENTRE VIÑEDOS Y OLIVARES Valle de La Puerta inició su actividad en 1994 con las primeras plantaciones de vides y olivos. Actualmente cuenta con aproximadamente 150 hectáreas de viñedos y 770 de olivares, destinadas a la elaboración de vinos y aceites de oliva. El clima seco, la abundante exposición solar y la marcada amplitud térmica favorecen el cultivo de la vid en esta región. La finca también incorpora prácticas sostenibles mediante el aprovechamiento de recursos y la reutilización de residuos agrícolas. Su actividad productiva se complementa con el enoturismo, ofreciendo a los visitantes la posibilidad de acercarse al mundo del vino y conocer las características de la producción local.
UNA DEGUSTACIÓN CON UNA GRATA SORPRESA
Durante nuestra visita participamos de una cata de vinos que nos permitió descubrir diferentes etiquetas de la bodega, apreciar sus aromas y sabores e intercambiar opiniones sobre nuestras preferencias. Al finalizar, recibimos una atención que nos sorprendió gratamente: cada uno pudo elegir dos botellas de los vinos que más le habían gustado para llevarse de regalo. En mi caso, elegí un Torrontés blanco y un Torrontés rosado. El Torrontés es uno de mis vinos preferidos y qué mejor oportunidad para disfrutarlo que estando en La Rioja, una provincia estrechamente vinculada con esta variedad.
El Torrontés Riojano es una cepa blanca emblemática de la vitivinicultura argentina, reconocida por sus aromas florales, notas frutales y frescura. Aunque también se cultiva en otras provincias, su nombre mantiene una estrecha relación con la identidad vitivinícola riojana. Poder elegir los vinos que realmente habíamos disfrutado fue un detalle que valoré especialmente y que hizo todavía más agradable la experiencia.
UNA PROPUESTA PARA DESCUBRIR CHILECITO
Valle de La Puerta forma parte de la oferta enoturística de la región, donde las bodegas se suman a los paisajes, la historia y la gastronomía como alternativas para quienes visitan La Rioja. Esta visita permitió conocer otra faceta de la producción provincial que recomiendo considerar para quienes disfrutan del vino y desean conocer su lugar de origen. Para visitar la bodega: Valle de La Puerta se encuentra sobre la Ruta Nacional 74, en Vichigasta, departamento Chilecito, La Rioja. Se recomienda consultar previamente las modalidades de visitas y degustaciones en «www.valledelapuerta.com.ar» (https://www.valledelapuerta.com.ar).
Hay una parte de La Rioja donde el paisaje parece conservar la memoria de millones de años. Farallones rojizos, formaciones modeladas por el tiempo, huellas de antiguas formas de vida y un territorio que, por momentos, permite imaginar cómo pudo haber sido este rincón del planeta durante el Triásico. Talampaya abre la puerta a ese escenario y otras experiencias, como las travesías en 4×4, permiten internarse todavía más en él.
Recorrer el Parque Nacional Talampaya es empezar a comprender la dimensión de un territorio donde la geología, la paleontología, la arqueología y el paisaje cuentan distintas partes de una misma historia.
Los grandes farallones se levantan imponiéndose sobre el visitante. Despues del almuerzo en el parque, el recorrido avanza por sectores establecidos, con diferentes paradas que permiten observar las paredes rojizas, sus formas y dimensiones, además de conocer los testimonios que dejaron las comunidades que habitaron esta región mucho antes de la llegada de los europeos. En uno de esos sectores aparecen los petroglifos, grabados sobre la piedra que constituyen parte del patrimonio arqueológico del lugar. A ellos se suma la enorme importancia paleontológica de la región, vinculada con un período mucho más remoto: el Triásico, cuando comenzaron a aparecer algunos de los primeros dinosaurios.
CUANDO EL SILENCIO DEVUELVE LA VOZ
Talampaya también se descubre a través de los sentidos. Hay un punto del recorrido donde las características de los enormes paredones producen un particular efecto acústico. Basta levantar la voz, gritar una palabra y esperar unos segundos para escuchar cómo el sonido regresa convertido en eco. Es un juego sencillo, pero frente a semejante escenario adquiere otra dimensión. Uno habla hacia una pared levantada por la naturaleza hace millones de años y esa misma pared devuelve la voz. El paseo continúa entre senderos y diferentes formaciones hasta acercarse al final del circuito, donde llega otra pausa: café acompañado por nueces confitadas y frutos secos de la región. Un momento distendido antes de despedirse de un recorrido que invita, sobre todo, a detenerse y observar. Pero nuestra experiencia riojana todavía guardaba otro capítulo.
DEL RECORRIDO CONTEMPLATIVO A LA AVENTURA EN 4×4
Si Talampaya propone transitar un circuito organizado, detenerse y mirar hacia arriba para dimensionar sus paredones, la experiencia que realizamos posteriormente junto a la agencia de viaje y excursiones Triásico Aventura 4×4, cambia completamente el ritmo. Aquí aparece otra sensación. El terreno se vuelve más sinuoso, con piedras, polvo, desniveles y sectores mucho menos intervenidos. No es un recorrido para realizar por cuenta propia: requiere vehículos 4×4 y prestadores habilitados que conozcan el territorio y sepan cómo transitarlo de manera segura. La experiencia con Carlos Frances de Triasico Aventura 4×4 permitió adentrarnos en esos paisajes con responsabilidad, pero sin perder ese componente de aventura que constituye justamente uno de sus mayores atractivos. Y es entonces cuando La Rioja vuelve a sorprender. Hay sectores en los que prácticamente no existen elementos que recuerden la vida urbana. Alrededor sólo quedan tierra, piedra, enormes formaciones y silencio. La imaginación hace el resto.
Por momentos, la sensación es la de haber retrocedido millones de años. Y aunque sabemos perfectamente que ningún dinosaurio aparecerá detrás de una formación rocosa, el paisaje consigue instalar por algunos segundos esa fantasía: si uno quedara completamente solo allí, no resultaría extraño imaginar que algo prehistórico pudiera asomarse detrás de las piedras. Esa capacidad de trasladarnos mentalmente hacia otro tiempo es parte del encanto de la experiencia.
CUANDO CAE LA NOCHE, LA MIRADA CAMBIA DE DIRECCIÓN
La aventura tuvo además una segunda parte. Con la oscuridad, dejamos de buscar historias entre las rocas y levantamos la mirada hacia el cielo.
La experiencia de astroturismo permitió observar el firmamento prácticamente sin las interferencias lumínicas habituales de las grandes ciudades. Los guías utilizaron un láser para señalar distintos puntos del cielo e identificar planetas, estrellas y algunos de los cuerpos más brillantes visibles durante aquella noche. La inmensidad que durante el día estaba sobre la tierra parecía trasladarse hacia arriba. Durante la charla también surgieron relatos sobre personas que aseguran haber observado fenómenos u objetos no identificados en los cielos de la región. Historias que forman parte de las conversaciones y testimonios asociados al lugar y que agregan una cuota de misterio a una noche donde el verdadero protagonista sigue siendo el cielo riojano.
DOS MANERAS DIFERENTES DE VIAJAR POR MILLONES DE AÑOS
Talampaya y la experiencia de Triásico Aventura 4×4 no compiten entre sí. Por el contrario, permiten conocer dos caras diferentes de un territorio extraordinario.
La primera invita a bajar el ritmo, caminar, escuchar, contemplar los farallones y comprender el valor arqueológico, geológico y paleontológico de la región.
La segunda suma movimiento y aventura. El vehículo avanza por un terreno más agreste, levanta polvo, atraviesa caminos sinuosos y permite internarse en paisajes donde todavía permanece esa sensación de territorio casi intacto. Y cuando llega la noche, el cielo se convierte en una nueva excursión.
Para quienes dispongan de pocos días en La Rioja, combinar ambas propuestas permite llevarse una imagen mucho más completa de esta región: la monumentalidad de Talampaya, la aventura del 4×4 y una noche mirando las estrellas. Porque en este rincón riojano el Triásico dejó de ser solamente aquel período que alguna vez estudiamos en los libros. Entre paredones, fósiles, piedras y paisajes que parecen detenidos en otro tiempo, por unas horas es posible imaginar cómo se veía el mundo cuando nuestra historia todavía ni siquiera había comenzado.
En Villa Unión, provincia de La Rioja, una cena entre periodistas terminó convirtiéndose en una de esas experiencias que me recuerdan por qué disfruto tanto recorrer la Argentina. No fue solamente la comida ni la música, sino la felicidad de un anfitrión que nos recibió como si fuéramos viejos amigos.
Viajar por nuestro país me ha permitido conocer paisajes extraordinarios, descubrir sabores regionales y escuchar historias que difícilmente encontraría en una guía turística. Pero con los años aprendí que hay algo que valoro especialmente: la manera en que las personas nos reciben y el afecto que son capaces de transmitir con gestos sencillos. Eso fue precisamente lo que encontré en Sabores Riojanos, un establecimiento gastronómico de Villa Unión, donde Ale Francisco Mendoza nos abrió las puertas durante nuestro recorrido por La Rioja, como parte del FamPress internacional de periodistas de turismo organizado por la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT).
Aquella noche, una larga mesa dispuesta en forma de L nos reunió alrededor de una cena que pronto adquirió el ambiente de una peña entre amigos.
Francisco había preparado algo más que una recepción gastronómica: invitó a un músico que, guitarra y canciones mediante, nos acompañó con ese repertorio popular argentino y norteño tan familiar para quienes llevamos años caminando las provincias de nuestro país. Entre una canción y otra, las conversaciones, las sonrisas y alguna que otra voz que se sumaba a cantar fueron dando forma a una velada entrañable.
Sin embargo, hubo algo que llamó particularmente mi atención. La cara de felicidad de Francisco Mendoza. Mientras nosotros disfrutábamos de la música, él nos observaba con una alegría difícil de disimular. Su expresión me recordó a la de alguien que recibe en su casa a un amigo querido después de mucho tiempo sin verlo. No parecía estar pendiente únicamente de atender a un grupo de visitantes, sino de comprobar que todos estuviéramos pasando un buen momento. Y eso, para mí, tiene un valor enorme. Porque un establecimiento puede tener una hermosa decoración, una excelente carta o una ubicación privilegiada, pero conseguir que un visitante se sienta verdaderamente bienvenido depende de algo mucho más humano.
La cena también tuvo sus protagonistas. Un sabroso pollo con arroz, servido en aquella mesa compartida, y unos dulces de postre acompañaron la música y las conversaciones. Platos sencillos que disfrutamos sin apuros, con esa tranquilidad que aparece cuando nadie tiene demasiadas ganas de levantarse. Y entre los recuerdos de aquella noche también quedó un personaje muy especial: un enorme perro blanco que inmediatamente me hizo pensar en Fújur, el dragón de la suerte de la película La historia sin fin. Su aspecto despertaba una ternura imposible de ignorar y terminó formando parte de las anécdotas que me llevé de Villa Unión.
Una noche que todavía tenía sorpresas Cuando creíamos que la cena había terminado, Francisco nos esperaba afuera con otra propuesta: su particular trencito turístico, iluminado con luces fluorescentes y acompañado por música de cumbia. ¡De las canciones norteñas pasamos a la alegría de un trencito que invitaba a seguir disfrutando!
Esta iniciativa de Mendoza también forma parte de su propuesta turística, con paseos que permiten recorrer las calles de Villa Unión de una manera diferente y divertida. Y allí comprendí que aquella recepción había sido pensada para que nos lleváramos mucho más que el recuerdo de una buena comida. Francisco, cordobés de origen y riojano por elección, encontró en Villa Unión un lugar donde desarrollar su proyecto gastronómico y continuar haciendo lo que tanto disfruta: recibir viajeros, compartir historias y ofrecerles una experiencia cercana a las costumbres del interior argentino.
Aquella noche me dejó mucho más que una experiencia gastronómica. Me recordó cuánto valor tienen los encuentros humanos en cada viaje y cómo un gesto sincero puede permanecer en nuestra memoria mucho después de haber regresado a casa. Me fui de Villa Unión con el corazón agradecido. Gracias a Dios por permitirme recorrer nuestro país, conocer sus historias y encontrar personas como Francisco Mendoza, que hacen de la hospitalidad una hermosa manera de compartir la vida.
La buena gastronomía regional, la amplia panorámica, la belleza del paisaje, las artesanías, la música folclórica y la posibilidad de pernoctar en el lugar, son los ingredientes de la emblemática Cuesta El Portezuelo (departamento de Valle Viejo), ubicada a 1.680 metros sobre el nivel del mar y uno de los imperdibles de la provincia de Catamarca, en el norte de Argentina.
Para llegar a la cima es necesario recorrer una carretera con aproximadamente 300 curvas, por lo cual es importante prepararse previamente tomando una pastilla que evite el mareo y también hacer algunas paradas en el transcurso de la vía donde hay miradores.
Desde allí se puede observar águilas moras, halcones colorados, aguiluchos, cóndores, osos meleros, iguanas, entre otros animales, así como imponentes cactus. Además, a medida que se va subiendo, el clima se va poniendo más fresco, lo que hace que la fauna y la flora sean más diversas.
En una parte de la cima hay un monumento como homenaje a padres de la zamba ‘Paisaje de Catamarca’ con su respectiva letra. Se trata de las estatuas de Rodolfo (Polo) Giménez y Atuto Mercau Soria. Este tema musical describe todo lo que se puede ver al llegar a la parte alta.
En este paraje turístico se encuentra la Hostería Cuesta El Portezuelo, donde no solo se preparan platos típicos de la región (empanada de matambre, tamales, locro, humitas, milanesas, postres caseros, etc) sino que también ofrece el servicio de hospedaje, pues hay ocho habitaciones, algunas son familiares.
Allí, los amantes de la aventura pueden volar en parapente, practicar el trekking o senderismo y el ciclismo de montaña. Además, el amplio balcón de la Hostería permite una vista panorámica de 360°, única para el avistamiento de aves silvestres y la observación del exótico paisaje.
«Museo y Monumento a la Zamba Paisaje de Catamarca»
Al inicio del camino a la Cuesta El Portezuelo se encuentra el museo que recrea con diferentes elementos la letra de este “himno” de la provincia de Catamarca. Los versos se ven reflejados con estatuillas y otros objetos mostrando cómo era la zona en la época en que se registró la canción (1950), con pequeños escenarios de la vida rural y productos regionales.
Rubén Valdemora quiso difundir esta zamba con imágenes a través de este centro cultural para traer a esta época lo que era la provincia en el pasado, explicó Kevin Villalba, guía y empleado de la Hostería Cuesta El Portezuelo.
Cabe mencionar que el también llamado Museo de la Zamba fue fundado en 2019 con el fin de impulsar más el turismo de la región y su horario de atención es todos los días de 8:00 de la mañana a 7:00 de la tarde, con entrada libre y gratuita.
En Chilecito, La Rioja, la antigua finca del escritor y educador abre sus puertas para conocer su historia entre jardines, galerías y salas de museo. Debo confesar que me dieron ganas de vivir allí. Mientras caminaba por Samay Huasi, imaginé una mañana en la galería, un café frente al jardín y tiempo para escribir. Miraba los árboles, los senderos y la casona, y no podía evitar remontarme a los años en que Joaquín V. González recorría esas mismas tierras. Un cartel de madera rodeado de flores y piedras señalaba el ingreso. Más adelante, los helechos junto a las columnas y las macetas acompañaban la arquitectura de paredes claras. Todo se veía cuidado, con detalles que despertaban mi curiosidad y me hacían detener el paso.
Samay Huasi significa “casa de reposo” en quechua. Antes se llamaba La Carrera y perteneció al británico William Treloar. En 1913 pasó a manos de González, quien la convirtió en su refugio; desde 1941 integra el patrimonio de la Universidad Nacional de La Plata. Nacido en Nonogasta en 1863, Joaquín Víctor González fue escritor, jurista, gobernador de La Rioja, ministro y senador nacional. Impulsó la creación de la Universidad Nacional de La Plata en 1905 y dejó obras como Mis montañas y La tradición nacional. Pero al entrar en su vivienda, mi atención se dirigió hacia las pequeñas referencias de su vida cotidiana. Las fotografías, los documentos y los retratos permitían ponerle rostro a esa trayectoria. En la recreación de su dormitorio, la cama de estructura metálica, el cubrecama y los muebles acercaban la visita a una intimidad difícil de encontrar en una biografía. Me pregunté qué habría leído antes de dormir o cómo serían sus primeras horas del día en aquel entorno. Afuera había otra parte de su historia. González trazó las avenidas del parque, plantó árboles frutales y cuidó flores y una huerta. Saberlo le dio un sentido distinto a lo que estaba viendo: aquel paisaje también era resultado de su trabajo y de sus preferencias. Podía imaginarlo dedicado a esas tareas, lejos por un rato de sus responsabilidades públicas. Una reflexión suya exhibida en una pared del museo relacionaba la vida y la muerte con la continuidad de la naturaleza. Leerla allí me ayudó a comprender el vínculo que había construido con su tierra. Las palabras encontraban una referencia cercana en la vegetación que acababa de contemplar.
El recorrido cultural incluye la sala iconográfica, la biblioteca y el dormitorio recreado. Se completa con el Museo Mis Montañas, que reúne colecciones arqueológicas y de ciencias naturales de la región, y la Pinacoteca Antonio Alice, con obras de artistas argentinos. Conviene disponer de tiempo para mirar las exhibiciones y disfrutar del exterior, donde la amplitud del predio invita a caminar sin apuro. Me pareció especialmente valioso el buen estado del conjunto. La conservación de sus ambientes permite acercarse a la historia sin perder la calidez de una casa. Esa fue una de las razones por las que me resultó tan fácil imaginar una estadía allí. Y quedarse es posible: Samay Huasi funciona también como casa de descanso y ofrece hospedaje al público general. Incluye desayuno, almuerzo y cena, con habitaciones de baño privado o compartido, dentro de una propuesta de casa de campo. Las reservas se gestionan previamente mediante la Dirección de Servicios Sociales de la UNLP, según disponibilidad y condiciones vigentes.
Declarada Monumento Histórico Nacional en 2021, la finca está en Facundo Quiroga 36, distrito San Miguel, a unos dos kilómetros de Chilecito. La información turística provincial indica entrada gratuita y apertura diaria de 9 a 18. Las consultas sobre el museo pueden realizarse al (03825) 422629; para alojamiento, están disponibles las «condiciones y el formulario de prerreserva de la UNLP» (https://dss.unlp.edu.ar/venia-a-samay-huasi/).
Al irme, pensé en lo que me faltaba conocer: la luz del amanecer sobre las galerías, una tarde de lectura, el jardín a distintas horas. Había llegado para visitar la casa de Joaquín V. González y terminé imaginando cómo hacerme un lugar, por unos días, en ese paisaje.
La cocina regional, la atención de Liliana Campero y la música en vivo se encuentran en El Cardón Patio de Comidas. En una casona histórica de San Miguel de Tucumán, compartimos empanadas, humitas, tamales y vino en pingüino durante una velada que algunos prolongamos hasta la última canción. En El Cardón Patio de Comidas, la atención de Liliana Campero acompañó una mesa donde pudimos disfrutar de los sabores tucumanos y sentirnos bien recibidos. Su trato cercano fue parte de una experiencia que reunió gastronomía, historia y canciones. En el marco de un FamPress internacional por la provincia de Tucumán, compartimos allí un encuentro entre colegas de distintos países. La comida regional nos dió motivos para conversar, intercambiar impresiones y conocer una parte de la cultura local desde la mesa.
EMPANADAS, HUMITAS Y TAMALES Las empanadas tucumanas fueron protagonistas de la comida. Para quienes visitaban la provincia por primera vez, probarlas allí era acercarse a uno de sus sabores más representativos. Las humitas y los tamales completaron la propuesta. Disfrutarlos en una misma mesa permitió apreciar cada preparación y compartir el descubrimiento con los colegas extranjeros. Son platos que merecen un lugar en la experiencia de quienes viajan buscando conocer la cocina regional. El vino servido en pingüino sumó un detalle entrañable. Esa jarra tan reconocible en las mesas argentinas acompañó la conversación y le dio al encuentro una familiaridad que disfrutamos.
LILIANA CAMPERO: ATENCIÓN Y RECONOCIMIENTO Liliana tuvo un lugar destacado en nuestro recibimiento. La calidez con la que nos atendió estuvo acompañada por antecedentes que permiten conocer mejor su trabajo. Entre las distinciones que exhibe se encuentran el Sello de Distinción Marca Tucumán y un reconocimiento de la Casa de la Provincia de Tucumán en el Mes de la Mujer, ambos otorgados a su nombre. También cuenta con formación específica: aprobó la Diplomatura Universitaria en Cocina Regional y Cultura Alimentaria Local, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Jujuy, según el certificado expedido en abril de 2023. Un dato que aporta otra dimensión a su vínculo con las preparaciones y las tradiciones alimentarias que comparte en El Cardón.
UNA MESA EN UNA CASONA HISTÓRICA Ubicado en Las Heras 50, El Cardón funciona en una antigua casona vinculada con la familia de Bernabé Aráoz. El Ente de Turismo de Tucumán sitúa su construcción hacia 1780, un antecedente que agrega interés patrimonial a la visita. El edificio forma parte de la historia de San Miguel de Tucumán y mantiene su vida como espacio de gastronomía y encuentros culturales. Para el visitante, permite reunir en una misma parada la cocina regional y el patrimonio de la ciudad. La música en vivo acompañó nuestro encuentro. Una cantante nos regaló canciones muy bonitas y sumó emoción a la velada. Algunos periodistas nos quedamos hasta el final del show, disfrutando de su voz y de ese tiempo compartido en El Cardón.
Empanadas tucumanas Periodistas del FamPress ReconocimientosPeriodistas junto a Liliana Campero Show en vivo en El CardónHumitas, tamales y vino en pingüino
En la Casa Histórica de la Independencia, los recuerdos escolares se encuentran con el patrimonio que podemos recorrer. Sus salas, el Salón de la Jura y las obras de Lola Mora permiten acercarse al lugar donde, el 9 de julio de 1816, se declaró la Independencia: una visita imprescindible para comprender el papel de Tucumán en la historia argentina.
Muchos la conocimos primero en una lámina escolar. Dibujamos su fachada, coloreamos sus puertas y la llamamos “casita de Tucumán”, con esa familiaridad que conservamos desde la infancia. Al visitarla, comprendemos cuánto quedaba por conocer detrás de aquella imagen: la amplitud de sus patios, la historia de sus habitaciones y la importancia de lo que ocurrió allí. La Casa Histórica de la Independencia, en pleno centro de San Miguel de Tucumán, nos permite darle una dimensión concreta a una fecha que aprendimos de memoria. Entrar significa acercarnos al escenario donde se discutió y se tomó una decisión fundamental para nuestro país. La recorrimos durante el FamPress internacional de periodistas turísticos, acompañados por Ramón Veliz, guía del Ente de Turismo de Tucumán. Este tramo provincial nos permitió compartir con colegas de distintos países un patrimonio que ocupa un lugar central en nuestra identidad.
POR QUÉ LA INDEPENDENCIA SE DECLARÓ AQUÍ En 1816, el proceso iniciado con la Revolución de Mayo todavía enfrentaba amenazas militares y profundas diferencias políticas. Fernando VII había recuperado el trono español y buscaba restablecer su dominio sobre los territorios americanos. Mientras San Martín preparaba su campaña libertadora, declarar la Independencia era una necesidad para afirmar el rumbo de las Provincias Unidas. Celebrar el Congreso en Tucumán también buscaba acercar posiciones entre Buenos Aires y las provincias, cuyas relaciones atravesaban fuertes tensiones. Las sesiones comenzaron el 24 de marzo y, el 9 de julio de 1816, 29 diputados suscribieron la declaración de Independencia de las Provincias Unidas en Sudamérica. La vivienda pertenecía a la familia de Francisca Bazán de Laguna. Ante la falta de un edificio público adecuado, fue elegida para albergar el Congreso. Para disponer de un espacio suficientemente amplio, se unieron dos ambientes al retirar la pared que los separaba: allí quedó conformado el salón donde se declaró la Independencia.
EL SALÓN ORIGINAL Y LA CASA QUE RECUPERAMOS
El Salón de la Jura es el punto central del recorrido. Saber que ese espacio sobrevivió a las transformaciones del edificio cambia nuestra manera de observarlo: sus paredes conservan una relación material con aquel acontecimiento de 1816. La casa sufrió modificaciones y un deterioro que llevó, en 1904, a demoler gran parte de la construcción. Se preservó el salón histórico dentro de una estructura protectora. Décadas después, la reconstrucción dirigida por el arquitecto Mario Buschiazzo recuperó la fisonomía de la vivienda a partir de fotografías, planos y documentación. Fue inaugurada en 1943, dos años después de su declaración como Monumento Histórico Nacional. Conocer ese proceso también permite valorar el trabajo de conservación. Lo que hoy recorremos reúne el espacio original resguardado y la reconstrucción que hizo posible recuperar la imagen de la casa.
QUÉ ENCONTRAMOS EN SUS SALAS El museo ofrece un recorrido por la historia de la vivienda y el proceso independentista. La renovación de su exhibición principal, presentada en 2022, organizó seis salas: cinco dedicadas a la historia y una destinada al encuentro con escuelas y familias, la recreación y el descanso. La propuesta amplió la mirada sobre aquella sociedad, incorporando a mujeres, pueblos originarios, afrodescendientes y sectores populares. Así, la visita ayuda a comprender quiénes habitaban y sostenían la vida cotidiana durante esos años. El acervo del museo incluye mobiliario, pinturas, retratos, monedas, armamento, vajilla y objetos religiosos de los siglos XVIII y XIX. Estos bienes aportan referencias para imaginar la época, aunque la colección completa supera lo que puede exhibirse en las salas. La incorporación de versiones del acta en quechua y aymara, junto con recursos para escuchar su lectura, permite conocer cómo se difundió la declaración en otras lenguas. Es un detalle que invita a pensar la Independencia desde la diversidad de los pueblos que formaban parte de aquel territorio.
LOLA MORA Y OTRA MANERA DE CONTAR LA HISTORIA En el Patio de Homenajes, los dos bajorrelieves de bronce de Lola Mora merecen una pausa. Representan la Revolución de Mayo de 1810 y la Declaración de la Independencia de 1816. Realizados en Italia, formaron parte del conjunto que protegió el salón histórico a comienzos del siglo XX y fueron emplazados en este patio en 1966. Observar sus figuras y gestos permite acercarse a la interpretación artística de dos momentos decisivos de nuestra historia.
UN PATRIMONIO QUE SIGUE CONVOCANDO La importancia turística de la Casa también puede medirse en su afluencia. Según el balance del Observatorio Turístico provincial, en julio de 2026 recibió 68.472 visitantes. Durante ese mismo mes, el espectáculo de luz y sonido convocó a otras 2.549 personas. Son cifras correspondientes a ese período, que muestran la capacidad del sitio para reunir a miles de visitantes alrededor de nuestra historia. La propuesta “Luces y Sonidos de la Independencia” permite complementar el recorrido con una narración audiovisual de los acontecimientos que condujeron a la declaración. Se realiza al anochecer y tiene entrada propia; conviene consultar la programación y adquirir los tickets antes de asistir. Las funciones se suspenden por lluvia. El museo está ubicado en Congreso 141 y su visita es gratuita. Por su ubicación, puede integrarse a una caminata por el centro histórico de San Miguel de Tucumán. Para Tucumán, esta casa es parte de su vida cultural y de su vínculo con quienes llegan. Para el país, conserva el escenario de una decisión que nos sigue convocando a pensar qué significa ser independientes. Desde Infoturismoargentina, recorrerla nos permitió reencontrarnos con aquella imagen escolar y comprenderla mejor. La “casita” de nuestros recuerdos tiene patios, historias y un patrimonio que merece tiempo. Visitarla es una oportunidad para conocer, desde Tucumán, una parte esencial de la Argentina que compartimos.
Recorrer las estaciones 1 y 2 del Cablecarril Chilecito-La Mejicana, permite descubrir el pasado minero de La Rioja entre grandes máquinas, vagonetas y fotografías históricas. Una visita que suma vistas de Chilecito, artesanías y relatos sobre la vida en las montañas del Famatina.
Las vagonetas permanecen suspendidas bajo las estructuras de hierro. De cerca distinguimos sus ruedas, los mecanismos de sujeción y las piezas que hicieron posible transportar mineral desde la montaña hasta Chilecito. Mirarlas despierta la curiosidad por saber cómo se construyó aquella obra y cómo era trabajar allí cuando todo estaba en movimiento.
Durante el tramo riojano del FamPress internacional de periodistas turísticos, visitamos la estación 2, conocida como El Durazno, y la estación 1 del cablecarril Chilecito–La Mejicana, donde funciona el Museo Dr. Santiago Bazán.
En El Durazno nos recibieron con carne asada, aceitunas y empanadas riojanas muy sabrosas. Luego, Matías Vaca, secretario de Turismo de Chilecito, y los guías locales nos acompañaron en el recorrido, acercándonos a la historia y al funcionamiento de las instalaciones.
La sala de máquinas nos permitió apreciar la dimensión del sistema: grandes ruedas, correas y un motor conservado ayudan a comprender cómo se movían las cargas. Esta estación también tenía una conexión con la fundición de Santa Florentina.
Inaugurado en su totalidad en diciembre de 1905, el cablecarril conectó La Mejicana con Chilecito mediante más de 34 kilómetros y nueve estaciones. Descendía mineral de cobre con contenido de oro; en sentido contrario subían alimentos, agua, combustible y herramientas para abastecer la actividad en altura.
En la estación 1, los objetos del museo nos acercaron a la vida cotidiana de aquellos años. Las herramientas utilizadas en las tareas mineras, las botas que ayudaban a proteger los pies del frío, las notas y los documentos de época aportan detalles sobre cómo se equipaban los trabajadores y cómo se organizaban las labores. Detenernos frente a esas piezas nos permitió imaginar su uso, más allá de las fechas y los grandes números de la obra.
Uno de los hallazgos más interesantes fue el libro Fotografías 1903–1905, de Max Cooper, quien participó en los trabajos del cablecarril y registró a sus protagonistas y su entorno. Las imágenes del tendido sobre las laderas, los campamentos, los trabajadores y los animales de carga completan lo que cuentan las herramientas y las máquinas.
En esas fotografías también aparecen las necesidades de todos los días: trasladar materiales, conseguir comida y abastecer los lugares de trabajo. Los relatos de los guías nos ayudaron a comprender aquella organización, las jornadas de trabajo y las dificultades que imponían el frío, las nevadas y el viento zonda. La riqueza mineral impulsó una etapa de crecimiento cuya actividad exigía esfuerzo, conocimientos y adaptación a la montaña.
El recorrido también nos regaló una perspectiva de la ciudad. Desde la plataforma panorámica de la estación 2 pudimos observar Chilecito y distinguir, a lo lejos, el Cristo del Portezuelo. Es un buen lugar para tomar fotografías y apreciar el paisaje que rodea al cablecarril.
En el sector de artesanías conocimos las prendas y los textiles de Miriam Nievas, quien trabaja con estampado botánico, transfiriendo las formas y los pigmentos de las hojas a la tela. También recorrimos el kiosco, donde encontramos recuerdos de Chilecito y del cablecarril, como los imanes para llevarnos un detalle de la visita.
La mina ya no funciona hace muchos años, pero conocer estas estaciones permite descubrir una parte de la historia de Chilecito y disfrutar de las propuestas que hoy crecen a su alrededor. Declarada monumento histórico nacional, vale la pena dedicar tiempo a su museo, escuchar a los guías y observar esas piezas que nos ayudan a reconstruir cómo era vivir y trabajar en el Famatina.
Periodistas frente al Museo de la Industria Azucarera
En el Parque 9 de Julio, el Museo de la Industria Azucarera invita a conocer una actividad que transformó a Tucumán. La casa del obispo Colombres, las antiguas máquinas y las historias de los trabajadores acercan al visitante a un patrimonio atravesado por el esfuerzo, los conflictos y las creencias populares.
En Tucumán, el azúcar tiene una historia que merece conocerse más allá de su presencia cotidiana en nuestra mesa. Está ligada al trabajo en los surcos, a los ingenios y a generaciones de familias cuyo sustento dependió de cada zafra. Acercarse a esa historia permite comprender cuánto de la identidad provincial se construyó alrededor de la caña. Durante nuestro recorrido por San Miguel de Tucumán visitamos el Museo de la Industria Azucarera – Casa del Obispo Colombres, ubicado dentro del Parque 9 de Julio. La visita formó parte del FamPress internacional de periodistas turísticos de la Organización Mundial de Periodismo Turístico.
La casona conserva el vínculo con José Eusebio Colombres, quien hacia 1821 retomó el cultivo y la elaboración de azúcar en su quinta de El Bajo. Allí instaló trapiches de madera movidos por bueyes para moler la caña. Su iniciativa impulsó una actividad que tenía antecedentes en la provincia y que, con el tiempo, adquiriría una dimensión decisiva para su economía. La propiedad fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1941. Las galerías y los arcos de la casa permiten apreciar también su valor arquitectónico. En el museo se exhiben pertenencias de Colombres y maquinaria vinculada con la producción azucarera; entre las piezas se destaca el trapiche de madera. Es una oportunidad para entender cómo se procesaba la caña y observar las herramientas de un trabajo que fue cambiando con la incorporación de nuevas tecnologías. Frente a esas máquinas, vale detenerse a pensar en quienes las hicieron funcionar. Cada avance productivo tuvo detrás manos, jornadas de esfuerzo y conocimientos transmitidos entre trabajadores. Esa dimensión humana vuelve especialmente valioso el recorrido.
LOS TRABAJADORES Y LAS HERIDAS DE LA HISTORIA
La historia azucarera también estuvo atravesada por luchas laborales y decisiones que afectaron a comunidades enteras. Durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, iniciada en 1966, el cierre de ingenios provocó una profunda crisis social: familias perdieron su fuente de ingresos y muchas debieron emigrar. Las protestas y la organización obrera expresaron la defensa del trabajo y de la vida de los pueblos vinculados con esas fábricas. En los años setenta, la represión alcanzó a trabajadores y dirigentes azucareros. La investigación Responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad documenta secuestros y desapariciones en ingenios tucumanos, entre ellos Concepción y La Fronterita.
Recordar ese pasado permite reconocer a quienes sostuvieron la actividad y sufrieron la violencia del terrorismo de Estado.
EL FAMILIAR: UNA LEYENDA ENTRE LOS INGENIOS
Junto con la historia documentada aparece El Familiar, uno de los relatos más inquietantes del folclore del noroeste argentino. Según distintas versiones de la leyenda, los dueños de los ingenios obtenían prosperidad mediante un pacto con el diablo. A cambio, debían entregar un trabajador a una criatura que podía adoptar la forma de un gran perro negro o de una serpiente. Ese ser habitaba espacios oscuros de la fábrica y alimentaba el temor de quienes trabajaban allí. El relato pertenece al terreno de las creencias populares. Su interés también está en lo que permite interpretar sobre la vida en los ingenios: el miedo, las desigualdades y las relaciones de poder. Investigaciones sobre el mito han estudiado cómo esas experiencias quedaron expresadas en la memoria oral de los trabajadores. Escuchar estas historias amplía la mirada sobre Tucumán. Su patrimonio incluye edificios y objetos, pero también las voces que explican cómo se vivía, qué se temía y qué se transmitía de una generación a otra.
UNA VISITA PARA COMPRENDER TUCUMÁN El museo tiene entrada gratuita y puede integrarse a un paseo por el Parque 9 de Julio. El Ente de Turismo estima aproximadamente una hora para recorrerlo: un tiempo que conviene dedicar a observar las piezas y conocer el contexto de lo que se exhibe. Desde Infoturismoargentina, esta visita nos invita a valorar una parte esencial de la cultura tucumana. Conocer la historia del azúcar es acercarse al esfuerzo de su gente, a las decisiones que marcaron su destino y a las memorias que la provincia conserva para compartir con quienes llegan.
En San Miguel de Tucumán, el «Museo Mercedes Sosa – Casa Natal» permite acercarse a la historia de la mujer que llevó el canto latinoamericano al mundo. Un recorrido por sus raíces, su trayectoria y una manera de interpretar que sigue emocionando a distintas generaciones. Antes de los grandes escenarios y del reconocimiento internacional, estuvo Tucumán. Allí nació Mercedes Sosa, el 9 de julio de 1935, en una familia humilde, con un padre trabajador de la zafra y una madre lavandera. Conocer ese origen ayuda a comprender el compromiso que acompañó su voz: el lugar que tuvieron en su repertorio los trabajadores, las mujeres, los pueblos originarios y las historias de la gente común. En el pasaje Miguel Calixto del Corro 344, la casa vinculada a su infancia abre hoy sus puertas como museo. La propuesta reúne recuerdos familiares, ambientaciones sonoras y recursos interactivos que acercan al visitante a su vida y a su trayectoria. La música forma parte del recorrido y permite reconocer a una artista cuya presencia sigue vigente mucho más allá de los escenarios. Llegamos hasta allí durante el tramo tucumano del FamPress internacional de la Organización Mundial de Periodismo Turístico, junto a una delegación de 22 periodistas de Argentina, Brasil, Alemania, Colombia, México, Venezuela, República Dominicana, Ecuador y Honduras. Nos acompañó Ramón Veliz, guía perteneciente al Ente de Turismo de Tucumán, quien facilitó nuestros traslados y recorridos por San Miguel de Tucumán y sus alrededores.
Museo Mercedes Sosa – Casa Natal
Dentro del museo, la visita nos acercó a las raíces de una figura que muchos conocíamos a través de sus canciones. Estar en ese espacio familiar aportó otra dimensión: detrás de la voz reconocida en tantos países había una historia tucumana, una infancia y una pertenencia que Mercedes mantuvo a lo largo de su camino. Su trayectoria también permite leer una parte de la historia cultural argentina. En 1963 participó de la fundación del Movimiento del Nuevo Cancionero en Mendoza. Dos años después, Jorge Cafrune la invitó a cantar en el Festival de Cosquín, una presentación decisiva para su reconocimiento. Más tarde llegaron la censura, la persecución y el exilio. Su regreso a los escenarios argentinos, en 1982, quedó como uno de los momentos centrales de su carrera.
Mercedes no necesitó escribir las canciones para dejar en ellas una huella propia. Su aporte fue la interpretación: la profundidad de su voz, el cuidado de cada palabra y la emoción con la que transmitía lo que otros autores habían creado. Así, canciones como ‘Gracias a la vida’, ‘Alfonsina y el mar’ o ‘Solo le pido a Dios’ quedaron asociadas a su manera de cantarlas. Ser reconocida como la voz de Latinoamérica expresa también esa capacidad de acercar culturas y generaciones. Su repertorio hizo circular las obras de creadores del continente y permitió que historias nacidas en distintos territorios encontraran nuevos oyentes.
Para quienes visitan Tucumán, este museo ofrece una oportunidad de conocer ese legado desde su origen. La entrada es gratuita, y el recorrido puede integrarse a una jornada dedicada al patrimonio cultural de la capital.
Desde Infoturismoargentina, conocer esta casa también significa valorar lo que una provincia aporta a la cultura de todo un país. Mercedes llevó su voz por el mundo; Tucumán conserva un espacio para acercarnos a la mujer que la hizo posible.
Ubicado en la localidad de Copacabana, a 15 kilómetros de la ciudad de Tinogasta, el Complejo Termal La Aguadita es una alternativa para quienes buscan combinar agua, naturaleza y una jornada de descanso al aire libre. Su cercanía con la ciudad permite incorporarlo fácilmente a una estadía en Tinogasta. Para llegar resulta conveniente contar con movilidad o prever previamente el traslado, especialmente para quienes no conocen la zona. Durante nuestra visita, realizada en septiembre en el marco del Fampress internacional 2026 por Catamarca, encontramos un predio amplio, rodeado por montañas y con sectores preparados para quedarse durante varias horas. Y hay algo que conviene saber antes de emprender el paseo: La Aguadita propone una experiencia termal muy particular.
AGUAS TERMALES, PERO DIFERENTES A LAS DE FIAMBALÁ La palabra “termal” suele llevarnos inmediatamente a pensar en aguas muy calientes. Sin embargo, no todas las aguas termales producen esa sensación al ingresar: existen distintas temperaturas y composiciones minerales que determinan sus características. En La Aguadita, las aguas son más bien cálidas y se sitúan en torno a los 29 °C. Durante nuestra visita en septiembre, todavía fuera de la temporada fuerte del complejo, la sensación al tocarlas fue incluso más fresca, lejos de las altas temperaturas que muchas veces asociamos al termalismo. Esa característica ayuda también a comprender la diferencia con las de Fiambalá. Allí, las aguas calientes permiten pensar en una experiencia disfrutable durante todo el año. La Aguadita encuentra su mejor momento en primavera y, especialmente, durante el verano, cuando las altas temperaturas invitan a buscar piscinas donde refrescarse y pasar el día. Pero no se trata de comparar cuál es mejor. Son dos experiencias diferentes dentro de Tinogasta, cada una con su propia identidad.
PILETAS, QUINCHOS Y UN ASADO ENTRE MONTAÑAS
La Aguadita cuenta con cuatro piletas distribuidas en diferentes sectores y niveles del terreno. La infraestructura que las rodea permite imaginar rápidamente el plan: instalarse en alguno de sus quinchos techados, preparar un asado y alternar el almuerzo y el descanso con algunos chapuzones. Hay mesas, bancos, asadores individualizados y numerados, sectores de sombra, iluminación y tomacorrientes, un detalle práctico que permite cargar el celular o conectar algún pequeño dispositivo durante una estadía de varias horas. También existe espacio para estacionar los vehículos. En la parte superior del complejo aparece una de sus postales más atractivas: la pileta de mayores dimensiones. Desde el agua, la mirada se abre hacia las montañas y el paisaje de Tinogasta, convirtiendo al entorno natural en parte de la experiencia. Es probablemente allí donde mejor se comprende la esencia de La Aguadita: agua, tranquilidad y buenas vistas, sin necesidad de demasiadas cosas más.
DE PASAR EL DÍA A QUEDARSE A DORMIR
La posibilidad de disfrutar La Aguadita durante más tiempo comenzó a tomar forma hace más de una década. En 2014 se inició la construcción de cuatro cabañas dentro del predio, pensadas precisamente para ampliar la propuesta y permitir que los visitantes pudieran alojarse en el mismo complejo. Fueron habilitadas en enero de 2015, junto con otras mejoras realizadas en las instalaciones. Las cuatro unidades ofrecen en conjunto 24 plazas y la propuesta incorporó además hidromasajes tipo jacuzzi al aire libre. Ubicadas detrás del sector de la pileta superior, las cabañas aportan un valor agregado interesante: La Aguadita deja de ser solamente una alternativa para pasar el día y suma la posibilidad de despertar en medio de este paisaje. Durante nuestro recorrido pudimos observar tanto las cabañas como los jacuzzis exteriores. Para quienes quieran hospedarse, lo recomendable es consultar previamente disponibilidad y modalidad de reserva, especialmente según la época del año. UN NUEVO IMPULSO PARA EL COMPLEJO La Aguadita atravesó distintas etapas de crecimiento y puesta en valor. Una de las más recientes ocurrió en 2024, cuando la gestión municipal encabezada por el intendente Ernesto Andrada impulsó un relanzamiento del complejo. En esa etapa se realizaron trabajos de iluminación, pintura de las piletas, mejoras en el sistema de irrigación e intervenciones en quinchos y asadores, renovando distintos sectores utilizados por quienes llegan a pasar el día. La convocatoria durante los meses de verano demuestra que existe interés por esta propuesta. En la temporada de verano de 2025 se informó una afluencia de aproximadamente 300 visitantes por día, un número significativo para un complejo de estas características. Y quizás allí exista también una oportunidad: que La Aguadita gane mayor presencia no solamente entre los tinogasteños que ya la conocen, sino entre aquellos viajeros que llegan al departamento atraídos por otros puntos turísticos y todavía desconocen esta alternativa. UNA EXPERIENCIA QUE PUEDE SEGUIR SUMANDO La amplitud del predio y la infraestructura existente muestran que La Aguadita tiene posibilidades para continuar creciendo y diversificando su propuesta, especialmente durante la temporada de primavera-verano. Entre esos complementos, una cafetería, proveeduría o un espacio gastronómico aportaría comodidad a quienes prefieren pasar el día sin llevar alimentos o simplemente quieren comprar una bebida, un café o algo para comer. Del mismo modo, brindar cada vez más información sobre las características particulares de sus aguas, alojamiento y servicios disponibles puede ayudar al visitante a planificar mejor la jornada y, sobre todo, a saber de antemano qué tipo de experiencia encontrará. Son pequeños complementos para una propuesta que ya tiene mucho a favor: un entorno natural privilegiado, piletas, sectores preparados para compartir el día y la posibilidad de alojarse dentro del propio complejo.
UNA IDENTIDAD PROPIA PARA LA AGUADITA La Aguadita no necesita parecerse a las termas de Fiambalá para encontrar su lugar dentro de la oferta turística de Tinogasta. Su fortaleza está precisamente en otra experiencia: primavera y verano, aguas de temperatura moderada, montaña, pileta, sombra, un quincho y un asado compartido entre seres queridos. La infraestructura existe, el paisaje hace su parte y las mejoras realizadas durante los últimos años acompañaron la puesta en valor de un lugar que forma parte desde hace tiempo de los espacios recreativos elegidos por los tinogasteños. Ahora existe la oportunidad de seguir dándolo a conocer. Con información clara sobre lo que ofrece y servicios que acompañen la experiencia, La Aguadita tiene condiciones para consolidar su propia identidad y posicionarse como una alternativa para disfrutar de Tinogasta durante los meses de calor. Porque también hay algo importante en el crecimiento de un atractivo turístico: que la comunidad lo conozca, lo disfrute y lo recomiende. El paisaje, las aguas y la infraestructura ya están. El próximo paso será conseguir que más turistas sepan que, a pocos kilómetros de la ciudad, existe un lugar donde pasar un día de verano entre montañas y que quienes lleguen encuentren lo que fueron a buscar, disfruten la experiencia y se vayan con ganas de recomendarla.
Catamarca tiene patrimonio, cultura, naturaleza, termalismo, vinos y una identidad propia que forman parte de la riqueza de dos localidades de Tinogasta, que se incorporaron a la Red Mundial de Destinos Emergentes de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT). Una distinción que encuentra fundamentos concretos cuando se descubre todo lo que estos pueblos tienen para ofrecer.
El Puesto y Copacabana son dos pequeños pueblos del oeste catamarqueño que quizás todavía no ocupen un lugar entre los nombres más conocidos del turismo argentino. Sin embargo, recorrerlos permite descubrir historia, paisajes, producción y experiencias que explican por qué tienen mucho para aportar al mapa turístico de Catamarca.
El 16 de septiembre de 2026, ambas localidades del departamento Tinogasta formalizaron su incorporación a la Red Mundial de Destinos Emergentes de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT).
La firma se realizó en el Museo del Sabor de Tinogasta, durante el 12.º Foro Internacional de Líderes del Turismo, y contó con la presencia del intendente Ernesto Andrada, el secretario de Turismo y autoridades municipales y del Concejo Deliberante.
Por parte de la OMPT participaron su presidente, Miguel Ledhesma; la directora de la organización en Argentina, María Ulivi; y Debora Ruiz, directora de Infoturismoargentina y coordinadora del tramo Catamarca del Fampress internacional 2026. También acompañaron los periodistas turísticos que integraban la delegación, estudiantes de la carrera de Turismo, representantes de agencias de viajes y miembros de la prensa local.
El encuentro reunió así al sector público, el turismo, la comunicación y la formación académica alrededor de dos comunidades que comienzan una nueva etapa de proyección.
EL PUESTO: ADOBE, VINOS E HISTORIAS
A pocos kilómetros de la ciudad de Tinogasta, El Puesto conserva una estrecha relación con la historia y la producción del Valle de Abaucán.
Uno de sus sitios emblemáticos es el Oratorio de los Orquera, integrante de la Ruta del Adobe. La construcción, que data aproximadamente de 1740, presenta una particularidad que la diferencia de otros edificios históricos de la zona: sus paredes no fueron levantadas con los tradicionales bloques de adobe, sino mediante moldes de madera que se iban rellenando hasta conformar una estructura prácticamente de una sola pieza.
En su interior, antiguas imágenes religiosas, objetos y relatos familiares permiten acercarse a otra época y comprender que detrás de la arquitectura existe una memoria que continúa formando parte de la identidad del pueblo.
Pero El Puesto también encuentra en el vino una manera de contar su presente. Allí funciona la Bodega Calle Oscura, un emprendimiento familiar que produce los vinos Mulánima y abre sus puertas a través de visitas y degustaciones. La propuesta suma el enoturismo a un territorio donde la vid forma parte del paisaje y de su historia productiva.
El Monumento al Viñatero refuerza ese vínculo con una actividad profundamente arraigada en esta región catamarqueña, mientras que los caminos y paisajes del entorno invitan a descubrir el pueblo sin apuros.
La posibilidad de permanecer en El Puesto se complementa con pequeños alojamientos, entre ellos Cabañas y Posada Los Orquera, ubicadas muy cerca del histórico oratorio, además de otras propuestas que acompañan el desarrollo turístico de la localidad.
COPACABANA: COLOR, PATRIMONIO Y NATURALEZA
En Copacabana hay una postal que difícilmente pase inadvertida: la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria.
Su fachada de un rosado intenso, casi fucsia, rompe con los tonos terrosos del paisaje y la convierte en uno de los puntos visualmente más llamativos del pueblo. La iglesia encuentra además un marco especial en su plaza, prolija, muy bien cuidada y con sus espacios verdes mantenidos.
La sencillez del templo, su color vibrante y el cuidado de todo el entorno terminan conformando una imagen con personalidad propia.
Copacabana suma además patrimonio histórico y religioso, junto con testimonios de su pasado ferroviario conservados en la antigua estación.
Naturaleza y recreación aparecen también en el Ecoparque Andalucas, donde el puente colgante sobre el río Colorado se presenta como uno de sus elementos más característicos y suma otra alternativa para disfrutar del paisaje.
Otro de los atractivos de Copacabana es el Complejo Termal La Aguadita, que tuvimos oportunidad de conocer durante el recorrido del Fampress. A diferencia de lo que suele imaginarse al hablar de termalismo, sus aguas no son calientes. Su temperatura resulta agradable para refrescarse y disfrutarlas especialmente durante el verano o en jornadas de altas temperaturas. El complejo dispone de piletas, quinchos, asadores, baños y vestuarios en un entorno que invita a pasar varias horas en contacto con la naturaleza. La incorporación de una cafetería, buffet o pequeña proveeduría sería un complemento interesante para mejorar aún más la experiencia de quienes deciden pasar allí buena parte del día.
La vitivinicultura también está presente en Copacabana. Bodega El Hueso, aunque no formó parte de los establecimientos visitados durante el Fampress, integra la oferta productiva y enoturística de la localidad.
A esto se suman alternativas de caminatas y trekking y distintas posibilidades de alojamiento, entre ellas Hostería Antigal, Hostal Della Mónica, Munay EcoHostal y El Solar de los Olivos, entre otras, que permiten pensar en un visitante que no necesariamente esté de paso, sino que pueda elegir quedarse y conocer el territorio con más tiempo.
DOS PUEBLOS CON RAZONES PARA EMERGER.
La incorporación de El Puesto y Copacabana a la Red Mundial de Destinos Emergentes encuentra fundamentos concretos.
El Puesto aporta patrimonio, Ruta del Adobe, vinos, historias y paisaje. Copacabana suma patrimonio religioso, naturaleza, termalismo, memoria ferroviaria, producción y espacios recreativos. Dos perfiles diferentes que, dentro de un mismo departamento, amplían las posibilidades para quien busca conocer una Catamarca más allá de sus circuitos tradicionales.
El desafío que comienza ahora será transformar esta mayor visibilidad en oportunidades para las comunidades, acompañando el crecimiento turístico con mejores servicios y preservando al mismo tiempo la tranquilidad, las costumbres y la identidad que caracterizan a estos pueblos.
Porque incorporarse a una red internacional de destinos emergentes no significa comenzar de cero ni inventar atractivos donde no los hay.
El Puesto y Copacabana ya tienen historia, patrimonio, producción, naturaleza y experiencias para compartir. Lo que comienza a emerger ahora es la posibilidad de que cada vez más viajeros sepan que están allí.
A pocos metros del Obelisco, un emblemático edificio porteño conserva las huellas de una época en la que las grandes salas de cine formaban parte de la vida cultural de Buenos Aires. Allí donde alguna vez funcionó el Cine Metro, propiedad de la Metro-Goldwyn-Mayer, hoy Tango Porteño mantiene encendido el escenario y suma una nueva historia al lugar, esta vez al ritmo de una de las expresiones culturales más representativas de la Argentina. Buenos Aires guarda historias incluso detrás de lugares por los que miles de personas pasan todos los días. Sobre Cerrito 570, muy cerca del Obelisco y de la avenida 9 de Julio, una de ellas permanece detrás de las puertas de Tango Porteño. Ingresar al salón cuando todavía no comenzó la función permite descubrirlo desde otra perspectiva. Sin músicos, bailarines ni espectadores ocupando las mesas, aparecen detalles que conducen hacia otra época.
Porque mucho antes de que el tango se adueñara de este escenario, allí hubo una enorme pantalla y cientos de butacas orientadas hacia ella. Fue precisamente esta historia la que pudimos conocer durante la visita realizada como parte del recorrido en Buenos Aires del FamPress internacional que reunió a periodistas especializados en turismo de Argentina y de diferentes países, quienes durante septiembre recorrieron distintos destinos del país con el objetivo de conocer y difundir su patrimonio, cultura y propuestas turísticas. En ese contexto, Tango Porteño recibió a la delegación y abrió sus puertas para mostrarnos algo más que el espectáculo que cada noche se presenta ante el público. Acompañados por Patricia Russo, recorrimos el salón y conocimos detalles de la transformación de este edificio, desde los años en los que funcionó como uno de los grandes cines de Buenos Aires hasta su presente como escenario dedicado al tango. Y para comprender esa transformación es necesario regresar algunas décadas en el tiempo.
Cuando el Metro encendía su pantalla
El Cine Metro fue inaugurado el 4 de octubre de 1956. El edificio había sido proyectado por el arquitecto Albert Bourdon y pertenecía a la Metro-Goldwyn-Mayer, en una época en la que ir al cine significaba mucho más que sentarse frente a una pantalla. Las grandes salas formaban parte del paseo urbano: las marquesinas anunciaban los estrenos, las boleterías recibían al público y la arquitectura de los cines también era parte de la experiencia. El Metro llegó a tener capacidad para alrededor de 2.500 espectadores, una dimensión que permite imaginar la importancia que alcanzaron aquellas salas dentro de la vida cultural porteña. Décadas después, los cambios en las formas de consumo cinematográfico también modificaron su historia. En 1984 fue dividido en salas más pequeñas y, finalmente, en 2005 dejó de funcionar como cine. Sin embargo, aquel cierre no significó el final del escenario.
Otra historia comenzó con el tango
En 2008 el espacio inició una nueva etapa con la apertura de Tango Porteño. Las películas dejaron de proyectarse, desaparecieron las extensas filas de butacas y el salón comenzó a prepararse para recibir otro tipo de público. Pero parte del antiguo Metro permaneció allí. Ese fue uno de los aspectos más interesantes que pudimos descubrir durante nuestra visita. Patricia Russo fue revelando algunos de esos rastros que todavía sobreviven: elementos de la antigua sala, el escenario y sectores que permiten imaginar cómo era aquel enorme cine porteño. Las mesas ocupan hoy el lugar de las butacas y cambió por completo la dinámica del salón, pero su esencia continúa ligada al espectáculo. Quizás esa sea una de las particularidades más atractivas de Tango Porteño: no se construyó un escenario nuevo para recrear una época. Se recuperó un espacio que ya tenía una historia vinculada con el arte, el público y las noches de Buenos Aires.
Del otro lado del espectáculo
La visita tuvo además un privilegio poco habitual para quien llega como espectador: subir al escenario. Por unos minutos, los periodistas pudimos ocupar el lugar reservado cada noche para músicos, cantantes y bailarines. Desde allí, la perspectiva cambia. El enorme salón queda enfrente y permite dimensionar la magnitud de un espacio que durante décadas miró hacia una pantalla y que hoy dirige todas las miradas hacia sus artistas. Allí realizamos una fotografía grupal que terminó convirtiéndose en uno de los recuerdos de la jornada. Pero conocer Tango Porteño desde adentro también permitió comprender su importancia como producto turístico.
Foto grupal FamPress
Actualmente, su espectáculo propone un acercamiento a la denominada época dorada del tango con más de 25 artistas en escena, orquesta en vivo, cantantes, bailarines y una importante puesta escenográfica. Para el visitante internacional, asistir a una casa de tango suele formar parte de esas experiencias buscadas al llegar a Buenos Aires. Pero detrás del atractivo turístico existe también un patrimonio cultural que merece ser contado: el tango como música, danza e identidad, y el escenario como punto de encuentro entre esa expresión argentina y viajeros provenientes de diferentes partes del mundo.
Buenos Aires contada desde sus escenarios
La ubicación tampoco es un detalle menor. A pocos metros se encuentran el Obelisco, la avenida Corrientes y el Teatro Colón, dentro de uno de los sectores con mayor concentración de teatros, espectáculos y movimiento turístico de la Ciudad de Buenos Aires. En ese contexto, Tango Porteño suma una experiencia vinculada con una expresión cultural argentina reconocida internacionalmente, pero lo hace dentro de un edificio que también pertenece a otra página de la historia del entretenimiento porteño. Y allí aparece algo que nos interesa especialmente desde Infoturismoargentina: descubrir que detrás de un atractivo turístico muchas veces existe otra historia esperando ser mirada. No se trata solamente de llegar, fotografiar y continuar el recorrido. A veces vale la pena detenerse frente a un telón, observar un piso antiguo o preguntar qué había antes en ese mismo lugar. Entonces el destino empieza a contar mucho más.
Tango Porteño y el FamPress internacional
La visita formó parte del FamPress internacional que durante los primeros días de septiembre reunió a periodistas turísticos del exterior y de Argentina, acercándolos a propuestas vinculadas con el turismo, la cultura, la gastronomía, la historia y el patrimonio argentino. Dentro de su paso por Buenos Aires, Tango Porteño abrió sus puertas para recibir a la delegación y acompañó además la experiencia como patrocinador del FamPress. Al finalizar la visita, los integrantes del grupo recibieron vinos como obsequio y quedó abierta una invitación para regresar, esta vez para ocupar el otro lado del salón y disfrutar del espectáculo completo.
Fue una manera cálida de cerrar un recorrido que había comenzado observando las huellas de un viejo cine. Porque mientras Buenos Aires continúa cambiando, algunos edificios encuentran la forma de conservar parte de lo que fueron sin quedar detenidos en el pasado. En Cerrito 570 ya no se espera que se apague la sala para que comience una película. Ahora las luces apuntan hacia el escenario, suena la orquesta y los bailarines toman la escena. El antiguo Metro cambió la pantalla por el tango, pero nunca dejó de contar historias.
El vino puede ser mucho más que aquello que llega a una copa. Puede hablar de altura, de suelos, de productores, de pueblos y paisajes. Y también puede despertar la curiosidad por conocer el lugar donde nació. Con esa premisa, Catamarca Wine Fest celebró el 25 de septiembre su primera edición en Buenos Aires, reuniendo en el Hotel NH del centro porteño más de 10 marcas de vinos catamarqueños.
Organizado por Fernando Ferreyra, de Buenos Vinos Social Club y Catamarca Wines, el encuentro trasladó por unas horas parte de la identidad productiva de Catamarca a pocos metros del Obelisco y dejó en evidencia el potencial que tiene el vino como herramienta de promoción turística.
Fernando Ferreyra
Entre las bodegas protagonistas estuvieron Bodega Michango, Finca Don Diego, Yokavil y Tizac, algunas de ellas acompañadas por sus propios referentes, quienes pudieron conversar directamente con el público sobre las características de sus vinos y los territorios donde nacen. A estas se sumaron otras etiquetas catamarqueñas seleccionadas por Fernando Ferreyra para completar la degustación. Oscar Andreatta, de Bodega Michango, y Juan Pablo Morales, enólogo de Finca Don Diego, compartieron sus conocimientos y experiencias con los asistentes. También estuvo representado Yokavil, de Santa María, cuyos Malbec y Cabernet se ubicaron entre los vinos de gama media más vendidos de la noche. En alta gama, las preferencias se inclinaron por Gran Reserva Andreatta y Syrah Castaño de Finca Don Diego, dos de las etiquetas que registraron mayores ventas durante el encuentro.
Más allá de los nombres y las cepas, la posibilidad de conversar con quienes conocen el proceso y el territorio aportó otro valor a la degustación: detrás de cada botella comenzaban a aparecer diferentes rincones de Catamarca y una historia que podía continuar, después, con el deseo de conocerlos personalmente.
CATAMARCA MÁS ALLÁ DE LA COPA
La propuesta estuvo abierta al público con una entrada de $40.000, que incluía las degustaciones, una copa de obsequio y una propuesta gastronómica compuesta por una bruschetta de tomates cherry y rúcula y una generosa empanada de carne. Además, quienes encontraban algún vino de su preferencia podían adquirirlo durante la misma noche.
La experiencia se extendió hacia otros sabores catamarqueños. La Casa de Catamarca en Buenos Aires acompañó el encuentro acercando productos regionales para la degustación. Entre ellos estuvieron los alfajores de El Rodeo, con variedades de cayote y de higo. Este último llegó a la mesa con un reconocimiento especial: fue distinguido como ganador en el Campeonato Mundial del Alfajor. También se degustaron Productos Valdez, que incluyeron nueces, pasas de uva, dulce de membrillo y nueces confitadas. De esta manera, la experiencia permitió que el vino compartiera protagonismo con otros sabores representativos de la producción catamarqueña. A la propuesta se sumaron los Puros Don Mariano, elaborados en la región de Los Altos. Su responsable, Mariano Visoso, apuesta por un producto más selectivo, con una comercialización personalizada y principalmente a través de sus redes sociales.
Y para quienes querían agregar algo diferente a la experiencia, Maia Garello, de La Baraja del Buen Tarot, recibió a los interesados en descubrir qué podían anticipar las cartas. Vinos, gastronomía, productos regionales y hasta tarot fueron conformando una noche distendida, pensada tanto para conocedores como para quienes simplemente buscaban compartir una experiencia diferente en pareja o con amigos.
UNA NOCHE DE ENCUENTROS
Catamarca Wine Fest reunió a alrededor de 50 asistentes entre productores, referentes del vino, comunicadores, representantes del turismo e invitados. La velada contó con la presencia de Anina Moscone, directora de laCasa de Catamarca en Buenos Aires, acompañada por integrantes de su equipo de prensa, y del secretario de Turismo de Santa María, Hugo Ruiz, localidad estrechamente vinculada con la producción vitivinícola de Yokavil. También participaron los fotógrafos Víctor Bunge y su hijo Víctor, vinculados a la comunicación institucional de Catamarca; Matías, cantante de la banda de rock Brujas del Valle; Ignacio, El Señor del Tannat; y Max y Emma, de Wine Casino BA, entre otros invitados. Invitada especialmente por Fernando Ferreyra, estuvo presente Debora Valeria Ruiz, periodista especializada en turismo y directora de Infoturismoargentina, medio que desde una mirada federal acompaña la difusión de iniciativas capaces de mostrar a las provincias argentinas a través de sus destinos, pero también de su gastronomía, cultura, patrimonio y producción regional.
Debora Ruiz y «Brujas del Valle» rockFernando Ferreyra y «Wine Casino BA»Anina Moscone y Debora Ruiz
CUANDO EL VINO SE CONVIERTE EN UNA INVITACIÓN
Uno de los aspectos más interesantes que dejó esta primera edición fue comprobar cuánto puede aportar una experiencia de estas características a la promoción de un destino. Una copa de Yokavil puede despertar la curiosidad por Santa María; los vinos de Finca Don Diego y Tizac pueden llevar la mirada hacia Fiambalá; Michango acerca la producción de Siján, mientras un alfajor de El Rodeo o un puro elaborado en Los Altos completan un mapa de sabores que atraviesa diferentes puntos de Catamarca. No hace falta estar físicamente en la provincia para comenzar a descubrirla. Durante algunas horas, un salón del centro porteño permitió acercarse a sus territorios a través de aquello que producen y de las historias de quienes trabajan detrás de cada producto Allí aparece también una oportunidad para el turismo: generar encuentros donde el vino funcione como punto de partida para descubrir un destino, conversar con sus productores, probar su gastronomía y comenzar a ponerles nombre a lugares que quizás hasta ese momento resultaban desconocidos.
La buena respuesta obtenida por esta primera experiencia ya tendrá continuidad. Fernando Ferreyra y Buenos Vinos Social Club preparan para octubre una nueva edición de Catamarca Wine Fest en Pilar, nuevamente con la producción catamarqueña como protagonista. Porque a veces las ganas de viajar no comienzan frente a un paisaje. También pueden empezar frente a una copa, cuando alguien cuenta de qué tierra proviene el vino que estamos
La delegación de la Organización Mundial de Periodismo Turístico fue recibida el 3 se septiembre en la Casa de Catamarca en Buenos Aires, donde se realizó el lanzamiento de una travesía que recorrerá cinco provincias del norte argentino como Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja.
Entre imágenes, mapas, sabores y productos regionales, los periodistas tuvieron además un primer acercamiento a la provincia de Catamarca, la cual visitarán del 13 al 19 de septiembre.
El recibimiento estuvo encabezado por Anina Moscone, directora de la Casa de Catamarca, quien dió una cálida bienvenida a los periodistas y acompañó una tarde pensada no solamente para informar, sino también para comenzar a descubrir la identidad catamarqueña.
UNA PRIMERA APROXIMACIÓN A CATAMARCA
Como parte de la presentación, desde el área de Turismo de la Casa de Catamarca se proyectó un video institucional que permitió recorrer a través de imágenes parte de las riquezas naturales, culturales y paisajísticas de la provincia. Frente al mapa catamarqueño se explicaron también las dimensiones de un territorio amplio y diverso, señalando sus diferentes regiones y algunas de las características que distinguen a cada una de ellas. Fue una manera didáctica de comprender las distancias, los contrastes geográficos y la variedad de experiencias que pueden encontrarse dentro de una misma provincia. La presentación permitió además introducir a los periodistas en algunos de sus grandes circuitos y productos turísticos. Se habló de la Ruta del Telar, estrechamente vinculada con el trabajo artesanal y una actividad profundamente arraigada en la identidad catamarqueña; de la Ruta del Adobe, que conserva parte de la historia y el patrimonio del oeste provincial; y de la imponente Ruta de los Seismiles, donde la Cordillera de los Andes alcanza algunas de sus mayores alturas. También hubo espacio para presentar las rutas escénicas de Catamarca, caminos en los que el propio paisaje se transforma en parte fundamental de la experiencia de viaje.
CATAMARCA TAMBIÉN SE PRESENTÓ A TRAVÉS DE SUS SABORES
Pero conocer un destino también implica probarlo. Por eso, durante el encuentro los periodistas pudieron degustar productos regionales y acercarse, a través de sus sabores, a otra parte de la identidad de la provincia. La tarde sumó además sorteos de productos autóctonos catamarqueños, generando momentos distendidos y de intercambio entre los integrantes de la delegación y quienes los recibieron. Así, entre imágenes, explicaciones, sabores, preguntas y algunas sorpresas, la presentación se convirtió en una experiencia amena y participativa.
Los periodistas se retiraron de la Casa de Catamarca con una primera aproximación al destino y, sobre todo, con la curiosidad y las ganas de conocer personalmente aquello que hasta ese momento habían visto en una pantalla y ubicado sobre un mapa.
DEL ANTICIPO AL TERRITORIO
Del 13 al 19 de septiembre, la delegación llegará a la provincia para comenzar un recorrido que permitirá transformar aquella primera presentación realizada en Buenos Aires en una experiencia concreta: transitar sus caminos, encontrarse con su gente, descubrir sus paisajes y conocer algunas de las propuestas que forman parte de su identidad turística.
El 3 de septiembre, la Casa de Catamarca abrió sus puertas para presentar la provincia. Días después, será Catamarca la que abra sus caminos para recibirlos.
La Cámara de Diputados de la Nación expresó su adhesión a la fecha que se conmemora cada 5 de septiembre y declaró de interés la Semana Internacional del Periodismo Turístico, una iniciativa promovida por la Organización Mundial de Periodismo Turístico.
La Cámara de Diputados de la Nación reconoció el Día Mundial del Periodista Turístico, que se conmemora cada 5 de septiembre, destacando el aporte de los profesionales especializados en la comunicación del turismo, la difusión de los destinos, la diversidad cultural, la protección de la naturaleza y la promoción de un turismo responsable.
El reconocimiento se produce en el marco de la Semana Internacional del Periodismo Turístico, que reúne entre el 1 y el 7 de septiembre de 2026 a periodistas, comunicadores, especialistas y profesionales del turismo de distintos países en actividades desarrolladas en La Plata, Buenos Aires y Jujuy. La iniciativa es promovida por la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT).
La resolución de la Cámara pone en valor una fecha que nació en Argentina. El 5 de septiembre de 2018, durante el VIII Congreso Internacional de Periodistas Turísticos, realizado en Puerto Iguazú, Misiones, representantes de la comunicación turística declararon oficialmente esa jornada como el Día Mundial del Periodista Turístico. La declaración contó con el impulso de la OMPT y el acompañamiento de instituciones universitarias, organismos públicos y entidades del sector de distintos países. Desde entonces, la fecha busca reconocer una especialidad periodística que cumple un papel fundamental en la construcción de la imagen de los destinos, la difusión del patrimonio cultural y natural y la generación de información responsable para viajeros, comunidades y actores de la actividad turística.
UNA SEMANA INTERNACIONAL PARA CELEBRAR LA PROFESIÓN
El reconocimiento legislativo coincide con una agenda internacional organizada por la OMPT en Argentina. El 2 de septiembre, en La Plata, se realizó el 9° Foro Internacional de Líderes en Turismo, bajo el lema “Más allá del algoritmo: Humanizar la comunicación en el nuevo turismo”. El 3 de septiembre, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tuvo lugar el 10° Foro Internacional de Líderes en Turismo, denominado “Innovar para comunicar: el nuevo paradigma del turismo”, mientras que el 5 de septiembre se realizará en Maimará, Jujuy, la celebración oficial del Día Mundial del Periodista Turístico y el 7 de septiembre, en San Salvador de Jujuy, se desarrollará el 18° Congreso Internacional de Periodistas y Profesionales del Turismo, bajo el lema “Cuando comunicar un destino genera viajes reales”. La Semana Internacional reúne a especialistas, periodistas, comunicadores, académicos y profesionales del turismo para reflexionar sobre los desafíos que atraviesa la comunicación turística en un escenario marcado por la transformación tecnológica, la inteligencia artificial y la necesidad de fortalecer el componente humano de las narrativas sobre los destinos.
UN RECONOCIMIENTO AL PERIODISMO QUE CONSTRUYE DESTINOS
La Cámara de Diputados también destacó que el periodismo turístico contribuye al desarrollo del turismo, la visibilización de las economías regionales y el posicionamiento de los destinos, además de favorecer la profesionalización de los distintos actores que integran la cadena de valor turística. Para la OMPT, el reconocimiento representa un paso significativo para una profesión que durante décadas ha contribuido a mostrar territorios, culturas, comunidades y experiencias de viaje desde una perspectiva especializada.
El Día Mundial del Periodista Turístico se conmemora cada 5 de septiembre como una oportunidad para reivindicar el valor de una comunicación turística ética, responsable y comprometida con las identidades locales, la diversidad cultural y la preservación de los territorios. Con este reconocimiento, el Congreso de la Nación pone en agenda el papel de los periodistas turísticos en un momento en que comunicar un destino ya no consiste solamente en informar dónde viajar, sino también en contribuir a definir cómo se conocen, se comprenden y se viven los destinos.
El tercer día del FamPress más largo de la historia del periodismo turístico tuvo a la Ciudad de Buenos Aires como escenario de una jornada intensa, diversa y cargada de experiencias.
El 3 de septiembre, periodistas turísticos de distintos países recorrieron espacios institucionales, culturales y emblemáticos de CABA antes de partir, al día siguiente, rumbo a Jujuy para comenzar el recorrido por las provincias del norte argentino.
La mañana comenzó a las 8:30 en Café Bar 545, sobre la calle San Martín, donde la delegación dejó sus equipajes a resguardo para iniciar el recorrido. Desde allí, el grupo se trasladó hasta Florida 15 para participar del 10.º Foro Internacional de Líderes en Turismo, realizado en la sede de ASEMPIO. Entre las diferentes exposiciones, la inteligencia artificial y su relación con el ejercicio del periodismo turístico ocuparon un lugar importante. La charla dejó una reflexión que, casi sin proponérselo, acompañaría el resto de la jornada: la tecnología puede brindar herramientas, ordenar información y contribuir al trabajo profesional, pero la experiencia de un destino continúa perteneciendo a quien lo recorre. Los aromas, sabores, emociones, encuentros y aquello que despierta un paisaje necesitan primero ser vividos para después poder ser contados. Al finalizar el Foro, el presidente de la OMPT, Miguel Ledhesma, presentó la bandera oficial de la organización.
Desde el microcentro porteño, la delegación se trasladó hacia la Casa de Catamarca, donde se realizó el lanzamiento oficial del FamPress por las provincias del Norte. La directora Anina Moscone y su equipo recibieron a los periodistas y los introdujeron en parte de la identidad catamarqueña a través de sus tejidos, paisajes, producción, cultura y atractivos turísticos.
Un banner preparado especialmente por la Casa de Catamarca marcó el lanzamiento y acompañará a la delegación durante el viaje. También hubo imágenes y videos de la provincia, degustación de productos regionales, vinos, sorteos y algunas pistas de aquello quñe los periodistas encontrarán cuando lleguen a Catamarca entre el 13 y el 19 de septiembre. Allí surgió además una propuesta relacionada con lo conversado horas antes sobre inteligencia artificial: Débora Ruiz presentó un álbum vacío que viajará junto al FamPress para que los periodistas puedan dejar por escrito emociones, aromas, sabores y sensaciones que vayan despertando los diferentes destinos. Miguel Ledhesma, presidente de la OMPT, quedó encargado de llevarlo durante el recorrido hasta el final de esta experiencia.
La tarde continuó caminando por Buenos Aires. La fachada del Palacio de Aguas Corrientes fue una de las primeras paradas antes de llegar a El Ateneo Grand Splendid, donde la arquitectura del antiguo teatro convertido en librería despertó cámaras, miradas y curiosidad. Pocas cuadras después, el paisaje cambió completamente. En la Galería Bond Street, grafitis, tatuajes, piercings y expresiones vinculadas con distintas culturas urbanas conviven con detalles arquitectónicos que todavía recuerdan otra época del edificio. Ese contraste permitió mostrar una Buenos Aires diferente, donde los grandes íconos turísticos comparten ciudad con espacios apropiados por nuevas generaciones y otras formas de expresión.
El recorrido siguió por Plaza Lavalle y los alrededores del Teatro Colón antes de continuar hacia Suipacha 140, sede de la Casa de Tucumán. Allí, el director de la casa, Enrique Salvatierra y el equipo de la Casa recibieron a la delegación con una merienda y una primera aproximación a la historia, cultura y producción tucumanas. La Independencia argentina, la caña de azúcar, las fiestas populares, los Valles Calchaquíes y Mercedes Sosa fueron algunas de las puertas que se abrieron hacia una provincia que los periodistas podrán conocer personalmente en los próximos días.
Buenos Aires todavía tenía otra de sus expresiones culturales para mostrar. En Tango Porteño, Patricia Russo fue la encargada de acompañar al grupo en una visita por el teatro, donde pudieron conocer su historia, recorrer la sala y hasta subir al escenario para observar desde allí la perspectiva que habitualmente tienen artistas y bailarines. Tango Porteño se sumó además como patrocinador de este FamPress y obsequió presentes e invitaciones a los integrantes de la delegación.
Después de una jornada extensa, el recorrido volvió al mismo lugar donde había comenzado. Café Bar 545 esperaba nuevamente al grupo, esta vez alrededor de una mesa larga para compartir la cena. Con la atención de Jésica y todo el equipo del establecimiento, también patrocinador del FamPress, llegaron pizzas, tapeos, pescados, lomitos y diferentes platos que rápidamente comenzaron a compartirse entre periodistas que querían probar sabores nuevos.
Pero todavía faltaba una sorpresa. Alejandrina y Sebastián, bailarines profesionsles y profesores de danza, llevaron el folklore argentino hasta el corazón del microcentro porteño. Zamba, chacarera y malambo despertaron primero la atención y después las ganas de participar. Los periodistas dejaron las mesas para intentar sus primeros pasos de avance y retroceso, zarandeo y zapateo, entre risas y la curiosidad de quienes comenzaban a descubrir danzas diferentes a los ritmos característicos de sus propios países.
La jornada fue llegando al fin y quiénes habían comenzado hablando sobre inteligencia artificial y periodismo, terminaron bailando folklore. En el medio conocieron dos provincias del Norte sin salir todavía de Buenos Aires, caminaron por diferentes caras de la ciudad, descubrieron libros, arquitectura y culturas urbanas, escucharon a Mercedes Sosa, subieron a un escenario de tango y compartieron sabores alrededor de una misma mesa.
El 3 de septiembre fue también una despedida de Buenos Aires y un pequeño anticipo de lo que vendrá. El FamPress continúa. Y aquel álbum vacío ya está listo para empezar a guardar todo aquello que un viaje puede despertar y que solamente quienes lo viven pueden después contar.
Luego de asomarnos al alma de San Luis desde el Hito del Bicentenario y recorrer esos pueblos que abrazan la historia y la identidad puntana, nuestra travesía continuó al día siguiente junto al mejor guía que uno podría desear: Miguel Sternik, quien nos llevó a descubrir otros paisajes y rincones que, más que lugares, son postales vivas de esta tierra que nos ha recibido con los brazos abiertos.
El Dique Cruz de Piedra fue nuestra primera parada. Allí el agua serena refleja el cielo y las sierras como un espejo que detiene el tiempo. Es un sitio que invita a respirar profundo, a dejarse envolver por la visual que relaja e inspira.
En el camino, hicimos una pausa en el Mirador de los Pescadores. Allí el silencio se volvió protagonista. Nos quedamos quietos por un momento, dejándonos envolver por el canto de los pájaros que habitan ese rincón sereno, como si la naturaleza nos invitara a formar parte de su concierto.
El recorrido se tornó profundamente emotivo al visitar la casa de los abuelos de Fabricio Alcaraz Coria, uno de los 44 héroes del submarino ARA San Juan. En ese sencillo hogar, el homenaje del abuelo a Fabricio nos conmovió y nos recordó el valor y el amor a la patria que habita en cada rincón de esta provincia.
Continuando el viaje, llegamos a El Volcán, allí nos esperaba el balneario La Hoya, un bonito lugar de esparcimiento que con el murmullo de su cauce, parecía regalarnos una canción de bienvenida.
Luego de La Hoya, partimos hacia Estancia Grande, la capilla revestida en piedra, justo después de la canchita de fútbol, se erige como un refugio del alma. Allí el tiempo parece detenerse para que uno pueda contemplar la sencillez y la belleza de la fe hecha arquitectura.
Pero sin dudas, uno de los momentos más mágicos fue al descubrir La Ventanita, un mirador escondido que nos regaló la mejor vista de Potrero de los Funes. Desde allí, el valle y el espejo del lago se extendían ante nuestros ojos como en una postal imposible de olvidar.
Continuamos hasta el Mirador León Colgado, en un balcón natural que invita a contemplar el paisaje y su fauna con respeto y asombro.
Nuestra ruta continuó y nos llevó a La Punta, esa ciudad conocida como la mas joven del país, pero cargada de símbolos de la historia argentina.
Allí recorrimos las réplicas del Cabildo y de la Casa de Tucumán, y nos maravillamos de la hermosa fachada del Hotel La Recova.
Continuamos el recorrido para almorzar en la Plaza de los Niños, saboreando unas empanadas y volviendo por unos minutos a nuestra infancia, al tirarnos por los toboganes del parque.
Las Termas de San Jerónimo y las Termas de Balde también fueron parte de nuestro recorrido, aunque en esta ocasión no decidimos disfrutar de sus piletas. En San Jerónimo pudimos apreciar desde afuera un encantador hotel termal, rodeado de un entorno que invita al relax y al descanso. En Balde, probamos agua mineral y abrimos una canilla de una plaza donde el agua salía tibia. Pero el tiempo nos apremiaba: debíamos seguir rumbo hacia las Salinas del Bebedero, ya que el poniente del sol nos esperaba para regalarnos un espectáculo único que no podíamos dejar escapar.
Y así fue que el atardecer en las Salinas del Bebedero resultó una experiencia maravillosa, de esas que tocan el alma.
El horizonte se encendió de rojos, naranjas y dorados, mientras el suelo salino brillaba como un espejo inmenso bajo los últimos rayos del sol. Miguel había pensado en todos los detalles y como buen guía que es, nos preparó una mesa con sillas para que pudiéramos tomar una infusión y comer algo rico mientras el ocaso se iba preparando para brindarnos uno de los mejores momentos que pudimos experimentar en el viaje.
Nuestros ojos no podían dejar de ver semejante espectáculo. Fue un momento mágico que nos hizo sentir pequeños frente a la inmensidad de la naturaleza y agradecidos de poder ser testigos de tanta belleza. Haber llegado a tiempo y en el momento justo para apreciar semejante paisaje donde el astro sol se despidió del día frente a nosotros, nos dejó totalmente cautivados y felices.
San Luis no deja de sorprender, de emocionar, de abrazar a quienes la visitamos… Y lo mejor de todo es que tiene muchos más atractivos por conocer!
Viajar solo no es estar solo, es encontrarse. Es abrirse al mundo con todos los sentidos, dejar que cada lugar hable, que el silencio también diga. Y si ese primer viaje solitario es a un destino desconocido por uno, la emoción es doble: la del trayecto y la del descubrimiento.
Así llegué a la ciudad capital de la provincia de San Luis, con la maleta cargada de expectativas y el corazón abierto. Desde el primer momento supe que no sería un viaje más. Y gran parte de esa sensación se la debo a quien me dió la bienvenida y me introdujo de lleno en la historia profunda de esta tierra: Miguel Sternik.
Miguel no es un guía turístico cualquiera. Es un narrador apasionado, un custodio del legado puntano, un hombre que lleva la historia en la piel y en la voz. Desde el primer saludo, su calidez se hizo presente. Con entrega, conocimiento y una pasión que emociona, me guió por los rincones históricos de la ciudad, haciendo que cada calle, cada plaza y cada edificio cobraran vida.
Su relato no es uno más. Es una reconstrucción emocional de San Luis, desde la época colonial hasta nuestros días. Con una mirada sensible y profundamente humana, Miguel logra que uno se conecte no solo con los hechos, sino con el alma de este pueblo. Te cuenta con el corazón, y no teme mostrar la emoción cuando habla de la lucha por la libertad, del papel que jugó San Luis en la formación del país, de los personajes olvidados que aún habitan en la memoria colectiva.
San Luis tiene mucho por contar. Y en la voz de Miguel, cada detalle se convierte en un puente entre el pasado y el presente. Su orgullo se nota, se siente. No hay pose ni discurso armado: hay verdad, hay amor por su ciudad, hay compromiso por hacer de este destino un lugar de encuentro real con la historia y la identidad.
Y en este primer día, esa experiencia tuvo nombre propio: Miguel Sternik. Un guía, sí. Pero sobre todo, un contador de historias que deja huella.
La crónica de este recorrido comienza así:
Nuestro primer encuentro comenzó en el Hotel Aiello, donde me recibieron con mucha amabilidad y cortesía. Desde allí partimos rumbo a Terrazas del Portezuelo, sede actual del gobierno provincial. Ascendimos al mirador del Hito del Bicentenario y desde sus 60 metros de altura observamos la ciudad de San Luis desplegarse.
El ingreso al hito está custodiado por figuras de dinosaurios, que le dan al lugar un aire prehistórico, casi mágico, en fuerte contraste con la modernidad del edificio gubernamental. Desde ese mismo punto, Miguel nos señaló una joya arquitectónica que amerita una mención aparte: el Hospital Ramón Carrillo, un centro de salud moderno, de alta complejidad y apenas cinco años de antigüedad, que marca un antes y un después en el acceso a la salud pública en la provincia.
Tras recorrer las terrazas, nos dirigimos hacia La Toma, conocida como la capital nacional del ónix. Allí visitamos un taller artesanal donde observamos el delicado y paciente trabajo que se realiza con este mineral noble. Cada pieza, cada escultura, refleja el talento de manos que transforman piedra en arte.
El itinerario nos llevó luego hasta el puente sobre el río Conlara, un puente de 90 años de historia, que se erige sobre uno de los cursos de agua más importantes de la provincia.
Descendimos para escuchar el murmullo del río y tomar fotografías del puente colorado, que se funde con el paisaje. El Conlara, de unos 180 km de longitud, cambia abruptamente su dirección en esta zona por un fenómeno geológico originado en el plegamiento andino, que lo hace virar de sur a norte, creando un entorno natural único.
Después de esa pausa contemplativa, seguimos hacia Paso Grande, donde disfrutamos de un almuerzo improvisado en la plaza del pueblo y visitamos su iglesia.
Luego nos dirigimos a San Felipe, para visitar el espejo de agua más grande de San Luis. Allí realizamos una caminata de baja dificultad, rodeados de flora autóctona de chañares y arbustos bajos de hojas pequeñas y ramas espinosas, típicas de la región.
Ya entrada la tarde, llegamos a Renca, un pueblo pequeño con un gran legado patriótico. Semillero de gobernadores puntanos —nada menos que cinco nacieron allí—, y cuna de hombres que se alzaron en armas durante las luchas por la independencia. Visitamos su museo, Casa de los Gobernadores, la biblioteca, la sala dónde hacen el taller de tejido y donde los adolescentes cursan la escuela secundaria. Recorrimos sus jardines, con su aljibe y un retoño del pino histórico de San Lorenzo.
Saliendo del museo, nos encontramos con un bebedero antiguo para tomar agua y refrescar las manos, recorrimos la plaza con su iglesia y sus pisos de granito pulido, donde cada piedra parece guardar parte de su historia.
Al llegar hasta la casa de José Antonio Ortiz y en la plaza donde descansan sus restos y el de su esposa.
Pero quién fue José Antonio Ortiz? Nuestro guía Miguel, es quien se encarga de contarnos y transportarnos por unos minutos a esa etapa de nuestra historia.
Saliendo de Renca y para cerrar este intenso recorrido, visitamos Tilisarao, un pueblo que sorprende por el dinamismo de su gente, la modernidad de alguna de sus construcciones y que la perfila como una pequeña ciudad, cercana a Merlo, dónde culminará nuestra travesía.
Este primer día en San Luis fue mucho más que una excursión: fue una invitación a conocer el alma de la provincia, a emocionarse con su historia y a conectar con el orgullo de quienes la habitan.
En el Palacio San Miguel, durante la 67.ª edición de Argentina Fashion Week, la moda sostenible abrió un espacio para los saberes artesanales y las identidades de distintos puntos del país. Allí, entre diseñadores y modelos, Zulma y Rosita llevaron sobre sus hombros mucho más que dos ponchos: llevaron parte de la cultura, el trabajo y la identidad de Catamarca.
Hay momentos que sorprenden y otros que sin esperarlos, llegan a emocionar. Ver a Zulma y Rosita caminar por la pasarela del Palacio San Miguel fue uno de ellos. Las luces, la música, los diseños y el movimiento propio de una de las grandes citas de la moda argentina marcaban el ritmo de la jornada. Sin embargo, cuando ellas aparecieron luciendo con orgullo los ponchos catamarqueños, para quienes conocemos su trabajo y la calidad humana que las caracteriza, la escena adquirió otro significado.
Rosita es oriunda de Belén, hilandera y tejedora, y está al frente del área de artesanías y textiles de Casa de Catamarca. Zulma también conoce de cerca el lenguaje de los hilos y el tejido: de sus manos nacen los pequeños ponchos artesanales que se convierten en souvenirs y acompañan distintas actividades y encuentros que la representación provincial realiza en Buenos Aires. Por eso no eran simplemente dos mujeres modelando una prenda. Los ponchos que llevaron sobre sus hombros hablaron también de ellas, de su labor cotidiana y de una identidad que reconocen y llevan con orgullo como catamarqueñas.
CUANDO LA TRADICIÓN ENCUENTRA NUEVOS ESCENARIOS
La participación se dió en el marco de la Pasarela Institucional de AMSOAR (Asociación Moda Sostenible Argentina), dentro de la 67.ª edición de Argentina Fashion Week, que reunió propuestas capaces de abordar la sostenibilidad desde diferentes lugares: reutilización de materiales, recuperación de textiles, técnicas ancestrales, tintes naturales y preservación de saberes artesanales. La Casa de Catamarca en Buenos Aires tuvo una participación especial con una selección de piezas que puso en valor su tradición textil.
Ponchos, ruanas y caminos de mesa confeccionados en lana de oveja y alpaca, bordados a mano y diseños tradicionales llevaron hasta el Palacio San Miguel una pequeña muestra de un patrimonio que continúa vivo gracias a quienes conservan y transmiten esos conocimientos.
Rosita y Zulma
Y allí estaban Zulma y Rosita.Verlas avanzar por una pasarela transitada por modelos y grandes nombres del diseño produjo una emoción difícil de disimular. Para quienes hemos tenido la posibilidad de conocerlas personalmente, compartir con ellas y descubrir a las excelentes personas que existen detrás de su trabajo, fue inevitable que aparecieran algunas lágrimas. Porque aquella tarde no necesitaron convertirse en otra cosa para ocupar ese lugar. Fueron ellas mismas, dos mujeres catamarqueñas llevando a la pasarela aquello que conocen desde las manos: el tejido, el poncho, el oficio y los saberes que atraviesan generaciones.
UNA INVITACIÓN QUE PERMITIÓ DESCUBRIR OTRA HISTORIA
La presencia de InfoturismoArgentina en esta jornada llegó de la mano de Casa de Catamarca en Buenos Aires y especialmente de su representante, la Lic. Anina Moscone, quien junto a un gran equipo viene impulsando diferentes espacios para acercar la provincia, su cultura, sus artesanías, sus producciones y sus protagonistas al público. Conocer desde adentro a quienes forman parte de ese equipo permite también descubrir las historias humanas que existen detrás de cada actividad. Y esta vez fueron Zulma y Rosita quienes salieron de su labor cotidiana para encontrarse, casi inesperadamente, bajo las luces de una gran pasarela.
También fue fundamental Ale Gougy, diseñadora de Cosecha Vintage y curadora de la Pasarela Institucional de AMSOAR, cuyo acompañamiento hizo posible que InfoturismoArgentina pudiera estar presente y registrar una jornada donde sostenibilidad, diseño e identidad encontraron un lenguaje común.
Su propuesta “No me tires. Soy el futuro” llevó a escena descartes de medias de nylon y residuos textiles, demostrando cómo aquello que parecía haber terminado su ciclo puede transformarse y encontrar una nueva oportunidad a través del diseño.
UNA PASARELA CON IDENTIDAD FEDERAL
La jornada permitió además encontrarse con expresiones provenientes de distintos territorios argentinos. Los tejidos del Mercado Artesanal de La Pampa, con ponchos y medias mantas realizados en lana de oveja y telar tradicional, compartieron escenario con propuestas contemporáneas que recuperan técnicas y materiales vinculados a sus lugares de origen.
Desde Tucumán, Julieta Ganum presentó “Warmi”, recuperando las tradicionales randas y el trabajo de artesanas tucumanas para incorporarlos al diseño actual.
Formosa también estuvo representada a través de Alma de Linaje, de Gabriela Hernández, cuya propuesta llevó materiales y saberes artesanales de su territorio a la pasarela.
Catamarca encontró allí su propio lenguaje: el del poncho. Una prenda que identifica a la provincia, pero que también guarda historias de familias, artesanos, técnicas, tiempos y manos. Un patrimonio que puede permanecer profundamente arraigado a su tierra y, al mismo tiempo, dialogar con las nuevas formas de pensar la moda. Quizás por eso la imagen de Zulma y Rosita caminando juntas quede entre las más significativas de aquella jornada.
Sobre sus hombros llevaron ponchos. Pero en cada paso también estuvieron presentes las manos que hilan y tejen, los saberes heredados y una parte de la historia artesanal de una provincia. Por unos minutos, bajo las luces del Palacio San Miguel, Zulma y Rosita llevaron esa cultura ancestral hasta lo más alto de la pasarela.
La Casa de Catamarca en Buenos Aires fue escenario de la presentación “Saboreando Catamarca: Museo del Sabor – Tinogasta, el portal a lo inolvidable”, una propuesta que reunió gastronomía, patrimonio, paisajes y tecnología para acercar a los presentes un pedacito del oeste catamarqueño.
La jornada contó con la participación del secretario de Turismo de Tinogasta, Martín Irazú; el diputado Sebastián Nóblega; la exdiputada Silvana Ginocchio; legisladores invitados y representantes de la Casa de Catamarca, junto a periodistas, prestadores y público. Durante el encuentro se presentaron el Museo del Sabor y el nuevo portal Visit Tinogasta, dos iniciativas diferentes que encontraron un punto en común: poner en valor la identidad del territorio y buscar nuevas formas de mostrarla.
Y después de las presentaciones formales, Tinogasta empezó a contarse de otra manera.
UN TERRITORIO QUE TAMBIÉN SE SABOREA
Sobre una de las mesas, los vinos de las bodegas tinogasteñas Veralma, Calle Oscura y Finca Don Diego compartieron protagonismo con aceitunas, aceite de oliva, pasas de uva, nueces confitadas, quesos y dulces de chayote, membrillo e higo. La degustación permitió descubrir productos de una región donde la gastronomía está profundamente ligada a la tierra, a las familias que producen y a costumbres que forman parte de su identidad.
En ese contexto, la presentación del Museo del Sabor encontró todo su sentido. La propuesta mostró cómo la historia de una comunidad también podía ser contada desde sus aromas, sus ingredientes y sus formas de preparar y compartir los alimentos.
Fue inevitable que esas imágenes del Museo despertaran recuerdos. Porque nos trasladó sin aviso, a una cocina conocida; a recetas que alguna vez aprendimos mirando cocinar a alguien y sobremesas en las que el plato terminaba siendo apenas la excusa para quedarse un rato más hablando de la vida. Y así nos quedamos los que asistimos a este evento, charlando, oliendo el vino, probando un trocito de dulce o una nuez confitada.
Mientras el paladar hacía su propio recorrido, las fotografías de Ariel Pacheco llevaron la mirada hacia otro lugar. En sus imágenes aparecieron las casas del pueblo, las construcciones históricas y las iglesias de la Ruta del Adobe, la inmensidad de las dunas de Tatón, el Balcón del Pissis y los paisajes que rodean Tinogasta.
Para quienes alguna vez recorrieron esas tierras, las fotografías hicieron algo más que mostrar: los hicieron recordar. Y entonces volvieron algunas sensaciones que una cámara no puede guardar: el aire limpio sobre la cara, el tacto de la arena clara y fresca, los caminos rodeados de montañas y aquellas noches en las que mirar hacia arriba alcanzaba para quedarse un buen rato intentando contar estrellas.
Por unas horas, una pared de la Casa de Catamarca se convirtió en una pequeña ventana hacia el oeste de la provincia.
DOS PAISAJES Y UNA MISMA CAPACIDAD DE ASOMBRO
Durante su intervención, Martín Irazú dejó una reflexión que resumió, de alguna manera, ese encuentro entre dos geografías. Habló del impacto que le generaba Buenos Aires a quien llegaba desde una tierra acostumbrada a los cerros y las montañas: los edificios elevados, las avenidas extensas, las luces, el tránsito y el movimiento permanente de una gran ciudad.
Secretario de Turismo Tinogasta, Martín Irazu
La comparación llevó inevitablemente a pensar el viaje en sentido contrario. Porque ese mismo asombro sentimos cuando llegamos a Tinogasta y una montaña modifica de golpe nuestra escala, cuando las dunas de Tatón parecen no terminar nunca o cuando la noche deja al descubierto un cielo diferente al que vemos habitualmente.
No se trató de comparar qué lugar tenía una vida mejor ni cuál paisaje era más bello. Todo lo contrario. La reflexión permitió entender que el viaje y el paisaje tiene de extraordinario, aquello que para otro forma parte de su cotidianeidad.
Buenos Aires y Tinogasta se encontraron así desde sus contrastes: dos paisajes completamente diferentes capaces de provocar el mismo gesto, detenerse por un instante y mirar.
DE LA MEMORIA A UNA VENTANA DIGITAL
La jornada también mostró que preservar la identidad no significa quedarse detenido en el tiempo. Con la presentación de Visit Tinogasta, el destino sumó una nueva herramienta para acercarse a potenciales viajeros desde cualquier lugar.
El portal http://www.visittinogasta.tur.ar reúne información sobre atractivos y experiencias, alojamientos, gastronomía, bodegas, termas, productos regionales, mapas, accesos, transporte y servicios, además de brindar la posibilidad de organizar un itinerario personalizado.
Así, la Ruta del Adobe, los viñedos, los paisajes de altura, las termas y otros rincones del departamento encontraron también una vidriera digital desde la cual comenzar a imaginar el viaje.
UN SÍ QUE SIGNIFICÓ MUCHO
La presencia de Tinogasta en Buenos Aires tuvo, además, un significado especial para InfoturismoArgentina y la OMPT (Organización Mundial de Periodismo Turístico)
Cuando comenzó a tomar forma el FamPress que en septiembre llevará a periodistas de distintos países a recorrer Catamarca, Tinogasta fue el primer municipio que dijo que sí para acompañar la iniciativa.
Ese primer sí del Intendente Ernesto Andrada, tuvo un enorme valor porque significó comprender desde el comienzo la importancia de mostrar el destino más allá de sus fronteras. Por haber confiado desde el primer momento y por entender que abrir las puertas también es una manera de abrirse al mundo, al permitir que periodistas extranjeros puedan caminar esos paisajes, conocer el patrimonio, conversar con su gente, descubrir sus productos y luego compartir esas experiencias con audiencias de otros lugares.
Por eso, desde InfoturismoArgentina, aquel acompañamiento merece nuestro reconocimiento y agradecimiento.
Debora Ruiz de Infoturismoargentina, Martin Irazu, Sec. de Turismo de Tinogasta, Adrian Veaute, Sec. de cultura de Casa de Catamarca, Anina Moscone, Representante de Casa de Catamarca y Santiago de Bodega Calle Oscura.
La presentación del 20 de agosto tuvo entonces algo de anticipo. Aquellos paisajes que aparecieron en las fotografías de Ariel Pacheco y aquellos sabores que llegaron a la mesa de la Casa de Catamarca serán, dentro de pocas semanas, parte de una experiencia que los periodistas internacionales podrán vivir en primera persona.
EL ÚLTIMO SABOR LLEGÓ CON MÚSICA
Cuando la jornada llegó a su fin, todavía faltaba una expresión de Catamarca por hacerse presente.
Los Hermanos Bazán tomaron una guitarra y regalaron sus canciones para cerrar el encuentro. Sus voces y la música terminaron de completar una tarde en la que Tinogasta fué presentada desde distintas expresiones: sus productos, sus paisajes, su patrimonio, su tecnología y su cultura.
Y quizás allí terminó de cobrar sentido el nombre elegido para la jornada. Porque “Saboreando Catamarca” no fue solamente probar un vino o un dulce regional. Fue acercarse a un territorio a través de diferentes sensaciones e invitar a conocerlo.
Una vez más, la Casa de Catamarca en Buenos Aires, volvió a abrir sus espacios para acercar la provincia al público, generar actividades y ofrecer una vidriera a sus municipios, su producción, su cultura, sus artistas y sus propuestas.
La Casa de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires se convirtió durante casi diez días en un punto de encuentro con la cultura, los sabores y los saberes del Valle Calchaquí. Del 3 al 13 de agosto se desarrolló la segunda edición de “Nuestros Ancestros”, una propuesta que reunió a artesanos, productores y representantes de Amaicha del Valle para acercar parte de su patrimonio cultural a quienes viven o visitan la Ciudad de Buenos Aires.
La muestra superó las expectativas de sus protagonistas: más de 700 personas pasaron por la Casa de Tucumán a lo largo de las distintas jornadas, recorrieron los espacios de exposición, conocieron el trabajo de los artesanos y participaron de las actividades programadas.
SABERES QUE SE TRANSMITEN DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN
Textiles, cerámica, cestería, trabajos en madera, vinos de altura, quesillos, nueces y dulces regionales formaron parte de una propuesta en la que cada producto permitió contar algo sobre el territorio y las familias que mantienen vivas estas prácticas. Uno de los atractivos de esta segunda edición fueron las masterclass y actividades a la gastronomía y la artesanía, que permitieron que el público no fuera solamente espectador, sino que pudiera acercarse a técnicas, procesos y conocimientos propios de la región. También hubo espacios dedicados a las hierbas medicinales y aromáticas, los tintes naturales, la cerámica ancestral y el tejido en telar bastidor. De esta manera, “Nuestros Ancestros” buscó mostrar que detrás de cada pieza existe un saber que se aprende, se comparte y continúa pasando de una generación a otra.
AMAICHA DEL VALLE, PRESENTE EN BUENOS AIRES
InfoturismoArgentina visitó la muestra y conversó con la secretaria de Cultura de Amaicha del Valle, Claudia Galván y con Alejandra Salazar, emprendedora, artesana y coplera que participó de esta segunda edición.
Claudia Galván y Alejandra Salazar
El balance fue positivo, no solamente por la cantidad de visitantes que se acercaron durante los casi diez días, sino también por el interés que despertaron las propuestas y el intercambio que se generó con el público. Para quienes llegaron desde Amaicha, estar en Buenos Aires significó además una oportunidad para mostrar su trabajo fuera del territorio, contar de dónde provienen sus técnicas y productos y, al mismo tiempo, despertar curiosidad por conocer el lugar donde nacen. Porque hablar de una artesanía del Valle Calchaquí también es hablar de su gente, de sus paisajes y de una forma particular de relacionarse con la tierra.
UNA VIDRIERA DEL VALLE CALCHAQUÍ EN PLENO CENTRO PORTEÑO
La realización de “Nuestros Ancestros” vuelve a poner en valor el papel de la Casa de la Provincia de Tucumán como espacio de promoción y encuentro entre la provincia y quienes se encuentran en Buenos Aires. En esta oportunidad, Amaicha del Valle encontró una vidriera para mostrar mucho más que productos. Durante casi diez días, sus artesanos y productores pudieron compartir historias, técnicas, sabores y conocimientos que forman parte de una identidad que continúa viva. El paso de más de 700 visitantes deja un dato importante para esta segunda edición, pero también una señal: existe interés por conocer estas expresiones culturales y por descubrir qué hay detrás de aquello que se produce en los Valles Calchaquíes.
“Nuestros Ancestros” cerró así una nueva edición en Buenos Aires con un balance favorable y con algo que no puede medirse solamente en números: haber acercado un pedacito de Amaicha del Valle a cientos de personas y, quizás, haber despertado en muchas de ellas las ganas de viajar para conocerla en su propio territorio.
La Casa de Catamarca en Buenos Aires fue escenario este martes 11 de agosto de la presentación de Expo Catamarca 2026, que se realizará los días 10, 11 y 12 de septiembre en el Predio Ferial Catamarca, con una propuesta que reunirá turismo, minería, industria, producción, tecnología, comercio y servicios.
El encuentro contó con la presencia del gobernador Raúl Jalil; el ministro de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos, Alberto Natella; el presidente de la Federación Económica de Catamarca, Marcelo Coll; la diputada provincial Natalia Ponferrada; funcionarios, empresarios, representantes de distintos sectores y periodistas.
Bajo el concepto “Conectando Regiones, Generando Futuro”, esta segunda edición propone reunir al sector público y privado y generar un ámbito donde empresas, PyMEs, emprendedores e instituciones puedan establecer contactos, presentar proyectos y abrir nuevas oportunidades comerciales. Entre las actividades previstas habrá tres rondas de negocios dedicadas al turismo, la minería, además de conferencias y espacios vinculados con economías regionales, inteligencia artificial, innovación y neurociencia aplicada al ámbito empresarial.
Para este año también se trabaja junto al Banco Nación y el Gobierno provincial en herramientas de financiamiento destinadas a acompañar operaciones surgidas durante el encuentro.
Lamiradatambién estará puesta más allá de los límites provinciales. La vinculación con Chile y particularmente con la Región de Atacama ocupará un lugar dentro de una estrategia de integración que comprende intereses comerciales, productivos, logísticos, mineros y turísticos a ambos lados de la Cordillera.
EL TURISMO COMO ACTIVIDAD ECONÓMICA
En una provincia que durante los últimos años aumentó su visibilidad como destino, el turismo llega a Expo Catamarca con un espacio propio y, fundamentalmente, entendido como una actividad que genera movimiento económico. Detrás de cada viajero hay hoteles, restaurantes, agencias, transportistas, guías, comercios, artesanos y productores que forman parte de una extensa cadena. Por eso su incorporación a las rondas de negocios permite llevar la conversación más allá de la promoción de paisajes y atractivos: el desafío también pasa por profesionalizar servicios, ampliar la oferta y conseguir que el crecimiento de visitantes tenga impacto en las comunidades.
La Expo permitirá mostrar justamente esa diversidad. Minería, industria, producción, conocimiento y turismo forman parte de una provincia que busca desarrollar diferentes recursos sin depender de una única actividad.
CATAMARCA TAMBIÉN SE MUESTRA DESDE BUENOS AIRES.
Que la presentación se haya realizado en la Casa de Catamarca tampoco resulta un dato menor. Bajo la dirección de la Lic. Anina Moscone, la representación provincial viene sosteniendo una agenda activa destinada tanto a los catamarqueños que residen en Buenos Aires como al público interesado en conocer más sobre la provincia.
Por sus espacios han pasado propuestas relacionadas con la ciencia, la cultura, el arte y las artesanías, los productos regionales y los vinos catamarqueños, junto con actividades que permiten conocer trabajos e investigaciones científicas desarrolladas en la provincia. También se ha puesto en valor la tarea de periodistas y comunicadores que contribuyen a difundir Catamarca desde diferentes ámbitos.
Así, la Casa funciona no sólo como representación institucional, sino como un punto de encuentro capaz de acercar a Buenos Aires parte de lo que sucede, se crea y se desarrolla a más de mil kilómetros de distancia.
DE LA EXPO A UNA NUEVA VENTANA INTERNACIONAL
El calendario tendrá una coincidencia particular. Expo Catamarca cerrará sus puertas el sábado 12 de septiembre y, al día siguiente, comenzará la visita a la provincia de periodistas y comunicadores turísticos de distintos países integrantes de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT). La delegación permanecerá en territorio catamarqueño del 13 al 19 de septiembre, en el marco del FamPress Internacional que recorrerá destinos del norte argentino. Durante esos días los profesionales conocerán diferentes lugares, experiencias, sabores, historias y expresiones culturales para luego trasladar esas vivencias a sus respectivos medios y plataformas. Se trata de iniciativas independientes, pero la cercanía de ambas fechas convierte a septiembre en un mes especialmente intenso para Catamarca: primero será el momento de exhibir su capacidad productiva y empresarial; después, de abrir el territorio para que periodistas internacionales lo recorran y lo cuenten desde sus propias miradas. Dos escenarios diferentes y una provincia que tendrá mucho para mostrar.
Cada primero de agosto, el humo del sahumo vuelve a elevarse en distintos rincones del país. Aunque esta tradición tiene sus raíces en la cosmovisión andina, hoy el homenaje a la Madre Tierra trasciende las fronteras del Norte argentino y encuentra expresión en numerosas provincias, invitando a viajeros y comunidades a reflexionar sobre el valor de la naturaleza, el patrimonio cultural y el turismo responsable.
El primer día de agosto amanece distinto en muchos lugares de la Argentina. Antes de que el movimiento cotidiano gane las calles, el aroma de las hierbas encendidas comienza a mezclarse con el aire frío del invierno. Alrededor de un pequeño pozo abierto en la tierra, familias enteras se reúnen para repetir un gesto que lleva siglos atravesando generaciones: agradecer.
No hay un escenario ni un espectáculo. Hay silencio, respeto y tiempo. Tiempo para recordar que la tierra devuelve mucho más de lo que recibe y que, al menos una vez al año, merece que quienes viven de ella le ofrezcan parte de sus frutos.
Aunque la celebración de la Pachamama nació en la cosmovisión de los pueblos andinos y mantiene una profunda presencia en Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán y La Rioja, hoy también se realiza en provincias de Cuyo, el Centro, el Litoral y la Patagonia, impulsada por comunidades originarias, instituciones culturales, municipios y vecinos que encuentran en esta ceremonia una forma de mantener vivo un legado ancestral.
Agosto, un mes con profundo significado
Para las comunidades andinas, agosto no representa simplemente el comienzo de un nuevo mes. Es el inicio de un ciclo en el que la naturaleza comienza a prepararse para el regreso de las lluvias y el renacer de la fertilidad.
La Pachamama —palabra que proviene del quechua y el aymara— suele traducirse como «Madre Tierra», aunque su significado es mucho más profundo. «Pacha» representa el universo, el tiempo y el espacio; «mama» significa madre. Juntas expresan una manera de comprender la vida donde las personas, los animales, el agua, las montañas y la tierra forman parte de un mismo equilibrio.
Más que una creencia, es una forma de relacionarse con el territorio.
La ceremonia que agradece a la Madre Tierra
Quien tiene la oportunidad de presenciar un Corpachar descubre que cada gesto tiene un sentido.
Primero se abre la tierra. Después llegan las ofrendas: hojas de coca, chicha, api, vino, caña con ruda, tamales, mote, papas, frutas, alimentos preparados para la ocasión y el humo del sahumo que acompaña la ceremonia.
Cada comunidad conserva sus propias costumbres, por lo que los rituales pueden variar de un lugar a otro. Sin embargo, el mensaje permanece intacto: agradecer antes de pedir y reconocer que la tierra sostiene la vida de todos.
No es una representación pensada para los visitantes. Es una tradición viva que continúa transmitiéndose de generación en generación y que forma parte del patrimonio cultural de la Argentina.
Tradiciones que siguen vivas
El primero de agosto también es sinónimo de encuentros familiares y comunitarios. En muchos pueblos, vecinos y visitantes comparten ceremonias, ferias, comidas regionales y actividades culturales que fortalecen el sentido de pertenencia.
Ese día también se mantiene una costumbre muy arraigada: beber caña con ruda en ayunas. Según la tradición popular, ayuda a alejar los males del invierno, atraer la buena salud y comenzar el nuevo ciclo con prosperidad.
Más allá de las creencias de cada persona, estas prácticas forman parte de un patrimonio intangible que habla de la memoria, la identidad y la diversidad cultural del país.
Viajar también es una forma de respetar
Cada año son más los viajeros que eligen acercarse a estas celebraciones para conocer de cerca una de las expresiones culturales más representativas de la Argentina.
Pero participar de una ceremonia de la Pachamama implica comprender que no se está frente a un atractivo preparado para el turismo. Se ingresa, como invitado, a un momento profundamente significativo para quienes mantienen viva esta tradición.
Escuchar antes de preguntar, pedir permiso antes de tomar una fotografía, respetar los espacios ceremoniales, cuidar el ambiente y valorar el trabajo de artesanos, productores y emprendedores locales son pequeñas acciones que enriquecen la experiencia y fortalecen el vínculo entre visitantes y comunidades.
Después de todo, conocer un destino también significa aprender a respetar su identidad.
Cuando el turismo aprende de los pueblos originarios
Mucho antes de que existieran conceptos como turismo sustentable o turismo responsable, los pueblos originarios ya enseñaban una forma equilibrada de convivir con la naturaleza.
Uno de esos principios es el Ayni, basado en la reciprocidad: todo aquello que recibimos merece una devolución.
Ese concepto mantiene plena vigencia. Elegir productos regionales, apoyar emprendimientos familiares, respetar los senderos habilitados, evitar dejar residuos y contribuir a la conservación del patrimonio natural y cultural son maneras concretas de devolver parte de todo lo que un destino nos ofrece.
Viajar también puede ser una forma de cuidar.
Una celebración que trasciende las regiones
La Pachamama nació en la cosmovisión andina, pero hoy su mensaje encuentra eco en distintos puntos de la Argentina.
En el Norte conserva toda la fuerza de una tradición milenaria. En otras regiones del país, comunidades originarias, instituciones educativas, organizaciones culturales y municipios mantienen vivo este homenaje, adaptándolo a las características de cada territorio sin perder su esencia: agradecer a la tierra y reconocer que el ser humano forma parte de ella.
Esa capacidad de reunir culturas, generaciones y regiones convierte al 1° de agosto en una fecha que trasciende fronteras provinciales y nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con el ambiente.
Una invitación a viajar con otra mirada
Los paisajes argentinos son uno de los grandes motivos que impulsan a miles de personas a recorrer el país. Sin embargo, detrás de cada montaña, cada quebrada, cada bosque, cada río o cada salar existen comunidades que han construido su identidad en diálogo permanente con la naturaleza.
Comprender esa relación también es parte del viaje.
Desde InfoturismoArgentina creemos que el turismo encuentra su verdadero sentido cuando, además de descubrir nuevos paisajes, invita a conocer las historias, las costumbres y los valores de quienes habitan cada destino.
Quien participa con respeto de una ceremonia de la Pachamama suele regresar con mucho más que una buena fotografía. Regresa entendiendo que el patrimonio natural y el patrimonio cultural son inseparables; que cuidar un paisaje también implica respetar las tradiciones de quienes lo consideran parte de su vida cotidiana.
Quizás esa sea la enseñanza más valiosa que deja cada primero de agosto: recordar que la tierra no es simplemente el lugar al que viajamos. Es el hogar que compartimos y la mayor herencia que podemos preservar para las generaciones futuras.
Cada invierno, Catamarca se convierte en el escenario de una de las celebraciones culturales más importantes del país. Sin embargo, la 55.ª Fiesta Nacional e Internacional del Poncho demostró que ya no se trata únicamente de un evento esperado por los catamarqueños o por los amantes del folclore. La edición confirmó la consolidación de un festival que hoy trasciende las fronteras provinciales para posicionarse entre los grandes acontecimientos turísticos y culturales de la Argentina.
Los números ayudan a dimensionar ese crecimiento. Durante los diez días de actividades, el Predio Ferial Catamarca recibió alrededor de 1,7 millones de visitas, la ocupación hotelera rondó el 85 % y el movimiento económico volvió a superar las expectativas. Sin embargo, el verdadero impacto de la Fiesta del Poncho va mucho más allá de las estadísticas. Pocos eventos logran convertirse en una auténtica vidriera de la identidad de un destino. En un mismo espacio conviven la música, las artesanías, la gastronomía, la producción regional, el turismo y las tradiciones, junto al trabajo de cientos de familias que encuentran en esta celebración la oportunidad de mostrar todo lo que Catamarca ofrece durante el año.
Mucho más que un festival musical
Quien nunca visitó la Fiesta del Poncho suele imaginar un gran escenario con recitales. Quien la recorre descubre rápidamente que esa imagen representa apenas una parte de la experiencia.Mientras el Escenario Mayor, con acceso arancelado, reúne a algunas de las figuras más convocantes de la música argentina, el resto del Predio Ferial mantiene un movimiento permanente. El escenario El Patio, de acceso libre y gratuito, convoca cada noche a miles de personas; las peñas prolongan el encuentro hasta la madrugada; el Mercado Cultural, el Pabellón de Artesanos y Poncho Diseño exhiben el talento de creadores y emprendedores; el Pabellón de Turismo invita a descubrir los destinos de la provincia, mientras bodegas, productores regionales, espacios gastronómicos y artesanos completan un recorrido que resume la riqueza cultural catamarqueña. La variedad de propuestas hace que una sola visita difícilmente alcance para conocer todo el predio. Cada espacio tiene identidad propia, pero todos se complementan y convierten a la fiesta en un gran punto de encuentro para visitantes de todas las edades.
Los verdaderos protagonistas
Si existe un lugar que sintetiza el espíritu de la Fiesta del Poncho, ese es el sector de los artesanos.Ponchos tejidos en telar, trabajos en cuero, madera, cerámica, piedra, metales y fibras naturales reflejan un patrimonio cuyo valor trasciende ampliamente lo comercial. Detrás de cada obra hay tiempo, dedicación, identidad y una historia familiar que continúa viva gracias a quienes mantienen estos oficios tradicionales. No resulta casual que varios artistas invitados destacaran este aspecto durante su paso por la provincia.
Karina «La Princesita», quien participó por primera vez del festival, resumió esa sensación al afirmar que los verdaderos protagonistas son los artesanos, porque representan la esencia de una celebración creada para reconocer y valorar su trabajo. Esa mirada permite comprender por qué la Fiesta del Poncho conserva una identidad tan definida a pesar de su crecimiento. La música convoca multitudes, pero el corazón del festival sigue latiendo alrededor del trabajo artesanal y de las tradiciones que le dieron origen hace más de medio siglo.
Una programación artística que volvió a convocar multitudes
La edición 2026 reunió nuevamente una cartelera capaz de atraer públicos de todas las edades. El Escenario Mayor recibió a artistas como Pimpinela, Fito Páez, Cazzu, Soledad Pastorutti, Los Nocheros, Campedrinos, Karina y Vilma Palma e Vampiros, entre otros artistas destacados representantes de la música catamarqueña y nacional. En paralelo, El Patio confirmó su crecimiento como uno de los espacios más convocantes del festival. Las presentaciones de La K’onga, El Polaco, Candu Domínguez y G Sony, 18 Kilates, Orellana Lucca y el multitudinario cierre del Chaqueño Palavecino, que reunió a más de 60.000 personas, reflejaron la diversidad musical que caracteriza a esta celebración. Más allá de los espectáculos, hubo un denominador común entre muchos de los artistas que participaron de las conferencias de prensa: la sorpresa por la magnitud que alcanzó la Fiesta del Poncho y el reconocimiento a la calidez con la que fueron recibidos por el público catamarqueño. Algunos llegaron por primera vez y confesaron que no imaginaban un evento de semejante dimensión. Otros, que ya conocían el festival, coincidieron en destacar su crecimiento sostenido y el prestigio que ha logrado consolidar dentro del calendario cultural argentino.
Un reconocimiento que también llegó desde el exterior
La evolución de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho no pasó inadvertida fuera del país. El festival fue distinguido en Estados Unidos y en Panamá con el Premio Pasaporte Abierto al Mejor Evento del Año 2025, otorgado por la Organización Mundial de Periodismo Turístico. En noviembre volverá a competir en la misma categoría, esta vez en los Premios Pasaporte Abierto que se realizarán en Brasil, al cumplirse quince años de la OMPT. Más allá del resultado, estas distinciones reflejan la creciente proyección internacional que ha alcanzado el festival y el proceso de posicionamiento que Catamarca viene impulsando en los últimos años para mostrar al mundo una provincia con una identidad profundamente arraigada y una oferta turística que trasciende sus extraordinarios paisajes naturales.
Trofeos y Estatuillas que ha ganado la Fiesta en 2025 y están exhibidas en el Museo del Poncho ubicado en el Predio Ferial
El desafío de seguir creciendo
La consolidación de la Fiesta del Poncho como una de las grandes celebraciones culturales de la Argentina también abre nuevos desafíos. Durante el balance de la edición 2026, la ministra de Cultura, Turismo y Deporte de Catamarca, Daiana Roldán, destacó los resultados alcanzados y reconoció que la magnitud del evento exige comenzar a planificar nuevas alternativas para responder a una demanda que continúa creciendo año tras año. Entre las posibilidades analizadas figura la utilización de espacios de mayor capacidad, como el Estadio Bicentenario, para los espectáculos de mayor convocatoria. A ello se suman otros desafíos vinculados con la infraestructura turística: mejorar la conectividad dentro del Predio Ferial, ampliar el acceso a redes Wi-Fi y continuar gestionando una mayor conectividad aérea con tarifas más competitivas que favorezcan la llegada de visitantes durante todo el año.
La gran puerta de entrada a Catamarca
Durante décadas, los viajeros llegaban a Catamarca atraídos por la devoción a la Virgen del Valle, el Campo de Piedra Pómez, las Termas de Fiambalá y otros paisajes que hoy forman parte de la identidad turística provincial. La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho sumó un nuevo motivo para viajar y, al mismo tiempo, se transformó en la puerta de entrada para descubrir todo lo que la provincia tiene para ofrecer. Ese efecto multiplicador constituye uno de los mayores aportes de la Fiesta al desarrollo turístico de Catamarca. El visitante no solo disfruta de diez días de actividades; también descubre un destino que invita a regresar para recorrerlo con más tiempo.
Una construcción colectiva
Sería injusto atribuir el crecimiento de la Fiesta del Poncho a un solo actor. Su consolidación es el resultado del trabajo conjunto de organismos públicos, municipios, artesanos, productores, emprendedores, artistas, técnicos, prestadores turísticos, fuerzas de seguridad, personal de salud, medios de comunicación y cientos de personas que, muchas veces lejos de los escenarios, hacen posible que el festival mantenga el nivel organizativo que hoy lo distingue.También refleja el compromiso de una comunidad que siente esta celebración como parte de su identidad y recibe a cada visitante con la hospitalidad que caracteriza a los catamarqueños. Ese sentido de pertenencia es, probablemente, uno de los aspectos que más valoran quienes llegan por primera vez.
Mucho más que una celebración
Después de cincuenta y cinco ediciones, la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho demostró que es posible crecer sin renunciar a aquello que le dio origen. En tiempos en los que muchos eventos buscan destacarse únicamente por la magnitud de sus espectáculos, esta fiesta continúa diferenciándose porque nunca dejó de contar la historia de su pueblo. Allí reside su mayor fortaleza. Hoy, la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho es mucho más que un acontecimiento cultural. Es el espacio donde Catamarca se presenta ante la Argentina y comienza a proyectarse al mundo mostrando aquello que mejor la define: sus tradiciones, la creatividad de sus artesanos, la riqueza de su patrimonio y el orgullo de una comunidad que encontró en esta celebración la mejor manera de compartir su historia. Quien llega por primera vez atraído por un recital o una peña descubre, casi sin proponérselo, que el verdadero viaje comienza cuando termina la fiesta. Porque el Poncho no concluye al apagarse los escenarios: continúa en los pueblos, en los paisajes, en los telares, en la gastronomía y en cada rincón de una provincia que siempre encuentra una nueva manera de recibir a sus visitantes. Y ese, quizás, sea el mayor logro: haber trascendido la condición de evento para convertirse en la experiencia que mejor invita a descubrir la esencia de Catamarca.
En el marco de la celebración del Día Mundial del Periodista Turístico, que se conmemora el 5 de septiembre, la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) realizará en Argentina la Semana Internacional del Periodismo Turístico, una iniciativa que reunirá a especialistas, periodistas, comunicadores, académicos y profesionales del turismo de distintos países de América Latina.
El programa estará integrado por tres eventos de acceso libre y gratuito, que se desarrollarán entre el 2 y el 7 de septiembre en Buenos Aires y Jujuy, con el objetivo de reflexionar sobre los desafíos de la comunicación turística en un contexto marcado por la inteligencia artificial, los cambios tecnológicos y la necesidad de fortalecer el enfoque humano en la construcción de narrativas sobre los destinos. El circuito comenzará el 2 de septiembre en la ciudad de La Plata con el 9° Foro Internacional de Líderes en Turismo, bajo el lema «Más allá del algoritmo: Humanizar la comunicación en el nuevo turismo». La actividad es gestionada por la Organización Mundial de Periodismo Turístico junto con la Asociación Empresaria Hotelera, Gastronómica y Pastelera de la ciudad de La Plata y su Zona de Influencia (AEHG La Plata) y el Instituto Técnico Superior en Servicios Gastronómicos (ITGAS). La programación continuará el 3 de septiembre con el 10° Foro Internacional de Líderes en Turismo: Innovar para comunicar: el nuevo paradigma del turismo», organizado por la OMPT en conjunto con Asempio (Asociación de Empresarios y Empresarias PyME por la Igualdad de Oportunidades). El encuentro abordará las nuevas estrategias de comunicación, innovación y liderazgo aplicadas al sector turístico. Las actividades culminarán el 7 de septiembre en San Salvador de Jujuy donde se desarrollará el 18° Congreso Internacional de Periodistas y Profesionales del Turismo: «Cuando comunicar un destino genera viajes reales», un espacio de intercambio académico y profesional que reunirá a referentes del periodismo, la comunicación y el turismo de toda la región. A lo largo de la semana participarán como disertantes especialistas provenientes de Argentina, Colombia, Ecuador, Honduras, México, Perú, República Dominicana y Venezuela, quienes compartirán experiencias, investigaciones y casos de éxito sobre comunicación turística, innovación, transformación digital y desarrollo de destinos.
Paisaje de Jujuy. El Hornocal
Con esta agenda internacional, la Organización Mundial de Periodismo Turístico busca conmemorar el Día Mundial del Periodista Turístico promoviendo el intercambio de conocimientos, la cooperación regional y la actualización profesional, consolidando a Argentina como punto de encuentro para el debate sobre el presente y el futuro de la comunicación turística.
La 55º Fiesta del Poncho abre sus puertas para celebrar la tradición y la identidad catamarqueña.
Tras meses intensos de preparativos, remodelaciones y organización, comienza este viernes 17 y hasta el domingo 26 de julio la 55º Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. El Predio Ferial Catamarca será epicentro de diez días de fiesta para celebrar lo mejor de la identidad catamarqueña y recibir a turistas de todo el país que llegan a ser parte de este evento. El acto de apertura inicia a las 11 hs. con la presentación de “Urdiendo el Tiempo”, una puesta artística integral de música y danza de la que participan bailarines y músicos catamarqueños bajo la dirección coreográfica de Víctor Aybar y la dirección musical de Luis Bazán, y que será solo un anticipo de lo que ofrecerán los cinco escenarios de la fiesta a lo largo de estos días. Autoridades de la provincia, encabezadas por el gobernador Raúl Jalil y la ministra de Cultura, Turismo y Deporte, Daiana Roldán estarán presentes en el acto de apertura que marcará el inicio de la fiesta y que habilitará luego la apertura de los distintos sectores de exposición. Artesanos de todas las provincias del país, en especial catamarqueños, ya tienen listos sus stands en los dos pabellones centrales de artesanías, el Peregrina Zárate y el Aldacira Flores, que condensan lo más selecto de las expresiones artesanales tradicionales y contemporáneas. Todas las tardes en los pabellones habrá demostraciones de técnicas artesanales por parte de maestros de la Escuela Provincial de Artesanías y de la Escuela Pública de Orfebrería, dos espacios de formación gratuitos que tiene Catamarca para fortalecer su tradición artesanal. El Poncho Diseño celebra este año su primera década en el marco de la fiesta más importante de Catamarca y desplegará en su espacio el trabajo de más de 30 diseñadores del país con propuestas innovadoras y con sello de autor. El Mercado Cultural amplía su dimensión para albergar en el sector sudeste del predio amplios espacios de exposición y feria, un escenario al aire libre con propuestas artísticas gratuitas todas las tardes y en el corazón del Mercado, el Patio Cervecero como tradicional punto de encuentro de la producción cervecera artesanal de la provincia. Los sectores de feria se extienden también con el Salón de Productos Regionales que concentra la oferta de dulces, confituras, licores, aguardientes y especias, el Pabellón de Bodegas y Delicatessen, con oferta de vinos de altura, aceitunas y aceites de producción local; y los sectores de Manualidades y Comercial donde se amplía la oferta de emprendedores con una destacada selección de productos de factura artesanal. El Pabellón de Turismo albergará en esta edición a 24 municipios de toda la provincia, en un gran recorrido por los paisajes, la cultura, la gastronomía, las tradiciones y las experiencias que ofrece cada destino catamarqueño. Y suma en esta edición al Paseo Federal con la presencia promocional de más de 15 destinos de toda Argentina.
LOS ESCENARIOS
Escenario El Patio
La fiesta cuenta este año con cinco escenarios: el Escenario Mayor que convoca durante seis noches con figuras como Pimpinela, Los Tekis, Soledad, Karina, Cazzu, Lázaro Caballero y Fito Páez; y el Poncho Sunset, programado para el lunes 20 de julio en el Estadio Bicentenario con la actuación de Los Herrera, Abel Pintos y la LBC y Euge Quevedo. Para esos escenarios se venden entradas a través de universotickets.com y en las boleterías del Estadio Bicentenario (del 17 al 26 de julio de 14 a 22 h). El Patio convoca a vivir las tardes del Poncho en familia y con un gran escenario al aire libre en el que desfilarán grandes artistas de Catamarca y del renombre nacional, con tardes dedicadas al folklore, otras al rock, a la cumbia y al cuarteto. Christian Herrera, El Polaco, Sabroso, Cruzando el charco, Orellana Lucca, Juan Fuentes, Candu Dominguez y G Sony, Sele Vera, Dúo Coplanacu, La Konga y el Chaqueño Palavecino son las artistas más esperados en este escenario de acceso libre y gratuito. Hay dos escenarios más que funcionarán en simultáneo todas las tardes de la fiesta: el del Mercado Cultural con artistas catamarqueños de distintos géneros, y el del Pabellón de Turismo, que ofrecerá propuestas artísticas, experiencias gastronómicas y presentaciones de destinos turísticos. LOS HORARIOS · Sectores de exposición | de 14 a 23 hs · Escenario de El Patio | de 14 a 21 hs · Escenario Mayor | desde las 21. Apertura de puertas 20 hs · Escenario del Pabellón de Turismo | desde las 15 hs · Escenario del Mercado Cultural | desde las 16 hs · Sectores de gastronomía (restaurantes, ranchos, food trucks y patio cervecero) | de 12 a 03 hs · Poncho Sunset | apertura de puertas 16 hs · Museo de la Fiesta del Poncho | de 14 a 22 hs
Tres puntos de acceso al predio ferial Con el objetivo de brindar más seguridad y más facilidades de circulación peatonal a los cientos de miles de visitantes que llegan cada día al Predio Ferial, se han dispuesto tres accesos peatonales. Acceso por Caminería Central: Una de las principales novedades es la peatonalización del frente del Predio Ferial. Durante los días de la fiesta, la avenida Autonomía de Catamarca permanecerá cerrada al tránsito vehicular en el tramo comprendido entre la rotonda de Punto Giro y la rotonda ubicada frente a la Escuela de Mountain Bike, generando un amplio corredor peatonal para que el ingreso y la salida del público se realicen de manera más segura y ordenada. Los cortes se implementarán diariamente desde las 12 hasta las 3 de la madrugada Acceso por El Patio (Portón 2): Sobre avenida Fiesta del Poncho se ubica este acceso peatonal que permite ingresar directamente al sector de El Patio, y a partir de ahí continuar recorriendo el Predio. Junto al portón se ubicará una de las paradas de taxis y remises, y también un sector de estacionamiento para personas con discapacidad. Acceso por el Mercado Cultural (Portón 4): Desde avenida Padre Sonzini se puede ingresar directamente al sector del Mercado Cultural, que conecta luego con la caminería central. Sobre esta avenida se ubican las paradas de colectivos de todas las líneas que recorren el Valle Central y que, por los días de fiesta, tendrán recorridos especiales para llegar hasta el Predio Ferial.
Tecnología inmersiva, historia, danza, gastronomía y sustentabilidad se combinan en una propuesta que acerca el tango a las nuevas generaciones y a los visitantes de todo el mundo, sin perder la identidad de uno de los mayores símbolos culturales argentinos. Hay espectáculos que se disfrutan desde una butaca y otros que invitan a vivir una experiencia. Buenos Aires Immersive Tango (BAIT) pertenece a este último grupo. La propuesta, que se presenta en la sala inmersiva U.House, ubicada en la calle Aguirre 1410, en el barrio porteño de Villa Crespo, ofrece tres funciones en un recorrido sensorial por los orígenes del tango y demuestra que la tradición puede dialogar con las nuevas tecnologías sin perder su esencia.
Desde el ingreso, Buenos Aires Immersive Tango comienza a envolver al visitante en su propuesta. En la función de las 21 horas, los asistentes fueron recibidos con una copa de vino y empanadas mientras recorrían un espacio ambientado que remite a la Buenos Aires de principios del siglo XX. Es el tradicional Caminito, con sus emblemáticas casas de chapa de vivos colores. Allí, cada ventana guarda una sorpresa: mediante códigos QR, el público puede acceder a contenidos de realidad virtual que enriquecen la visita. Además de ser un recurso innovador, el espacio invita a detenerse y tomarse fotografías, ya sea en pareja, con amigos o en solitario. Después de todo, el tango es un lenguaje universal que invita a todos a ser parte de la experiencia. Luego llega el momento de ingresar a la sala. Bajo una iluminación en tonos rojizos, una pareja de bailarines ofrece una elegante exhibición de tango que prepara al público para lo que vendrá después.
Con el inicio de la proyección, la intensidad de las luces se atenúa y la atención se concentra por completo en las pantallas envolventes y en el relato, interpretado con una voz que evoca la de Carlos Gardel. Imágenes, música y efectos visuales acompañan un recorrido por los orígenes del tango, la fusión de ritmos y culturas que le dieron identidad y la historia de quien se convirtió en su máximo embajador ante el mundo. El espectáculo recorre la transformación de aquella expresión popular nacida en los barrios porteños hasta convertirse en un género musical reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La narración recupera momentos de la vida de Carlos Gardel y recuerda el camino recorrido por el tango, antes y después de su muerte. La combinación de proyecciones inmersivas, inteligencia artificial, sonido envolvente y efectos visuales no solo consigue emocionar a quienes conocen la historia del tango, sino que también resulta una excelente puerta de entrada para quienes se acercan por primera vez a este universo.
En este show inmersivo, un turista extranjero puede comprender el origen del género, su evolución y la importancia cultural que tiene para la Argentina, especialmente en Buenos Aires, en una síntesis clara, dinámica y visualmente impactante. Un dato importante, es que el espectáculo cuenta con auriculares para poder escuchar en otros idiomas el relato que va acompañando la transmisión. Como cierre, la propuesta cambia nuevamente de ritmo. El tango electrónico toma protagonismo mientras los asistentes disfrutan de un café, prolongando una experiencia que invita a quedarse unos minutos más y a conversar sobre todo lo vivido. Pero Buenos Aires Immersive Tango (BAIT)va más allá de la innovación tecnológica. La producción impulsa un protocolo de medición de huella de carbono que contempla el consumo energético, la logística, los traslados del público y la gestión de residuos. El objetivo es compensar las emisiones mediante proyectos certificados de conservación y reforestación, convirtiéndose en el primer espectáculo de tango inmersivo con certificación de carbono neutral.
La propuesta tampoco termina en Buenos Aires. Tras su presentación en la capital argentina, BAIT fue concebido como un espectáculo itinerante que proyecta recorrer distintas provincias del país y, posteriormente, iniciar una gira internacional. Una iniciativa coherente con la propia historia del tango: nació en Buenos Aires, pero hace tiempo trascendió las fronteras para convertirse en un lenguaje artístico universal que emociona a públicos de todos los continentes.
Desde la mirada de Infoturismoargentina, este tipo de producciones representan una valiosa herramienta para el turismo cultural. No solo preservan el patrimonio, sino que encuentran nuevas formas de comunicarlo utilizando los lenguajes que hoy conectan con las nuevas generaciones y con los viajeros del mundo. La combinación de historia, tecnología, gastronomía, danza y compromiso ambiental demuestra que es posible innovar sin renunciar a la esencia. El tango no pertenece únicamente al pasado. Sigue vivo, se transforma, incorpora nuevas herramientas y continúa emocionando como hace más de un siglo. Y si un espectáculo logra que un visitante argentino o extranjero salga con ganas de escuchar un tango, recorrer sus barrios históricos o descubrir quién fue Carlos Gardel, entonces habrá cumplido una misión que va mucho más allá del entretenimiento: mantener viva una parte fundamental de la identidad cultural de un país.
Treinta periodistas especializados en turismo recorrerán el país durante 23 días para mostrar al mundo la diversidad de sus paisajes, su patrimonio cultural y la identidad de cada destino. Durante el mes de septiembre, Argentina volverá a convertirse en un gran escenario para el turismo internacional. Del 1 al 23 de septiembre de 2026, la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) desarrollará el FamPress más extenso de su historia, una iniciativa que reunirá a treinta periodistas especializados, fotógrafos y creadores de contenido de Alemania, Brasil, México, Colombia, Ecuador, República Dominicana, Honduras, Perú, Venezuela y Argentina.
A lo largo de veintidós días, la delegación recorrerá distintas regiones del país con una propuesta diferente a los tradicionales viajes de prensa. El objetivo no será únicamente conocer los destinos, sino producir contenidos periodísticos desde el territorio, dialogando con sus protagonistas y reflejando la identidad, la cultura y el patrimonio de cada comunidad. El itinerario comenzará en La Plata y la Ciudad de Buenos Aires, para luego continuar por el norte argentino, con escalas en Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja. En cada provincia, los periodistas realizarán entrevistas, reportajes, registros audiovisuales y crónicas de viaje que posteriormente serán difundidas en medios de comunicación y plataformas digitales de distintos países.
La propuesta representa un hecho histórico para la OMPT, ya que nunca antes había desarrollado un FamPress internacional de esta duración dentro de un mismo país. Más allá del récord, la iniciativa busca fortalecer los vínculos entre los destinos turísticos y la prensa especializada, generando contenidos de calidad que permitan proyectar la oferta turística argentina hacia nuevos mercados internacionales.
El programa también contempla reuniones institucionales con autoridades, referentes del sector turístico, miembros y embajadores de la OMPT, promoviendo el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de una red internacional de periodistas comprometidos con una comunicación ética, responsable y orientada al desarrollo sostenible de los destinos.
Las historias que surgirán de este recorrido se traducirán en crónicas, entrevistas, fotografías, videos y producciones multimedia que permitirán mostrar una Argentina diversa, federal y auténtica, contada desde la experiencia de quienes recorren sus caminos para compartirlos con miles de lectores alrededor del mundo.
Para Infoturismoargentina, este FamPress tendrá un significado especial. Su directora, Débora Valeria Ruiz, tendrá participación en esta iniciativa en su carácter de Embajadora de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), integrando una acción internacional que busca fortalecer el periodismo especializado como herramienta para promover los destinos y generar una difusión turística de calidad.
Con esta propuesta, Argentina no solo recibirá a periodistas de diferentes países, sino que también reafirmará su lugar como un destino capaz de generar experiencias, historias y contenidos que trascienden las fronteras, llevando al mundo la riqueza natural, cultural y humana que caracteriza a cada una de sus regiones.
Hay eventos que nacen con la intención de convertirse en una tradición. Ese es el espíritu de Brasa y Botella, el festival gastronómico que celebrará su primera edición los días 15 y 16 de agosto en Pueblo Belgrano, una localidad ubicada a pocos kilómetros de Gualeguaychú. Con entrada libre y gratuita, la propuesta busca reunir a los mejores asadores del país y de Latinoamérica, promover la producción regional y ofrecer una experiencia para disfrutar en familia, donde la gran protagonista será la carne argentina, uno de los mayores símbolos de nuestra identidad gastronómica. La presentación oficial se realizó en la Casa de Entre Ríos, en la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia del representante del Gobierno de Entre Ríos en la capital del país, el ingeniero José Mouliá; el intendente de Pueblo Belgrano, Francisco Fiorotto; la secretaria de Turismo de la localidad y los organizadores del festival, quienes coincidieron en destacar el enorme potencial turístico que tendrá este encuentro para la región.
Durante el lanzamiento, José Mouliá destacó la importancia de seguir impulsando eventos que permitan mostrar la riqueza productiva, gastronómica y turística de Entre Ríos, mientras que el intendente Francisco Fiorotto remarcó que Pueblo Belgrano cuenta con alrededor de 2.500 plazas de alojamiento y una ubicación estratégica, muy próxima a Gualeguaychú y a Fray Bentos, lo que permitirá recibir visitantes argentinos y uruguayos durante el fin de semana del festival. Por su parte, la secretaria de Turismo de Pueblo Belgrano invitó a descubrir un destino pensado para quienes buscan descansar en contacto con la naturaleza y desconectarse del ritmo de las grandes ciudades. Explicó que la localidad ofrece un entorno ideal para dejar atrás el estrés cotidiano y disfrutar de amplios espacios verdes, tranquilidad y actividades al aire libre. Asimismo, destacó que la oferta de alojamiento está conformada principalmente por complejos de cabañas y dúplex totalmente equipados, muchos de ellos con piscina, amplios parques y todas las comodidades necesarias para una estadía confortable. Si bien existen pocos hoteles tradicionales, aseguró que la amplia variedad de cabañas ofrece alternativas para parejas, familias y grupos de amigos, con una excelente relación entre calidad y precio. La presentación también permitió anticipar el espíritu con el que se vivirá Brasa y Botella durante sus dos jornadas en Pueblo Belgrano. La identidad cultural entrerriana estuvo representada por el Ballet de Danzas Folclóricas de Pueblo Belgrano, dirigido por Lino López, cuyos bailarines ofrecieron un colorido espectáculo de danzas tradicionales que despertó el aplauso del público presente. Como no podía ser de otra manera en un encuentro donde la gastronomía es protagonista, el lanzamiento culminó con una degustación de vinos Malbec y Chardonnay, acompañados por aceitunas y longanizas, un anticipo de los sabores regionales que formarán parte de la primera edición del festival.
UN SUEÑO NACIDO ALREDEDOR DEL FUEGO
Detrás de Brasa y Botella se encuentran Carlos «Pitu» Alfieri y Federico «Botella» García, dos referentes del universo parrillero que decidieron transformar la pasión por el asado en un evento capaz de integrar gastronomía, turismo, producción e identidad cultural. En el caso de Pitu Alfieri, su historia explica buena parte del prestigio que hoy acompaña al festival. Oriundo de Gualeguaychú, comenzó a ganar reconocimiento nacional al obtener el subcampeonato del Campeonato Federal del Asado, realizado junto al Obelisco de Buenos Aires, una de las competencias más importantes del país que reúne a los mejores parrilleros de cada provincia. A partir de ese logro pasó a integrar la Selección Argentina de Asadores y representó al país en competencias internacionales, consolidándose como uno de los referentes argentinos de la cocina a las brasas y un permanente difusor de la cultura del asado como parte del patrimonio gastronómico nacional.
Federico García y Carlos Alfieri
Junto a Federico «Botella» García impulsó Brasa y Botella con una idea muy clara: que el asado deje de ser solamente una competencia culinaria para convertirse en una verdadera experiencia turística. La intención es reunir alrededor del fuego a productores, bodegas, emprendedores, cocineros y familias, fortaleciendo las economías regionales y posicionando a Pueblo Belgrano como un nuevo destino del turismo gastronómico argentino.
MUCHO MÁS QUE UNA COMPETENCIA
El principal atractivo será la Copa Argentina de Asadores, donde competirán representantes de distintas provincias en la tradicional categoría de costillar a la estaca. El carácter internacional llegará con la Copa Latinoamericana de Asadores, que reunirá equipos provenientes de Uruguay, Brasil, Chile y Perú, quienes pondrán a prueba sus habilidades preparando cordero a la estaca, pollo y propuestas de cocina vegetariana. Sin embargo, uno de los aspectos más originales del festival será la Copa Gurises, una iniciativa que invita a niños y niñas a cocinar junto a un integrante de su familia. Allí competirán elaborando asado de tira y choripán, en una propuesta que busca transmitir conocimientos, valores y tradiciones de generación en generación, demostrando que el asado también puede convertirse en una herramienta para fortalecer los vínculos familiares y preservar una costumbre profundamente arraigada en la cultura argentina. La programación también incluirá clases magistrales, degustaciones de vinos entrerrianos, patio gastronómico, feria de emprendedores y productores regionales, además de espectáculos musicales, conformando una propuesta pensada para que el público disfrute durante todo el fin de semana.
LA CIENCIA DETRÁS DE UNA BUENA CARNE
Uno de los momentos más enriquecedores de la presentación fue la entrevista exclusiva que Infoturismoargentina realizó a Natalia Barrionuevo, reconocida especialista e integrante del jurado del festival.
La Somelier de carnes Natalia Barrionuevo y Carlos «Pitu» Alfieri
Durante el diálogo explicó que se trata de una profesión todavía poco conocida, pero de enorme importancia para la industria cárnica. Barrionuevo contó que fue una de las primeras egresadas en la disciplina de Sommelier de Carnes, una formación que se estudia en Argentina en el ámbito de una facultad de Veterinaria y que propone una capacitación especializada en análisis sensorial de la carne. El sommelier de carnes aprende a evaluar objetivamente la calidad de un corte utilizando la vista, el olfato, el tacto y el gusto. El color, el marmoleado, los aromas, la jugosidad, la textura y la terneza forman parte de un riguroso proceso de evaluación que permite emitir un criterio técnico sobre cada carne. Durante la entrevista, Barrionuevo destacó que Argentina continúa siendo una referencia mundial por la calidad de su producción ganadera y por la excelencia de sus carnes. No obstante, también señaló que países vecinos como Paraguay y Uruguay han alcanzado un nivel de excelencia que hoy también es reconocido internacionalmente, demostrando el enorme potencial que posee Sudamérica como región productora de carnes de alta calidad.
TURISMO, IDENTIDAD Y TRADICIÓN
Más allá del espectáculo gastronómico, Brasa y Botella representa una apuesta al desarrollo turístico de Pueblo Belgrano y de toda la región. Eventos de estas características generan movimiento económico, fortalecen a productores locales, promueven las economías regionales y permiten que miles de visitantes descubran destinos a través de sus sabores, sus costumbres y su patrimonio cultural.
Deby Ruiz de Infoturismoargentina y Carlos Pitu Alfieri
Desde esa misma mirada federal, Infoturismoargentina acompaña y difunde este tipo de iniciativas porque entiende que las fiestas populares, los festivales gastronómicos y los grandes eventos culturales constituyen una de las herramientas más importantes para promover el turismo argentino. Difundir estos encuentros significa poner en valor el patrimonio cultural, las tradiciones, los productores locales y la identidad de cada destino, acercando a los viajeros experiencias auténticas que trascienden el paisaje y permiten conocer la esencia de cada rincón del país. Con el fuego como punto de encuentro, el aroma de la carne sobre las brasas y el vino acompañando cada mesa, Brasa y Botella buscará escribir el primer capítulo de una historia que aspira a convertirse en un clásico del calendario turístico argentino, honrando una de las tradiciones más queridas por los argentinos: compartir un asado en familia y celebrar, alrededor de una parrilla, aquello que nos identifica como pueblo.
Hay eventos que nacen con la intención de convertirse en una tradición. Ese es el espíritu de Brasa y Botella, el festival gastronómico que celebrará su primera edición los días 15 y 16 de agosto en Pueblo Belgrano, una localidad ubicada a pocos kilómetros de Gualeguaychú. Con entrada libre y gratuita, la propuesta busca reunir a los mejores asadores del país y de Latinoamérica, promover la producción regional y ofrecer una experiencia para disfrutar en familia, donde la gran protagonista será la carne argentina, uno de los mayores símbolos de nuestra identidad gastronómica.
La presentación oficial se realizó en la Casa de Entre Ríos, en la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia del representante del Gobierno de Entre Ríos en la capital del país, el ingeniero José Mouliá; el intendente de Pueblo Belgrano, Francisco Fiorotto; la secretaria de Turismo de la localidad y los organizadores del festival, quienes coincidieron en destacar el enorme potencial turístico que tendrá este encuentro para la región.
Durante el lanzamiento, José Mouliá destacó la importancia de seguir impulsando eventos que permitan mostrar la riqueza productiva, gastronómica y turística de Entre Ríos, mientras que el intendente Francisco Fiorotto remarcó que Pueblo Belgrano cuenta con alrededor de 2.500 plazas de alojamiento y una ubicación estratégica, muy próxima a Gualeguaychú y a Fray Bentos, lo que permitirá recibir visitantes argentinos y uruguayos durante el fin de semana del festival.
Por su parte, la secretaria de Turismo de Pueblo Belgrano invitó a descubrir un destino pensado para quienes buscan descansar en contacto con la naturaleza y desconectarse del ritmo de las grandes ciudades. Explicó que la localidad ofrece un entorno ideal para dejar atrás el estrés cotidiano y disfrutar de amplios espacios verdes, tranquilidad y actividades al aire libre.
Asimismo, destacó que la oferta de alojamiento está conformada principalmente por complejos de cabañas y dúplex totalmente equipados, muchos de ellos con piscina, amplios parques y todas las comodidades necesarias para una estadía confortable. Si bien existen pocos hoteles tradicionales, aseguró que la amplia variedad de cabañas ofrece alternativas para parejas, familias y grupos de amigos, con una excelente relación entre calidad y precio.
La presentación también permitió anticipar el espíritu con el que se vivirá Brasa y Botella durante sus dos jornadas en Pueblo Belgrano. La identidad cultural entrerriana estuvo representada por el Ballet de Danzas Folclóricas de Pueblo Belgrano, dirigido por Lino López, cuyos bailarines ofrecieron un colorido espectáculo de danzas tradicionales que despertó el aplauso del público presente.
Como no podía ser de otra manera en un encuentro donde la gastronomía es protagonista, el lanzamiento culminó con una degustación de vinos Malbec y Chardonnay, acompañados por aceitunas y longanizas, un anticipo de los sabores regionales que formarán parte de la primera edición del festival.
UN SUEÑO NACIDO ALREDEDOR DEL FUEGO
Detrás de Brasa y Botella se encuentran Carlos «Pitu» Alfieri y Federico «Botella» García, dos referentes del universo parrillero que decidieron transformar la pasión por el asado en un evento capaz de integrar gastronomía, turismo, producción e identidad cultural.
Federico García y Carlos Alfieri
En el caso de Pitu Alfieri, su historia explica buena parte del prestigio que hoy acompaña al festival. Oriundo de Gualeguaychú, comenzó a ganar reconocimiento nacional al obtener el subcampeonato del Campeonato Federal del Asado, realizado junto al Obelisco de Buenos Aires, una de las competencias más importantes del país que reúne a los mejores parrilleros de cada provincia. A partir de ese logro pasó a integrar la Selección Argentina de Asadores y representó al país en competencias internacionales, consolidándose como uno de los referentes argentinos de la cocina a las brasas y un permanente difusor de la cultura del asado como parte del patrimonio gastronómico nacional.
Junto a Federico «Botella» García impulsó Brasa y Botella con una idea muy clara: que el asado deje de ser solamente una competencia culinaria para convertirse en una verdadera experiencia turística. La intención es reunir alrededor del fuego a productores, bodegas, emprendedores, cocineros y familias, fortaleciendo las economías regionales y posicionando a Pueblo Belgrano como un nuevo destino del turismo gastronómico argentino.
MUCHO MAS QUE UNA COMPETENCIA
El principal atractivo será la Copa Argentina de Asadores, donde competirán representantes de distintas provincias en la tradicional categoría de costillar a la estaca.
El carácter internacional llegará con la Copa Latinoamericana de Asadores, que reunirá equipos provenientes de Uruguay, Brasil, Chile y Perú, quienes pondrán a prueba sus habilidades preparando cordero a la estaca, pollo y propuestas de cocina vegetariana.
Sin embargo, uno de los aspectos más originales del festival será la Copa Gurises, una iniciativa que invita a niños y niñas a cocinar junto a un integrante de su familia. Allí competirán elaborando asado de tira y choripán, en una propuesta que busca transmitir conocimientos, valores y tradiciones de generación en generación, demostrando que el asado también puede convertirse en una herramienta para fortalecer los vínculos familiares y preservar una costumbre profundamente arraigada en la cultura argentina.
La programación también incluirá clases magistrales, degustaciones de vinos entrerrianos, patio gastronómico, feria de emprendedores y productores regionales, además de espectáculos musicales, conformando una propuesta pensada para que el público disfrute durante todo el fin de semana.
LA CIENCIA DETRÁS DE UNA BUENA CARNE
Uno de los momentos más enriquecedores de la presentación fue la entrevista exclusiva que Infoturismoargentina realizó a Natalia Barrionuevo, reconocida especialista e integrante del jurado del festival.
Durante el diálogo explicó que se trata de una profesión todavía poco conocida, pero de enorme importancia para la industria cárnica. Barrionuevo contó que fue una de las primeras egresadas en la disciplina de Sommelier de Carnes, una formación que se estudia en Argentina en el ámbito de una facultad de Veterinaria y que propone una capacitación especializada en análisis sensorial de la carne.
El sommelier de carnes aprende a evaluar objetivamente la calidad de un corte utilizando la vista, el olfato, el tacto y el gusto. El color, el marmoleado, los aromas, la jugosidad, la textura y la terneza forman parte de un riguroso proceso de evaluación que permite emitir un criterio técnico sobre cada carne.
Durante la entrevista, Barrionuevo destacó que Argentina continúa siendo una referencia mundial por la calidad de su producción ganadera y por la excelencia de sus carnes. No obstante, también señaló que países vecinos como Paraguay y Uruguay han alcanzado un nivel de excelencia que hoy también es reconocido internacionalmente, demostrando el enorme potencial que posee Sudamérica como región productora de carnes de alta calidad.
TURISMO, IDENTIDAD Y TRADICIÓN
Más allá del espectáculo gastronómico, Brasa y Botella representa una apuesta al desarrollo turístico de Pueblo Belgrano y de toda la región. Eventos de estas características generan movimiento económico, fortalecen a productores locales, promueven las economías regionales y permiten que miles de visitantes descubran destinos a través de sus sabores, sus costumbres y su patrimonio cultural.
Debora Ruiz de Infoturismoargentina y Carlos «Pitu» Alfieri
Desde esa misma mirada federal, Infoturismoargentina acompaña y difunde este tipo de iniciativas porque entiende que las fiestas populares, los festivales gastronómicos y los grandes eventos culturales constituyen una de las herramientas más importantes para promover el turismo argentino. Difundir estos encuentros significa poner en valor el patrimonio cultural, las tradiciones, los productores locales y la identidad de cada destino, acercando a los viajeros experiencias auténticas que trascienden el paisaje y permiten conocer la esencia de cada rincón del país.
Con el fuego como punto de encuentro, el aroma de la carne sobre las brasas y el vino acompañando cada mesa, Brasa y Botella buscará escribir el primer capítulo de una historia que aspira a convertirse en un clásico del calendario turístico argentino, honrando una de las tradiciones más queridas por los argentinos: compartir un asado en familia y celebrar, alrededor de una parrilla, aquello que nos identifica como pueblo.
La Casa de Tucumán en Buenos Aires fue el escenario elegido para presentar oficialmente el programa de actividades por los 210 años de la Declaración de la Independencia Argentina, una agenda que durante todo julio volverá a convertir a la provincia en el corazón de los festejos patrios.
Del acto participaron el representante de la Casa de Tucumán en Buenos Aires, Enrique Salvatierra; el presidente del Ente Tucumán Turismo, contador Domingo Amaya; el ministro del Interior, Darío Monteros; el intendente de Monteros, Francisco Serra; y la diputada Gladys Medina. También estuvieron presentes embajadores y representantes de otras Casas de Provincia, en una jornada que reafirmó el valor histórico, institucional y federal de la fecha patria.
Durante la conferencia de prensa, Domingo Amaya destacó las cualidades de Tucumán y explicó el significado del eslogan «Tucumán tiene todo», señalando que la provincia combina historia, cultura, naturaleza, gastronomía y experiencias para todos los públicos.
Asimismo, remarcó que, por decisión del gobernador Osvaldo Jaldo, el turismo constituye una política estratégica para el desarrollo provincial, acompañada por inversiones en seguridad, salud, educación e infraestructura, con el propósito de que cada visitante, argentino o extranjero, encuentre una provincia preparada para recibirlo.
Amaya también destacó la importante capacidad hotelera de la capital tucumana, que cuenta con establecimientos pertenecientes a reconocidas cadenas como Sheraton, Amerian y Wyndham, consolidando a San Miguel de Tucumán como sede de turismo vacacional, de reuniones y grandes eventos.
Conocida como «El Jardín de la República», nombre con el que fue bautizada por Domingo Faustino Sarmiento, Tucumán continúa ampliando su oferta turística entendiendo que el viajero actual busca mucho más que recorrer atractivos: desea vivir experiencias vinculadas con la historia, la cultura, la música, la naturaleza, el deporte y la gastronomía.
En ese marco, el titular del Ente Tucumán Turismo repasó algunos de los productos que hoy distinguen a la provincia, entre ellos la Ruta de la Empanada en Famaillá, la tradicional Feria de Simoca, la Capital Nacional de la Poesía en Monteros, el circuito «Las Huellas de Mercedes Sosa» y el recientemente presentado «Caminos de Belgrano», que recorre los pasos del prócer en Tucumán y otras nueve provincias argentinas.
En diálogo con Infoturismoargentina, el ministro del Interior, Darío Monteros, también destacó otro de los grandes motivos de orgullo para la provincia: la postulación de Tafí del Valle como candidato argentino al reconocimiento de Mejor Pueblo Turístico del Mundo, distinción impulsada por ONU Turismo, donde competirá junto a otros siete pueblos del país.
Por su parte, la diputada Gladys Medina brindó detalles de las celebraciones oficiales por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia, que tendrán lugar los días 8 y 9 de julio en San Miguel de Tucumán, ciudad que alberga la histórica Casa Histórica de la Independencia, donde hace 210 años se firmó el Acta de la Independencia Argentina.
Las actividades contarán con la presencia del presidente Javier Milei, la vicepresidenta Victoria Villarruel, gobernadores, intendentes, legisladores y otras autoridades nacionales y provinciales, en una de las conmemoraciones patrias más importantes del calendario argentino.
Durante la conferencia, Infoturismoargentina consultó al presidente del Ente Tucumán Turismo sobre el FamPress Internacional que desarrollará la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), mediante el cual una delegación integrada por 21 periodistas turísticos internacionales recorrerá Tucumán los días 12 y 13 de septiembre, como parte de un itinerario por las provincias del norte argentino.
Amaya respondió que «serán muy bien recibidos», reafirmando el compromiso de la provincia con la promoción turística internacional y el trabajo conjunto con la prensa especializada.
La visita de la delegación internacional tiene como nexo a la periodista Débora Valeria Ruiz, directora de Infoturismoargentina e integrante de la OMPT, quien recibió material e información turística de Tucumán a través de la Casa de Tucumán en Buenos Aires como parte del acompañamiento institucional brindado durante su participación en la XI edición de los Premios Pasaporte Abierto, realizada en Panamá.
Ese material permitió acercar la identidad, la historia y los atractivos de Tucumán a Panamá y a otros países, despertando el interés de periodistas turísticos internacionales por conocer personalmente la provincia donde nació la Independencia Argentina y descubrir su patrimonio histórico, cultural y natural.
Al finalizar la presentación, Domingo Amaya, Darío Monteros y Gladys Medina coincidieron en una misma invitación: convocar a todos los argentinos a visitar Tucumán durante el Mes de la Independencia, redescubrir el lugar donde nació la Patria y sentirse orgullosos de una fecha que forma parte de la identidad y la historia de todos los argentinos.
Folleto con código QR para escanear y conocer la oferta turística de San Luis
El Gobierno de la provincia de San Luis, a través del ministerio de Turismo y Cultura, realizó el lanzamiento oficial de la temporada turística de invierno 2026, con una propuesta diseñada bajo el lema ‘Conexión San Luis’, que busca atraer tanto a turistas sanluiseños como de otros puntos del país. Participaron de la conferencia el ministro de Turismo y Cultura, Juan Álvarez Pinto; la directora de Eventos, Fiestas Provinciales y Espacios Culturales, Nadia Ybarra; el director de Calidad y Desarrollo Turístico, José Picco; y el director de Promoción Turística, Cultural y Territorialidad, Matías Herrera.
A cada turista que llega a la provincia se le dará un folleto, que contiene un QR, desde donde podrá acceder a todas las propuestas turísticas y culturales disponibles (gratis y pagas) en toda la provincia.
El Ministro refirió que la estrategia para este año combina campañas con creadores de contenido (influencers), turismo de escapadas, facilidades financieras y una nutrida agenda cultural y turística que abarca a varios municipios. De hecho, acompañaron la presentación intendentes y/o representantes de algunas localidades, tales como Merlo, Villa de la Quebrada y Carpintería, entre otras. Álvarez Pinto destacó la readaptación de la provincia ante las transformaciones actuales en el mercado turístico. “Hoy el perfil del turista ha cambiado; su comportamiento es más espontáneo, busca más la experiencia, decide a último momento y analiza mucho la cuestión económica. Entendiendo y tomando como base toda esta información, es que hemos venido trabajando y preparando estas vacaciones de invierno”, dijo, y marcó que hoy se estila el llamado ‘turismo de escapadas’, es decir, de tres o cuatro días, que no se programa con mucha antelación.
El receso invernal comenzará en San Luis el próximo lunes 6 de julio, al igual que en provincias limítrofes como Mendoza, San Juan y Córdoba. En la misma fecha arrancarán las vacaciones en Santa Fe. El 14 de julio iniciarán los días de descanso en La Pampa y en la Ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires empezarán el 20 de julio, por lo que hasta fines de julio se esperan visitantes.
Como parte de la campaña de visibilización de los destinos de San Luis “todos saben que hemos hecho un gran trabajo con diferentes municipios, participando de lo que fue el concurso de la ONU Turismo para elegir al mejor pueblo turístico del mundo. Y, en ese sentido en esa campaña de preparación, también hemos podido observar la fuerte instalación de nuestros pueblos sanluiseños, mostrando al país lo lindo que tenemos, no solo a nivel paisajístico sino también en lo que hace a la identidad, la cultura, el folclore y las tradiciones de cada pueblo”, dijo Álvarez Pinto. Señaló que en la actualidad, el rol de promoción de los influencers en los nuevos medios supera el alcance de los medios tradicionales “y es más efectiva a la hora de generar el deseo de ir a un destino”. Y destacó que hay una articulación y constante comunicación con creadores de contenido locales, para transmitir experiencias orgánicas en las redes. Al mismo tiempo, esta estrategia digital convive con una campaña estática desplegada en la red de subtes y pantallas LED, en la Ciudad de Buenos Aires, así como en Aeroparque y en el aeropuerto de Mendoza, reforzada por la cobertura de medios nacionales de amplio alcance, como la radio Cadena 3. A esto se suman los spots propios de Conexión San Luis.
Debido a la preeminencia de las denominadas ‘escapadas’ de pocos días en el turismo nacional, el Ministro recalcó la ubicación geográfica estratégica de San Luis en el centro del país. Álvarez Pinto dijo que el Gobierno provincial renovó su convenio con el Banco de la Nación Argentina (BNA), con promociones que incluyen los rubros Gastronomía (30% de descuento de jueves a domingo, con un tope de reintegro de $50.000 pesos), Hotelería y alojamiento (10% de descuento y hasta 12 cuotas sin interés), Productos regionales y recreación (30% de descuento todos los días, con un tope de $15.000 por semana, con tres cuotas sin interés). Además, hay promoción vigente para transporte aéreo, para la compra de pasajes hacia los aeropuertos de San Luis y del Valle del Conlara, en hasta 18 cuotas sin interés. Marcó la importancia de este convenio, ya que el BNA tiene más de 10 millones de clientes en todo el país, por lo que las promociones pueden generar interés de gran cantidad de potenciales visitantes.
El Ministro también elogió el compromiso de los prestadores de servicios de la provincia. “Quiero destacar este esfuerzo del sector privado. Hoy realmente somos competitivos a nivel nacional, y no es cierto que la provincia de San Luis es cara; todo lo contrario, tenemos los mejores precios y el mejor servicio”, aseguró.
Después, los otros funcionarios de Turismo dieron detalles de la agenda integrada turística y cultural. Herrera subrayó que el turismo en San Luis es una “verdadera política de Estado” que impulsa la economía genuina. Adelantó que la provincia proyectará su oferta en grandes vidrieras nacionales como las ferias porteñas Caminos y Sabores (del 9 al 12 de julio) y la Expo Rural, que convoca a más de un millón y medio de personas. Además, ponderó el impacto del turismo deportivo en localidades como Potrero de los Funes, Villa Mercedes y Villa de Merlo con eventos de duatlón y trail running.
En el plano cultural, la directora Ybarra anunció el relanzamiento del ciclo ‘Vacas con Todo’, que este año será itinerante y que recorrerá un corredor artístico que incluye, además de San Luis, San Francisco del Monte de Oro, Villa Mercedes y Merlo. El ciclo contará con obras teatrales privadas y públicas, con una oferta para las infancias y también para los adultos, en espacios como el Cine Teatro San Luis, la Nave Cultural y el Centro Cultural Puente Blanco, con entradas que oscilarán entre los $6.000 y $9.000, complementadas con talleres y ludotecas infantiles gratuitas. La funcionaria invitó a las familias a ir a estos lugares “a vivir la experiencia”, es decir, no solo ir a ver las obras sino a participar de los talleres y juegos y disfrutar de los espacios gastronómicos y dedicados a los emprendedores, desde las 10:00 hasta las 22:00.
Además, en el receso de invierno estarán en funcionamiento el ‘Bibliomóvil’ y el ‘Cinemóvil’, “con ciclos para toda la comunidad, para todas las familias. “Es importante destacar que en esta oportunidad vamos a contar con el beneficio del BNA del 30% de descuento y las tres cuotas sin interés, con un tope de reintegro por semana, en nuestros espacios culturales. Pero además van a haber actividades totalmente gratuitas para todo el público”, aclaró Ybarra. Finalmente, Picco confirmó que este año también se desarrollará una propuesta gratuita exclusiva para los sanluiseños, las visitas al Parque Nacional Sierra de las Quijadas. Será del 8 al 23 de julio, los miércoles, jueves y domingos, con cupos limitados (30 pasajeros en cada jornada). Las salidas serán desde el Ministerio (avenida Illia y Junín). Para poder ir, las personas deben ingresar a un formulario disponible en las redes de Turismo y Cultura, informó Picco, quien confirmó que las inscripciones iniciarán este miércoles 1° de julio. Por otro lado, en coordinación con la dirección de Culto (que depende del ministerio de Gobierno) se realizará nuevamente la Semana de los Templos, del 20 al 25 de julio, un recorrido guiado por siete espacios de diferentes religiones en la ciudad capital, que incluirá no solo la posibilidad de recorrer estos lugares y conocer más sobre su arquitectura e historia, sino también hacer una aproximación a las tradiciones y gastronomía propias cada credo.
Hay viajes que permiten descubrir paisajes y otros que ayudan a comprender la historia. Bajo esa premisa fue presentado «Caminos de Belgrano», un nuevo producto turístico federal que propone recorrer los escenarios donde el general Manuel Belgrano dejó una huella imborrable, integrando diez provincias argentinas en un itinerario que combina patrimonio, cultura e identidad nacional.
La iniciativa une a Tucumán, Santa Fe, Jujuy, Misiones, Corrientes, Salta, Córdoba, Buenos Aires, Catamarca y Santiago del Estero, siguiendo los recorridos, postas, ciudades y escenarios vinculados con la vida y la obra del creador de la bandera.
El lanzamiento oficial contó con la participación del secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli, junto a la secretaria de Turismo de Santa Fe, Marcela Aeberhard; el presidente y el secretario general del Ente Tucumán Turismo, Domingo Amaya y Marcos Díaz, respectivamente, además de la presidenta de la Cámara Argentina de Turismo, Laura Teruel. Durante el encuentro se firmó un acta de voluntad mediante la cual las provincias asumieron el compromiso de trabajar de manera articulada para consolidar este nuevo circuito turístico interprovincial.
Durante la presentación, Scioli destacó el valor que tiene esta propuesta para fortalecer el turismo educativo y promover el conocimiento de la historia argentina a través de los propios territorios. Además, puso en valor el trabajo conjunto entre el sector público y privado para generar nuevas oportunidades que permitan diversificar la oferta turística del país y potenciar las economías regionales.
Por su parte, el presidente del Instituto Nacional Belgraniano, Manuel Belgrano, señaló que el turismo histórico despierta un creciente interés entre los visitantes nacionales y extranjeros, quienes buscan conocer la identidad de un país recorriendo los lugares donde ocurrieron los acontecimientos que marcaron su historia.
Impulsado por el Ente Tucumán Turismo y la Secretaría de Turismo de Santa Fe, con el acompañamiento de la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación, «Caminos de Belgrano» busca recuperar y poner en valor los espacios relacionados con la vida del prócer mediante circuitos turísticos, actividades culturales, propuestas educativas y recreaciones históricas.
Más allá de su importancia histórica, el programa representa una oportunidad para que cada provincia muestre su patrimonio desde una mirada integradora, generando nuevas experiencias para los viajeros y promoviendo un turismo genuinamente federal.
Porque conocer un destino también es conocer las historias que lo hicieron grande. En ese sentido, «Caminos de Belgrano» invita a redescubrir la Argentina desde una perspectiva diferente: recorrer los caminos que ayudaron a construir la patria, conectar culturas, valorar el patrimonio y comprender que el turismo también puede ser una herramienta para preservar la memoria y fortalecer nuestra identidad.
Aunque el programa ya fue presentado oficialmente, el circuito definitivo con todos los atractivos y postas históricas aún se encuentra en proceso de desarrollo. Sin embargo, quienes deseen comenzar a descubrir las huellas del creador de la bandera ya pueden visitar algunos de los sitios que, por su importancia histórica, seguramente formarán parte de «Caminos de Belgrano»: Tucumán: la Casa Histórica de la Independencia y los escenarios vinculados a la Batalla de Tucumán. Santa Fe: la ciudad de Rosario, donde Manuel Belgrano izó por primera vez la bandera argentina, y el Monumento Nacional a la Bandera. Jujuy: los sitios relacionados con el Éxodo Jujeño, uno de los acontecimientos más trascendentes de la gesta independentista. Salta: el Campo de la Cruz y otros espacios históricos vinculados a la Batalla de Salta. Buenos Aires: el Museo Histórico Nacional, el Convento de Santo Domingo y otros lugares ligados a la vida del prócer. Córdoba: antiguas postas, caminos reales y edificios coloniales asociados a las campañas del Ejército del Norte. Santiago del Estero: postas históricas y caminos recorridos durante las campañas por el norte argentino. Catamarca: antiguos caminos utilizados por el Ejército del Norte y espacios históricos vinculados al paso de Manuel Belgrano por la provincia. Corrientes y Misiones: lugares relacionados con la Expedición al Paraguay y la Ruta Belgraniana, que ya cuenta con circuitos históricos en territorio misionero. Si bien la propuesta continuará incorporando contenidos y experiencias en cada destino, la esencia de «Caminos de Belgrano» será invitar a los viajeros a recorrer la Argentina desde una mirada histórica, cultural y federal, descubriendo no solo los escenarios donde transcurrieron algunos de los capítulos más importantes de nuestra historia, sino también el patrimonio, las tradiciones y la identidad que cada provincia conserva hasta la actualidad.
Una propuesta que transforma la historia en experiencia y que suma un nuevo motivo para seguir recorriendo y conociendo la riqueza cultural de nuestro país.
La Casa de Catamarca en Buenos Aires fue sede de un conversatorio científico donde se anunció que la Unión Astronómica Internacional bautizó un cráter de Marte con el nombre «Cráter Belén» y lo incorporó a la cartografía oficial del planeta rojo. El encuentro también puso en valor las investigaciones desarrolladas desde el Laboratorio de Geología Planetaria en la región de la Puna catamarqueña, especialmente en Belén y Antofagasta de la Sierra.
Quienes alguna vez recorrieron la inmensidad de la Puna catamarqueña, caminaron entre las geoformas del Campo de Piedra Pómez o contemplaron los paisajes de Belén y Antofagasta de la Sierra, seguramente tuvieron la sensación de estar frente a un escenario de otro planeta. Durante años esa fue una impresión compartida por viajeros, fotógrafos y científicos. Hoy, esa percepción encuentra un sólido respaldo en la investigación científica.Ese fue el espíritu del conversatorio «Geología Planetaria y Catamarca», realizado en la Casa de Catamarca en Buenos Aires, donde un auditorio completamente colmado vivió una experiencia diferente. Luces rojizas recreaban la atmósfera marciana, mientras que imágenes tridimensionales del planeta rojo, observadas mediante anteojos 3D, permitieron que los asistentes se sintieran parte de una verdadera expedición científica.
La propuesta logró transformar una conferencia en una experiencia inmersiva. Cada imagen proyectada despertaba asombro y curiosidad entre el público, que siguió atentamente las explicaciones de los especialistas y participó activamente con preguntas e intercambios. La convocatoria reunió a periodistas especializados en noticias de impacto internacional, periodistas turísticos destacados, representantes de diversos medios de comunicación, estudiantes, aficionados a la astronomía y público en general, reflejando el creciente interés que despiertan las investigaciones desarrolladas en Catamarca y su proyección hacia el ámbito científico internacional. La apertura estuvo a cargo de la directora de la Casa de Catamarca en Buenos Aires, Anina Moscone, quien dió la bienvenida a los presentes y destacó la importancia de seguir promoviendo espacios donde la ciencia, la cultura y el patrimonio de la provincia puedan acercarse a toda la comunidad.
Un nombre catamarqueño quedó para siempre en Marte.
La gran noticia de la jornada llegó cuando la licenciada María Carolina Rojas y el geólogo Mauro G. Spagnuolo, integrantes del Laboratorio de Geología Planetaria, anunciaron que la International Astronomical Union (IAU) aprobó oficialmente el nombre «Cráter Belén» para un cráter de impacto de 16,93 kilómetros de diámetro, ubicado en la región marciana de Iani Chaos. Desde ahora, el nombre de la ciudad catamarqueña de Belén forma parte de la cartografía oficial del planeta Marte, un reconocimiento científico internacional que establece un vínculo permanente entre Catamarca y la exploración del planeta rojo.
Los investigadores explicaron que la designación no fue casual. La propuesta surgió como resultado de años de estudios científicos sobre esa región marciana y de las investigaciones desarrolladas desde el Laboratorio de Geología Planetaria, que encontraron notables similitudes entre la geología de Marte y la región de la Puna catamarqueña, especialmente en los departamentos de Belén y Antofagasta de la Sierra.
Cuando la Puna ayuda a comprenderotro planeta
Para quienes conocen estos paisajes, la comparación resulta inevitable. Sin embargo, detrás de esa percepción existe un enorme trabajo científico. Durante la conferencia, los especialistas explicaron que la región de la Puna catamarqueña reúne condiciones geológicas y ambientales excepcionales para comprender cómo era Marte hace millones de años. La extrema aridez, la escasez de agua superficial, la intensa radiación solar, la actividad volcánica, la amplitud térmica, los fuertes vientos y la presencia de extensos depósitos de cenizas volcánicas convierten a esta región en uno de los mejores análogos terrestres del planeta rojo. Estas características permitieron desarrollar investigaciones que hoy son referencia para la geología planetaria. Entre ellas se encuentran los estudios sobre las megadunas del Campo de Piedra Pómez, el comportamiento del viento sobre esas formaciones y su comparación con procesos similares observados en Marte. Esos trabajos dieron origen a publicaciones científicas internacionales centradas en Iani Chaos, una región marciana que conserva evidencias de antiguos procesos relacionados con la presencia de agua, depósitos minerales, arcillas, sulfatos y posibles sistemas hidrotermales, elementos fundamentales para reconstruir la historia geológica del planeta.
Según explicaron Rojas y Spagnuolo, los análogos terrestres como la Puna catamarqueña permiten poner a prueba hipótesis científicas, validar modelos geológicos, ensayar tecnologías y comprender con mayor precisión la evolución de otros cuerpos del Sistema Solar. Aunque distintos organismos científicos internacionales mantienen un creciente interés por este tipo de ambientes extremos, los investigadores fueron prudentes al aclarar que sus trabajos constituyen un aporte al conocimiento científico y a la exploración planetaria, sin confirmar futuras misiones específicas en la región.
Un reconocimiento a la ciencia argentina
Como cierre del encuentro, la directora de la Casa de Catamarca, Anina Moscone, entregó un diploma de reconocimiento a la licenciada María Carolina Rojas y al geólogo Mauro G. Spagnuolo, en homenaje a su trayectoria y al valioso aporte que realizan para posicionar a Catamarca como un referente internacional en el estudio de la geología planetaria. El reconocimiento fue recibido entre aplausos por un auditorio que durante más de dos horas siguió con atención una propuesta que logró acercar la ciencia al público de una manera didáctica, atractiva y participativa.
Mucho más que una Casa de Provincia
La actividad se desarrolló en la Casa de Catamarca en Buenos Aires, ubicada en Avenida Córdoba 2080, un espacio que desde hace años promueve la cultura, el turismo, la producción, la historia y el patrimonio de la provincia a través de exposiciones, muestras, presentaciones y encuentros abiertos a toda la comunidad.
Este tipo de iniciativas demuestran el valor que tienen las Casas de las Provincias como verdaderos puentes entre el interior del país y la Ciudad de Buenos Aires. Más allá de su función institucional, se convierten en espacios de encuentro donde el conocimiento, la identidad y la cultura federal encuentran un lugar para ser compartidos.
En esta oportunidad, el conversatorio permitió descubrir una faceta poco conocida de Catamarca. Porque mientras miles de viajeros llegan cada año atraídos por la belleza de la Puna, sus volcanes, salares y el Campo de Piedra Pómez, la comunidad científica internacional encuentra en esos mismos paisajes algunas de las claves para comprender la historia geológica de Marte. Y desde ahora, ese vínculo quedó inmortalizado para siempre. Belén ya no es solamente una ciudad del oeste catamarqueño; también es el nombre de un cráter del planeta rojo.
Un reconocimiento que trasciende fronteras y que vuelve a demostrar que Catamarca tiene mucho para ofrecerle al mundo: no solo por la belleza de sus paisajes, sino también por el conocimiento que nace de ellos y que hoy contribuye a la exploración del universo.
La provincia de La Rioja presentó oficialmente su temporada turística de invierno 2026 en la Casa de La Rioja en Buenos Aires, en una jornada que reunió a autoridades, referentes del sector, periodistas e invitados especiales. El encuentro sirvió además para anunciar una nueva edición del Previaje Riojano, una herramienta que busca incentivar el turismo interno y fortalecer las economías regionales mediante beneficios para quienes elijan recorrer los destinos riojanos. La iniciativa contempla la devolución del 50% de los gastos turísticos realizados en la provincia a través de Chachos, el bono de circulación impulsado por el Gobierno de La Rioja. Los visitantes podrán utilizar esos créditos en una amplia red de comercios y servicios adheridos, incluyendo gastronomía, estaciones de servicio, artesanías, excursiones, bodegas, supermercados y productos regionales.
Según se informó durante la presentación, el programa otorgará reintegros de hasta 200.000 Chachos por persona y estará destinado a quienes contraten servicios turísticos habilitados dentro de la provincia, promoviendo así el movimiento económico y el consumo local durante la temporada invernal. La propuesta forma parte del Plan Estratégico de Turismo PLANTUR La Rioja 360, una política pública que busca consolidar a la actividad turística como motor de desarrollo para las distintas regiones de la provincia. En ese sentido, las autoridades destacaron que el programa no sólo beneficia a los viajeros, sino también a prestadores, emprendedores, productores y comercios locales. Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la participación de la diputada nacional Gabriela Pedrali, quien puso en valor el crecimiento turístico de Sanagasta, localidad que actualmente se encuentra nominada para integrar el selecto listado de los Mejores Pueblos Turísticos del Mundo.
Dip. Gabriela Pedrali y Debora Ruiz de Infoturismoargentina
Durante su intervención, Pedrali resaltó los atractivos naturales, culturales e históricos de esta villa serrana ubicada a pocos kilómetros de la capital riojana, y destacó la importancia de seguir fortaleciendo el desarrollo turístico de las comunidades locales. Por su parte, el secretario de Turismo de La Rioja, José Rosa, reconoció el trabajo que la legisladora viene realizando en materia de promoción cultural y turística. Entre otros aspectos, destacó su participación en iniciativas que contribuyeron a posicionar a Sanagasta como destino de interés turístico y cultural, así como su acompañamiento a eventos y propuestas que fortalecen la identidad riojana, entre ellos la Feria del Libro, las tradicionales Chayas regionales y distintas acciones de difusión de localidades y paisajes que muestran una Rioja diversa, mucho más amplia que sus destinos más conocidos. Precisamente, uno de los ejes centrales de la presentación fue mostrar la riqueza de una provincia que invita a descubrir mucho más que los circuitos tradicionales. Además de atractivos mundialmente reconocidos como el Parque Nacional Talampaya, La Rioja promueve experiencias vinculadas al turismo cultural, rural, gastronómico, religioso y de naturaleza, distribuidas en cada uno de sus departamentos. La celebración también tuvo un marcado componente cultural. El público disfrutó de espectáculos de danza folklórica y música en vivo que reflejaron la identidad riojana, mientras que productores locales ofrecieron degustaciones de vinos y sabores regionales. Entre ellos se destacaron variedades de Torrontés Riojano y Cabernet, exponentes de una industria vitivinícola que continúa ganando reconocimiento nacional e internacional. Con esta nueva edición del Previaje Riojano, La Rioja apuesta a fortalecer la llegada de visitantes durante las vacaciones de invierno, incentivando el consumo local y promoviendo el descubrimiento de destinos, tradiciones y experiencias auténticas que forman parte de la identidad provincial. Desde Infoturismoargentina celebramos este tipo de iniciativas que generan oportunidades para los destinos emergentes y fortalecen las economías regionales. Como medio de comunicación federal, creemos que el turismo es una herramienta de desarrollo capaz de impulsar el crecimiento de cada rincón del país. Por eso, trabajamos difundiendo y promoviendo los atractivos turísticos, culturales y naturales de todas las provincias argentinas, con una mirada federal, inclusiva y comprometida con el desarrollo de las comunidades locales.
Entrevista a la diputada Gabriela Pedrali, donde nos habla de Sanagasta, nominado como mejor pueblo turístico del mundo y del programa Previaje Riojano.
Catamarca acaba de marcar un antes y un después en el turismo argentino. La provincia aprobó la primera ley de astroturismo del país, una iniciativa pionera que busca transformar sus cielos limpios y paisajes naturales en un nuevo motor de desarrollo turístico, económico y científico.
La norma ya cuenta con sanción definitiva y apunta a posicionar a Catamarca como uno de los grandes destinos de observación astronómica de América Latina, impulsando además nuevas oportunidades laborales y turísticas para comunidades rurales del interior provincial.
La autora del proyecto, la diputada Natalia Ponferrada, destacó la importancia de la medida y aseguró que la provincia reúne condiciones únicas para desarrollar esta actividad.
“Catamarca tiene la ley para fomentar el astroturismo”, señaló la legisladora, remarcando que el objetivo es potenciar el turismo en pequeñas localidades, generar empleo y preservar los cielos libres de contaminación lumínica.
La iniciativa convierte a Catamarca en la primera provincia argentina en contar con una legislación específica vinculada al astroturismo, un segmento que viene creciendo con fuerza a nivel internacional gracias al interés de viajeros que buscan experiencias vinculadas a la naturaleza, la astronomía y el turismo sostenible.
La provincia cuenta con condiciones geográficas y climáticas privilegiadas para la observación del cielo nocturno. Sus alturas, la baja contaminación lumínica y la claridad atmosférica permiten experiencias astronómicas de gran calidad tanto para turistas como para investigadores y especialistas.
“Tenemos unos cielos realmente hermosos que son admirados y visitados por científicos que se dedican a la astronomía, pero también por turistas”, expresó Ponferrada.
Entre los destinos con mayor potencial aparece Antofagasta de la Sierra, uno de los lugares donde las condiciones naturales permiten contemplar el cielo de manera excepcional incluso sin equipamiento profesional.
Además, la provincia ya cuenta con observatorios astronómicos, guías especializados y propuestas vinculadas a la divulgación científica, factores que fortalecen el desarrollo del producto turístico.
La nueva ley también busca integrar al astroturismo con otras experiencias locales, incluyendo gastronomía regional, turismo rural, cultura y naturaleza, generando propuestas más completas para los visitantes.
Según explicó la diputada, esta actividad puede convertirse en una herramienta clave para dinamizar pequeñas localidades del interior y generar nuevas oportunidades económicas.
“Las posibilidades son muchas. Esto permitirá desarrollar aquellas localidades pequeñas como una actividad turística que genere empleo”, sostuvo.
El crecimiento del astroturismo forma parte de una tendencia global cada vez más fuerte. Destinos de distintas partes del mundo comenzaron a proteger sus cielos oscuros como patrimonio natural y recurso turístico estratégico, apostando a experiencias vinculadas al silencio, la contemplación y el contacto con la naturaleza.
Con esta nueva legislación, Catamarca busca posicionarse dentro de ese mapa internacional y consolidarse como uno de los grandes destinos argentinos para el turismo astronómico y científico.
La aprobación de la ley representa además una apuesta innovadora dentro del turismo nacional, incorporando un segmento que combina sostenibilidad, ciencia, educación y desarrollo territorial.
Hay artistas que llenan estadios. Hay artistas que venden millones de discos. Y después están aquellos pocos que logran algo mucho más difícil: convertirse en parte de la vida de la gente. Carlos Alberto «El Indio» Solari fue uno de ellos.
Líder de «Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota» y luego «Los fundamentalistas del aire acondicionado«, su muerte deja un vacío imposible de medir con números. Porque aunque las cifras de sus recitales fueron gigantescas, el fenómeno del Indio siempre fue mucho más que una cuestión de convocatoria. Fue una experiencia colectiva que atravesó generaciones y que logró algo que pocos artistas consiguieron: transformar pueblos y ciudades enteras en lugares de peregrinación. Durante años, miles de personas recorrieron rutas argentinas para verlo cantar. Ciudades como Tandil, Junín, Mendoza, Gualeguaychú, Salta, La Plata y Olavarría dejaron de ser solamente puntos en un mapa para convertirse, aunque fuera por un fin de semana, en el epicentro emocional de cientos de miles de personas. Los hoteles se llenaban. Los restaurantes trabajaban a capacidad máxima. Las estaciones de servicio no daban abasto. Los comerciantes esperaban con expectativa la llegada de los llamados «ricoteros». Mucho antes de que se hablara del impacto económico del turismo de eventos, el Indio ya demostraba que la música podía movilizar masas y transformar la realidad de una comunidad. Pero el secreto nunca estuvo solamente en los recitales. Como escribió un fan en las redes sociales tras conocerse la noticia de su muerte: «el Indio era parte del paisaje de la vida. Aparecía cuando uno viajaba solo mirando por la ventana de un tren o de un colectivo, cuando caminaba de noche después de una discusión, cuando se enamoraba o cuando intentaba entender quién era. Sus canciones no eran fáciles. Había que entrar en ellas como quien entra en una ciudad desconocida. Primero uno se perdía. Después reconocía algunas calles. Y con el tiempo descubría que esas calles ya formaban parte de su propia historia». Quizás por eso cada persona encontraba un significado diferente en las mismas letras. Porque el Indio nunca daba respuestas cerradas. Dejaba preguntas. Y cada uno las respondía desde sus propias experiencias. Los que hoy tenemos alrededor de 45 años crecimos con sus canciones sonando en la radio, en los bares, en las reuniones con amigos y en los viajes por las rutas argentinas. Sus letras acompañaron alegrías, amores, desencuentros, rebeldías y búsquedas personales. Por eso su partida duele. No solamente porque se fue un músico. Se fue una voz que estuvo presente en momentos importantes de nuestras vidas. Una de esas voces que logran poner palabras donde nosotros apenas teníamos sensaciones. Quedarán las misas ricoteras, las frases tatuadas en la piel, las canciones convertidas en himnos futboleros y los recuerdos de aquellos viajes interminables hacia algún recital perdido en el interior del país. Quedará también la certeza de que fue capaz de generar algo extraordinario: que miles de desconocidos se sintieran parte de una misma historia. Porque algunos artistas ocupan espacio en los medios. Otros ocupan espacio en la memoria. Y ahí es donde el Indio Solari seguirá viviendo. En una ruta, en una noche de amigos, en una canción que vuelve a sonar de repente o en el recuerdo de aquellos pueblos argentinos que alguna vez fueron escenario de una de las mayores manifestaciones culturales y populares de nuestra historia reciente.
Buen viaje, Indio.
Que el pogo siga, donde sea que estés.
Por Debora Valeria Ruiz @deboravruiz @infoturismoargentina
Tucumán comenzó a recorrer “Las Huellas de Mercedes”, un nuevo programa turístico y cultural pensado para mantener viva la memoria de una de las voces más importantes de América Latina: Mercedes Sosa. La propuesta invita a descubrir paisajes, caminos y espacios que marcaron la vida de “La Negra”, conectando la música con la identidad profunda del pueblo tucumano. No se trata solamente de un recorrido turístico, sino de una experiencia emocional donde cada rincón parece guardar una canción, una historia y una parte de su legado. El circuito incluye lugares emblemáticos vinculados a la artista, tanto en la ciudad de San Miguel como desde las montañas tucumanas dónde parecen abrazar el cielo y donde hoy descansa parte de su memoria. Allí, la naturaleza, la cultura y la música se unen en un homenaje permanente a la mujer que llevó la voz del pueblo argentino por el mundo.
Mirador de San Javier, donde fueron esparcidas las cenizas de Mercedes Sosa
“Las Huellas de Mercedes” busca atraer tanto a viajeros como a amantes de la música popular, proponiendo una nueva manera de conocer Tucumán: a través de sus sonidos, sus raíces y sus emociones. Hoy, Tucumán decidió convertir esos caminos en una experiencia turística y cultural capaz de emocionar a quienes sienten que la música también forma parte del viaje. Acá te dejamos el circuito «Huellas de Mercedes»: ✓ Mirador Mercedes Sosa (San Javier): Es el eje central del circuito turístico y un espacio renovado con cartelería e hitos conmemorativos en la Ruta Provincial 340. En este paraíso natural rodeado de cerros se esparcieron parte de las cenizas de la artista, siendo el lugar que ella elegía para descansar. ✓ Casa Natal de Mercedes Sosa: El hogar cuna en donde nació la icónica cantante, ubicado en la capital provincial. ✓ Escuela donde estudió: El establecimiento educativo de su infancia donde dio sus primeros pasos antes de convertirse en una voz universal. ✓ Museo Folklórico Provincial General Manuel Belgrano: Espacio cultural clave en el centro histórico donde se realizan recitales y homenajes musicales en su memoria. ✓ Teatro Mercedes Sosa: Importante epicentro cultural de la capital tucumana, situado frente a la Plaza Independencia. ✓ Espacios del entorno natural de las Yungas: Senderos y caminos paisajísticos que marcaron la historia personal, poemas y la inspiración artística de la cantante. Este circuito busca revalorizar las raíces locales, acompañándose además de proyectos artísticos como grabaciones discográficas y documentales con músicos nacionales, todo bajo el anhelo mayor de que la voz de Mercedes Sosa sea declarada Patrimonio Intangible de la Humanidad por la UNESCO.
La ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca presentó oficialmente el ciclo de capacitación turística “Compartiendo Saberes 2026”, una propuesta gratuita impulsada por la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de la Capital, encabezada por Inés Galíndez, que se desarrollará entre mayo y noviembre con el objetivo de fortalecer la identidad local, revalorizar el patrimonio cultural y seguir posicionando a la Capital catamarqueña como un destino turístico en crecimiento. La presentación oficial se realizó en la Casa SFVC y contó con la participación de funcionarios, referentes culturales, investigadores y especialistas vinculados al turismo y la comunicación. Allí se anunció que el ciclo estará integrado por seis conferencias magistrales abiertas a toda la comunidad. Bajo el nombre “Compartiendo Saberes”, la iniciativa propone generar espacios de aprendizaje, reflexión e intercambio destinados no sólo a estudiantes y trabajadores del turismo, sino también a comerciantes, taxistas, feriantes, personal policial, emprendedores y vecinos que mantienen un contacto directo con los visitantes. Desde el municipio destacaron que el objetivo es construir una verdadera “comunidad anfitriona”, donde cada ciudadano pueda convertirse en parte activa de la experiencia turística que ofrece la ciudad. En ese sentido, Galíndez remarcó durante la presentación que “el turismo lo hacemos entre todos”, destacando la importancia de que la comunidad se apropie de sus atractivos culturales, históricos y humanos. El ciclo apunta a promover una cultura turística basada en el sentido de pertenencia, la hospitalidad y el compromiso ciudadano, entendiendo que la experiencia de quien visita un destino no depende únicamente de sus paisajes o atractivos, sino también del vínculo humano que se genera con quienes lo habitan.
HISTORIA, PATRIMONIO Y TURISMO COMUNITARIO
Entre las actividades previstas se destaca la participación de reconocidos especialistas y referentes de distintas áreas vinculadas al patrimonio, la historia, el turismo científico y el turismo comunitario. Una de las conferencias contará con la presencia de la Mgter. Gabriela Estela de la Orden, Magíster en Historia Latinoamericana por la Universidad Internacional de Andalucía (España), Licenciada y Profesora en Historia por la UNCA y el INPS de Catamarca. Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de la Historia desde 2016 y actual presidenta de la Junta de Estudios Históricos de Catamarca, posee una extensa trayectoria como investigadora y autora de libros y publicaciones especializadas relacionadas con la historia y la población regional. El programa también incluirá el concepto de Geoturismo, con la Conferencia 5 titulada “Geoturismo en Catamarca: Paisajes que cuentan historias”, prevista para el miércoles 7 de octubre a las 18 horas. La temática estará orientada al valor científico, paisajístico y cultural del territorio catamarqueño, promoviendo nuevas miradas sobre el turismo vinculado a la geología, el ambiente y la interpretación del paisaje. La conferencia contará con la participación del Lic. Eduardo Salas, geólogo, doctorando en Geología y guía profesional de montaña, con experiencia en volcanes y montañas de gran altitud de Argentina, Chile, Bolivia y Perú. También disertará la Lic. Karina Ahumada, referente provincial de la Red de Turismo Científico Argentina, especializada en el diseño de experiencias turísticas sostenibles que integran ciencia, territorio y saberes locales. A ellos se sumará la Esp. Victoria Arévalo, geóloga y doctoranda en Ciencias Geológicas, dedicada a la interpretación del paisaje geológico y ambiental y a la divulgación científica. Otra de las propuestas destacadas será la Conferencia 6: “Turismo Comunitario: Construyendo el destino turístico anfitrión e inclusivo, a partir de nuestros barrios”, prevista para el martes 17 de noviembre a las 18 horas. En este espacio participará la propia Inés Galíndez, quien actualmente lidera políticas de desarrollo económico y turístico en la Capital catamarqueña, impulsando acciones vinculadas al emprendedurismo, la capacitación y la articulación público-privada. La acompañarán la Prof. Graciela Mentasti, reconocida como Ciudadana Ilustre de San Fernando del Valle de Catamarca por su aporte a la educación, la cultura y el rescate de la memoria colectiva de los barrios catamarqueños; y la Abog. Estela Perdiguero, referente comunitaria con una extensa trayectoria en participación ciudadana, gestión pública y trabajo social en organizaciones vecinales.
Desde la organización informaron que el cupo será de 200 personas para conferencias y mesas paneles, priorizando el orden de inscripción. Los participantes recibirán certificados oficiales, que serán entregados en diciembre de 2026.
CATAMARCA BUSCA POSICIONARSE ANTE LA MIRADA INTERNACIONAL
Este ciclo de formación se suma a otros proyectos estratégicos que la Capital viene impulsando para fortalecer su crecimiento y posicionamiento turístico a nivel nacional e internacional. En ese contexto, durante el mes de septiembre, San Fernando del Valle de Catamarca recibirá a periodistas turísticos nacionales e internacionales miembros de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), quienes llegarán desde países como México, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Alemania, Brasil, Honduras y distintos puntos de Argentina para participar de un Fampress que recorrerá diversas provincias del norte argentino, entre ellas, Catamarca. Entre quienes impulsan este acercamiento entre Catamarca y la prensa turística internacional se destaca la periodista Débora Ruiz, directora de InfoTurismoArgentina e integrante de la OMPT. Su trabajo de difusión sobre la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, reconocida internacionalmente como “Mejor Evento del Año”, despertó el interés de periodistas extranjeros por conocer Catamarca, su cultura y sus paisajes. La llegada de comunicadores especializados permitirá mostrar al mundo no sólo la Capital catamarqueña, sino también distintos municipios de la provincia, consolidando nuevas oportunidades de difusión y visibilidad para el destino.
Argentina vuelve a decir presente en uno de los reconocimientos turísticos más importantes del mundo. Un total de 56 pueblos de 20 provincias fueron postulados para participar de la edición 2026 del programa “Best Tourism Villages”, impulsado por ONU Turismo, una iniciativa que distingue a destinos rurales capaces de preservar su identidad cultural, sus tradiciones, el vínculo con la naturaleza y el desarrollo de un turismo sostenible y auténtico. La convocatoria de este año refleja la enorme diversidad turística del país, con pueblos que van desde la costa atlántica hasta la cordillera, pasando por la puna, la selva misionera y la Patagonia. Lugares donde todavía se respira historia, cultura local y el trabajo cotidiano de comunidades que mantienen viva la esencia de cada región. A diferencia de otros premios internacionales, este reconocimiento no busca al destino más famoso ni al más masivo, sino a aquellos pueblos que logran destacarse por su autenticidad, su compromiso con la comunidad y la conservación de su patrimonio natural y cultural. Los pueblos argentinos postulados para esta edición son: • Buenos Aires: Mar de las Pampas, Isla Martín García, Sierra de la Ventana, Carhué y Coronel Vidal.
Isla Martin García, Buenos AiresSierra de La Ventana, Buenos AiresCarhue, Buenos Aires
• Chubut: Dolavon, Puerto Pirámides, Gualjaina, Río Mayo, Sarmiento y El Maitén. • Córdoba: La Cumbrecita, Villa General Belgrano, Los Reartes y La Cumbre.
Villa General Belgrano, Córdoba
• Corrientes: Concepción del Yaguareté Corá, Caá Catí, Loreto y Santa Ana. • Entre Ríos: Pueblo General Belgrano, Villa Urquiza y Ubajay. • Formosa: Herradura. • Jujuy: Huacalera, El Fuerte, San Antonio y San Francisco de Alfarcito. • La Pampa: Macachín y Victorica. • La Rioja: Olta, Villa Sanagasta y Banda Florida. • Mendoza: Las Loicas, Bardas Blancas y Villa 25 de Mayo. • Misiones: Colonia Alberdi, Colonia Guaraní, Puerto Libertad, San Ignacio y Capioví.
San Ignacio, Misiones
• Neuquén: Varvarco. • Salta: San Carlos, Cachi, Molinos.
• San Juan: Calingasta.
Calingasta, San Juan
• San Luis: Luján, El Trapiche, Villa del Carmen, San José del Morro y San Francisco del Monte de Oro. • Santa Cruz: Puerto San Julián y Perito Moreno. • Santa Fe: Cañada Rosquín y Zenón Pereyra. • Tierra del Fuego: Tolhuin. • Tucumán: Tafí del Valle.
Tafí del Valle, Tucumán
La Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación será la encargada de seleccionar a los ocho pueblos que representarán al país ante ONU Turismo en la instancia internacional. En ediciones anteriores, Argentina ya obtuvo importantes reconocimientos con destinos como Maimará y Carlos Pellegrini, mientras que Villa Tulumba fue distinguido en 2024 por su valor histórico y patrimonial. En 2023 se llevó el premio el pueblo minero de La Carolina, en San Luis.
Más allá de quiénes resulten elegidos, esta convocatoria vuelve a poner en valor a cientos de comunidades que, a través de sus paisajes, costumbres, sabores regionales y tradiciones, continúan haciendo del turismo una herramienta de identidad, desarrollo y encuentro cultural.
La Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) celebrará sus 15 años de trayectoria con una edición especial del Premio Internacional Pasaporte Abierto “Generación Dorada”, que reunirá en Campos do Jordão, Brasil, del 23 al 30 de noviembre de 2026, a periodistas, comunicadores, creadores de contenido y referentes del turismo de distintos países de América Latina. Esta edición especial tendrá una característica diferente y emotiva: participarán nominados y ganadores destacados de distintas ediciones de los Premios Pasaporte Abierto realizadas a lo largo de estos 15 años de historia de la OMPT.
Todos ellos volverán a competir por el “Máximo Premio Pasaporte Abierto Generación Dorada”, una distinción que reconocerá la trayectoria, el compromiso y el aporte realizado al periodismo turístico y a la promoción responsable de los destinos. Entre las categorías que forman parte de esta edición dorada se destacan reconocimientos a la inspiración en creación de contenido, periodismo turístico, fotografía, turismo religioso, turismo esotérico, comunicación turística responsable, comunicación efectiva de destinos, gestión de crisis, política y comunicación, arte y turismo, además de premios a la revelación en turismo, guía del año y proyectos periodísticos y audiovisuales vinculados al turismo y la cultura.
Entre las nominaciones destacadas aparece la periodista y directora de Infoturismoargentina, Débora Valeria Ruiz (Argentina), reconocida en 2024 con el “Premio a la Inspiración en Creación de Contenido”, por su trabajo en la difusión turística y cultural de destinos emergentes de Argentina. Además, su labor periodística estuvo estrechamente ligada a la cobertura y postulación de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho de Catamarca, que logró obtener el reconocimiento internacional como “Mejor Evento del Año”, un galardón que posicionó a la fiesta catamarqueña y a la provincia en la mirada de la prensa turística internacional. La lista de nominados reúne representantes de Honduras, Venezuela, Colombia, Panamá, México, Brasil, Perú, Republica Dominicana, Ecuador y Argentina, entre otros, reflejando la diversidad, creatividad y crecimiento del periodismo turístico iberoamericano. Algunos nominados y categorías:
“Disfrutando del Festival del Choro y del Vino”. Manuel Enrique Menjívar Flores. Honduras (2026).
“Te Invito a conocer San Cristóbal, Táchira, Venezuela conocida también como la ciudad cordial”. Yovanny Valero. Venezuela (2026).
“Quédate en Cúcuta…”. Audrey Dayana Salcedo Sánchez y Edwin Camargo Guerrero. Colombia (2026).
Premio a la Comunicación Efectiva de Destinos. Izela Noriega. Panamá (2024).
Premio a la Visión en Periodismo Turístico. Manuel Enrique Menjívar Flores. Honduras (2024).
Premio a la Inspiración en Periodismo 2024. Aldo Enrique Romero Zepeda. Honduras (2024).
Premio al Compromiso en Arte y Turismo 2024. Elba Ester Romero. Argentina (2024).
Premio a la Inspiración en Creación de Contenido. Débora Valeria Ruiz. Argentina (2024).
Premio al Compromiso en Periodismo Turístico. Yalena Yadira Ortiz Vásquez. Panamá (2024).
Premio a la Labor Destacada en Fotografía 2024. Freddy Cristancho. Panamá (2024).
Premio a la Inspiración Política y Comunicativa 2024. Mauricio Reyes Jiménez. México (2024).
Premio a la Influencia en la Gestión de Crisis. Francisco Rodríguez. Venezuela (2024).
Premio a la Revelación en Turismo. Laura Belén Salas. Argentina (2024).
Premio a la Comunicación Turística Responsable. Daissy Sánchez Pachón. Colombia (2024).
Premio a la Influencia en Turismo Esotérico. Hernán Mazza Martins. Argentina (2024).
Premio al Guía del Año 2024. Máximo Javier Vargas. Argentina (2024).
Premio a la Influencia en Turismo Religioso. Jésica Daniela Popowicz. Argentina (2024).
“El lado B del Turismo”. Milagros Yegros. Argentina (2021).
La edición “Generación Dorada” promete convertirse en uno de los encuentros más importantes en la historia de la OMPT, no solo por la calidad de sus participantes, sino también porque celebrará el camino recorrido durante estos 15 años impulsando el periodismo turístico como una herramienta de promoción cultural, integración y desarrollo para los destinos.
Pasacalle en Av. De Mayo, con la leyenda «Hagan Lío» frase dicha por el Papa Francisco a los Jóvenes
En el corazón de la ciudad, la música se convirtió en mensaje. La Plaza de Mayo, testigo de la historia argentina, fue escenario de un homenaje distinto, vibrante y profundamente humano.
El sacerdote portugués Padre Guilherme, conocido en todo el mundo como el “Cura DJ”, hizo latir Buenos Aires con un set que fue mucho más que música: fue un puente entre la fe, la juventud y la esperanza. El homenaje estuvo atravesado por el legado de Papa Francisco, ese Papa cercano que supo hablarle al mundo con palabras simples pero transformadoras. Su voz, tantas veces repetida en distintos rincones del planeta, volvió a resonar en este encuentro: Que los jóvenes “pateen hacia adelante”, que no se queden quietos. Que se animen a “hacer lío”, a comprometerse, a involucrarse. Que sean capaces de ponerse en el lugar del otro. Que saquen la Iglesia a la calle, donde están las realidades concretas. También su llamado a escuchar a los ancianos, a proteger a los niños, a cuidar la casa común. A construir un mundo donde el amor no sea una excepción, sino una forma de vida. Donde la paz deje de ser un anhelo y se convierta en una decisión colectiva.
Entre luces, sonidos y una energía que atravesaba generaciones, la Plaza no fue solo un espacio físico: fue un punto de encuentro. Un recordatorio de que la fe también puede expresarse en nuevos lenguajes, sin perder su esencia. Porque al final, como tantas veces insistió Francisco, todo se resume en algo simple y profundo: más amor, respeto por la naturaleza, ninguna guerra… y un mundo donde la paz sea posible para todos.
Te invito a rememorar una parte de lo que fué este homenaje, haciendo click en el enlace 👇
Algunos reconocimientos no llegan por casualidad. Detrás de ellos hay miradas, decisiones y trabajos que logran trascender fronteras. Así ocurrió con el premio otorgado a la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho como Mejor Evento del Año, en el marco de los Premios Pasaporte Abierto realizados por la Organización Mundial de Periodismo Turístico. El origen de esta distinción se debe a la labor de la periodista Débora Valeria Ruiz, directora de InfoturismoArgentina, quien postuló a la fiesta catamarqueña tras realizar una profunda cobertura y crónica periodística durante el desarrollo del festival, en julio de 2025. Su mirada, enfocada en resaltar el valor cultural, social y turístico del evento, fue clave para posicionarlo en el escenario internacional y alcanzar este reconocimiento que hoy enorgullece a toda la provincia. La estatuilla de la Reina Congo, obra del artesano panameño Alexander Alarcón, inició entonces un recorrido simbólico desde Panamá hacia Argentina.
Su primera escala fue la Casa de la Provincia de Catamarca en Buenos Aires, donde fue entregada por la propia Débora Ruiz y recibida por su representante, Anina Moscone, junto al secretario de Cultura, Adrián Veaute. Ambos no solo destacaron el valor del galardón, sino que asumieron la responsabilidad de resguardar la pieza, comprendiendo la magnitud del logro alcanzado.
Anina Moscone, Debora Ruiz y Adrian Veaute
Fue en ese mismo espacio donde el gobernador de Catamarca RaúlJalil tomó conocimiento directo del premio. Durante una reunión con la periodista, Ruiz expresó su intención de que la distinción llegue a Catamarca, entendiendo que debía ser compartida con el pueblo que le da sentido a esta celebración. Sin embargo, fue el propio mandatario quien decidió asumir el rol de custodio del reconocimiento, comprometiéndose a trasladarlo personalmente a la provincia.
Debora Ruiz y el gobernador Raúl Jalil
El recorrido concluyó con la entrega oficial a la ministra de Turismo, Cultura y Deporte, DaianaRoldán, quien destacó la relevancia de este galardón como símbolo del esfuerzo colectivo y la identidad cultural de Catamarca. Un reconocimiento que no solo distingue a un evento, sino que refleja el trabajo de toda una comunidad que vive y siente con orgullo la Fiesta del Poncho.
Gob. Raul Jalil y la ministra Daiana Roldán
La estatuilla será exhibida y formará parte del patrimonio del Museo del Poncho, junto a otro reconocimiento recibido en Estados Unidos. Se trata del premio obtenido en los Napolitan Victory Awards, donde la campaña comunicacional de la Fiesta del Poncho fue distinguida en la categoría Campaña de Impulso Turístico, destacando a Catamarca por su estrategia de promoción y posicionamiento cultural. Ambos premios consolidan este evento como un verdadero emblema cultural de alcance global. Hoy, este reconocimiento trasciende lo institucional para convertirse en un símbolo. No solo confirma a la Fiesta del Poncho como uno de los grandes eventos del país, sino que también pone en valor el rol del periodismo turístico como motor de visibilidad, conexión y proyección internacional.
Sobre la costa caribeña de Panamá, Portobelo es uno de esos lugares donde la historia y la naturaleza conviven a la vista del viajero. Declarado recientemente como destino emergente por la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) este pintoresco poblado atrapa por su riqueza patrimonial, su herencia afrocaribeña y la fuerza espiritual que lo atraviesa.
Llegar a Portobelo no es solo cambiar de geografía: es entrar en otra dimensión del tiempo. Antiguo puerto estratégico del imperio español, fue durante siglos uno de los puntos más importantes del comercio transatlántico. Hoy, sus calles serenas, su bahía abierta y sus edificaciones coloniales narran historias de oro, batallas, fe y resistencia.
Fortificaciones, castillos, museos e iglesias forman parte de un conjunto reconocido por su valor patrimonial. Entre los puntos más destacados se encuentran:
Museo de la Real Aduana: donde el pasado aún respira
Recorrer el Museo de la Real Aduana es una de las experiencias que más conectan con el alma histórica de Portobelo. Este edificio del siglo XVII fue el corazón administrativo del puerto, desde donde se controlaban las mercancías y riquezas que partían hacia Europa.
Museo de la Real Aduana de Portobelo
Hoy, reconvertido en museo, permite dimensionar la magnitud comercial que tuvo la ciudad. Documentos, piezas históricas y material interpretativo reconstruyen la dinámica de las ferias y el movimiento portuario. Caminar por sus galerías abiertas hacia la bahía, mirando los mismos paisajes que siglos atrás observaron comerciantes y marinos, invita inevitablemente a la reflexión.
Iglesia de San Felipe y el Cristo Negro: la fe que camina
Si hay un lugar donde el sentir de Portobelo se vuelve profundo, es en la Iglesia de San Felipe. Allí se resguarda la imagen del Cristo Negro, símbolo de devoción que trasciende generaciones y moviliza a fieles de todo el país. Cada 21 de octubre, el pueblo se transforma: miles de peregrinos llegan desde distintos puntos de Panamá para rendir homenaje.
Algunos caminan largas distancias, otros cumplen promesas en silencio. La energía espiritual de esa fecha se siente en las calles, en los cantos, en las miradas. La relevancia de este santuario fue reconocida incluso por el Papa Francisco durante su pontificado, poniendo en valor la dimensión religiosa y cultural que representa esta devoción para Panamá.
Casa Amarilla: identidad que permanece
En el entramado histórico del pueblo, la Casa Amarilla destaca no solo por su color y arquitectura colonial, sino por lo que representa para la memoria colectiva. Es uno de esos edificios que parecen observar el paso del tiempo y sostener, en su presencia, parte de la identidad de Portobelo.
Su impronta dialoga con la herencia afrocaribeña del destino y con expresiones culturales que aún hoy mantienen viva la esencia comunitaria del lugar.
Navegar Portobelo: entre manglares y aguas turquesas
Portobelo no es solo historia. También es naturaleza en estado puro. Desde su costa parten lanchas que invitan a descubrir otra cara del destino: manglares silenciosos, túneles verdes sobre el agua y playas de postal. Entre las salidas más buscadas se encuentran los recorridos hacia: Isla Maney, Playa Huertas, Playa Blanca y Venas Azules, un rincón de aguas cristalinas que serpentea entre la vegetación. Navegar estos paisajes permite entender por qué Portobelo también seduce desde lo natural: el Caribe aquí se vive de cerca, con sal en la piel y cámara en mano.
Sabores con raíz afro-panameña
La identidad de Portobelo también se descubre en su gastronomía. La cocina afro-panameña se expresa con fuerza a través de recetas tradicionales donde el coco, los pescados y mariscos frescos, y los condimentos caribeños marcan presencia. Un punto recomendado para comprobarlo es el hospedaje y restaurante “La Morada de la Bruja”, donde los sabores locales se combinan con el entorno cultural del destino. Sentarse a la mesa allí es también una forma de viajar por la historia culinaria de la región.
Portobelo es de esos lugares que no se recorren únicamente con los pies, sino también con la memoria y la sensibilidad. Un destino emergente que invita a sumergirse en la historia, abrazar la fe, navegar su naturaleza y saborear su identidad cultural viva.
La provincia de Tucumán participa esta semana en EXPOS 2026, el gran bloque ferial que se desarrolla en el Panama Convention Center, en la ciudad de Panamá. Este importante encuentro reúne en un mismo espacio a ExpoComer 2026, ExpoLogística 2026, Expo Turismo Internacional 2026, Expo Eléctrica 2026 y Expo Tech 2026, consolidándose como una de las plataformas de promoción y negocios más relevantes de la región. En este escenario internacional, la delegación tucumana participa con el propósito de presentar su oferta turística y su capacidad productiva ante empresas, inversores y organismos de más de 30 países.
La provincia integra esta misión junto a organismos públicos y referentes del sector privado, entre ellos el Ente Tucumán Turismo y el Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán, en una acción coordinada orientada a posicionar al destino en mercados internacionales.
Tucumán es la única provincia del norte argentino presente en este evento, lo que le permite representar a la región en esta vitrina global. Dentro de la participación argentina también se encuentra la provincia de Mendoza, referente del sector cuyano, en el marco de la agenda comercial vinculada a ExpoComer. Además de su participación en Expo Turismo Internacional, Tucumán forma parte de ExpoComer 2026, considerada una de las ferias multisectoriales más importantes de América Latina. Este espacio permite generar oportunidades de intercambio comercial, promover productos regionales y fortalecer vínculos con mercados internacionales. El stand tucumano ha recibido visitas institucionales destacadas, entre ellas la del embajador de Panamá en la Argentina y la embajadora de la Argentina en Panamá, quienes se acercaron a conocer la propuesta que la provincia presenta en esta semana de exposiciones. El interés de comunicadores panameños por el destino también tiene un antecedente reciente.
Periodistas Turísticos latinoamericanos con información turística de Tucumán
Durante los Premios Pasaporte Abierto y el VII Foro Internacional de Líderes de Turismo, realizados entre enero y febrero en Panamá por la Organización Mundial de Periodismo Turístico, varios periodistas locales tuvieron un primer acercamiento a la realidad tucumana a través de la labor de la periodista Débora Ruiz, directora de InfoturismoArgentina, quien difundió ante colegas y referentes del sector el valor cultural y turístico de la provincia.
La presencia de Tucumán en EXPOS 2026 se inscribe así dentro de una estrategia de proyección internacional que busca fortalecer la visibilidad del destino y generar nuevas oportunidades de cooperación, intercambio y promoción.
En el marco de las actividades realizadas en Panamá junto a la delegación de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) —entidad que reúne a comunicadores especializados en turismo de distintos países— tuvimos la oportunidad de alojarnos en las cabañas de Scuba Panamá, un hospedaje cómodo que ofrece la privacidad justa para quienes desean comenzar el día desayunando frente al mar o simplemente relajarse escuchando el sonido de las olas desde una hamaca paraguaya.
Ubicado en la zona de Portobelo, sobre la costa caribeña panameña, este alojamiento se encuentra en un entorno natural privilegiado, rodeado de vegetación tropical y con acceso directo al mar, lo que lo convierte en un punto ideal para quienes buscan tranquilidad y contacto con la naturaleza.
El complejo cuenta además con una piscina que, si bien no es de grandes dimensiones, se encontraba limpia y bien mantenida, ideal para quienes prefieren disfrutar de un momento de relax acompañando la tarde con algún trago preparado en su bar. Para los viajeros más activos, el lugar también ofrece actividades de snorkel y buceo, muy buscadas por quienes desean explorar los fondos marinos y la biodiversidad del Caribe.
Durante nuestra estadía las condiciones climáticas no permitieron realizar actividades en el mar, debido al fuerte oleaje. Sin embargo, lejos de ser un inconveniente, el lugar se convirtió en el espacio perfecto para reponer energías y entregarnos por un momento al sonido nocturno de un mar intenso, que se hacía sentir con fuerza pero desde la tranquilidad de un entorno seguro, confortable y muy acogedor.
Aun sin haber podido disfrutar del mar como hubiéramos querido, la comodidad del hospedaje, la calidad del desayuno y la atmósfera de calma que ofrece Scuba Panamá son aspectos que merecen destacarse para quienes buscan descansar frente al Caribe.
Cuando se habla de gastronomía popular en Panamá, uno de los nombres que aparece rápidamente es Pio Pio Restaurantes, una cadena muy querida por los panameños que se ha convertido en un punto de encuentro ideal para comenzar el día con sabores tradicionales. La historia de esta marca se remonta a la década de 1960, cuando comenzó a funcionar como parte del grupo empresarial panameño Melo, vinculado originalmente a la producción avícola. Con el tiempo, la venta de pollo y comidas preparadas fue ganando popularidad hasta transformarse en una cadena de restaurantes que hoy cuenta con decenas de sucursales distribuidas en todo el país.
Con más de seis décadas de trayectoria, Pio Pio se consolidó como una de las cadenas gastronómicas más grandes y reconocidas de Panamá, elegida tanto por su menú accesible como por la posibilidad de disfrutar platos sencillos que forman parte de la cocina cotidiana del país. Entre sus propuestas más populares se destacan los desayunos panameños, donde no faltan las tortillas fritas de maíz, huevos al gusto, salchichas, hojaldres y café caliente, un combo que refleja fielmente la forma en que muchos panameños comienzan su jornada.
Su eslogan, “Pio Pio es lo mío”, resume muy bien el espíritu del lugar: cercano, popular y con ese toque cotidiano que hace que muchos clientes vuelvan una y otra vez. Para quienes visitan la ciudad y desean acercarse a la cultura gastronómica local, Pio Pio representa una parada accesible y auténtica, donde la tradición culinaria panameña se disfruta sin formalidades.
En el marco de los premios Pasaporte Abierto organizados por la Organización Mundial de Periodismo Turístico, tuve el placer de visitar junto a la delegación internacional de periodistas dos hoteles de la cadena Bern en Panamá.
Allí conocimos a Leslie Chacón de Castro, Directora de Relaciones Públicas y Medios de Comunicación de la firma, quien nos recibió amorosamente tanto en el The Westin Playa Bonita Panama como en el Gamboa Rainforest Reserve. Ambos hoteles son, sin exagerar, sitios soñados.
Westin se destaca por la elegancia de sus espacios, sus piscinas y las vistas a Playa Bonita. La gastronomía es una explosión de sabor al paladar. Para quien es alérgica al pescado y a todo tipo de frutos de mar, encontrar un lugar con otras opciones gastronómicas es un punto a favor. Cenar casi al lado del mar, escuchando el sonido de un saxofón y con un clima agradable, se convierte casi en una experiencia religiosa.
Entrevista a Leslie Chacon
Sin dudas, el Westin es de esos hoteles que no se olvidan y se recomiendan cada vez que uno recuerda o habla del viaje a Panamá y de dónde es mejor hospedarse. Porque uno no solo encuentra buen gusto y sofisticación, sino también una cálida bienvenida y una estadía para despreocuparse y dejarse llevar. Si bien no realizamos un recorrido completo por las instalaciones, esa recepción bastó para percibir el estándar de servicio del hotel: hospitalidad, profesionalismo y una clara intención de agasajar a la prensa turística internacional que visitaba Panamá.
Leslie Chacon de Castro dando la bienvenida a la delegación de la OMPT en el hotel Westin Playa Bonita
Desde el plano comercial, el complejo cuenta con más de 600 habitaciones y suites, posicionándose como uno de los alojamientos de playa más importantes del país. Su infraestructura está preparada tanto para el turismo vacacional internacional como para congresos y eventos corporativos, reafirmando la visión de la cadena Bern de ofrecer experiencias de alto nivel priorizando el bienestar integral del huésped, tanto local como extranjero.
Y si hablamos de alojamientos en entornos naturales espectaculares, no podemos dejar de mencionar al Gamboa Reserve. Ya desde el primer momento se respira verde, selva y el sonido del canto de los pájaros. El Gamboa Reserve es un lugar único. Desde que uno pisa por primera vez el lobby, ya tiene la certeza de que eligió bien el hospedaje y que sus días allí serán inolvidables. Tomando un jugo fresco observo las piscinas y, si levanto un poco más la vista, puedo ver el entorno selvático que lo envuelve todo, sintiendo el privilegio de estar en un lugar encantador que combina naturaleza y placer.
Uno de los salones del Gamboa Reserve
Pero el Gamboa Reserve no es solo un hotel de selva: es parte de ella, porque nos acerca a conocerla y habitarla. Posee la ventaja de poder realizar múltiples actividades como senderismo, avistaje de aves y experiencias interpretativas. Cuenta con mariposario, donde uno se quedaría horas observando, un ranario que enseña lo curioso del comportamiento de estos pequeños pero vitales animales del ecosistema, y espacios donde pueden apreciarse perezosos, especie emblemática de la fauna panameña que despierta ternura y admiración.
En lo que respecta a la atención hacia nuestra delegación, la experiencia también fue profundamente cuidada. La presencia constante de Leslie durante toda nuestra permanencia en el complejo, respondiendo consultas y atendiendo cada detalle con una sonrisa, reforzó esa sensación de cercanía que distingue a la cadena. El resort dispone de alrededor de 160 habitaciones y suites integradas al entorno natural, orientadas tanto al turismo internacional amante de la biodiversidad como al visitante local que busca escapadas de descanso. Su propuesta combina hotelería, conservación ambiental y educación, alineada con una tendencia global donde el lujo también dialoga con la sostenibilidad.
Isela Noriega, directora de OMPT Panamá y Miguel Ledhesma, presidente de la OMPT hacen entrega de una mención especial a Leslie Chacón de Castro.
Por todo ello, la OMPT oficial junto a la presidenta de OMPT Panamá hicieron entrega de una mención especial a Leslie Chacón de Castro como una forma de reconocer su labor y de impulsar que la atención continúe siendo un sello distintivo de la marca, donde la amabilidad, la eficacia y el profesionalismo caminan de la mano. Dos hoteles, dos escenarios completamente distintos, mar y selva, pero unidos por una misma filosofía de servicio: hacer del hospedaje una experiencia memorable para quien visita Panamá.
En la Calzada de Amador, con vistas privilegiadas hacia el Pacífico y a pocos minutos de la ciudad, el Biomuseo se presenta como uno de los espacios culturales y científicos más atractivos para visitar. Su propuesta combina conocimiento, tecnología e impacto visual para explicar de manera didáctica cómo se formó el istmo y cuál es su importancia en la historia natural del mundo. Desde el primer acercamiento, el edificio llama la atención. Diseñado por el prestigioso arquitecto Frank Gehry, su estructura rompe con los esquemas tradicionales: techos irregulares, formas superpuestas y colores intensos como rojo, naranja y amarillo generan una imagen moderna y muy fotogénica. Su diseño remite a capas de la corteza terrestre y busca representar los procesos geológicos que dieron origen a este territorio.
Salas que invitan a viajar millones de años atrás El recorrido interior está pensado como una experiencia inmersiva. A través de galerías interactivas, proyecciones audiovisuales y montajes escenográficos, el visitante puede comprender cómo la aparición del istmo permitió la conexión biológica entre América del Norte y del Sur, modificando ecosistemas completos. Las exhibiciones abordan la evolución de la flora y fauna desde tiempos prehistóricos hasta la actualidad, destacando especies emblemáticas del país. Entre ellas, el águila arpía, ave nacional, y el perezoso, uno de los animales más representativos de sus selvas. También se pone en valor la riqueza botánica tropical, con referencias a plantas y flores propias de la región. El museo suma además acuarios con peces. característicos de los entornos marinos panameños y recursos visuales de gran impacto, como la réplica de un megalodón, que permite dimensionar la magnitud de la vida oceánica en otras eras geológicas.
Una propuesta educativa y visualmente impactante Recorrer el Biomuseo es adentrarse en una narrativa donde la ciencia y el arte dialogan de forma permanente. Cada sala está pensada para que el visitante no solo observe, sino que interactúe y comprenda los procesos naturales que dieron forma a la biodiversidad actual. Por su contenido, su diseño arquitectónico y su enfoque didáctico, se trata de una visita especialmente interesante para los amantes de la naturaleza, así como para quienes desean sumar una experiencia educativa diferente durante su paso por la ciudad.
En la provincia caribeña de Colón, donde el tránsito marítimo marca el pulso cotidiano, se encuentra Colón 2000, un complejo portuario-comercial concebido para recibir a los miles de viajeros que llegan a Panamá a bordo de cruceros internacionales. Su emplazamiento resulta clave: desde este punto del litoral atlántico es posible acceder en pocas horas a hitos vinculados al Canal de Panamá, fortificaciones coloniales, reservas naturales y circuitos culturales que forman parte de la identidad histórica de la región. Esta cercanía convierte al lugar en una escala funcional para quienes disponen de tiempo limitado pero desean llevarse una primera impresión del destino.
El predio está preparado para ese movimiento constante. Se trata de un complejo moderno, con locales comerciales amplios y bien distribuidos, donde predominan las tiendas duty free orientadas al visitante internacional. La circulación interna está facilitada por escaleras mecánicas, pasillos espaciosos y señalización clara, a lo que se suman áreas de descanso, sanitarios y servicios pensados para estadías breves pero confortables. Uno de los aspectos que más llaman la atención durante la recorrida es el mantenimiento general del lugar: la limpieza, el orden y el cuidado de las instalaciones forman parte de la experiencia, reforzando la sensación de seguridad y comodidad para quienes transitan el puerto por primera vez.
Una bienvenida cultural para la prensa turística internacional En el marco de la XI edición del Premio Pasaporte Abierto, desarrollada en Panamá entre el 29 de enero y el 5 de febrero, 45 periodistas especializados, integrantes de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), recorrieron Colón 2000 como parte de su agenda profesional en el país.
La recepción estuvo atravesada por expresiones identitarias del Caribe panameño. Los comunicadores fueron agasajados con presentaciones de danza y música Congo, manifestación cultural profundamente arraigada en la provincia, acompañadas por una muestra de sabores locales que permitió acercarse también a la tradición culinaria del istmo. La experiencia permitió observar de manera directa la dinámica operativa del puerto, su funcionamiento durante la llegada de embarcaciones y la interacción entre comercio, servicios y turismo internacional. Para la delegación, el complejo funciona como carta de presentación de Panamá ante el viajero que pisa el país por primera vez desde el Atlántico.
Periodistas de Brasil, Argentina y Panamá Marlina, Debora y Carmola (OMPT)
Un paseo que trasciende al pasajero de cruceros Aunque su actividad principal está vinculada al turismo marítimo, el espacio también es frecuentado por residentes panameños y visitantes nacionales que se acercan para disfrutar del ambiente portuario. Desde sus instalaciones es posible contemplar el atraque de grandes navíos, recorrer tiendas, almorzar frente al mar o simplemente vivir la experiencia de un muelle internacional sin necesidad de embarcarse. Esa interacción entre lo local y lo global le aporta una dinámica particular al lugar.
Un punto de conexión entre rutas marítimas y cultura caribeña
Más que un sitio de tránsito, Colón 2000 se proyecta como una plataforma de encuentro entre viajeros y territorio. Allí convergen itinerarios de cruceros, tradiciones afrocaribeñas, propuestas comerciales y la hospitalidad panameña, configurando una escala breve en tiempo, pero significativa en contenido para quienes descubren el país desde su costa atlántica.
Ubicado en la costa caribeña de Panamá, en un entorno donde la selva tropical se funde con los acantilados que miran al mar, el Castillo de San Lorenzo Real de Chagres emerge como uno de los bastiones históricos más imponentes y simbólicos del continente americano.
La visita a esta fortaleza se realizó en el marco de la agenda de actividades que reunió en el país a periodistas de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), quienes llegaron a Panamá para participar de los Premios Pasaporte Abierto y del VII Foro Internacional de Líderes del Turismo, instancias que combinaron formación, intercambio profesional y recorridos patrimoniales por sitios de alto valor cultural e histórico.
Periodistas Turísticos junto a la directora del Castillo San Lorenzo Real de Chagres
Levantado originalmente en el siglo XVI por la corona española y reforzado en siglos posteriores, el castillo formó parte de un sofisticado sistema defensivo diseñado para proteger una de las rutas comerciales más codiciadas del mundo colonial. Su ubicación estratégica no fue azarosa: desde sus murallas se domina la desembocadura del Río Chagres, un corredor fluvial clave que durante siglos permitió trasladar mercancías y metales preciosos provenientes del Pacífico hacia el Caribe, para luego embarcarlos rumbo a Europa.
Río Chagres
Antes de la existencia del Canal de Panamá, este río funcionó como una auténtica autopista natural que articulaba océanos, imperios y economías, y San Lorenzo era el punto de resguardo imprescindible para custodiar ese tránsito de riquezas. Por esa misma razón, la fortaleza se convirtió en objetivo permanente de ataques piratas y asedios militares. Corsarios y ejércitos enemigos intentaron tomar el control de este enclave sabiendo que dominarlo implicaba acceder al flujo comercial del istmo. Las estructuras que hoy se recorren, muros de piedra, baluartes, túneles y plataformas de artillería, son testimonio silencioso de aquellas disputas que marcaron la historia geopolítica del Caribe. Con el paso de los siglos, el castillo dejó de cumplir funciones militares, pero nunca perdió su centralidad simbólica.
Hoy integra el sistema de fortificaciones coloniales del Caribe panameño reconocido como Patrimonio de la Humanidad, consolidándose como uno de los conjuntos defensivos mejor preservados de la región. Su valor no reside únicamente en la arquitectura: representa la memoria del rol estratégico de Panamá en el comercio mundial, la herencia multicultural del período colonial y la capacidad de un territorio de resguardar su historia entre selva, río y mar. Recorrer el Castillo San Lorenzo Real de Chagres en la actualidad es una experiencia que trasciende lo turístico. El visitante no solo observa ruinas: contempla el mismo horizonte que vigilaron soldados hace más de cuatrocientos años, escucha el golpe del oleaje contra los acantilados y comprende, desde la geografía misma, por qué este punto fue tan codiciado. La presencia de la vegetación que lo rodea suma una dimensión aún más potente, donde biodiversidad e historia conviven en un equilibrio que refuerza su valor patrimonial. El Castillo permanece en pie como un vigía del tiempo. Custodia la memoria de rutas comerciales, de enfrentamientos imperiales, de navegantes, de tesoros y de una identidad que hoy forma parte del orgullo panameño. Preservarlo y difundirlo no es solo una tarea cultural: es un compromiso con la historia compartida de toda América Latina.
En el histórico poblado caribeño de Portobelo, Panamá, existe un espacio donde la memoria afrodescendiente no solo se preserva, sino que se expresa a través del arte, la palabra y la experiencia comunitaria. La Casa Cultura Congo se ha consolidado como un faro cultural imprescindible para comprender el legado de los pueblos congos y su profunda huella en la identidad panameña. Durante la visita, su directora, Anesley Torres, fue la encargada de guiarnos por este universo simbólico, relatando con claridad la historia de los congos de Portobelo: hombres y mujeres traídos desde África que fueron esclavizados y comercializados durante la conquista de América.
Anesley Torres
Una galería donde el arte nace de la herencia
Dentro del predio funciona una galería de arte que reúne obras de artistas locales autodidactas. Lejos de academias formales, estos creadores aprendieron el oficio de manera ancestral, transmitido de generación en generación como parte de su identidad cultural. Sus trabajos han sido reconocidos tanto en Panamá como en el exterior, participando en exposiciones y obteniendo premios que hoy ponen en valor su producción artística. Muchas de las piezas exhibidas están a la venta, permitiendo que varios de sus autores vivan de su arte y encuentren en él una forma de sustento y proyección cultural. Entre las obras pueden observarse: Máscaras de diablos congos Figuras de cimarrones Ranas, aves y perezosos del trópico Esculturas en madera Pinturas de colores vibrantes Trajes y accesorios tradicionales Cada pieza refleja escenas de la vida cotidiana, la espiritualidad y la resistencia de un pueblo que transformó el dolor en expresión artística.
Colores que narran una historia de sangre y libertad La cultura Congo fué reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y encuentra en este espacio una plataforma de preservación activa. En sus muros también se puede leer la historia de los cimarrones: hombres y mujeres esclavizados que lograron escapar y formar comunidades libres en la selva, resistiendo al sistema colonial impuesto por los conquistadores. Aunque muchas obras impactan por sus colores intensos y su estética festiva, detrás de ellas subyace una historia atravesada por el sufrimiento, la lucha y la búsqueda de libertad. Una narrativa escrita con sangre, pero también con dignidad.
El simbolismo de los diablos Uno de los elementos más representativos de la galería son las máscaras de diablos. Estas figuras no remiten al mal religioso, sino que simbolizan al esclavizador español: la presencia opresora que llegó para despojarlos de sus costumbres y someterlos culturalmente. En las danzas y representaciones congas, estos diablos son desafiados, ridiculizados y finalmente vencidos, escenificando la victoria simbólica del pueblo afrodescendiente sobre la opresión.
Un espacio cultural integral La Casa de la Cultura Congo no es solo una galería. Funciona también como: Centro cultural y educativo, donde se enseñan tradiciones, danzas y saberes congos Restaurante, con gastronomía local caribeña Hospedaje para turistas que desean vivir la experiencia desde adentro Esta propuesta integral convierte la visita en una experiencia inmersiva, donde el viajero no solo observa, sino que aprende, comparte y conecta con la comunidad.
Visitar la Casa de la Cultura Congo en Portobelo no es solo recorrer una galería ni conocer un espacio cultural. Detrás de cada máscara, de cada figura tallada, de cada estallido de color, habita una historia que no debe olvidarse. La de hombres y mujeres que fueron arrancados de su tierra, esclavizados, vendidos… pero que jamás renunciaron a su identidad. Hoy, esa resistencia se transforma en arte, en danza, en enseñanza y en comunidad. Y son espacios como este, sostenidos por sus propios protagonistas, los que permiten que la cultura Congo no quede atrapada en los libros, sino que continúe viva, transmitiéndose a las nuevas generaciones y a quienes llegan desde otras partes del mundo para conocerla.
En el entramado cultural de Portobelo, donde la historia afrocaribeña late en cada rincón y el sonido de los tambores forma parte del pulso cotidiano, existe un espacio que transforma realidades a través del arte: La Escuelita del Ritmo. Este proyecto músico-social nació en el año 2009 impulsado por la gestora cultural Gladys Palmera, con el objetivo de crear un espacio gratuito de formación artística para niños y adolescentes de la comunidad. Funciona como una organización sin fines de lucro que promueve la inclusión social, la educación musical y la contención a través del arte, especialmente para jóvenes que encuentran en la música una oportunidad de expresión y desarrollo. Su sostenimiento es posible gracias al acompañamiento de la Fundación Gladys Palmera, alianzas internacionales como Playing For Change Foundation y aportes solidarios que permiten que el proyecto continúe creciendo y brindando herramientas culturales a nuevas generaciones. Allí se dictan clases de instrumentos musicales y canto. Además, cuentan con una sala de ensayo y un estudio de grabación equipado con todo lo necesario para producir música y grabar voces, permitiendo que muchos chicos den sus primeros pasos en el universo musical de manera profesional.
Una visita que se volvió experiencia
Cuando llegamos a la escuelita, uno de los profesores nos recibió y permitió recorrer cada espacio: las aulas, los instrumentos, la sala de ensayo y el estudio de grabación. Quedamos sorprendidos por la cantidad de instrumentos disponibles y por la moderna sala de grabación que funcionaba allí dentro, contrastando con la sencillez estructural del lugar. En un momento, casi de manera espontánea, la visita se transformó en vivencia colectiva. Todos comenzamos a tomar los instrumentos que estaban al alcance: algunos sabían tocar, otros apenas intentamos sacar algunas notas… pero la sala se llenó de sonidos, risas y complicidad que nos conectó con el verdadero espíritu del lugar. La Escuelita por fuera puede verse sencilla, pero en su interior alberga todo lo necesario para hacer música… y algo aún más importante: generar contención y oportunidades para los niños que allí asisten.
Donde el ritmo también es herencia Hablar de la Escuelita del Ritmo es hablar de la identidad cultural de Portobelo. Porque la música que allí se enseña no está desligada de su territorio, sino que dialoga permanentemente con la tradición afrocolonial que caracteriza a la región. Los tambores que los chicos aprenden a tocar encuentran su raíz en la cultura Congo, una de las expresiones culturales más emblemáticas de la costa caribeña panameña, reconocida por sus bailes, cantos, teatralidad y fuerte carga simbólica vinculada a la resistencia de los pueblos afrodescendientes durante la colonia. El baile congo, con sus movimientos intensos, sus vestuarios coloridos y el diálogo rítmico entre tambores y canto, no es solo una manifestación artística, es memoria viva e identidad transmitida de generación en generación. En ese sentido, la Escuelita cumple también un rol silencioso pero fundamental: preservar ese legado cultural, enseñando a los más jóvenes no solo a ejecutar un instrumento, sino a comprender el valor histórico y espiritual del ritmo que interpretan.
En la ciudad de Panamá comienza a tejerse una nueva experiencia en torno al café. Una propuesta sensorial que no solo invita a degustar, sino a comprender, tocar y sentir el proceso detrás de cada taza y tuve el privilegio de vivirla en primera persona. Convocados por la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), los periodistas internacionales que participábamos de las actividades de Pasaporte Abierto fuimos invitados a una primicia previa a la Expo Coffee Lovers: la Experiencia Barista de Panamá, presentada en los históricos salones de la Iglesia de La Merced, en pleno Casco Antiguo. Un escenario donde la historia colonial, la espiritualidad y el aroma a café recién molido se fusionaron de manera perfecta.
DE ESPECTADORES A PROTAGONISTAS Desde el primer momento entendimos que no sería una degustación tradicional. La propuesta, creada por la agencia de viajes Viajes Auténticos junto a APAVIT y el Circuito del Café, buscó integrar toda la cadena de valor cafetera, trasladando simbólicamente el viaje del grano desde las tierras altas panameñas hasta la capital. Pero lo más interesante estaba por suceder. Amantes del café, cronistas de destinos, narradores de culturas… transformados por un rato en baristas. Verlos allí fue parte de la magia. Sostenían el molinillo con precisión casi quirúrgica, o acercaban el rostro a los granos para descubrir aromas. Guiados por especialistas, aprendimos sobre: Tipos de molienda Métodos de filtrado Temperatura ideal del agua Tiempos de extracción Perfiles de sabor Pero también sobre historia, territorio y esfuerzo humano detrás de cada grano.
UNA VIVENCIA QUE INVOLUCRA TODOS LOS SENTIDOS El entorno elevaba aún más la experiencia. Los muros históricos de la Iglesia de La Merced aportaban solemnidad, mientras el perfume del café recién preparado envolvía el salón como un incienso contemporáneo. No era casual la elección del lugar. La propuesta integra turismo, café, cultura e historia, utilizando espacios patrimoniales del Casco Antiguo, incluyendo también salones de la Iglesia de San Francisco, como escenarios donde el visitante no solo aprende, sino que conecta emocionalmente con el destino.
El detrás de escena de la experiencia Este innovador producto turístico fue impulsado por Viajes Auténticos y contó con el respaldo de la Autoridad de Turismo de Panamá, Iglesias del Casco Antiguo, APAVIT, el Circuito del Café, la plataforma de reservas GOTUURI y el acompañamiento de Agua Bambito. A nivel técnico, la experiencia estuvo guiada por especialistas como: Julio Villasmil (Infumas) Eduardo Santiago – productor de Café VICNA Luis Rovira – Vintage Café Ellos fueron los encargados de traducir el lenguaje del café para que la prensa internacional pudiera narrarlo al mundo con conocimiento y sensibilidad.
Antesala perfecta de la Expo Coffee Lovers Vivir esta primicia antes de la Expo Coffee Lovers Panamá permitió comprender la dimensión cultural y turística del café panameño antes de verlo desplegado en feria. Si tuviera que elegir una postal de la jornada, sería esta: Periodistas de distintos países, con delantales naranjas, moliendo café bajo los techos centenarios de una iglesia colonial, riendo, aprendiendo, fotografiando, oliendo, saboreando. Comunicadores que, por un momento, dejaron la pluma para tomar la cafetera.
Una Reflexión final La Experiencia Barista de Panamá demuestra que el turismo evoluciona cuando deja de mostrar y empieza a involucrar. Cuando permite hacer, tocar, aprender. Porque después de vivirla, algo cambia. El café deja de ser rutina para convertirse en historia líquida, y quienes tuvimos el privilegio de experimentarlo en esta primicia de la OMPT sabemos que, desde ese día, nunca más volveremos a tomar café de la misma manera.
En el marco de una semana intensa, movilizante y profundamente enriquecedora para el periodismo turístico internacional, le realicé una entrevista a Miguel Ledhesma, presidente y fundador de la Organización Mundial de Periodismo Turístico, quien realizó un balance integral de lo que dejó esta onceava edición de Pasaporte Abierto junto al 7º Foro Internacional de Líderes en Turismo desarrollados en Panamá. Sus palabras no solo repasaron lo vivido desde lo organizativo y profesional, sino también desde lo humano: el intercambio entre colegas de distintos países, la construcción de redes, los aprendizajes compartidos y el crecimiento sostenido que viene teniendo el periodismo turístico como actor clave dentro de la industria de los viajes. Miguel también adelantó cómo continuará la agenda de la OMPT en lo que resta del año, dónde suenan países como México, Colombia, Brasil y Argentina, con nuevas acciones internacionales, instancias de formación, encuentros y proyectos que seguirán fortaleciendo el rol de los comunicadores turísticos en el mundo. Un calendario que proyecta expansión, presencia territorial y nuevas alianzas estratégicas. Uno de los momentos más significativos de la entrevista fue cuando agradeció especialmente a la provincia de Tucumán por su activa participación y por el envío de material promocional destinado a periodistas extranjeros, generando interés concreto en el destino y despertando el deseo de muchos colegas de visitarlo en un futuro cercano. Del mismo modo, se refirió a Catamarca, provincia ganadora del Premio Pasaporte Abierto como Mejor Evento del Año por la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, destacando el valor cultural del evento y su impacto dentro del turismo identitario argentino. En ese sentido, dejó abierta la puerta a futuras acciones conjuntas, manifestando su interés y deseo de que la OMPT pueda llegar institucionalmente a ambas provincias, visitarlas y seguir fortaleciendo el vínculo con destinos que entienden al periodismo turístico como un aliado estratégico para su crecimiento.
Miguel Ledhesma
En este contexto, es imposible no destacar el rol fundamental de Isela Noriega, directora de COPTUR y referente de OMPT Panamá, quien se puso al hombro la coordinación total de esta edición. Su entrega, compromiso y mirada estratégica fueron el motor que hizo que todo funcionara.
Fue también quien impulsó el trabajo de un valioso equipo de “chaperones”: periodistas panameños que acompañaron a cada grupo internacional durante toda la experiencia. Ellos no solo guiaron traslados, hoteles y actividades… fueron anfitriones, colegas, aliados. Nos avisaban cada agenda diaria, nos esperaban, orientaban, compartían datos curiosos de cada destino y muchas veces, hasta se convertían en nuestros fotógrafos para ayudarnos a capturar la imagen justa que luego contaría la historia.
Se cumplieron casi todas las actividades previstas. Aquellas que no pudieron realizarse, como las jornadas de playa, buceo y experiencias lacustres, quedaron sujetas a un clima que no acompañó. Pero incluso allí, la organización demostró su capacidad: siempre hubo un plan B, nuevas rutas, otras actividades, distintas maneras de seguir descubriendo Panamá. Porque cuando el turismo está bien pensado, la experiencia nunca se detiene.
En lo personal, y como periodista que visitaba Panamá por primera vez, debo decir que fue un destino que me sorprendió profundamente. Un país pequeño en extensión… pero inmenso en posibilidades. Cada rincón parecía tener algo para enseñar, para emocionar y contar.
Debora ruiz
Sus museos, interactivos y vivos, invitan a aprender desde la experiencia. Y el Canal de Panamá… qué decir! Verlo en primera persona, desde un sitio privilegiado, observando esa obra de ingeniería monumental que permite trasladar barcos de un océano a otro, es de esas imágenes que quedan grabadas para siempre en la memoria del viajero.
Si de sabores hablamos, Panamá también dejó su huella. Siempre se dice que a uno se lo conquista por el estómago… y doy fe. A pesar de mi alergia a pescados y frutos de mar, hubo una deferencia especial en cada comida, cuidando mi alimentación con platos donde las verduras, el arroz, las legumbres, el pollo y las carnes, condimentadas con ese inconfundible toque panameño, me permitieron descubrir otra forma de sentir la gastronomía.
Gastronomía panameña
Los hospedajes, por su parte, fueron acogedores y confortables, pensados para el descanso necesario en medio de jornadas intensas de recorridos y aprendizajes. Porque cuando se organiza un evento para un contingente numeroso de periodistas, esas cuestiones importan mucho. Importa la logística, la calidez, la comida, el acompañamiento, la escucha. Y si algo no salió como se esperaba, no hay de que preocuparse, porque como decimos en Argentina: «puede fallar» pero «le encontramos la vuelta».
Panamá es vibrante, se te mete en la piel y, sin darte cuenta, también en el corazón.
Formar parte de la OMPT es sentirse dentro de un grupo que entiende tu pasión. Esa pasión por viajar, descubrir, contar. Es esa gente que no te va preguntar por qué viajas tanto, porque ellos también lo hacen y es mucho mejor cuando la experiencia viajera se realiza junto a profesionales y periodistas turísticos de distintos países y culturas. Son ellos los que también logran que, después de varios días, un destino deje de ser solo un lugar en el mapa… para transformarse en una emoción.
Desde que llegamos al aeropuerto de Tocumen en un vuelo de Copa Airlines, Panamá nos recibió con un clima ideal para caminar y recorrer.
Del aeropuerto tomamos el tren, combinando la Línea 2 con la Línea 1 del metro, donde ya nos esperaba el traslado hacia el encantador Casco Antiguo de Panamá.
Linea 2 del metroCombinando con la Linea 1
Allí comenzamos a descubrir su esencia histórica.
EL CAFE MAS ANTIGUO DE LA CIUDAD
Café Coca-Cola
Visitamos la plaza e iglesia del casco antiguo y el tradicional Café Coca-Cola, considerado el café más antiguo de la ciudad. Fundado en 1875, es un verdadero ícono cultural y punto de encuentro de locales y viajeros.Abrió sus puertas como restaurante «Nueve Puertas», cambiando al nombre actual alrededor de 1906, siendo el único local autorizado a usar el nombre Coca-Cola. Su interior se describe como una cápsula del tiempo que conserva un ambiente popular, sin seguir modas, ofreciendo autenticidad. Ha sido visitado por figuras históricas como Eva Perón, Julio Iglesias, Fidel Castro, Pablo Neruda, entre otros. Se encuentra estratégicamente ubicado frente al Parque de Santa Ana, un punto de gran concurrencia y ofrece comida típica panameña e internacional, destacando por su accesibilidad y sabor clásico.
CAFE GEISHA, EXCLUSIVIDAD Y SABOR Luego vivimos una experiencia única degustando el exclusivo Café Geisha, originario de las tierras altas de Chiriquí y considerado el más codiciado del planeta por sus notas florales, frutales y su producción limitada, lo que lo posiciona entre los cafés más premiados del mundo. El café Geisha necesita las condiciones ideales para su cultivo: altas montañas, suelo fértil y mucho cuidado. Debido a su delicadeza, solo se produce una pequeña cantidad al año , lo que lo hace aún más especial.
EXPERIENCIA BARISTA
También tuvimos la primicia de conocer la propuesta Experiencia Baristaen Panama (una iniciativa lanzada en el marco de la Coffee Lovers Expo 2026, organizada por la Fundación Circuito del Café, que busca posicionar al país como un destino líder de café de especialidad y turismo de experiencias, integrando cultura, degustaciones y dando a conocer la cadena productiva de Chiriquí), realizada en el entorno cultural del casco histórico junto a la Iglesia de La Merced y el Museo de Arte Religioso Colonial de La Merced, de la mano de la agencia Viajes Auténticos, donde aprendimos sobre molienda, filtrado y extracción de café de especialidad.
TEATRO NACIONAL: LA JOYA CULTURAL DE PANAMA
Seguimos hacia el majestuoso Teatro Nacional de Panamá, donde admiramos los frescos del techo, obras del reconocido pintor panameño Roberto Lewis, que representan la cultura y el nacimiento de la República. Inaugurado en 1908 y ubicado en el Casco Antiguo, es la joya cultural más emblemática del país, diseñado en estilo neoclásico por el arquitecto italiano Genaro Ruggieri. Tras una restauración exhaustiva para devolverle su esplendor original, reabrió en 2019. Al subir al escenario para apreciar la vista de los palcos, coincidimos con las primeras damas de Chile y Panamá, quienes visitaban el teatro y compartieron unos minutos con nosotros.
BEC PANAMA, DONDE SE DESPIERTAN LOS SENTIDOS
El recorrido continuó en BEC (Brand Experience Center) un espacio sensorial e inmersivo ideal para interactuar y tomar fotos instagrameables. Ubicado tambien en el Casco Antiguo de la ciudad, ofrece un recorrido sensorial de 1 a 2 horas para conectar con la cultura, historia y marcas locales, perfecto para todas las edades. Funciona como un espacio donde las marcas más queridas de Panamá cuentan su historia y más que un museo tradicional, busca ser un punto de encuentro que fomenta el orgullo panameño.
ROOFTOP TERRAPLEN, DRINKS Y VISTAS PRIVILEGIADAS
Luego nos dirigimos al Terraplén rooftop, donde nos esperaban unos ricos drinks con vistas al contraste entre el casco histórico y la ciudad moderna.
MUSEOS QUE COMBINAN HISTORIA Y BIODIVERSIDAD
Visitar el Museo del Canal Interoceánico de Panamá, fue clave para comprender la historia del país y su evolución hasta la actualidad. Inaugurado en 1997 y ubicado en el Casco Antiguo de Ciudad de Panamá, narra la historia del Canal a través de once salas de exhibición, abarcando desde la construcción francesa y estadounidense hasta el traspaso a manos panameñas. Situado en un antiguo edificio de 1875 que sirvió de sede administrativa, ofrece una experiencia inmersiva con documentos, objetos históricos y tecnología.
Y para sumar naturaleza y ciencia, fuimos al Biomuseo, un lugar fascinante para conocer la biodiversidad panameña: su flora y fauna típica, con símbolos como el águila arpía, mariposas de todos los colores y los entrañables perezosos, que enamoran a cualquiera. Una visita que te ayuda a entender por qué Panamá es un puente natural entre dos continentes y un verdadero paraíso de vida silvestre.
EN LA VARIEDAD ESTÁ EL GUSTO: ADRENALINA, ARQUITECTURA E INGENIERÍA
Para quienes no le temen a las alturas, sumamos la experiencia de Point Panamá, es un destacado complejo turístico de altura situado en Ciudad de Panamá, reconocido por ofrecer vistas panorámicas de 360° que contrastan el centro financiero con el Casco Antiguo y el Canal. Ubicado en lo alto de un rascacielos, combina adrenalina con atracciones como zipline, columpios, museos y experiencias virtuales. Sus miradores, balcones panorámicos y pasarelas vidriadas regalan vistas inolvidables para quienes no le temen a las alturas. Este lugar es altamente recomendado e imperdible si quieres ver la ciudad desde las alturas.
Y si te gusta caminar por tu cuenta, el casco histórico invita a perderse a pie: recorrer la pintoresca Calle de los sombreros, descubrir rincones llenos de arte y llegar hasta la zona cercana al mar donde muchas personas colocan candados como símbolo de deseos y promesas, se vuelve algo muy interesante.
Calle de los sombreros
Si en cambio te atrae la modernidad, podés hacer una caminata por la Cinta Costera, ideal para fotografiar la ciudad, especialmente el icónico edificio F&F Tower, conocido como “El Tornillo”, y posar frente a las coloridas letras de Panamá, un clásico postal para que todos sepan que estás en un país rico en cultura, sabor y hospitalidad.
Y para completar los imperdibles en pocos días, no puede faltar el tour por el Canal de Panamá en las Esclusas de Miraflores, una experiencia que impacta al ver de cerca cómo funciona una de las obras de ingeniería más importantes del mundo.
PANAMA LO TIENE TODO
Panamá demuestra así que, incluso en una estadía corta, ofrece historia, cultura, café de excelencia, naturaleza, aventura y paisajes urbanos que la convierten en un destino inolvidable.
En el marco de las actividades organizadas para la prensa internacional por la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), fuimos invitados a vivir una jornada inolvidable en Caribbean Adventures (@caribbeanadventurespty), un parque de aventuras que combina naturaleza, recreación y hospitalidad en un mismo entorno.
Desde nuestra llegada, la atención del equipo fue verdaderamente destacable. La predisposición, cordialidad y acompañamiento permanente hicieron que viviéramos un día espectacular, dinámico y completamente organizado, pensado para el disfrute integral de la delegación de prensa.
El predio ofrece un abanico de actividades que permiten conectar con la adrenalina y el paisaje. Realizamos canopy entre los árboles, travesías en kayak, cabalgatas guiadas, caminatas y el cruce de su puente colgante, una experiencia que combina emoción y vistas privilegiadas del entorno natural. Uno de los espacios más significativos del recorrido fue el mini zoológico, donde conocimos animales rescatados que hoy se encuentran bajo cuidado y protección. Allí, además de la observación, se promueve la educación ambiental y la concientización sobre la preservación de la fauna.
La propuesta gastronómica acompañó durante toda la jornada con opciones variadas y pensadas para todos los gustos: agua de coco natural, frutas frescas, helados, salchichas a la parrilla, galletas y snacks, junto a bebidas como gaseosas, jugos, agua y cerveza, ideales para refrescarse en el clima tropical panameño.
Para quienes desean prolongar la experiencia, Caribbean Adventures dispone de habitaciones con reserva previa, con capacidad para grupos de hasta 10 personas. Esta alternativa permite transformar la visita en una escapada más extensa, ideal para grupos de amigos, empresas o delegaciones organizadas. Dialogando con el personal que allí trabaja, nos confirmaron la idea de ampliar el número de plazas para que más personas puedan hospedarse en el predio a futuro.
El parque es frecuentado tanto por visitantes que buscan pasar un día de relax y diversión en contacto con la naturaleza, como por contingentes educativos. Reciben estudiantes de distintos colegios y edades que llegan para realizar actividades recreativas, pedagógicas y de integración al aire libre.
Caribbean Adventures se posiciona así como una propuesta integral dentro de la oferta turística de Panamá, combinando aventura, contacto con la naturaleza, gastronomía y hospitalidad en una experiencia completa.
Si estás buscando un alojamiento para vivir Portobelo desde adentro, Casa Dinis es una opción ideal para quienes viajan en grupo, ya sea entre amigos o en familia.
Este Airbnb combina comodidad, diseño moderno y una ubicación estratégica que permite disfrutar del destino a pie y sin apuros. Su cercanía con restaurantes locales y espacios culturales emblemáticos la convierte en un punto de partida perfecto para explorar la esencia afrocaribeña de la región, es por eso que fue elegido por los periodistas de la OMPT.
A pocos pasos se encuentran sitios llenos de identidad como la Casa Congo, la Escuelita del Ritmo, donde la música y la tradición laten fuerte, y la emblemática Iglesia del Cristo Negro, epicentro de fe y peregrinación en la costa atlántica panameña.
La casa ofrece ambientes amplios, modernos y confortables, pensados para el descanso después de un día de playa, historia y cultura. Ideal para cocinar, compartir charlas nocturnas o simplemente relajarse en un entorno tranquilo, pero cerca de todo.
Casa Dinis no es solo un alojamiento: es el lugar donde la experiencia de Portobelo se vuelve compartida.
El 3 de febrero de 2026 marcó un paso significativo para el desarrollo turístico de Panamá. Ese día, la histórica localidad caribeña de Portobelo, ubicada en la provincia de Colón, fue incorporada oficialmente a la Red Mundial de Destinos Emergentes, programa impulsado por la Organización Mundial de Periodismo Turístico que promueve comunidades con patrimonio identitario y potencial de crecimiento sostenible. La firma se llevó a cabo en Marina Linton Bay y fue encabezada por el presidente y fundador de la OMPT, Miguel Ledhesma, junto a Cristóbal Valencia Jiménez, presidente de la Cámara de Turismo de Portobelo Costa Arriba, quienes formalizaron la adhesión del destino a esta plataforma de cooperación internacional orientada a fortalecer la visibilidad, la capacitación y el posicionamiento de territorios con fuerte impronta cultural.
HISTORIA VIVA, INTEGRACIÓN Y DESARROLLO COMUNITARIO Portobelo no necesita presentación para quienes valoran los destinos atravesados por la memoria. Sus emblemáticas fortificaciones coloniales, como el histórico Fuerte San Jerónimo, dialogan con otros espacios profundamente arraigados en la vida local, como la Iglesia del Cristo Negro, epicentro de una de las devociones más convocantes de Panamá. La identidad cultural también se expresa en ámbitos como en el Museo de la Memoria Afropanameña, la Casa Congo, guardiana de las tradiciones afrodescendientes, y en iniciativas comunitarias como la llamada Escuelita del Ritmo, donde niños y jóvenes mantienen viva la herencia musical del lugar.
Iglesia del Cristo NegroMuseo de la Memoria Afropanameña La Escuelita del Ritmo Fuerte San Jerónimo Casa de Cultura Congo
A ello se suman gestos e historias valiosas, como el de una vecina que durante el receso escolar brinda clases particulares de apoyo, reafirmando el rol social de la comunidad en la formación de las nuevas generaciones.
La cotidianeidad del destino se completa con postales que forman parte de su esencia: antiguos colectivos locales que, aunque modestos, conectan Portobelo con la ciudad de Colón; mujeres que ofrecen artesanías frente al museo; vendedores de billetes de lotería en la plaza central; y puestos de rosarios y objetos devocionales vinculados al Cristo Negro, ubicados en las inmediaciones de su iglesia. En este entramado de historia, fe, cultura viva y organización comunitaria, la incorporación de Portobelo a la Red Mundial de Destinos Emergentes cobra aún más sentido, al integrarse a un circuito latinoamericano que promueve el desarrollo turístico desde la identidad, la participación social y el fortalecimiento de sus propias raíces.
Buses de Colón
COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN COMO MOTORES DE CRECIMIENTO Uno de los ejes centrales del programa radica en el acompañamiento comunicacional que brindarán los medios y periodistas especializados que integran la OMPT, amplificando la visibilidad internacional del destino y proyectando sus atractivos hacia nuevos mercados. A ello se suma la capacitación continua destinada a residentes, emprendedores, guías y prestadores turísticos, promoviendo la profesionalización del sector y fortaleciendo el rol de la comunidad como narradora de su propio territorio, desde una mirada participativa y sostenible.
Cartelera de un bar de Portobelo donde se ofrece alojamiento y actividades turísticas y culturalesParticipando de una clase de estiramiento Grupo de niñas y niños vestidos para bailar danza Congo en una de las calles de Portobelo
UNA REFLEXIÓN FINAL SOBRE LA MEMORIA HISTÓRICA En este camino de crecimiento y proyección internacional, también emerge una observación que invita a seguir profundizando el trabajo patrimonial en el destino. Durante el recorrido, uno de los espacios que interpela al visitante es el denominado Cementerio Negro, conocido antiguamente como «La Negrería”, sitio donde en tiempos coloniales se concentraba y comercializaba a personas esclavizadas y que, con el paso de los años, se transformó en un cementerio. Se trata de un punto atravesado por una carga simbólica inmensa, testimonio del dolor, la resistencia y la raíz afrodescendiente que forma parte esencial de la identidad de Portobelo.
Cementerio antiguo «La Negrería» La maleza y la basura tapan lo que debería ser un espacio de memoria y respeto para quienes aquí están enterrados.
Su estado actual plantea la oportunidad de avanzar en tareas de mantenimiento, señalización y puesta en valor que permitan jerarquizarlo como un espacio icónico para la reflexión, la oración y el recuerdo de quienes ya no están, integrándolo a circuitos de turismo de la memoria que acompañen, desde el respeto, la comprensión del pasado. Porque el desarrollo turístico también implica cuidar los sitios donde habita la historia más profunda de un pueblo.
Una mirada profunda sobre cómo narrar la identidad de los destinos
En la ciudad panameña de Colón se desarrolló la séptima edición del Foro Internacional de Líderes en Turismo, un espacio concebido para pensar el turismo desde una dimensión más reflexiva, donde la comunicación dejó de ser una herramienta accesoria para transformarse en protagonista dentro de la construcción de los destinos. La cita tuvo lugar en la Casa de Arte y Cultura de Colón y convocó a periodistas turísticos, comunicadores, estudiantes y profesionales del sector para repensar de qué manera narramos el patrimonio y qué lugar ocupa ese relato en la identidad de los pueblos. El evento contó con la presencia de la vicegobernadora de Colón, Marisyn Cedeño, quien aprovechó para saludar a los periodistas presentes y destacar la importancia que tiene esa labor en la difusión de un destino y su cultura.
Marisyn Cedeño, vicegobernadora de Colón, dándole la bienvenida a los periodistas de la OMPT
Hablar de patrimonio no es únicamente enumerar edificios históricos, fechar monumentos o describir celebraciones populares. El patrimonio, cuando no es interpretado ni transmitido con sensibilidad, corre el riesgo de quedar reducido a datos sueltos: un año de fundación, un estilo arquitectónico, una placa conmemorativa. Y el turismo, cuando se comunica desde ese lugar meramente informativo, pierde su capacidad de emocionar, de interpelar y de dejar huella.
Cuando el patrimonio deja de ser objeto y pasa a ser relato. Las ponencias fueron tejiendo una misma línea conceptual desde distintos enfoques. El presidente y fundador de la OMPT, Miguel Ledhesma, abrió el espacio de reflexión con la frase “El patrimonio que no se ve y del que nadie habla”, invitando a mirar aquellos relatos invisibilizados que también forman parte de la identidad y de la energía que tienen los destinos y de como vibramos en ellos.
Eliane de Souza
El foro continúo con la exposición de Eliane de Souza (Brasil), enfatizando en que “Quién cuenta la historia del destino importa tanto como la historia en sí” poniendo el acento en la responsabilidad de quien narra y en el poder que tiene la mirada del comunicador para construir sentido. La dimensión humana del patrimonio fue profundizada por Yubelkys Mejía Rincón, de República Dominicana, con una premisa tan clara como movilizadora: el verdadero patrimonio cultural del turismo no reside en los monumentos, sino en la gente, dando como ejemplo una experiencia vivida en un supermercado en Noruega.
Yubelkis Mejía Rincón
Narrativas responsables para destinos con identidad El cruce entre patrimonio, territorio y relato fue abordado por Hugo Rodríguez Chávez (México) en su ponencia sobre el legado cultural y natural como base para construir narrativas integradoras y responsables dentro de la comunicación turística. Desde Panamá, Luis Polo Roa aportó una mirada centrada en el arte de contar, remarcando que el patrimonio no necesita explicaciones rígidas, sino relatos capaces de generar conexión emocional.
Hugo Rodríguez Chávez Luis Polo Roa
Los lenguajes contemporáneos también formaron parte del debate con la presentación de Audrey Dayana Salcedo Sánchez y Edwin Adrián Camargo Guerrero, quienes en “Un viaje en 90 segundos” exploraron los desafíos de comunicar destinos en formatos breves sin perder profundidad.
Edwin Adrián Camargo y Dayana Salcedo Sánchez
Experiencias internacionales y nuevas formas de comunicar La dimensión global del foro sumó miradas diversas. Irina Grassmann (Alemania) analizó, en “Lost in translation: lo que tu destino dice… y lo que el mundo entiende”, las brechas culturales y lingüísticas que atraviesan la comunicación turística internacional. Una conferencia que nos hizo repensar en nuestro lenguaje diario y lo que damos por sentado o comprendido, cuando en realidad una misma palabra puede significar otra cosa en otro idioma o en otra cultura.
Irina Grassmann
Desde Brasil, Carmen Cândido presentó la experiencia de comunicación estratégica y colaborativa de Campos do Jordão, mientras que Renata Aquino Carraro Pierini compartió el proyecto educativo del Pasaporte Turístico de Caxias do Sul, orientado a fomentar el sentido de pertenencia desde la infancia.
Carmen Carmola CandidoRenata Aquino Carraro Pierini
La mirada territorial estuvo representada por Jacqueline Granda, quien propuso comunicar el patrimonio vivo del Ecuador desde sus comunidades, integrando geografía, cultura y tradición, comenzando su ponencia con una pregunta disparadora: ¿Cuál es el patrimonio tu estás dejando? Por su parte, Yovanny Valero (Venezuela) presentó una exposición vinculada a innovación digital y posicionamiento turístico de un pueblo, sumando la variable tecnológica al debate comunicacional.
Jacqueline Granda
Comunicar el patrimonio desde la experiencia Más allá de las herramientas, el foro dejó una enseñanza transversal para quienes ejercemos el periodismo turístico: no alcanza con informar, hay que saber interpretar. La cultura engloba múltiples dimensiones. Está en la arquitectura, sí. Pero también en la vida cotidiana, en los recuerdos de sus habitantes, en los oficios heredados, en los procesos de cambio, en las restauraciones que buscan preservar la esencia, en los recursos que sostienen la identidad local, y también en la energía que ciertos lugares despiertan cuando se los visita. Cuando logramos transmitir eso, la comunicación deja de ser promocional para transformarse en vivencial. Un espacio que interpela el rol del comunicador El foro contó con la presencia de autoridades locales, entre ellas la vicegobernadora de Colón y del presidente de la Cámara de Turismo de Portobelo, Cristóbal Valencia, quienes destacaron la importancia del trabajo periodístico en la construcción de relatos que respeten la identidad de los territorios.
Cristóbal Valencia, presidente de la cámara de turismo de Portobelo, Colón. Hablando sobre su impresión sobre el foro realizado en la Casa de Arte y Cultura de Colón.
El encuentro formó parte del calendario anual de la Organización Mundial de Periodismo Turístico, consolidándose como una instancia formativa orientada a fortalecer las prácticas comunicativas del sector. Narrar para preservar La reflexión final que dejó Colón fue tan clara como necesaria: El patrimonio que no se cuida ni comunica, se desvanece. El que no se interpreta, se vuelve lejano. Y el que no logra emocionar, difícilmente perdure en la memoria. Por eso, comunicar turismo hoy implica mucho más que difundir atractivos. Implica comprender identidades, escuchar comunidades y narrar territorios con profundidad y humanidad. Porque, en definitiva, contar el patrimonio es también contar quiénes somos.
El 30 de enero, la Ciudad de Panamá fue escenario de la 11ª edición del Premio Internacional Pasaporte Abierto, una ceremonia organizada por la Organización Mundial de Periodismo Turístico que volvió a reunir a comunicadores, creadores de contenido, instituciones y proyectos turísticos de distintos países, con el objetivo de reconocer trabajos que aportan mirada crítica, sensibilidad social, creatividad y compromiso con los territorios.
La edición 2025 se destacó no solo por la diversidad geográfica de los proyectos premiados, sino también por un anuncio clave de la organización: esta fue la última edición del Premio Internacional Pasaporte Abierto en la que se permitirán empates y menciones especiales. A partir de la próxima edición, cada categoría contará con un único ganador, reforzando el carácter competitivo y distintivo del galardón.
Isela Noriega, presidenta de Coptur y directora de OMPT Panamá junto a Miguel Ledhesma, presidente y fundador de la Organización Mundial de Periodismo Turístico.
La ceremonia comenzó con la entrega del premio en la categoría Relevancia social, donde el jurado distinguió a Hernán & Eugenia – Más que solo estelas en el agua, de Irina Grassmann, de Alemania, una obra que pone en valor las historias humanas vinculadas al agua y la movilidad. Tras este anuncio, se comunicó que el jurado resolvió otorgar un empate, reconociendo también a El Chontacuro: el Manjar Exótico de la Palma de La Chonta, de Jacqueline Granda, de Ecuador, por su aporte a la visibilización de saberes ancestrales y gastronomía identitaria.
En la categoría Reconocimiento de los otros, el premio fue para Casas de quincha: sueños tejidos en barro que sobreviven a la modernidad, de Mara Rivera, de Panamá, un trabajo que rescata técnicas constructivas tradicionales y su vínculo con la memoria colectiva.
La Originalidad tuvo como primer ganador a Sicília de carro em 5 dias: um roteiro gastronômico pelo melhor da ilha italiana, de Rapha Aretakis, de Brasil. Luego, el jurado anunció un empate y distinguió también a Pedasí, un destino para reencontrarse con la calma, de María Victoria Echeverría, de Panamá, por su narrativa sensible y su enfoque en el turismo consciente.
En Investigación periodística, el reconocimiento fue para Artesanos dominicanos: manos creativas que impulsan el turismo cultural y sostenible, de Massiel de Jesús Acosta, de República Dominicana, destacando el valor del trabajo artesanal como motor de desarrollo local.
El premio a Medio especializado en turismo destacado fue otorgado a Modoviajeok.com.ar, de Argentina, por su trayectoria y aporte sostenido a la divulgación turística.
En Fotografía con propósito, fue distinguido Tríptico de Día de Muertos, de Aleks G. Camacho, de México, una propuesta visual que combina identidad, memoria y tradición.
La categoría Video con impacto social reconoció a En la Esperanza, Intibucá: Disfrutando del Festival del Choro y del Vino, de Manuel Enrique Menjívar Flores, de Honduras, por su capacidad de mostrar el turismo como herramienta de encuentro cultural.
El premio Evento del año fue para la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, de Catamarca, Argentina. Por ser una celebración emblemática que articula identidad, cultura y turismo. El premio fue recibido por la periodista Debora Valeria Ruiz, quien realizó la cobertura periodistica durante los días que duró la Fiesta, retratando en palabras y en material audiovisual el espíritu de este evento que es el más esperado del invierno argentino.
En Contenido original en redes sociales, el primer reconocimiento fue para Te Invito a conocer San Cristóbal, Táchira, Venezuela conocida también como la ciudad Cordial, de Yovanny Valero, de Venezuela. Posteriormente, se anunció un empate, distinguiendo también a Quédate en Cúcuta…, de Audrey Dayana Salcedo Sánchez y Edwin Camargo Guerrero, de Colombia.
La categoría Mejor propuesta turística premió a Curta Caxias, de Brasil, mientras que en Destinos emergentes el reconocimiento fue para Nariño, Colombia, por su proyección y trabajo territorial.
En Emprendedores turísticos comprometidos, el galardón fue para Copa Airlines, de Panamá, destacando su rol en la conectividad regional. En Trabajo en equipo, se reconoció a la Secretaría Municipal de Turismo y Desenvolvimiento Económico de Caxias do Sul, de Brasil, y en Organismo colaborador, a Promtur, de Panamá.
Debora Valeria Ruiz, periodista y directora de Info Turismo Argentina.
Hacia el tramo final de la ceremonia se entregaron los premios más relevantes de la edición. El reconocimiento A la trayectoria fue otorgado a Carmola Cândido, de Brasil, por su recorrido y aporte sostenido al turismo y la comunicación. Finalmente, el Gran Premio Pasaporte Abierto, máxima distinción del certamen, fue para Transsandona, de Nariño, Colombia, consolidándose como el proyecto más destacado de la edición.
La 11ª edición del Premio Internacional Pasaporte Abierto cerró así una etapa del certamen, marcada por la diversidad de miradas y el carácter federal e internacional de sus premiados, al tiempo que abrió un nuevo capítulo con reglas más definidas para las próximas ediciones.
LISTA COMPLETA DE GANADORES POR CATEGORÍA
RELEVANCIA SOCIAL: -Hernán & Eugenia – Más que solo estelas en el agua. Irina Grassmann. Alemania. -El Chontacuro: el Manjar Exótico de la Palma de La Chonta. Jacqueline Granda. Ecuador.
RECONOCIMIENTO DE LOS OTROS: Casas de quincha: sueños tejidos en barro que sobreviven a la modernidad. Mara Rivera. Panamá.
ORIGINALIDAD: -Sicília de carro em 5 dias: um roteiro gastronômico pelo melhor da ilha italiana. Rapha Aretakis. Brasil. -Pedasí, un destino para reencontrarse con la calma. María Victoria Echeverría. Panamá.
INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA: Artesanos dominicanos: manos creativas que impulsan el turismo cultural y sostenible. Massiel de Jesús Acosta. República Dominicana.
MEDIO ESPECIALIZADO EN TURISMO DESTACADO: Modoviajeok.com.ar. Argentina.
FOTOGRAFÍA CON PROPÓSITO: Tríptico de Día de Muertos. Aleks G. Camacho. México.
VIDEO CON IMPACTO SOCIAL: En la Esperanza, Intibucá: Disfrutando del Festival del Choro y del Vino. Manuel Enrique Menjívar Flores. Honduras.
EVENTO DEL AÑO: Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Debora Valeria Ruiz. @infoturismoargentina Argentina.
CONTENIDO ORIGINAL EN REDES SOCIALES: -Te Invito a conocer San Cristóbal, Táchira, Venezuela conocida también como la ciudad Cordial. Yovanny Valero. Venezuela. -Quédate en Cúcuta… Audrey Dayana Salcedo Sánchez y Edwin Camargo Guerrero. Colombia.
MEJOR PROPUESTA TURÍSTICA: Curta Caxias. Brasil.
DESTINOS EMERGENTES: Nariño. Colombia.
EMPRENDEDORES TURÍSTICOS COMPROMETIDOS: Copa Airlines. Panamá.
TRABAJO EN EQUIPO: Secretaría Municipal de Turismo y Desenvolvimiento Económico de Caxias do Sul. Brasil.
ORGANISMO COLABORADOR: Promtur. Panamá.
A LA TRAYECTORIA: Carmola Cândido. Brasil.
GRAN PREMIO PASAPORTE ABIERTO: Transsandona. Nariño. Colombia.
Fue una gran noche para toda la familia del periodismo turístico, donde vivimos momentos de emoción, de música y baile y una sabrosa gastronomía, en uno de los salones del Hotel Las Américas Golden Tower Panamá.
Dicen que con los años —y con los daños— una persona aprende a madurar. Aprende a resignificar lo vivido, a cambiar la escala de valores y a entender que dedicar tiempo a uno mismo no es egoísmo, sino una forma de bienestar. Llega un momento en el que estar en paz deja de depender de otros y pasa a construirse desde adentro.
Ruta 40, Argentina
Durante mucho tiempo, la soledad tuvo mala prensa. Se la asoció al fracaso, al abandono, al vacío. Se le tuvo miedo. Y en ese afán por no estar solos, muchas veces se aceptaron compañías que no sumaban, se postergaron deseos, se callaron ganas de salir, de cambiar, de viajar. Porque parecía que sin alguien al lado, el movimiento no estaba permitido. Pero nada es estático. Ni las personas, ni los vínculos, ni las miradas. Con el tiempo, la soledad empieza a ocupar otro lugar. Ya no como imposición, sino muchas veces como elección. Una soledad que se vuelve espacio, silencio, autoconocimiento. Y es justamente en ese punto donde el turismo entra en escena.
Glaciar Perito Moreno, Calafate. Santa Cruz
Viajar solo no es estar solo. Es animarse a habitar el viaje a la propia manera. Descubrir que para subir un cerro y contemplar el paisaje desde lo alto no hace falta compañía. Que para vivir un carnaval, caminar una ciudad desconocida o saborear una buena comida, no se necesita de otro para validar la experiencia. Que la luna puede ser hermosa compartida, sí, pero no pierde su magia cuando se la mira desde una terraza, la ventana de un hotel o una plaza de pueblo en una noche de verano.
La Carolina, San Luis.
Por eso, con los años, crece la figura del viajero solitario. Un viajero que elige el turismo contemplativo, sin itinerarios rígidos ni tiempos marcados. Que no corre detrás de una lista de lugares, sino que se permite sentir. Que decide cuándo interactuar y cuándo guardar silencio. Que se queda más tiempo si el lugar lo abraza o se va antes si ya cumplió su ciclo. Y está bien así. Este tipo de turismo no busca acumular experiencias, sino habitarlas. Escuchar más y hablar menos. Mirar con atención. Reconectarse. Porque en el viaje en soledad también aparecen encuentros: con desconocidos, con paisajes, con historias ajenas… y, sobre todo, con uno mismo.
Castillos de Villa Vill, Catamarca
La soledad no es mala. Todos, en algún momento de la vida, atravesamos etapas de estar solos. Y lejos de ser un límite, ese contexto puede convertirse en una oportunidad. El turismo, en ese sentido, se vuelve una actividad ideal: acompaña sin invadir, propone sin exigir, invita sin apurar. Vale la pena —aunque sea una sola vez— animarse a viajar solo. No como una prueba, sino como una experiencia. Porque muchas veces, en ese andar sin compañía, descubrimos que no estábamos tan solos como creíamos. Y que el verdadero viaje no siempre es hacia un destino, sino hacia una versión más auténtica de nosotros mismos.
Visitar el Canal de Panamá es mucho más que sumar un atractivo al itinerario. Es comprender desde el territorio por qué esta obra se convirtió en uno de los símbolos más reconocidos del mundo y en un pilar fundamental del turismo panameño. El Canal no solo conecta océanos: conecta personas, historias y economías. Y esa capacidad de convocatoria quedó reflejada en los números registrados durante el año fiscal 2025 (octubre de 2024 a septiembre de 2025), cuando los Centros de Visitantes alcanzaron un récord histórico de 1.003.911 visitantes. Enero lideró la afluencia, seguido por diciembre y agosto, marcando una demanda turística sostenida a lo largo del año. Estos datos confirman que el Canal no es una visita ocasional, sino una experiencia central dentro del turismo en Panamá, capaz de atraer público de manera constante.
El principal imán turístico del país El perfil de los visitantes reafirma el peso internacional del Canal. Según cifras oficiales, el 57 % corresponde a adultos extranjeros, a lo que se suma un 18 % que arriba a través de tour operadores. En total, tres de cada cuatro visitantes están directamente vinculados al turismo internacional. Esto posiciona al Canal como el principal punto de contacto entre Panamá y el visitante extranjero, muchas veces el primer lugar que se conoce del país y el que deja una impresión duradera. Pero más allá de los porcentajes, la experiencia es clara: observar el paso de los barcos, entender el funcionamiento de las esclusas, recorrer los miradores y dimensionar la magnitud de la obra genera asombro, respeto y curiosidad, sensaciones que fortalecen el vínculo entre el viajero y el destino.
Turismo que sostiene y hace rentable al patrimonio El alto número de visitantes no es solo una estadística positiva: es una condición clave para la sostenibilidad del Canal como atractivo turístico. Durante 2025, se estima que los ingresos por entradas a los Centros de Visitantes oscilaron entre 10,9 y 11,5 millones de dólares, sin considerar el consumo adicional. Este flujo de visitantes activa una cadena económica directa: transporte, guías, gastronomía, comercios, hoteles y agencias de viajes. El Canal funciona así como un ordenador del sistema turístico, capaz de generar movimiento económico real y constante. Mantener un alto volumen de visitas no solo garantiza ingresos, sino que justifica inversiones, mejoras en infraestructura y renovación de las experiencias ofrecidas al público.
Nuevas propuestas para enriquecer la visita
En línea con esta estrategia, el Canal continúa ampliando y mejorando su oferta turística. La incorporación del Mirador de Gatún, dentro del circuito del Centro de Visitantes de Agua Clara, permite una observación más cercana del tránsito marítimo y refuerza la conexión entre paisaje, ingeniería e identidad. Al mismo tiempo, avanza la remodelación del Centro de Visitantes de Miraflores, una intervención clave para actualizar el espacio más visitado del país y seguir elevando la calidad de la experiencia turística. Estas mejoras no buscan transformar al Canal, sino potenciar su capacidad de atraer, educar y emocionar.
Una experiencia que deja huella El Canal de Panamá no necesita ser idealizado. Su valor está en lo que es y en lo que genera. Es patrimonio vivo, atractivo turístico de primer nivel y fuente concreta de desarrollo económico. En un contexto donde el turismo valora las experiencias significativas, el Canal ofrece algo esencial: La posibilidad de ver, entender y sentir una obra que sigue en funcionamiento y que forma parte activa de la vida del país. Porque conocer el Canal es mucho más que mirar barcos pasar. Es vivir una experiencia que conecta historia, presente y futuro. Y es también comprender por qué mantener y fortalecer el turismo en torno al Canal es clave para Panamá.
La Ciudad de Buenos Aires volvió a transformarse en un mapa vivo de la Argentina durante La Noche de las Casas de las Provincias, un evento que cada año invita a viajar sin valijas por la diversidad cultural, turística y gastronómica del país, en la que las sedes o casas representantes de cada provincia argentina, abren las puertas con acceso libre y gratuito para todo aquel que quiera conocerlas.
Desde Infoturismoargentina recorrimos siete casas provinciales —Chubut, San Juan, Córdoba, Chaco, Mendoza, Buenos Aires y Tucumán— sumergiéndonos en un itinerario vibrante que celebró identidades, sabores, paisajes y tradiciones.
Casa de Mendoza: Vendimia, sabores y artesanías en una noche de orgullo cuyano
La Casa de Mendoza abrió la velada con brillo propio. La presencia de la Reina y la Virreina de la Fiesta Nacional de la Vendimia aportó el encanto de una de las celebraciones más emblemáticas del país. Los visitantes disfrutaron una exquisita degustación de vinos, dulces artesanales, alfajores, aceites de oliva y licores regionales. También hubo un espacio dedicado a las artesanías y accesorios mendocinos, donde la identidad cuyana se reflejaba en cada pieza. Una postal perfecta para quienes aman la cultura del vino y el turismo enogastronómico.
Casa de Chaco: música, naturaleza y cultura viva en plena avenida Callao.
El Chaco llevó la fiesta a la calle con un gran escenario montado sobre avenida Callao, donde bailarines y cantantes chaqueños hicieron vibrar al público con su energía. La provincia apostó fuerte a la experiencia interactiva: realidad virtual para viajar al Impenetrable, vídeos sobre el proyecto de conservación del yaguareté, artesanías en madera tallada, textiles en algodón bordado y piezas de cestería que mostraban la maestría de los artesanos. Una propuesta completa que combinó naturaleza, cultura y compromiso ambiental.
Casa de Córdoba: fernet, cuarteto y la historia del Cura Brochero
En la Casa de Córdoba, el ritual argentino del fernet se combinó con una generosa picada de fiambres, mientras en la entrada dos micros sonorizados ofrecían información turística, mapas completos de la provincia y recomendaciones para planificar viajes. La velada se tiñó de alegría cuando la gente comenzó a bailar al ritmo inconfundible del cuarteto cordobés. Además, hubo un espacio dedicado a la historia y legado del Cura Brochero, figura central del turismo religioso cordobés.
Buenos Aires: municipios unidos, sabores y reconocimiento
La Casa de la Provincia de Buenos Aires reunió a representantes de distintos municipios costeros y del interior, quienes mostraron su oferta turística de cara a la temporada. Hubo degustaciones de bebidas, frutas, dulces y alfajores, convirtiendo el recorrido en un paseo de sabores bonaerenses. El escenario se llenó de color con la presencia del Rey y la Reina de la Fiesta de la Flor, vestidos con atuendos rosados que captaron todas las miradas. Además, se entregaron diplomas y reconocimientos a los municipios participantes, fortaleciendo el sentido de identidad y pertenencia.
Chubut: ballenas, dinosaurios y la magia del sur
La Casa de Chubut ofreció un viaje al Atlántico Sur con material audiovisual sobre el avistamiento de ballenas y charlas dedicadas a la fauna marina. Las réplicas de dinosaurios captaron la atención del público y, especialmente, de los más chicos, quienes también disfrutaron de un espacio especialmente pensado para ellos con búsqueda de fósiles en arena, juegos, pintura y dibujo. Las tortas y alfajores galeses, emblemas de la colonia chubutense, fueron de los productos más solicitados.
Casa de San Juan: una puesta en escena impactante y sabores que sorprenden
La provincia de San Juan mostró una fuerte impronta identitaria desde la puerta misma: el ingreso fue completamente renovado y más atractivo, acompañado por un escenario montado sobre calle Sarmiento. Ya dentro, cada sector de la casa exhibía decoración temática, con luces que evocaban los inmensos cielos sanjuaninos y una réplica de dinosaurio que detenía a cada visitante para una foto. Las degustaciones incluyeron vinos, membrillos, guisos tradicionales y hasta helados con forma del mapa de San Juan, una propuesta creativa que fascinó al público. La presencia del gobernador realzó aún más el recorrido, recorriendo junto a los visitantes y medios cada espacio preparado para la ocasión.
Helado con la forma de la provincia de San JuanJunto al gobernador de San Juan
Tucumán: hospitalidad, talentos emergentes y un cierre cargado de emoción
Nuestro recorrido terminó en la Casa de Tucumán, donde fuimos recibidos cálidamente por el staff a cargo de la organización. Sobre la calle Suipacha, la provincia montó un escenario que se convirtió en un punto de encuentro para turistas, tucumanos residentes y visitantes que querían conocer más sobre la tierra del Jardín de la República.
La noche tuvo un fuerte protagonismo artístico gracias a la participación de cantantes emergentes, jóvenes talentos con voces potentes y estilísticamente diversas que sorprendieron al público con interpretaciones impecables. Entre los presentes, acompañando y alentando a estos nuevos artistas, se encontraba el reconocido cantante riojano Sergio Galleguillo, quien disfrutó del evento mezclándose entre la gente.
La propuesta gastronómica también tuvo un momento estelar: una Master Class de sánguche de milanesa, donde se explicó la preparación del clásico tucumano paso a paso. El cierre de esta actividad fue tan delicioso como festivo: los sánguches preparados fueron repartidos entre los presentes, que celebraron el gesto con entusiasmo.
Desde la organización de la Casa de Tucumán, Infoturismoargentina fue invitado especialmente como medio de comunicación y difusión nacional para acceder a una charla íntima con Gladys “La Bomba” Tucumana. En una conferencia de prensa reducida, con muy pocos presentes, la artista habló desde el corazón: elogió el trabajo de la Casa de Tucumán, agradeció profundamente la invitación y compartió emotivos recuerdos de su infancia y juventud en la provincia.
El momento más conmovedor llegó cuando Gladys, conectada con su gente y su tierra, cantó una canción de su autoría dedicada a Tucumán, interpretada a capela, generando un silencio respetuoso y emocionado entre quienes tuvimos el privilegio de escucharla.
Luego, ya sobre el escenario principal, brindó un show vibrante que se transformó en el broche de oro de la noche.
Tianfu Festival – Luces chinas en Buenos Aires 🇨🇳✨
Hasta el 20 de noviembre 2025, el predio de Tecnópolis de Buenos Aires, se transforma en un escenario de ensueño con el Tianfu Festival, una muestra que combina arte, cultura y tecnología para llevarnos directo al corazón de China. 🌸🐉
Más de mil figuras luminosas —dragones, flores, templos y animales mitológicos— iluminan el recorrido, creando un paisaje que parece salido de un cuento oriental.
Este festival, originario de la provincia de Sichuan, propone una experiencia visual y sensorial única, donde cada rincón invita a descubrir el valor simbólico de la luz en la cultura china. ✨
Ideal para disfrutar en familia, con amigos o en pareja, el recorrido ofrece espacios para sacarse fotos, disfrutar de espectáculos en vivo, contemplar las esculturas gigantes y degustar sabores típicos de la gastronomía asiática. 🍜🎎
📍 Dónde: Tecnópolis, Buenos Aires 🗓️ Hasta el 20 de noviembre 🎟️ Entradas disponibles online y en boletería
El Tianfu Festival es mucho más que una muestra: es un viaje cultural que conecta mundos y despierta emociones. Una experiencia imperdible para quienes buscan conocer lo mejor del turismo cultural y vivir una noche diferente, entre luces, arte y tradición.
Viajar para vivir un show, cantar con miles de personas o ver en persona a un ídolo deportivo dejó de ser un sueño para convertirse en una tendencia mundial. En los últimos años, el llamado turismo de recitales y espectáculos o “Gig tripping” creció de manera sostenida, combinando la emoción de un evento en vivo con la oportunidad de conocer nuevos lugares.
La música como excusa para viajar
Cada vez son más los fanáticos que no se conforman con escuchar un disco o ver un show por streaming. Buscan estar ahí, sentir la energía del público y ser parte del momento. Para ellos, la experiencia comienza mucho antes del concierto: con la planificación del viaje, la reserva del hotel y la expectativa de recorrer la ciudad donde tocará su artista favorito.
Hoy, las agencias de viajes ofrecen paquetes diseñados especialmente para este tipo de turismo. Incluyen entradas aseguradas, alojamiento, traslados al estadio o teatro, y hasta city tours para completar la experiencia. De esta manera, el recital se transforma en el eje de un viaje que combina ocio, cultura y descanso.
Argentina es un claro ejemplo del fenómeno. En los últimos meses recibió y recibirá a artistas internacionales como Guns N’ Roses, Shakira, Dua Lipa, Luis Miguel, Limp Bizkit, Bad Bunny, Oasis, etc. que agotaron localidades en cuestión de minutos.
Cada presentación generó un movimiento turístico: los hoteles recibieron huéspedes, los bares extendieron sus horarios, al igual que el transporte que trabajó a plena capacidad en las inmediaciones dónde se desarrolló el evento.
Recorrido nocturno post recital
La emoción del deporte como motor turístico
No solo la música mueve multitudes. El turismo de eventos deportivos también está en auge y tiene en Argentina uno de sus escenarios más apasionados. El fútbol, sin duda, es el gran protagonista. Cada partido de la Selección Nacional despierta una verdadera peregrinación de hinchas que recorren cientos de kilómetros para verla jugar.
Y si en la cancha está Lionel Messi, la pasión se multiplica. Las entradas se agotan en segundos y miles de personas viajan desde distintas provincias —e incluso desde otros países— para presenciar lo que podría ser una de las últimas presentaciones del capitán argentino.
El fenómeno se extiende al tenis, el automovilismo y otras disciplinas, donde cada torneo se convierte en una oportunidad para que los visitantes combinen deporte y turismo. Las agencias ofrecen paquetes con pasajes, hospedaje y entradas, facilitando el acceso a estos grandes espectáculos y promoviendo la economía local en cada sede.
Cuando el viaje se vuelve una inversión
Otro de los factores que impulsa esta tendencia es la diferencia económica entre países. En muchos casos, asistir a un recital o evento internacional en el extranjero puede resultar más barato que verlo en el propio país.
Las variaciones del tipo de cambio, el valor del dólar y las particularidades del mercado local hacen que los fanáticos evalúen el costo-beneficio de viajar. Así, hay argentinos que prefieren ver a su artista favorito en Chile, Uruguay o Brasil, y a la vez, turistas extranjeros que eligen Argentina porque encuentran precios accesibles y una interesante oferta cultural.
Planetario de PalermoNoches porteñas Probando la carne argentina Precios convenientes (noviembre 2025)
En contextos económicos fluctuantes, el visitante analiza cada detalle: el valor de la entrada, el alojamiento, el transporte y hasta la gastronomía. Y muchas veces concluye que viajar no solo es posible, sino conveniente.
Una experiencia que trasciende el show
El turismo de recitales y espectáculos se consolida como una de las formas más vibrantes de viajar. No se trata únicamente de ver un artista o un partido: es la emoción de compartir, de conocer lugares nuevos y de vivir momentos que quedan guardados en la memoria.
Cada entrada es también un pasaporte. Un punto de partida hacia una experiencia que combina música, deporte y cultura, donde la pasión se convierte en destino y cada viaje cuenta una historia diferente.
Entradas o pases para el recital
Francisco Rodríguez es propietario de la agencia de viajes Jireh Travel de Buenos Aires y ofrece paquetes turísticos que tienen que ver con el turismo de conciertos y espectáculos. Al ser consultado por este tema asegura que “El turismo como fenómeno social está en continuo movimiento, lo que ayer no era pensado hoy se puede transformar en tendencia y justamente es ahí donde las agencias tenemos que aprovechar este momento”. “La gente no solo quiere viajar para ir al concierto de su artista favorito o ver jugar a su equipo de fútbol, también quiere conocer la cultura de otro país o ciudad y aprovechar la visita xa quedarse uno o dos días más, hacer excursiones, probar la gastronomía, llevarse una experiencia completa y sobre todo con la tranquilidad de saber que la agencia le brinda un servicio completo desde que llega hasta que se va”.
“Es importante mencionar que están los ciudadanos locales que tambien eligen nuestros servicios de traslado ida y vuelta hacía los teatros o estadios, porque saben que al momento de terminar el espectáculo el transporte público suele tener alta demanda y contratando con nosotros no tiene que preocuparse por eso”, asegura Francisco.
Mi viaje a Catamarca no fue para cubrir solo un evento de gran convocatoria. Vine a vivir, a sentir, a emocionarme con cada mirada, con cada canción, con cada gesto amable que Catamarca me regaló desde que puse un pie en su tierra. Esta no es mi primera vez aquí, pero sí una de las más intensas. Como cada reencuentro con alguien amado, Catamarca vuelve a abrazarme con fuerza, con esa calidez norteña que no se compra ni se fabrica: se hereda y se transmite.
Fui la única periodista acreditada de Buenos Aires, representando a la OMPT y a @infoturismoargentina, para realizar la cobertura de prensa de esta fiesta, en medio de un espacio compartido por colegas locales que me recibieron muy bien, entre charlas, café y largas jornadas de trabajo. Pero más allá de lo profesional, formé parte de un grupo que solo se da en contextos donde la pasión por lo que uno hace es común denominador.
Cada una de las personas con las que interactúe dentro y fuera del evento, fueron parte de un viaje que superó lo laboral para convertirse en algo entrañable. En el medio de un festival, donde hay turismo, gastronomía, artesanías y espectáculos muy bien organizados, yo celebraba por dentro una certeza: que hay lugares a los que uno vuelve, no solo por su belleza, sino porque nos hacen sentir en casa. Dándole la razón a Mercedes Sosa, cuando dice en una canción que “uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida”…Catamarca es uno de ellos. Y en cada paso que di, me llevé un poquito más de su alma conmigo.
La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho es cultura viva. Es un latido que se comparte en familia, entre visitantes que llegan por primera vez y quienes la esperan cada año como un ritual necesario del invierno argentino.
EL PONCHO: ABRIGO DEL ALMA Y SÍMBOLO DE IDENTIDAD.
El Poncho es quien da nombre y sentido a esta celebración. El poncho no es solo una prenda, es una herencia tejida con historias y saberes transmitidos de generación en generación. Cada color, cada hebra y cada textura lleva consigo una parte de Catamarca.
Ponerse un poncho es, en cierta forma, vestirse con la historia de un pueblo, su trabajo y su orgullo. Y es desde ese lugar simbólico que esta Fiesta cobra su verdadero valor: no es solo un festival folclórico o turístico, sino una reivindicación de la cultura de los pueblos y sus raíces.
El poncho abriga pero también representa. Y en cada edición de esta fiesta, Catamarca lo enaltece, lo honra y nos lo comparte.
Poncho ganador de la edición 2025
UNA FIESTA PARA VIVIR, RECORDAR Y VOLVER
La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho se realiza cada año en el Predio Ferial de Catamarca, ubicado en la capital de la provincia. Con cada edición, este predio se supera en infraestructura, propuesta artística y convocatoria, colmando sus instalaciones de turistas y visitantes que llegan para compartir un festival único, de espíritu familiar, popular y amistoso.
Desde el año 2017 es “Marca País”, una distinción que lo posiciona a nivel nacional e internacional como emblema cultural, turístico y económico.
Durante diez días, del 18 al 27 de julio, “el Poncho”, como lo llaman en Catamarca a este evento, se convierte en el corazón palpitante de la provincia.
En el predio, se despliegan pabellones que desbordan identidad: el pabellón de espectáculos donde brilla el Escenario Mayor, el de artesanías y diseño, donde las manos de cientos de artesanos transforman la materia en piezas únicas, y el pabellón turístico, que invita a descubrir cada rincón de la provincia.
Fotos aéreas del Predio Ferial Catamarca
Al aire libre, el Escenario “El Patio” ofrece espectáculos gratuitos con una propuesta diversa. A su alrededor, se extiende el sector de las provincias, el Paseo de los Inmigrantes, donde distintas colectividades muestran su música y gastronomía y el nuevo sector del Mercado Artesanal de 7.500 metros, compuesto por espacios para foodtrucks, cervecerías artesanales, juegos infantiles, puestos de plantas, productos regionales, peñas y un sin fin de propuestas que hacen que un solo dia no alcance para verlo todo.
Esta Fiesta se vive con los cinco sentidos, y cada espacio es una invitación a quedarse un poco más.
Las noches de “El Poncho” fueron creciendo en emoción y en convocatoria, con el paso de los días.
El escenario Mayor se encendía como un corazón vibrante, cada vez que un artista subía a cantar o a bailar. Lo que sucedía arriba del escenario era potente, pero lo que pasaba detrás también lo era: las conferencias de prensa previas o después de cada show estaban cargadas de sentimiento, de palabras sinceras, ojos brillosos y muchas veces voces quebradas de la emoción. Varios artistas contaron que era la primera vez que pisaban la Fiesta del Poncho, y que no imaginaron ser recibidos con tanto afecto. Algunos agradecieron haber sido convocados a un festival tan importante, otros se declararon devotos de esta tierra. Y todos coincidieron en lo mismo: esta fiesta deja huella.
Abel Pintos en conferencia de prensa
El cantante Abel Pintos destacó el crecimiento de su carrera recordando sus primeras presentaciones en este festival, se emocionó en el escenario y celebró que la Fiesta del Poncho también haya tenido un gran crecimiento.
Por su parte, Luciano Pereyra, afirmó que “cantar en la Fiesta del Poncho y sentir que el público responde con afecto y canta todas sus canciones es lo más cercano a tener el corazón completamente lleno”.
La tercera noche del festival, coincidió con el día del amigo, y ese día el predio fue una verdadera fiesta. Más de 30.000 personas celebraron con música, abrazos y una felicidad colectiva que se da cuando el alma está contenta.
Escenario El Patio
El cierre de la noche estuvo a cargo del cantante de cumbia “Ariel el traidor y los Pibes” quienes se mostraron sorprendidos por el cariño del público, destacaron el buen trato de la organización y agradecieron por ser su primera vez en el festival.
Ariel el Traidor y los pibes
En las siguientes noches, la respuesta del público fue en aumento, llegando a superar las 40.000 personas en varias jornadas, al ritmo de la cumbia, el folclore, el reggae y el cuarteto, donde todos pudieron disfrutar de su artista favorito en un clima de respeto y alegría. También se vivieron noches cargadas de romanticismo, cuando varias parejas eligieron las noches de “El Poncho” para hacer propuestas de casamiento o declaraciones de amor.
Los TekisLázaro Caballero Los Cafres
Asimismo, en el escenario El Patio, se realizó el sorteo de una moto durante todos los días que duró el festival, emocionando y colmando de felicidad a cada ganador del premio.
Este 2025, La Fiesta del Poncho volvió a hacer historia. Más de 1.400.000 personas pasaron por el predio. En escena, más de 2900 artistas ofrecieron lo mejor de sí, en una grilla pensada para todos los gustos y edades. La venta de artesanías y productos regionales superó los 5.000 millones, un %25 más que en 2024.
Pero más allá de las cifras, hubo momentos conmovedores y un reconocimiento especial que simboliza el alma misma de esta fiesta: el Premio Poncho Adquisición, otorgado a la obra que representa la esencia del arte textil catamarqueño.
Jaime Ivan Suárez, ganador del Premio Poncho Adquisición
Este año, el trofeo fue entregado al tejedor Jaime Iván Suárez, oriundo de Laguna Blanca, quien presentó un poncho realizado en fibra de vicuña con la técnica ancestral del “peinadillo” que se realiza de manera minuciosa, permitiendo lograr un tejido firme y resistente. Un trabajo que no solo representa belleza estética, sino también herencia, paciencia y respeto por las raíces.
También fueron premiadas piezas realizadas en otros materiales como piedra, madera, cuero, cerámica, fieltro, vidrio y hueso, dando cuenta de la riqueza cultural de toda la argentina, reunida en un solo lugar.
Martha Paz, primer premio en Rubro Fibra Animal
En conferencia de prensa, la ministra de turismo expresó: “Este fue el Poncho más grande que nos ha tocado organizar. Y en tiempos difíciles, invertir en nuestra cultura fue apostar a la esperanza. Y esa apuesta volvió multiplicada”.
El cierre de esta fiesta estuvo a la altura de todo lo vivido. El último día del festival, el cantante cordobés Carlos “la Mona” Jimenez, leyenda viva del cuarteto, brindó un show inolvidable frente a una multitud en el Estadio Bicentenario de Catamarca, en una noche de fiesta, sin disturbios, con alegría pura en cada rincón.
Cierre de la Fiesta del Poncho con show de Carlos «La Mona» Jiménez en el Estadio Bicentenario
Se realizó el sorteo de un auto entre todo el público presente y fue un cierre de oro que quedará grabado en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de estar allí.
Benditas sean las noches del poncho, bendita seas Virgen del Valle, patrona del Turismo en Argentina, que congregas familias y amigos, momentos felices y sabores varios, música que alegra el alma y ganas de que esta fiesta no se termine o se repita el próximo año, para poder decir una vez más: “Catamarca, allá voy”.
Luego de asomarnos al alma de San Luis desde el Hito del Bicentenario y recorrer esos pueblos que abrazan la historia y la identidad puntana, nuestra travesía continuó al día siguiente junto al mejor guía que uno podría desear: Miguel Sternik, quien nos llevó a descubrir otros paisajes y rincones que, más que lugares, son postales vivas de esta tierra que nos ha recibido con los brazos abiertos.
El Dique Cruz de Piedra fue nuestra primera parada. Allí el agua serena refleja el cielo y las sierras como un espejo que detiene el tiempo. Es un sitio que invita a respirar profundo, a dejarse envolver por la visual que relaja e inspira.
En el camino, hicimos una pausa en el Mirador de los Pescadores. Allí el silencio se volvió protagonista. Nos quedamos quietos por un momento, dejándonos envolver por el canto de los pájaros que habitan ese rincón sereno, como si la naturaleza nos invitara a formar parte de su concierto.
El recorrido se tornó profundamente emotivo al visitar la casa de los abuelos de Fabricio Alcaraz Coria, uno de los 44 héroes del submarino ARA San Juan. En ese sencillo hogar, el homenaje del abuelo a Fabricio nos conmovió y nos recordó el valor y el amor a la patria que habita en cada rincón de esta provincia.
Continuando el viaje, llegamos a El Volcán, allí nos esperaba el balneario La Hoya, un bonito lugar de esparcimiento que con el murmullo de su cauce, parecía regalarnos una canción de bienvenida.
Luego de La Hoya, partimos hacia Estancia Grande, la capilla revestida en piedra, justo después de la canchita de fútbol, se erige como un refugio del alma. Allí el tiempo parece detenerse para que uno pueda contemplar la sencillez y la belleza de la fe hecha arquitectura.
Pero sin dudas, uno de los momentos más mágicos fue al descubrir La Ventanita, un mirador escondido que nos regaló la mejor vista de Potrero de los Funes. Desde allí, el valle y el espejo del lago se extendían ante nuestros ojos como en una postal imposible de olvidar.
Continuamos hasta el Mirador León Colgado, en un balcón natural que invita a contemplar el paisaje y su fauna con respeto y asombro.
Nuestra ruta continuó y nos llevó a La Punta, esa ciudad conocida como la mas joven del país, pero cargada de símbolos de la historia argentina. Allí recorrimos las réplicas del Cabildo y de la Casa de Tucumán, y nos maravillamos de la hermosa fachada del Hotel La Recova.
Continuamos el recorrido para almorzar en la Plaza de los Niños, saboreando unas empanadas y volviendo por unos minutos a nuestra infancia, al tirarnos por los toboganes del parque.
Las Termas de San Jerónimo y las Termas de Balde también fueron parte de nuestro recorrido, aunque en esta ocasión no decidimos disfrutar de sus piletas. En San Jerónimo pudimos apreciar desde afuera un encantador hotel termal, rodeado de un entorno que invita al relax y al descanso. En Balde, probamos agua mineral y abrimos una canilla de una plaza donde el agua salía tibia. Pero el tiempo nos apremiaba: debíamos seguir rumbo hacia las Salinas del Bebedero, ya que el poniente del sol nos esperaba para regalarnos un espectáculo único que no podíamos dejar escapar.
Y así fue que el atardecer en las Salinas del Bebedero resultó una experiencia maravillosa, de esas que tocan el alma.
El horizonte se encendió de rojos, naranjas y dorados, mientras el suelo salino brillaba como un espejo inmenso bajo los últimos rayos del sol. Miguel había pensado en todos los detalles y como buen guía que es, nos preparó una mesa con sillas para que pudiéramos tomar una infusión y comer algo rico mientras el ocaso se iba preparando para brindarnos uno de los mejores momentos que pudimos experimentar en el viaje.
Nuestros ojos no podían dejar de ver semejante espectáculo. Fue un momento mágico que nos hizo sentir pequeños frente a la inmensidad de la naturaleza y agradecidos de poder ser testigos de tanta belleza. Haber llegado a tiempo y en el momento justo para apreciar semejante paisaje donde el astro sol se despidió del día frente a nosotros, nos dejó totalmente cautivados y felices.
San Luis no deja de sorprender, de emocionar, de abrazar a quienes la visitamos… Y lo mejor de todo es que tiene muchos más atractivos por conocer!
Viajar solo no es estar solo, es encontrarse. Es abrirse al mundo con todos los sentidos, dejar que cada lugar hable, que el silencio también diga. Y si ese primer viaje solitario es a un destino desconocido por uno, la emoción es doble: la del trayecto y la del descubrimiento.
Así llegué a la ciudad capital de la provincia de San Luis, con la maleta cargada de expectativas y el corazón abierto. Desde el primer momento supe que no sería un viaje más. Y gran parte de esa sensación se la debo a quien me dió la bienvenida y me introdujo de lleno en la historia profunda de esta tierra: Miguel Sternik.
Miguel no es un guía turístico cualquiera. Es un narrador apasionado, un custodio del legado puntano, un hombre que lleva la historia en la piel y en la voz. Desde el primer saludo, su calidez se hizo presente. Con entrega, conocimiento y una pasión que emociona, me guió por los rincones históricos de la ciudad, haciendo que cada calle, cada plaza y cada edificio cobraran vida.
Su relato no es uno más. Es una reconstrucción emocional de San Luis, desde la época colonial hasta nuestros días. Con una mirada sensible y profundamente humana, Miguel logra que uno se conecte no solo con los hechos, sino con el alma de este pueblo. Te cuenta con el corazón, y no teme mostrar la emoción cuando habla de la lucha por la libertad, del papel que jugó San Luis en la formación del país, de los personajes olvidados que aún habitan en la memoria colectiva.
San Luis tiene mucho por contar. Y en la voz de Miguel, cada detalle se convierte en un puente entre el pasado y el presente. Su orgullo se nota, se siente. No hay pose ni discurso armado: hay verdad, hay amor por su ciudad, hay compromiso por hacer de este destino un lugar de encuentro real con la historia y la identidad.
Y en este primer día, esa experiencia tuvo nombre propio: Miguel Sternik. Un guía, sí. Pero sobre todo, un contador de historias que deja huella.
La crónica de este recorrido comienza así:
Nuestro primer encuentro comenzó en el Hotel Aiello, donde me recibieron con mucha amabilidad y cortesía. Desde allí partimos rumbo a Terrazas del Portezuelo, sede actual del gobierno provincial. Ascendimos al mirador del Hito del Bicentenario y desde sus 60 metros de altura observamos la ciudad de San Luis desplegarse.
El ingreso al hito está custodiado por figuras de dinosaurios, que le dan al lugar un aire prehistórico, casi mágico, en fuerte contraste con la modernidad del edificio gubernamental. Desde ese mismo punto, Miguel nos señaló una joya arquitectónica que amerita una mención aparte: el Hospital Ramón Carrillo, un centro de salud moderno, de alta complejidad y apenas cinco años de antigüedad, que marca un antes y un después en el acceso a la salud pública en la provincia.
Tras recorrer las terrazas, nos dirigimos hacia La Toma, conocida como la capital nacional del ónix. Allí visitamos un taller artesanal donde observamos el delicado y paciente trabajo que se realiza con este mineral noble. Cada pieza, cada escultura, refleja el talento de manos que transforman piedra en arte.
El itinerario nos llevó luego hasta el puente sobre el río Conlara, un puente de 90 años de historia, que se erige sobre uno de los cursos de agua más importantes de la provincia. Descendimos para escuchar el murmullo del río y tomar fotografías del puente colorado, que se funde con el paisaje. El Conlara, de unos 180 km de longitud, cambia abruptamente su dirección en esta zona por un fenómeno geológico originado en el plegamiento andino, que lo hace virar de sur a norte, creando un entorno natural único.
Después de esa pausa contemplativa, seguimos hacia Paso Grande, donde disfrutamos de un almuerzo improvisado en la plaza del pueblo y visitamos su iglesia.
Luego nos dirigimos a San Felipe, para visitar el espejo de agua más grande de San Luis. Allí realizamos una caminata de baja dificultad, rodeados de flora autóctona de chañares y arbustos bajos de hojas pequeñas y ramas espinosas, típicas de la región.
Ya entrada la tarde, llegamos a Renca, un pueblo pequeño con un gran legado patriótico. Semillero de gobernadores puntanos —nada menos que cinco nacieron allí—, y cuna de hombres que se alzaron en armas durante las luchas por la independencia. Visitamos su museo, Casa de los Gobernadores, la biblioteca, la sala dónde hacen el taller de tejido y donde los adolescentes cursan la escuela secundaria. Recorrimos sus jardines, con su aljibe y un retoño del pino histórico de San Lorenzo.
Saliendo del museo, nos encontramos con un bebedero antiguo para tomar agua y refrescar las manos, recorrimos la plaza con su iglesia y sus pisos de granito pulido, donde cada piedra parece guardar parte de su historia. Y así lo comprobamos, al llegar hasta la casa de José Antonio Ortiz y en la plaza donde descansan sus restos y el de su esposa.
Pero quién fue José Antonio Ortiz? Nuestro guía Miguel, es quien se encarga de contarnos y transportarnos por unos minutos a esa etapa de nuestra historia.
Saliendo de Renca y para cerrar este intenso recorrido, visitamos Tilisarao, un pueblo que sorprende por el dinamismo de su gente, la modernidad de alguna de sus construcciones y que la perfila como una pequeña ciudad, cercana a Merlo, dónde culminará nuestra travesía.
Este primer día en San Luis fue mucho más que una excursión: fue una invitación a conocer el alma de la provincia, a emocionarse con su historia y a conectar con el orgullo de quienes la habitan.
Del 1 al 7 de mayo, en Argentina celebramos la Semana del Alfajor, esa golosina tan nuestra, que nos acompaña desde la infancia y que hoy, más que nunca, merece todos los homenajes. No solo porque forma parte de nuestra vida cotidiana, sino porque fue recientemente elegido como la mejor golosina del mundo, ubicando a la Argentina en el primer puesto del podio en un certamen internacional.
Elegido como la mejor golosina del mundo por la prestigiosa guía gastronómica TasteAtlas, se ubicó en el primer puesto de su ranking mundial de dulces tradicionales. Esta plataforma internacional, que evalúa sabores auténticos de cada país, destacó la combinación única de texturas y rellenos del alfajor nacional, superando a chocolates y golosinas de países como Italia, Japón y Suiza.
El año pasado, también fue protagonista en el Campeonato Mundial del Alfajor® 2024, celebrado del 16 al 18 de agosto en La Rural de Buenos Aires. Allí, más de 180 marcas de Argentina y otros países participaron con sus mejores creaciones. El ganador fue un alfajor de la marca Sr. Alfajor, de Monte Grande, Buenos Aires. El jurado, compuesto por expertos en cata de alfajores, no dudó en coronarlo como el Mejor Alfajor del Mundo.
EL ALFAJOR ES SABOR, EMOCIÓNY ORGULLO NACIONAL
No hay kiosco que no lo venda, está en cada rincón del país. Es ese mimo dulce que alegra un momento gris y que también se convierte en regalo, en sorpresa o en premio.
¿Quién no recibió un alfajor de manos de una maestra en el Día del Niño, o lo encontró en una bolsita de cumpleaños? ¿Quién no se emocionó al probar uno artesanal, de esos que se hacen con receta familiar, de algún antepasado que sabía el secreto de la felicidad?
Es que el alfajor es arte. Muchos emprendedores de todo el país se dedican con pasión a elaborar productos artesanales, a veces con esas recetas heredadas de abuelas que horneaban tapitas y las unían con dulce de leche casero. Otras veces innovando con rellenos inesperados, coberturas gourmet, ingredientes naturales o técnicas modernas… Y el nivel de creatividad y calidad sigue creciendo.
Cada año, certámenes nacionales eligen los mejores del país en distintas categorías: mejor glaseado, mejor relleno, mejor innovación, mejor textura. Y el nivel es tan alto, que uno no sabe cuál elegir. Pero quizás ahí está el encanto: en la variedad está el gusto, y cada quien defiende con fervor a su favorito cuando alguien pregunta: ¿Cuál es el mejor alfajor?
No hay una sola respuesta. Porque todos ganan. Todos tienen un sabor que despierta sensaciones, que nos conecta con algo o alguien querido.
El alfajor está presente en cada momento. En un desayuno, acompañando el café; en una merienda, junto al mate; como postre improvisado o regalo espontáneo. Está en los cumpleaños, en los recreos escolares, en las estaciones de tren, en las ferias, en las oficinas. Y cada uno tiene su preferido. Hay quienes defienden con fervor al triple bañado, otros al de maicena, algunos eligen los conitos y otros solo los artesanales.
El alfajor es también un símbolo afectivo. Es lo que te daba mamá o papá con el vaso de chocolatada o mate cocido. Lo que venía con una cartita de amor o de un amigo invisible. Lo que elegías en el kiosco después de ahorrar tus monedas. Lo que endulzaba un momento triste o celebraba una buena noticia. Pero si algo nos une es el recuerdo que cada alfajor lleva consigo.
Durante esta semana especial, en distintos puntos del país se celebrarán ferias y fiestas en su honor. Será hermoso ver cómo este pequeño gran emblema de nuestra gastronomía convoca a grandes y chicos. La gente se reunirá a compartir, probar, vender y disfrutar. El alfajor no es solo un producto argentino: es cultura, encuentro y sabor compartido. Así que brindemos por él, por quienes lo elaboran con dedicación y por los que lo disfrutan. Y por ese orgullo nacional que no necesita más que dos tapitas y un buen relleno para conquistar al mundo.
Esta nota quería ser un mimo, una declaración de amor a ese compañero fiel que alegra el paladar y el alma. Quizás mientras leías, recordaste alguno de tus momentos con un alfajor.
La 49ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires abrió sus puertas el pasado 24 de abril en el tradicional predio de La Rural, en el barrio porteño de Palermo. Como cada año, el evento —que se extenderá hasta el 12 de mayo— convoca a miles de lectores, escritores, editoriales y amantes de la literatura en un verdadero festival de letras.
Desde su nacimiento en 1975, la Feria se ha consolidado como una de las más importantes de habla hispana, siendo un espacio que no solo fomenta la lectura, sino también el diálogo intercultural y la reflexión social. A lo largo de los años, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, incorporando tendencias y nuevas voces, pero siempre manteniendo su espíritu de celebración del libro como puente entre generaciones y culturas.
EL PAPA FRANCISCO, PRESENTE EN LA FERIA
El impacto de los acontecimientos recientes también se ve reflejado en la oferta editorial. La muerte del Papa Francisco ha movilizado a las editoriales a incluir en sus stands una nutrida variedad de libros dedicados a su vida, pensamiento y legado, en una respuesta rápida y emotiva a la conmoción global que provocó su fallecimiento.
RIYADH, CIUDAD INVITADA DE HONOR: UN PUENTE CULTURAL INÉDITO
Por primera vez en la historia de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, una ciudad árabe es elegida como Invitada de Honor. Riyadh, la capital de Arabia Saudita, presenta un stand de dos pisos en el Pabellón Amarillo, donde despliega su riqueza cultural a través de una librería, un auditorio y múltiples actividades. La delegación saudita, compuesta por escritores, intelectuales y artistas, ofrece talleres, conferencias y muestras que buscan acercar la literatura, el arte y las tradiciones de su país al público argentino. Esta participación forma parte de la estrategia “Visión 2030”, que promueve la apertura cultural saudita al mundo. La propuesta invita a descubrir una cultura fascinante, fortalecer los lazos internacionales y fomentar el diálogo intercultural a través de los libros. Además de literatura, su stand ofrece actividades musicales, gastronómicas que permiten una inmersión en la cultura saudí.
COREA DEL SUR TAMBIÉN SE DESTACA EN LA FERIA
Otro país que dice presente con un espacio destacado es Corea del Sur. Su stand no solo propone lecturas de literatura coreana traducida, sino que también cuenta con la participación de la traductora argentina Sunme Yoon, formada en lengua coreana, quien dirige charlas interactivas y presentaciones de novelas contemporáneas, generando un notable interés en el público joven. Ubicado en el Pabellón Verde (stand 836), reproduce un hanok (casa tradicional coreana) construido artesanalmente en madera, al que se debe ingresar descalzo, respetando las costumbres coreanas. Esta ambientación busca que el visitante experimente por un momento, la vida en Corea del Sur. Además, los visitantes reciben su nombre escrito en hangul (alfabeto coreano) como souvenir. Una sección especial del stand está dedicada a Baek Heena, una de las escritoras más importantes de Corea, ganadora del Premio Astrid Lindgren, el galardón más importante de la literatura infantil mundial. Sus libros, como Caramelos mágicos y El hada del agua, son reconocidos por sus ilustraciones en miniatura hechas a mano y sus historias centradas en la resiliencia y la imaginación de los niños.
LOS JÓVENES, GRANDES LECTORES.
La feria de este año brilla especialmente por la variedad y cantidad de jóvenes que recorren los pabellones en busca de nuevos tesoros literarios. Novelas juveniles, mangas, cómics, libros de género policial, suspenso y sagas de ciencia ficción son los más buscados, evidenciando un cambio de época donde la lectura vuelve a ocupar un lugar central en las nuevas generaciones. Es una verdadera bendición ver a tantos adolescentes, solos o en grupo, con esa avidez de lectura que se convierte en esperanza para el futuro cultural.
Un ícono entrañable que atraviesa generaciones, El Principito de Antoine de Saint-Exupéry, sigue teniendo protagonismo. Su figura da la bienvenida a lectores de todas las edades y su presencia se repite en casi todos los stands, tanto de editoriales grandes como emergentes.
UNIVERSO DE LIBROS PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS
El público infantil, por su parte, tiene un universo propio: libros troquelados, cuentos para colorear, libros sonoros, ediciones con tapas brillantes y textos didácticos de lectoescritura pueblan los espacios dedicados a los más chicos. Juegos, rompecabezas literarios, álbumes de figuritas y libros con efectos especiales buscan sembrar el amor por la lectura desde los primeros años.
En paralelo, se advierte un notable aumento del interés adolescente por sagas y trilogías que, muchas veces, llegan a ellos gracias a sus adaptaciones al cine y las plataformas de streaming como Netflix o Disney+. Un fenómeno que confirma cómo la narrativa juvenil se consolida como una puerta de entrada clave al mundo de la literatura.
La oferta editorial se completa con una amplia gama de enciclopedias, manuales escolares y libros universitarios, así como propuestas de autoayuda, bienestar personal, gastronomía y terapias alternativas. Hay también un fuerte enfoque en la producción con conciencia ecológica, respeto animal y diversidad cultural, en sintonía con los debates y valores actuales de la sociedad.
IDENTIDAD E INMIGRACIÓN
Una de las propuestas más emotivas y originales de esta edición es el stand en forma de barco, homenaje a la gran inmigración que forjó la identidad de nuestro país. Allí, el público puede buscar los orígenes de sus antepasados, descubrir en qué barco llegaron a la Argentina y conocer el significado y la historia de sus apellidos. Como dato color, los visitantes pueden subir a la proa del barco, vestirse con prendas típicas de la época —como chalinas, gorros, boinas, capelinas, mantillas, sacos, trajes antiguos y maletas de cuero— y tomarse fotografías que los transportan, por un momento, a aquel viaje histórico que vivieron millones de inmigrantes.
La feria también ha incorporado nuevos espacios y actividades para diversificar su propuesta cultural. Entre ellos se destaca el espacio «Orgullo y Prejuicio», dedicado a la diversidad sexual, que ofrece charlas y actividades relacionadas con la comunidad LGBT+ . Asimismo, se ha inaugurado el espacio «La Palabra Indígena», que por primera vez da voz a escritores y escritoras originarios de Argentina y otros países, promoviendo el diálogo intercultural .
LA PALABRA ESCRITA Y LOS MEDIOS DIGITALES
Además, se ha implementado un espacio de streaming en colaboración con plataformas como Netflix, Mubi y TikTok, para la difusión de charlas y actividades, buscando acercar la feria a los jóvenes a través de los medios digitales.
En cuanto a los precios de los libros, podemos encontrar textos desde los $1000 o $1500 en adelante. También hay muchas editoriales que ofrecen descuento por pago en efectivo, 3 libros al precio de dos y varias opciones económicas que suman y ayudan al bolsillo del lector. Cómo medios de pago se acepta efectivo, transferencia bancaria, billeteras virtuales como Modo o Mercado pago, QR, tarjeta de débito y crédito.
La Feria Internacional del Libro sigue siendo un faro cultural en la ciudad, y esta edición 2025 no hace más que confirmarlo: libros, diversidad, emoción y futuro se entrelazan en cada pabellón, en cada charla, en cada libro que alguien decide abrir.
Hoy es 2 de abril, otro aniversario más en el que recordamos con mucho dolor el Día de los Veteranos y Caídos en la Guerra de Malvinas.
E aquí este poema que he escrito como homenaje a aquellos que perdieron la vida por intentar recuperarlas.
🇦🇷🇦🇷🇦🇷LUZ SOBRE MALVINAS 🇦🇷🇦🇷🇦🇷
En la noche callada de un suelo distante, donde el viento murmura su historia doliente, un haz de luz se alza sereno y vibrante, como un grito de patria, eterno, incandescente.
Blancas cruces se yerguen en fila solemne, guardianes de un sueño que nunca murió, sus nombres resuenan en mares y nieve, sus almas en vuelo jamás se apagó.
Allí donde el frío congela la ausencia, donde aún reverbera la guerra y su horror, late en la tierra la misma querencia, el mismo latido, el mismo clamor.
Malvinas, heridas de un pueblo que espera, que jura y que siente, que nunca olvidó, aunque el tiempo insista en cerrar su bandera, Argentina en su alma siempre las guardó.
Carhué y Epecuén conforman un destino atractivo en la provincia de Buenos Aires, donde el turismo termal, la historia y los paisajes surrealistas se combinan para ofrecer una experiencia inolvidable. En esta visita, decidimos realizar un itinerario de tres días, en donde te proponemos recorrer la ciudad, explorar las ruinas de Villa Epecuén y disfrutar de las aguas termales de la región.
Día 1: Recorrido por Carhué y experiencias tradicionales
El primer día está dedicado a conocer Carhué, una ciudad tranquila con encanto histórico y cultural. Su traza urbana es ideal para recorrer a pie, disfrutando de su arquitectura y espacios verdes.
Actividades recomendadas:
✓ Visitar la Plaza Nicolás Levalle, el corazón de la ciudad, rodeada de edificios históricos como la Iglesia Nuestra Señora de los Desamparados, un templo con un diseño imponente.
✓ Realizar un paseo en sulky o una cabalgata, dos experiencias que permiten conectarse con las tradiciones rurales de la región.
✓ Alquilar bicicletas y recorrer las calles del pueblo, disfrutando de la tranquilidad y el ambiente relajado de Carhué, donde casi no se escuchan ruidos de motocicletas.
✓ Recorrer el Museo Regional Dr. Adolfo Alsina, donde se exponen objetos antiguos y se cuenta la historia de la ciudad y su relación con Epecuén.
✓ Para finalizar el día, se puede disfrutar de una cena en alguno de los restaurantes locales.
El fútbol también es protagonista
Estadio de Racing Club Carhue
Aunque Carhué es un destino de descanso, cuando de fútbol se trata, la pasión aflora. El superclásico local se vive con gran entusiasmo entre Racing Club de Carhué y Club Atlético San Martín. Cada vez que estos equipos juegan, se respira rivalidad y emoción, recordándonos que, sin importar el tamaño del pueblo, el fútbol sigue siendo una de las grandes pasiones argentinas.
Día 2: Excursión a las ruinas de Villa Epecuén y relax en la playa
El segundo día está dedicado a explorar las ruinas de Villa Epecuén, un lugar impactante que cuenta la historia de un pueblo que, tras su inundación en 1985, quedó sumergido durante décadas y emergió con un aspecto fantasmagórico.
Imperdibles de la excursión:
Recorrer los restos de la antigua Villa Epecuén, caminando entre edificios en ruinas, árboles petrificados y calles que alguna vez fueron el epicentro de un floreciente destino termal.
Visitar el Matadero Municipal, una obra del arquitecto Francisco Salamone que es un emblema de la arquitectura bonaerense.
Subir al mirador de Epecuén para obtener una vista panorámica del lago y las ruinas.
Disfrutar de un momento de relax en la Playa de Epecuén, donde se puede aprovechar la alta salinidad del agua para flotar sin esfuerzo y beneficiarse de sus propiedades terapéuticas.
Información útil sobre la visita a las Ruinas de Epecuen:
Entrada: $4500.
Transporte: Desde Carhué, se puede llegar en remis o taxi por $12.000 (precio de marzo 2025)
Reglamento: Al ser declarado un pueblo fantasma y patrimonio local, no está permitido entrar a las casas que aún siguen en pie, ni subirse a los escombros ni escaleras.
Observación: Como punto a mejorar, los carteles informativos necesitan mantenimiento, y no estaría mal que se colocaran baños en la entrada para los visitantes.
Día 3: Bienestar y naturaleza en el complejo Termal de Carhué o visita al Pueblo Rivera
Para el último día, hay dos opciones de actividades, dependiendo de si se busca más relax o una experiencia cultural diferente. Nosotras preferimos la opción de visitar el Complejo Termal.
Opción 1: Complejo Termal y Lúdico Mar de Epecuén
Ubicado en Carhué, este moderno centro termal ofrece piletas climatizadas con aguas provenientes del lago Epecuén, tratamientos de fangoterapia y un circuito de bienestar ideal para terminar el viaje con total relajación.
Cómo llegar:
Se puede ir caminando desde el centro de Carhué.
En remis, el costo es de $4000 (precio marzo 2025)
Opción 2: Excursión al Pueblo Rivera
A solo 35 km de Carhué, Rivera es una localidad con una fuerte influencia de la inmigración judía. Se pueden visitar la sinagoga, el cementerio israelita y aprender sobre la historia de los primeros colonos que se establecieron en la región.
Datos útiles sobre la excursión:
Costo: $10.000 por persona (precio marzo 2025)
Inscripción: Se debe reservar en la Secretaría de Turismo de Carhué.
Salida: La combi parte desde la secretaría y el recorrido incluye la compañía de una guía turística.
Información importante sobre Carhue
Cómo llegar: Carhué se encuentra a unos 550 km de Buenos Aires y se puede acceder en auto o en ómnibus desde la terminal de Retiro. En auto se demora 6 horas en llegar, mientras que en micro de larga distancia se demoran unas 9 horas.
Horario comercial: Carhué es un pueblo muy tranquilo donde se respeta la siesta. La mayoría de los comercios atienden de 9 a 13 y de 18 a 23, y solo unos pocos bares permanecen abiertos hasta la madrugada. La mayoría de los comercios ofrecen descuentos por pago en efectivo, así que conviene llevar dinero en efectivo para aprovechar mejores precios.
Delicias locales: No te vayas sin probar los famosos alfajores Termas de Carhué, una especialidad local que es un excelente souvenir gastronómico.
Dónde alojarse: Hay hoteles con aguas termales, Aparts hotel, cabañas y hospedajes familiares.
Mejor época para visitar: Todo el año es ideal, pero la primavera ofrece temperaturas más agradables para recorrer las ruinas y disfrutar de las termas. Y en verano se puede disfrutar la playa del lago.
Si estás buscando un destino para el descanso y actividades sin mucho esfuerzo Carhué y Epecuén ofrecen una combinación perfecta de historia, aventura y descanso.
Con este itinerario de tres días, podrás conocer lo mejor de esta región, ubicada en el interior de la provincia de Buenos Aires, Argentina.
Bajo la imponente arquitectura de la Galería Güemes, en pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires, el tiempo se detiene y el espíritu del tango cobra vida en Palacio Tango. Ubicado en el subsuelo de este emblemático edificio de la peatonal Florida 165, este complejo de dos teatros y un bello salón, ofrecen una experiencia única, donde la música, la danza y la gastronomía se fusionan en una noche inolvidable.
Desde el momento en que uno desciende por las escaleras que conducen a este templo del tango, el ambiente nos envuelve con su elegancia y mística. La iluminación, el sonido de un bandoneón de fondo y la decoración del lugar, transportan a una época dorada del Buenos Aires de antaño.
Mientras sacamos algunas fotos del lugar, se nos acerca una pareja de bailarines y nos propone hacer una foto grupal junto a ellos, a modo de bienvenida.
A continuación, la maitre del lugar, nos condujo al teatro Carlos Gardel para una experiencia única: una clase privada de tango. Allí, entre luces tenues y rojas que creaban una atmósfera íntima y envolvente, nos reunió en la pista Lourdes Cloure, una de las mejores bailarinas del teatro, que nos introdujo en el mundo del tango con una enseñanza paciente y apasionada.
Comenzamos con los primeros pasos básicos, entendiendo la conexión entre los cuerpos y el ritmo del 2×4. Con el correr de los minutos, la música nos atrapó y nos animamos a formar parejas, dejándonos llevar por la esencia de este baile lleno de historia y emoción. La experiencia fue nueva y maravillosa para todos los presentes, siendo una verdadera inmersión en la cultura porteña.
Teatro Carlos GardelLourdes Cloure
Al finalizar la clase, nos esperaba una nueva sorpresa. Nos guiaron hacia el teatro Astor Piazzolla, donde fuimos ubicados en la zona de platea y Nahuel, nuestro mozo, nos atendió con rapidez y amabilidad durante toda la noche.
Mientras nos maravillábamos observando los palcos ornamentados y el ambiente majestuoso del teatro, desde un rincón del escenario apareció un bailarín que dió la bienvenida a todos los presentes y al grito de: «¡música maestro!» marcó el inicio del espectáculo. Segundos después, varias parejas de bailarines convergieron en el centro del escenario, sincronizando sus movimientos con una precisión impecable.
El show de tango fue una obra de arte en sí misma, un recorrido completo por la evolución del género. Desde el tango de piso, con su sensualidad y atracción, hasta el tango moderno, donde las bailarinas se elevaban en el aire, sostenidas por sus compañeros de pista, que las hacían ver como mariposas o aves sofisticadas. La Milonga también tuvo su momento, trayendo ese ritmo alegre y juguetón que hace imposible no mover los pies al compás de la música.
Acompañando cada escena, una orquesta excepcional le dió vida a la velada, con melodías intensas y nostálgicas que hicieron vibrar el teatro.
La música alcanzó su punto más emotivo con la interpretación de dos cantantes con unas voces privilegiadas, que nos cautivaron con sus versiones de «María de Buenos Aires» y «Balada para un loco».
Vanina TaginniNicolás Martins
Los bailarines salían a escena desde distintas partes del teatro, desde un palco alto a un lateral del escenario, impecables y totalmente conectados entre sí, lograban transmitir a través de la expresión de sus rostros la pasión intensa del tango. Un baile que, en sus orígenes, fue territorio exclusivo de varones y que con el tiempo encontró en la pareja hombre-mujer una dimensión aún más sensual, donde el juego de avance y retroceso, entre tímido y audaz, atrapa la mirada de quien lo observa. Cada movimiento de piernas es hipnótico, mientras el bandoneón y el violín parecen llorar, evocando algun amor imposible, la nostalgia de un pasado o una crítica social, que habita en la esencia misma del tango.
Cada número es un despliegue de arte y emoción. El zapateo preciso, los giros vertiginosos y la sensualidad de cada abrazo en el baile generan ovaciones espontáneas del público. La energía en la sala es palpable y el espectáculo, con su puesta en escena, logra conmover hasta al espectador más exigente.
Pero no todo acaba aquí. La atención y la gastronomía también merecen un aplauso.
Palacio Tango ofrece un menú de tres pasos (entrada, plato principal y postre) cuidadosamente seleccionado para complementar la velada. Los platos combinan los mejores sabores de la cocina argentina y el cierre perfecto llega con exquisitos postres. El menú, acompañado de bebida libre durante toda la noche, incluye agua, jugos, gaseosas, cerveza y una selección de vinos de bodegas mendocinas, que garantizan un maridaje perfecto para la experiencia.
Si visitas Buenos Aires y deseas conocer el tango en su máxima expresión, Palacio Tango es el lugar indicado. Una experiencia que cautiva los sentidos, un espectáculo de alto nivel y un recuerdo imborrable de la pasión porteña.
La Ciudad de Buenos Aires fue sede de la 9na edición de Pasaporte Abierto, el prestigioso evento organizado por la Organización Mundial de Periodistas Turísticos (OMPT), que se llevó a cabo del 1 al 6 de marzo de 2025.
Este encuentro reunió a periodistas especializados en turismo de distintas partes del mundo, con el objetivo de intercambiar experiencias, generar nuevas alianzas y promover destinos turísticos.
Bajo el lema «La comunicación como puente entre culturas», Pasaporte Abierto organizó una agenda con conferencias, talleres y recorridos por distintos puntos turísticos de Buenos Aires. Asimismo, se llevó a cabo la tradicional ceremonia de premiación, donde se reconoció el trabajo de comunicadores que han contribuido al desarrollo del turismo a través de sus publicaciones.
La elección de Buenos Aires como sede reafirma el posicionamiento de Argentina como un destino atractivo para el turismo internacional y resalta la importancia del periodismo turístico en la difusión de la riqueza cultural y natural del país.
Esta edición contó con el patrocinio de Villa Gesell, la Ciudad de La Plata, Temaikén, La República de los Niños, Palacio Tango, Puerto Pilar y Espacio Milagros Lógicos, destacando su apoyo a la difusión del turismo y la cultura.
En la primer jornada del encuentro, se realizó un taller de terapias alternativas y la ceremonia de premiación a los profesionales en diversas categorías, resaltando su contribución al periodismo y la comunicación turística.
María Ulivi, recientemente nombrada como Directora de la OMPT por Argentina, entregó a los profesionales extranjeros obsequios de Villa Gesell, los cuales fueron muy bien recibidos por parte de los asistentes y compartido entre colegas.
A continuación, la lista de los ganadores:
Premio a la Comunicación Efectiva de Destinos: Izela Noriega (Panamá)
Premio a la Visión en Periodismo Turístico: Manuel Enrique Menjívar Flores (Honduras)
Premio a la Inspiración en Periodismo 2024: Aldo Enrique Romero Zepeda (Honduras)
Premio al Compromiso en Arte y Turismo 2024: Elba Ester Romero (Argentina)
Premio a la Inspiración en Creación de Contenido: Débora Ruiz (Argentina)
Premio al Compromiso en Periodismo Turístico: Yalena Yadira Ortiz Vásquez (Panamá)
Premio a la Labor Destacada en Fotografía 2024: Freddy Cristancho (Panamá)
Premio a la Inspiración Política y Comunicativa 2024: Mauricio Reyes Jiménez (México)
Premio al Posicionamiento Destacado de Destinos 2024: Hernán Couste (Argentina)
Premio a la Influencia en la Gestión de Crisis: Francisco Rodríguez (Venezuela)
Premio a la Revelación en Turismo: Laura Belén Salas (Argentina)
Premio a la Comunicación Turística Responsable: Daissy Pachón (Colombia)
Premio a la Influencia en Turismo Esotérico: Hernán Mazza Martins (Argentina)
Premio al Guía del Año 2024: Máximo Javier Vargas (Argentina)
Premio a la Influencia en Turismo Religioso: Jésica Daniela Popowicz (Argentina)
Premio a la Trayectoria en Periodismo Turístico: Bernardo Sabisky (Argentina)
Gran Premio Pasaporte Abierto 9na Edición: María Ulivi (Argentina)
Galería de Honor del Periodismo Turístico: Eric Augusto Barrantes García (Perú).
2 de Marzo. Recorriendo Buenos Aires
En el segundo día de la Fampress de la OMPT, los participantes realizaron un recorrido fascinante por los sitios emblemáticos de la ciudad. Desde el casco histórico, Plaza de Mayo, El Cabildo y la Catedral Metropolitana, hasta la icónica calle Defensa con su feria a cielo abierto, el barrio de San Telmo con sus calles empedradas y el monumento a Mafalda y La Boca, con su famosa Bombonera, estadio del club Boca Juniors.
Cabe destacar, que la visita a la Catedral Metropolitana, contó con una visita guiada personalizada, a cargo de Yesica Popowicz, guía turística y miembro de la OMPT.
La jornada continuó con el recorrido por Puerto Madero, el barrio más nuevo de la ciudad, visitando el Puente de La Mujer, el Casino Flotante y culminó con una fascinante cena show de tango, con clase de tango personalizada incluida, en el famoso Palacio Tango.
Palacio Tango, patrocinador de esta 9na edición de Pasaporte Abierto, fue elegido por la periodista Debora Ruiz por ser un sitio de interés cultural y capaz de brindar un show completo, con bailarines y cantantes de primer nivel, música y exquisita gastronomía, para el deleite de los periodistas que asistieron y vivieron en carne propia la esencia del tango, con una clase de tango personalizada a cargo de una de las mejores bailarinas del lugar, Lourdes Cloure.
DIA 3. RECORRIENDO RECOLETA, PALERMO Y BELGRANO
El tercer día, 3 de marzo, a pesar de la lluvia, los periodistas continuaron explorando sitios turísticos de Buenos Aires. La jornada comenzó en Recoleta, con una visita a la Facultad de Derecho y la icónica Floralis Genérica; el Centro Cultural Recoleta y la histórica iglesia Nuestra Señora del Pilar, testigos del legado cultural y arquitectónico porteño. El recorrido siguió en Palermo, con sus plazas y Lagos, el Rosedal y el fascinante Planetario Galileo Galilei, símbolo de la ciencia y la exploración del universo. Finalmente, visitaron el barrio de Belgrano, cerrando la jornada en el vibrante Barrio Chino, un rincón lleno de colores, sabores y cultura asiática en plena Buenos Aires.
Durante el tercer día del fam press de la OMPT, los periodistas participantes llevaron a cabo una breve ceremonia de intercambio de obsequios, una tradición especial que fomenta el compañerismo y la conexión entre colegas. En esta edición, el gesto simbólico se materializó a través del intercambio de tazas, un recuerdo significativo de la experiencia compartida.
El Fampress de la Organización Mundial de Periodismo Turístico continuó su recorrido desde 4 hasta el 6 de marzo, descubriendo más destinos fascinantes.
Durante estos días, visitaron la ciudad de La Plata, el Museo y su Catedral, con su impresionante arquitectura y riqueza cultural, la mágica República de los Niños, el increíble Bioparque Temaikén, y los encantadores paisajes de El Tigre, donde la naturaleza y la aventura se combinaron en experiencias inolvidables.
Cabe destacar, que el circuito en la Ciudad de La Plata fue íntegramente organizado y acompañado por Elba Romero, integrante de la OMPT, junto a la colaboración de Hernán Couste, director de marketing de la Organización.
Con el objetivo de afianzar y seguir difundiendo el trabajo de la OMPT, los periodistas compartieron 6 días maravillosos, aprendiendo historias, conociendo culturas y promoviendo el turismo con pasión.
La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, denominada la mayor fiesta de invierno del país, comenzó a escribir sus páginas en la historia de las mayores festividades de la Argentina el 5 de Julio de 1967, con su primera edición desarrollada en la Manzana del Turismo de Catamarca.
A más de 50 años de la primera edición, el Poncho se ha transformado en un símbolo de la identidad de Catamarca, y su fiesta es asumida y vivida como ‘la fiesta de todos’, donde cientos de artesanos, artistas y músicos de todo el país desfilaron por los stands y escenarios exponiendo sus obras.
Es la fiesta del invierno más importante del noroeste argentino y celebra este año su 51° edición, conocida como «la Fiesta Nacional e Internal del Poncho», la primera presencial tras la pandemia. Durante 10 días, participarán más de 700 artesanos y productores y habrá un gran festival con artistas de primer nivel.
Es por eso que Catamarca se prepara para vivir la fiesta con muchas espectativas, esta vez dándole un marco más federal e invitando a las demás provincias del país a participar del evento y espera recibir la visita de más de 200 mil turistas de todo el país.
Este año, el encuentro que marcará el regreso a la presencialidad de esta celebración, tras la suspensión de 2020 por la pandemia de coronavirus y el formato virtual del año pasado, tendrá lugar en el renovado Predio Ferial Catamarca, desde el 15 de Julio hasta el 24. Cada noche cerrará con la participación de artistas de primer nivel, cómo Nahuel Pennisi, Luciano Pereyra, Vicentico, Sergio Galleguillo, Soledad Pastorutti, Chaqueño Palavecino, Los Palmeras, entre otros.
La fiesta se espera con ansias y a pocos días de celebrarse, desde la secretaría de turismo de la provincia, afirman haber agotado la capacidad hotelera en la capital catamarqueña y sus alrededores, por lo que están habilitando casas de familias para que puedan albergar a los turistas que lleguen sin reserva y se les dificulte conseguir hospedaje. Las ciudades de Belén, Londres, Fiambalá, Tinogasta, entre otras, también tienen más del %90 de sus plazas reservadas, lo que será muy beneficioso y tendrá un fuerte impacto económico para la provincia, que estima ingresos de 600 millones de pesos a lo largo de toda la cadena de valor que se dinamiza con el poncho: hotelería, servicios turísticos, gastronomía, artesanos, comercios y transporte, entre otros.
Una de las características de la fiesta, es que la entrada al predio y a distintos espacios es libre y gratuita, excepto el ingreso al Festival en el salón mayor, donde durante las 10 noches que dure el evento, actuarán músicos de primer nivel y las entradas tendrán un valor que oscilará entre los 1.500 y 5.000 pesos.
La fiesta también contará con los tradicionales pabellones de artesanías, donde más de 700 artesanos de todo el país podrán exponer y comercializar sus creaciones.
Esta edición número 51 de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho tendrá como nueva propuesta el «Patio de las Provincias», un espacio gratuito e interactivo pensado para que el público pueda pasar una tarde de entretenimiento.
Además de disfrutar de la actuación de artistas de todos los géneros, el visitante podrá sacar fotografías de los bellos paisajes catamarqueños en el punto panorámico instalado con ese fin y conocer la oferta turística de varias provincias argentinas en los stands dispuestos alrededor del patio.
Otras propuesta exclusiva para esta nueva edición es «Poncho Diseño», un espacio que apuesta a la creatividad en cuanto a tendencias conformado por 34 diseñadores catamarqueños, que además contará con renovados stands de venta y exposición en torno a los rubros de indumentaria, calzado, diseño textil, marroquinería, objetos, decoración, mobiliario, emprendimientos gráficos y artes visuales.
También destacará el stand «Catamarca es Naturaleza», que expondrá toda la oferta de destino de la provincia, donde cada municipio podrá mostrar sus atractivos turísticos, culturales y gastronómicos, con la presencia de las agencias de viajes que ofrecerán servicios y paquetes con las distintas opciones para recorrer Catamarca.
Otro punto importante para admirar, son los artesanos de rodrocrosita, los artesanos del cuero y la luthería.
Teleras de las ciudades de Belén, Tinogasta, Antofagasta de la Sierra, Santa María o Fray Mamerto Esquiú son la muestra más cabal de la síntesis cultural entre lo aborigen y lo español. Se pueden apreciar y adquirir ponchos, mantas, puyos, colchas, etc.
Es imposible describir el poncho en su máxima expresión. Es mejor conocer y visitar la que sin lugar a dudas es la fiesta mayor de Catamarca.
Propuestas artísticas
Algo innovador: dos grandes escenarios convocarán música y danza. La secretaria de Gestión Cultural, Daiana Roldán, destacó la fuerte presencia de artistas anfitriones y el gran trabajo de selección que tuvo el jurado tras evaluar más de 300 propuestas presentadas.
Solo en el escenario mayor habrá 82 propuestas de músicos y músicas catamarqueñas, 11 ballet, 5 humoristas y la participación de 17 delegaciones departamentales (dos por Belén); mientras que son 19 los artistas invitados, de carácter nacional e internacional, que están programados en la cartelera.
Presentaron además el Patio de las Provincias como el espacio más innovador de la fiesta. Se trata de un gran escenario que ofrecerá espectáculos gratuitos de música, danza y teatro durante todas las tardes y convivirá con un paseo federal donde alrededor de 15 provincias presentarán su oferta cultural y turística con intervenciones pensadas para interactuar con el público.
Cartelera del Escenario Mayor
VIERNES 15 DE JULIO – 20 HS: 1 Comparsa Diaguita, 2 Nolasco Contreras, 3 Patricia Assef, 4 Aldo Luna, 5 Ballet Folklórico Santa Marta, 6 Norma Halmallan, 7 Delegación El Alto, 8 Mora Godoy, 9 Mauricio Cabrera, 10 La Troya, 11 Cardones, 12 Ballet Argentina, 13 Leticia Aranda, 14 Nahuel Pennisi en el cierre de la fecha.
SÁBADO 16 DE JULIO – 20 HS: 1 Coro de Cámara Municipal SFVC, 2 Juan Lapacho, 3 Delegación Pomán, 4 Carlos Tapia, 5 Noelia Tula, 6 Los Hermanos Rodríguez,7 Ballet Pepe Diaz, 8 Destino San Javier, 9 Delegación Andalgalá, 10 Fernanda Cruz, 11 Malambo Entre los Gauchos, 12 Kali Barrionuevo, 13 Itatí, 14 Jorge Rojas, cerrando la segunda noche de fiesta.
DOMINGO 17 DE JULIO – 20 HS: 1 Comparsa Calchaquí, 2 Adriana Figueroa, 3 Castellano Tango, 4 Sonckoy Suma, 5 Federico Miranda, 6 Delegación Santa María, 7 Natalia Barrionuevo, 8 Diego Pérez, 9 Delegación Santa Rosa, 10 Luz Segura, 11 Ballet El Gaucho, 12 El Bomba Contrera, 13 Mau y Ricky, cerrando la tercer noche.
LUNES 18 DE JULIO – 20 HS: 1 Coro Polifónico Catamarca, 2 Comparsa Wankara, 3 Dúo Amistad, 4 Cesalpinia Trío, 5 Delegación Valle Viejo, 6 Lucas Piedras, 7 Fátima Flores, 8 Ballet El Arribeño, 9 Juan Ignacio Molina, 10 Wilson Figueroa, 11 Delegación Fray Mamerto Esquiú, 12 Bren Coll, 13 Rocky Costa, 14 Vicentico, dando el cierre de la cuarta noche.
MARTES 19 DE JULIO – 20 HS: 1 Banda de Música de la Policía de Catamarca, 2 Dúo Nelson & Omar, 3 Delegación Belén (Belén, Londres, Puerta de San José=, 4 Alico Espilocín, 5 Loy Carrizo, 6 Ballet Piriqui Perez, 7 La Triada Catamarqueña, 8 Roxana Castro, 9 El Indio Rojas, 10 Delegación Capayán, 11 Las Voces del Viento, 12 Carafea, 13 Sergio Galleguillo, dándole el cierre a la fiesta en su quinta noche.
MIERCOLES 20 DE JULIO – 20 HS: 1 Chato Bazán, 2 Tono Aybar, 3 Marcelo Amador, 4 Academia Atahualpa Yupanqui, 5 Noelia “Negracha” Díaz, 6 Ariel Martínez, 7 El Algarrobal, 8 Vale Moisés, 9 Ballet El Montaraz, 10 Ronda Vázquez, 11 Los Tekis, 12 Vitin Martoccia, 13 Delegación Tinogasta, 14 La Junta, 15 Los Totora, poniéndole ritmo y baile al cerrar la sexta noche.
JUEVES 21 DE JULIO – 20 HS: 1 Roly “Ficha” Acosta, 2 Rolando Zaffe, 3 Diego Sierralta, 4 Emilce Quinteros, 5 La Cuja, 6 Delegación Belén (Pozo de Piedra, Hualfín, San Fernando), 7 Las Cuerdas Mágicas, 8 María Paula Godoy, 9 Delegación Ambato, 10 Lázaro Caballer, 11 Peke Bonardi, 12 Ballet El Bagual, 13 Los Rieles, 14 Soledad Pastorutti, a puro revoleo de poncho para cerrar la séptima noche.
VIERNES 22 DE JULIO – 20 HS: 1 Delegación de la UNCA, 2 Delegación La Paz, 3 Hugo Nanni, 4 Catamarca 3, 5 Carla y Nahuel Bazán, 6 Compañía Destino Tango, 7 Nena Herrera, 8 Warmi Sosa, 9 Resonancia, 10 Ahyre, 11 Delegación Paclín, 12 Andrea Ochoa, 13 Pascual Gutiérrez, 14 Chaqueño Palavecino, quien cerrará la octava noche.
SÁBADO 23 DE JULIO – 20 HS: 1 Delegación Ancasti, 2 Yuri Salguero, 3 Las Milonguitas – Orquesta de Mujeres de Catamarca, 4 Rodrigo Varela, 5 Florencia Tula, 6 Los Hilos del Viento, 7 Luis Acosta y Julio Herrera “Clásicamente folclórico”, 8 Emilio Morales, 9 Ballet Somos Danza, 10 Natalia Pastorutti, 11 Germán Fuentes, 12 Catuchos, 13 Luciano Pereyra, para cerrar la anteúltima noche de la fiesta.
DOMINGO 24 DE JULIO – 20 HS: 1 De Puro Guapo, 2 Ricardo “Torito” Arce, 3 Delegación Antofagasta de la Sierra, 4 Daniela Figueroa, 5 Néstor Pacheco, 6 Rafael Toledo, 7 Academia de danzas folclóricas Semblanzas, 8 Silvia Pacheco, 9 Fredy Romero, 10 Delegación Capital, 11 Los Mellizos, 12 Ale Ayame, 13 Los Palmeras, quien hará temblar el predio en el cierre y fin de fiesta con su infaltable himno sabalero.
DONDE ADQUIRIR LA ENTRADA PARA LOS SHOWS?
Las entradas tienen precios diferenciados según la ubicación y según la noche, y se podrán comprar con todos los medios de pago a través de los siguientes puntos de venta:null
-Cine Teatro Catamarca, de lunes a sábados, de 9 a 13 y de 16 a 21 hs.
-Sucursales de Centro Card (SFVC, Valle Viejo, Recreo, Tinogasta, Andalgalá, Belén, Santa María, Aimogasta, Chilecito y La Rioja Capital)
-Boleterías del Estadio Bicentenario (del 15 al 24 de julio)
No habrá descuentos por planilla para empleados públicos.
Cuánto cuesta cada noche?
Viernes 15: La noche de apertura, que contará con la actuación de Mora Godoy, Nahuel Pennisi, Leticia Aranda, la Comparsa Diaguita, entre otros, será GRATUITA. De todos modos, habrá que reservar entradas, vía web o en los puntos de venta físicos, 48 horas antes del evento. La reserva de tickets será desde el miércoles 13 de julio a las 0 horas.
Sábado 16: General $1.500, Platea $2.500, Vip $3.000, Palco $3.200
-Descuentos del 10% por compra de entradas de tres noches diferentes
-Plan Oxígeno: 3 cuotas sin interés con CentroCard
-Descuento del 30% con Tarjetas del Banco Nación del 9 al 24 de julio, según el siguiente detalle: Tarjeta Mastercard: 30% descuento con tope de reintegro de $1.500 por transacción y hasta en seis cuotas sin interés. Tarjeta Visa: 30% de Descuento con Tope de reintegro $1.500 por transacción en un pago. Debito Mastercad, Maestro Jubilados: 30% de descuento con tope de reintegro de $1.500 por transacción en un pago.
Asistencia virtual. Por dudas o necesidad de asistencia para la compra virtual de entradas, comunicarse únicamente por whatsapp al 383 516 0000.
Entradas numeradas y ligadas al DNI
Cada entrada será numerada y estará vinculada al DNI de la persona que vaya a asistir al espectáculo. El sistema de venta de tickets remitirá de forma automática al correo del comprador la/s entradas adquiridas, donde se deja constancia del sector y la ubicación adquirida, pero el DNI de cada persona funcionará como entrada y será escaneado en el ingreso al festival.
Es importante que, si una misma persona va a adquirir entradas para todo su grupo familiar, por ejemplo, ingrese los DNI de cada uno de los asistentes al hacer la compra, y el día del evento, concurra cada uno con su documento (tarjeta o digital)
Habrá acomodadores que asegurarán la ubicación adquirida a cada asistente.
Este sistema incrementa la seguridad y, al mismo tiempo, impide la reventa de entradas.
Ingreso para personas con discapacidad
Desde el Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte se aclara cómo será la modalidad de reserva de entradas para personas con discapacidad que quieran asistir al Festival del Poncho.
Un total de 104 butacas ubicadas en el Sector Preferencial (identificadas en verde en el mapa de ubicación) están destinadas para personas con discapacidad y sus acompañantes, dando así cumplimiento al 1% del aforo que marca la legislación vigente.
Las personas interesadas en asistir deben reservar su ubicación 48 horas antes de la jornada que les interese presenciar. No hay límites de noches, pero sí hay un cupo disponible por noche, por lo que la reserva se realizará por cada jornada y por orden de recepción hasta agotar el cupo diario.
No se podrá reservar por todas las noches de una sola vez. Es decir que, si alguna persona con discapacidad deseara asistir las 10 noches, solo debe concretar 48 hs antes de cada jornada la reserva de sus entradas, quedando sujeta su aprobación solo a la disponibilidad del sector preferencial.
¿Cómo realizar la reserva de entradas?
Deberán enviar por whatsapp al 383 5160000 (asistencia virtual de Ticket Web) foto del certificado único de discapacidad, del DNI y del DNI del acompañante (si el certificado así lo indica).
La misma reserva se puede hacer también 48 hs antes de cada show en los puntos de venta físicos (Cine Teatro Catamarca, sucursales de Centrocard y boleterías del Estadio Bicentenario), llevando certificado y DNI.
Una vez realizada la reserva recibirán por mail o whatsapp el link con las entradas a su nombre y la ubicación otorgada. Si realizan la reserva en el Cine Teatro Catamarca y en Boleterías del Bicentenario (durante la fiesta), se les entregarán las entradas impresas.
Al ingreso del salón, basta con que presenten CUD y DNI, puesto que la entrada está ligada al DNI.
La Ruta del Adobe en Catamarca es un circuito de 50 km que avanza por la RN 60 entre las localidades de Tinogasta y Fiambalá. El recorrido enlaza antiguas construcciones puestas en valor que aparecen en las diferentes localidades que jalonan el circuito. En su mayoría se trata de una serie de edificios históricos de la arquitectura colonial, algunos de los cuales fueron declarados Monumento Histórico Nacional.
El denominador común es el adobe, un material que usaron algunos pueblos originarios de América y que los españoles eligieron para hacer muchos de sus edificios durante los años de la colonización. La mayor parte de las casas de la región son de puro adobe. Las paradas de la ruta son varias. A lo largo del trayecto es posible encontrar, además, innumerables casas de adobe, muchas abandonadas y centenarias que suman atractivo al paseo. Generalmente el recorrido se inicia en Tinogasta, ubicada a 276 km de la capital provincial, y finaliza en Fiambalá, pero resulta indistinto por dónde empezar a andar.
𝗧𝗜𝗡𝗢𝗚𝗔𝗦𝗧𝗔
𝗖𝗮𝘀𝗮𝗴𝗿𝗮𝗻𝗱𝗲 𝗛𝗼𝘁𝗲𝗹 𝗱𝗲 𝗔𝗱𝗼𝗯𝗲
La tradicional casona de 1887 está ubicada en el corazón del pueblo. Durante el conflicto limítrofe con Chile sirvió para albergar al Batallón de Cazadores de los Andes . Propiedad de la familia Orella, fue sede del consulado chileno en Tinogasta. Desde hace unos años funciona allí Casagrande Hotel de Adobe. Hoy es posible alojarse en alguna de la 10 habitaciones que fueron restauradas conservando el espíritu inicial. La fachada presenta una decoración alusiva a las culturas locales que no es original. Si no tienen huéspedes es posible ver los cuartos. De lo contrario podrá tomar un café o comer en el restaurante del sitio que cuenta con variedades de la cocina regional, todo caserísimo con una atmósfera 100 % adobe.
Moreno 801. Abierto en horario comercial.
Puerta de entrada del Hotel Casagrande
𝗧𝗜𝗡𝗢𝗚𝗔𝗦𝗧𝗔
𝗖𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼 𝗖𝘂𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹 𝗠𝘂𝗻𝗶𝗰𝗶𝗽𝗮𝗹
Centro Cultural de Tinogasta, es un edificio de 1898, actualmente en reparación. La construcción es de 1898. Fue comprada también por la familia Orella que la donó para albergar al hospital público de esta localidad. El centro de salud funcionó allí entre 1914 y 1982 hasta que se construyó una nueva sede. Durante aquellos años también albergó un hospital militar. Desde entonces hasta nuestros días es sede del Centro Cultural que cobija una biblioteca y el museo arqueológico Tulio Robaudi. Actualmente se encuentra en proceso de remodelación y no puede visitarse.
Bernardino Rivadavia 472. (Al momento de ir estaba cerrado por refacciones).
𝗘𝗟 𝗣𝗨𝗘𝗦𝗧𝗢
𝗢𝗿𝗮𝘁𝗼𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗢𝗿𝗾𝘂𝗲𝗿𝗮 𝘆 𝘀𝘂 𝗺𝘂𝘀𝗲𝗼
El oratorio de los Orquera es de 1740 y fue construido con la técnica del adobe que usaban los aborígenes kakanes. Siguiendo la RN 60 hacia el norte se llega al caserío El Puesto. El tramo lleva unos 20 minutos desde Tinogasta. Una vez allí hay que desviarse hacia la derecha y a menos de 1 km aparece la capilla de adobe. Se cree que fue construida alrededor de 1740 como oratorio privado de la familia Orquera, una costumbre muy difundida en el norte argentino. Incluso hoy son muchas las viviendas de todos los estratos sociales que cuentan con un cuarto especial a modo de oratorio. En realidad el sitio perteneció a las hermanas Asiar. La nieta de Martina Asiar, Teófila Fredes, se casó con Santiago Orquera y tuvieron siete hijos. Eduarda fue la primera maestra del pueblo. El edificio color rojizo es sencillo y cuenta con un campanario, sin campana. La nave esta sostenida por vigas curvas de algarrobo, forma que se obtenía al sumergir los troncos verdes en agua, en este caso en el río Abaucán. Es importante destacar que la capilla no fue edificada con ladrillos o bloques de adobe. Aquí se usó el método de los kakanes (pueblos de la zona) que consiste en rellenar un molde de madera –en este caso los moldes tenían unos 70 cm de espesor– con adobe. Por dentro reina la sencillez: un confesionario de sólido algarrobo, la imagen de Nuestra Señora del Rosario, un cristo crucificado, un san Antonio. Llama la atención una pintura de la Virgen amantando al Niño de 1717 traída de Chuquisaca, hoy Bolivia. Alrededor del oratorio pueden verse algunas construcciones domésticas de menor valor, también del periodo colonial.
Todos los días de 8 a 12 y de 14 a 18.
Oratorio de los Orquera
𝗟𝗔 𝗙𝗔𝗟𝗗𝗔
𝗜𝗴𝗹𝗲𝘀𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗔𝗻𝗱𝗮𝗰𝗼𝗹𝗹𝗼
Sin alejarse demasiado de El Puesto, solo un poco más al norte, está la capilla dedicada a Nuestra Señora del Rosario de Andacollo. La fecha de construcción es incierta, pero se cree que procede de la primera mitad del siglo XIX. Es la más moderna y una de las más lindas de la ruta. El edificio aparece en el medio de la nada. Al atardecer, el sitio se encuentra teñido de una luz muy particular que aumenta el encanto. Permaneció abandonada durante años ya que el poblado cercano desapareció. Fue restaurada en 2001 y hoy es un placer visitarla. La silueta de estilo neoclásico se recorta sobre el cordón montañoso con su dos torres que cierran el atrio; fue la primera con este formato en todo el valle. La fachada de cuatro columnas pilastra ciñe una arcada de medio punto en el centro. Dentro, se destaca el retablo moldeado en adobe. Después, están las innumerables imágenes de la iconografía católica, todas acompañadas por cintas de colores que alegran el ambiente.
Todos los días, de 8 a 12 y de 15 a 19.
𝗔𝗡𝗜𝗟𝗟𝗔𝗖𝗢
𝗟𝗮 𝘀𝗲𝗱𝗲 𝗱𝗲𝗹 𝗠𝗮𝘆𝗼𝗿𝗮𝘇𝗴𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗰𝗮𝗽𝗶𝗹𝗹𝗮.
Unos pocos kilómetros más adelante en el Anillaco catamarqueño –no confundir con el pueblo del mismo nombre en La Rioja donde nació el ex presidente Carlos Menem– se encuentra la edificación que albergó una antigua institución del derecho castellano. Allí se instaló Don Gregorio de Bazán y Pedraza al recibir la Merced Real en 1687 luego del fin de la Tercer Guerra Calchaquí. Construyó entonces un gran caserón y la capilla. La Merced en cuestión se extendía desde Anillaco hasta Fiambalá y llegaba hasta la actual localidad de Saujil en el norte. Don Gregorio la subdividió en dos mayorazgos: Fiambalá al norte y Anillaco al sur. El conjunto arquitectónico residencial, agropecuario y religioso sirvió de base de operaciones para la administración del Mayorazgo de Anillaco, uno de los principales asentamientos coloniales de la región. El mayorazgo era una institución del derecho civil que permitía vincular entre sí y mantener unidos ciertos bienes a través del tiempo para que quedaran en el seno de una misma familia. Estos bienes pasaban al mayor de los hijos (de allí su nombre), como herencia. Así, el patrimonio de una familia no se diseminaba, sino que se mantenía igual o crecía. En nuestro país esta institución fue abolida por la Asamblea General Constituyente del Año XIII (1813). Hoy podemos ver los restos de las edificaciones residenciales y la capilla, que es la más antigua de Catamarca, data de 1712 y es Monumento Histórico Provincial. Una vez dentro de la capilla, sorprende el altar construido completamente en barro. El techo presenta una resistente estructura de algarrobo con cañas y barro. El piso es de tierra y los muros tienen un metro de espesor. Si uno va por la tarde, no es raro hallar a alguien baldeando el piso de tierra; las pisadas quedan marcadas en el atrio pero el barro permanece impertérrito, a pesar del agua que lo limpia todo.
Todos los días, de 8 a 12 y de 15 a 19.
𝗥𝘂𝗶𝗻𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗪𝗮𝘁𝘂𝗻𝗴𝗮𝘀𝘁𝗮
Siempre con rumbo norte se llega a este sitio arqueológico. Si bien forma parte de la ruta, no hay mucho para ver porque el lugar no ha sido puesto en valor. Los restos arqueológicos se confunden con el paisaje. Lamentablemente han sido alterados como consecuencia del abandono, la crecidas del río, el clima y la mano del hombre. Watungasta, Batungasta o Huatungasta, también conocida como “La Troya” por los pobladores de Abaucán, es un sitio de origen incaico, de los tiempos en que ese pueblo extendió su imperio hacia el sur. Si bien hay registros de pueblos originarios en la zona desde el siglo V, los incas trajeron a estas tierras una arquitectura de tipo monumental que no existía. El conjunto ocupa unas 25 hectáreas y fue construido entre 1471-1536. Mas tarde fue reutilizado y remodelado por los colonizadores. El español Diego de Almagro llegó a la zona hacia fue 1535. Según la crónica de Mariño de Lobera, un miembro de esa expedición, Watungasta era “un fuerte de dos tapias en alto, por el cual entraba un río para servicio de los que estaban dentro, que eran como quince mil indios de guerra. Esas tapias eran de adobe y el río era un brazo del río Los Jumes, que pasaba entre las dos plazas del sitio.” Se trata, además, de un caso poco habitual, son edificios con cimientos de piedra y muros de grandes ladrillos de adobe. El diseño muestra dos plazas inkas o aukaipata similares a las de El Cusco, una plataforma ceremonial o ushnu, cuatro torres de adobe y una kallanka o galpón y bodegas.
𝗙𝗜𝗔𝗠𝗕𝗔𝗟𝗔
𝗜𝗴𝗹𝗲𝘀𝗶𝗮 𝗦𝗮𝗻 𝗣𝗲𝗱𝗿𝗼
Se encuentra en las afueras de Fiambalá y es de 1770. La silueta reproduce la típica arquitectura colonial española de la época. Fue construida con una planta de nave única sostenida por vigas de madera con paredes de adobe de un metro de espesor. La última restauración tiene pocos años, así lo demuestra su impecable fachada blanca y los interiores. En el pueblo cuentan una historia de varios hechos milagrosos vinculados a su fundación. Al parecer, el capitán español Domingo Carrizo (la persona que mando construirla ) tuvo una serie de visiones al llegar a San Pedro de Atacama, hoy Chile. Dicen que la imagen del santo que adoraban en la iglesia local se le apareció en sueños y le pidió que lo llevara a otras tierras. Ni lerdo ni perezoso, Carrizo robó la imagen y partió hacia el sur perseguido por el cura y sus súbditos. Según la leyenda, San Pedro levantó un furioso viento Zonda y borró las huellas del capitán, quien logró escapar. Al llegar a Fiambalá, la mula que transportaba la imagen del santo cayó al suelo y no se pudo levantar. Carrizo lo tomó como una señal y decidió construir aquí una capilla, la misma que hoy se puede visitar. La imagen del santo pertenece a la escuela cuzqueña y es articulada. San Pedro es un santo caminador y aquí tiene un curioso ritual que consiste en el cambio de zapatos periódicamente. Una persona de la congregación se encarga de esta tarea. Lo más llamativo es la colección de 500 pares de zapatos, todos número 22, que se guardan en la sacristía. Semejante guardarropa es resultado de la donación de los fieles quienes, traen los zapatos a modo de obsequio, para solicitar o agradecer un milagro. La iglesia cuenta con una torre campanario sobre la derecha y puertas de algarrobo muy a la usanza de la época. Dentro hay varias pinturas, dos de la escuela cuzqueña muy valiosas. Alrededor del edificio, un cerco de adobe con pilastras dan acceso al patio interior.
Av. de las Américas, camino a las termas. De lunes a domingos de 9 a 19.
𝗙𝗜𝗔𝗠𝗕𝗔𝗟𝗔
𝗖𝗼𝗺𝗮𝗻𝗱𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗔𝗿𝗺𝗮𝘀
Ubicado junto a la iglesia de San Pedro este grupo arquitectónico es de 1745. Fue realizado por Diego Carrizo de Frites para uso de actividades militares. A un lado se observa una suerte de anexo de la misma época donde funcionaban habitaciones para el alojamiento de familias devotas de San Pedro que llegan hasta aquí para rezarle o participar de los festejos y rituales vinculados a esa devoción En el lugar se puede visitar un pequeño museo de sitio que exhibe los objetos de época hallados durante las excavaciones que tuvieron lugar con motivo de la restauración del sitio.
𝗟𝗮𝘀 𝗰𝗮𝘀𝗮𝘀 𝗮𝗯𝗮𝗻𝗱𝗼𝗻𝗮𝗱𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗿𝘂𝘁𝗮 60:
Son numerosas las casas abandonadas de adobe a un lado y el otro de la R.N. 60 entre Tinogasta y Fiambalá. Más allá de estas construcciones icónicas de valor histórico, la ruta propone un atractivo adicional: las casas abandonadas. Estas viviendas pueden observarse a un lado y otro del camino. Cuentan que llevan así cuatro generaciones. Parece que en la década del ‘30 y del ‘40 los jóvenes partieron atraídos por la explotación del petróleo y nunca volvieron. Cuando los viejos murieron, las casas quedaron deshabitadas para siempre. Todas tienen esa extraña belleza que trae el olvido. Todas ellas conforman una suerte de versión off del circuito y no están habilitadas para la visita ya que son propiedad privada. Hay que tener cuidado con estas incursiones porque suelen encontrarse alambres sueltos y restos de construcción, no están saneadas y pueden derrumbarse.
El circuito puede hacerse en un día, aunque si prefiere disfrutarlo con tranquilidad es mejor dividir el recorrido en dos jornadas. Dormir en Tinogasta o Fiambalá y saborear con calma siglos historia.
El adobe ha sido utilizado con variantes en culturas muy diversas alrededor del planeta. Hoy aún se recurre a esta técnica, como ocurre en el norte argentino, en versiones modernizadas y con tecnología aplicada. El adobe se obtiene al realizar una masa de barro compuesta por arcilla, arena y paja, moldeado en forma de ladrillo y luego secado al sol. Es una técnica ideal para regiones de clima seco y gran amplitud térmica. A diferencia del ladrillo cocido, mantiene los ambientes frescos en las horas más cálidas y luego conserva el calor en el interior cuando bajan la temperatura durante la noche, además es antisísmico. El adobe requiere un mantenimiento continuo: es preciso hacer capas de barro a modo de revoque o bien con la intervención de otros materiales para evitar que el agua deteriore los muros.
𝗜𝗻𝗳𝗼𝘁𝘂𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼 realizó el recorrido completo de la ruta del adobe. En las fotos de los sitios detallados, pueden observar la construcción de las iglesias de adobe y que son una invitación para todo aquel turista o viajero que tiene curiosidad por conocer esta parte de Catamarca, su historia y su belleza.
Escucharon alguna vez la canción de “Los Nocheros” Carpas Salteñas, o la letra de “Salta es una mujer” del Chaqueño Palavecino?
Y la conocida frase que reza que “Salta es tan linda que enamora”?
Seguramente que sí han oído hablar, y mucho, de aquella provincia norteña de nuestra hermosa Argentina, que vale la pena conocer y recorrer con tiempo, ganas y dispuestos a maravillarse con paisajes increíbles, dignos de las mejores fotos panorámicas de todo turista,viajero, viajante o fotógrafo profesional.
Salta la linda le dicen, y para mostrar su hermosura nos hicimos una vez más el viaje al norte, viaje que no es el primero ni tampoco será el último, para recorrer las venas de la ruta 68, tan atractiva como la mítica 40, y entender que somos pequeños frente a la naturaleza, pero somos grandes en geografía y bellezas naturales a lo largo y ancho del país.
En esta oportunidad, les quiero contar porqué vale la pena venir a Salta con auto propio o alquilado. Porque para conocer un destino hace falta recorrerlo a nuestro propio tiempo, disfrutar del viento, la tierra, los ríos y arroyos, resfregar los ojos y seguir observando…
Es que como diría una canción de los Piojos, “lo mejor que me pudo pasar en el viaje, fue mirar el paisaje y seguir…” y porque mirar el paisaje es la excursión más linda que se puede hacer y donde solo basta abrir los ojos y las sensaciones vienen solas.
Me acompañan a hacer este circuito rutero? Allá vamos!
La “Quebrada de las Conchas”, es famosa por sus paisajes, atractiva por las formaciones rocosas que el viento ha sabido tallar y dónde todavía podemos encontrar comunidades de pueblos originarios.
En el recorrido de la Quebrada de las Conchas, no pierdan de vista y presten atención a los carteles que indican los puntos turísticos y sobre todas las cosas, hagan el recorrido sin prisa, bajen del auto, filmen y saquen fotos!!
Argentina supo ser un país extenso en trazado ferroviario a lo largo de toda su geografía y a pesar de los vaivenes políticoeconómicos que disminuyeron la cantidad de ramales dejando a varias regiones con sus estaciones vacías y desoladas, el país aún conserva estaciones dignas de visitar y trenes que recorren y atraviesan lugares increíbles.
Por un lado, existen varias estaciones abandonadas, que son una invitación al turismo fotográfico y por el otro, aquellas que se han renovado y cuyos pobladores han sabido aprovechar para invitar y llamar la atención al visitante que anda de paso y luego promete volver.
Last Train To Argentina,“un viaje sobre rieles para InfoTurismo» nos invita a realizar un viaje diferente, tal vez más largo, pero no menos emocionante.
Desde el camarote o sentada mirando por la ventana de un vagón, podemos dirigirnos a la costa Argentina o a la provincia más pequeña del país, Tucumán. Desafiar el miedo a la altura desde el tren a la nubes de Salta u observar la nieve desde el sur del país arriba de “La Trochita” o irnos a la región más austral del país en el “Tren del fin del mundo” en Ushuaia. Contar la experiencia de un viaje en “El gran Capitán” tren del nordeste de Misiones a Bs.As y la añoranza de que pronto vuelva a transitar…como otros tantos que han quedado en la memoria o guardados en una bitácora, que hoy se convierte en blog.
Desde recorrer el circuito a la garganta del diablo en el tren del Parque Nacional Iguazú a subirse al trencito de la Republica de los Niños de La Plata o simplemente hacer una escapada al Tigre en el Tren de la Costa, preparar el set de mate, la mochila y llegar hasta Chascomús.
También nos animamos a recorrer otros países limítrofes en tren para vivir nuevas experiencias, porque el tren jamás ha dejado de ser un medio de transporte turístico y urbano a la vez.
“Last train to Argentina”, infoturismo desde el tren, de las estaciones con historia y cuyos pobladores las han convertido en lugares turísticos, de los lugares para comer y hospedarse en vagones o con temática ferroviaria! Todos a bordo!!
Trenes turísticos de Argentina, desde dónde y hacia donde partir? De vacaciones en tren
Hacer un viaje en tren también exige de una planificación, teniendo en cuentas las horas de viaje que nos llevará llegar al destino elegido, las comodidades en el viaje y el dinero invertido en el transporte, será clave elegir la clase de asiento:
Turista (Económico)
Pullman
Superpullman
Primera
Camarote
Otro punto a tener en cuenta es la cantidad de estaciones y paradas que se hará en el recorrido, comidas y servicios especiales a bordo.
Conoce el Sur del pais y Norte (Salta) desde el tren a las nubes
Trenes urbanos
Corta, media y larga distancia.
Verificando las webs de las estaciones de los ferrocarriles podemos conocer hora de llegada y salida, comprar los pasajes online o en las boleterías disponibles en las estaciones de tren de Buenos Aires:
Estación Plaza Constitución
Estación Retiro
Estacion Once
Trenes que recorren Parques
Tren de La Selva (Parque Nacional Iguazú)
Tren de La Costa
Tren de la República de los niños de La Plata.
Hospedarse en trenes o vagones? SI!!
Hoteles Vagón
Donde hospedarse en vagones y en estaciones convertidas en hoteles.
Algunos sitios para conocer:
Los vagones de Areco.
La Estación
Aquellos viejos vagones
TRENES DE LUJO EN SUDAMERICA? SI, LOS HAY
Trenes de lujo y turísticos de Sudamérica
En Perú
El Tren de lujo de Perú, “Andean Explorer”.Primer tren nocturno de América del Sur, con amenites como vagón bar-lounge, coches restaurante y vagón mirador con música en vivo.
Crónica de un viaje de Verano (del Conurbano a la CABA)
Debo decir que este viaje puede llegar a tener más emoción y adrenalina que adolescente en montaña rusa. Y sí, porque cual parque de diversiones, en donde todos hacen fila para subir al mejor juego, yo hago fila para subir al colectivo… y no es precisamente porque me encante viajar en bondi!!
Después de 6 meses, me fui acostumbrando a calcular sus horarios de llegada, en la parada la serie de personas está dejando de ser serie y ya va tomando forma de grupo, cuando se llega se saluda con un «buen día» y ahí viene la pregunta «hace mucho que espera?» O «no sabes si ya pasó el 33?, Porque hay paradas y paradas!!! Está aquella que es exclusiva de una línea y otra que comparte unas cuantas…y esa es la mía.
Pero la aventura empieza cuando se sube y se sube tempranito!!! El trabajador de clase media lo sabe bien, a diferencia del de cuna de oro que despierta tipo 12 y se va a la empresa de papito a manguear unos verdes (o dólares o yaguaretes da igual), a nosotros nos cuesta un poco más, pero aprendimos a que si no se labura no se come, no se paga, en definitiva no se vive….
Y llega el momento en el que el grupo de la parada se divide y una vez arriba del colectivo se vuelve a ser serie. Y en esa serie de pasajeros nos encontramos con un crisol de auriculares, circo y hasta se puede adivinar qué comieron la noche anterior o si se le cortó la luz o tal vez el agua… y ahí viene la parte fiera!!!
Y cuando hablo de circo, me refiero a los malabares, esos que tenés que hacer para no caerte ante una frenada inminente, a saber acomodar el pie sin que otro te lo pise y a saber sortear la travesía de ir de adelante hacia atrás cuando el comandante del vehículo grita el típico «un pasito más atrás que en el fondo hay lugar»…
Y así se transporta una, a veces más pegada a un desconocido que a tu propio marido!!!! Se puede ver la dentadura completa del dormido que tiene la suerte de ir sentado y se relaja tanto que hasta lo envidias!!!!
Y maldecis al ingeniero que diseñó la colocación de los pasamanos que seguro mide 1,80 y vos de pedo llegas al metro y medio…
Pero te bancas tu baja estatura y no te animas a unos tacos altos en el bondi porque hay que aguantar horita y media parada sobre los 8cm que tiene el taquito!!!!! Y si!! Hay que elegir entre glamour o esguince de tobillo, y si ya te pasó, te pones las chatitas o las ojotas y quedas más bajita todavía, pero vas dentro de todo cómoda!!!!
Pero quien viaja cómoda en un bondi lleno en verano???? Y menos si el tramo es relativamente largo!!!
Ahí tenes para entretenerte (porque no te queda otra) que mirar quien sube y baja, aislarte en tu celu o chusmear de reojo el whatssap del pibe de al lado que está organizando una joda en lo de Leo y el va llevar fresita!!!! Y ahí te agarra una sed bárbara, y miras a la embarazada del primer asiento que viaja de espalda al chofer con su botella de agua y te preguntas como carajo se banca una panza de 8 meses, viajando sola y con casi 30° de térmica a las 6:30 am!!!!!!!!!
Pero más calor te da cuando ves a la anciana jubilada que va con su camisa de fibrana floreada, su pollera negra y te percatas que tiene medibachas!!!!!!! Con el solo hecho de pensar en esas medias hasta la cintura, me corre otra gota más de transpiración por la espalda… y no soy la única a la que le corre la gota por la espalda eh!! Hay de esos pasajeros que ya le corrieron varias, de ayer y de hoy y se anima a ponerse la misma remera!!!!! Si, o me van a decir que nunca identificaron al que huele mal en el bondi, tren o subte???
Y así seguis el viaje, a veces con la música que se escapa de los auriculares del joven de 20, que para cuando tenga 50 años deba usar audífonos y sus gustos musicales sean otros…
Y mientras prestas atención aunque no quieras o lo hagas porque no te queda otra, va llegando el momento de bajar de la montaña rusa…
Otra aventura matinal ha concluido!!!!!!
Por Deby Ruiz
Planificar con tiempo o armar la valija y partir a la deriva? Investigar sobre un lugar o que el lugar nos sorprenda? Emprender el viaje sólo o en compañia?
Que nos sucede cuando se avecinan esas tan ansiadas vacaciones? Se nos acelera el corazón y nos imaginamos un segundo todo aquello que queremos hacer y conocer o simplemente irnos para no hacer nada. Expectativa y perspectiva confluyen frente a ese sitio que se va a pisar por primera vez o no. Porque aunque se vuelva al mismo lugar el viaje siempre será diferente…
Que buscamos cuando hacemos un viaje? Vamos hacia el descanso en un lugar placentero y alejado del hogar o nos llevamos con nosotros las responsabilidades y el mal necesario uso de la tecnologia para no «estar tan desconectado»?
Y si realmente decidimos olvidarnos de todo, hasta de nosotros mismos? Cuántas veces has pensando en apartarte de todo y de todos por un tiempo?
Es que precisamente somos seres sociales, no podemos evitar por mucho tiempo el aislamiento aunque tambien sea necesario en algun momento de nuestra vida.
Y un viaje tiene todo eso, la búsqueda de esa pausa que física y mentalmente nuestro cuerpo necesita y dejar soltar los sentidos a los pequeños placeres del gusto, el olfato, el sonido, el tacto y ver lo que no vemos en nuestra rutina diaria.
Tal vez, en ese sentir y necesidad de escapar a las rutinas este la respuesta a mi pregunta…