InfoTurismoArgentina es un medio periodístico especializado en turismo y cultura, con base en Argentina y proyección internacional. Difundimos destinos, experiencias, patrimonio y eventos turísticos desde una mirada federal, promoviendo el intercambio entre viajeros, periodistas, organismos y referentes del sector de distintos países. Nuestro compromiso es comunicar historias que inspiren a descubrir el mundo, sin perder de vista nuestras raíces y la identidad de cada comunidad.
La delegación de la Organización Mundial de Periodismo Turístico fue recibida el 3 se septiembre en la Casa de Catamarca en Buenos Aires, donde se realizó el lanzamiento de una travesía que recorrerá cinco provincias del norte argentino como Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja.
Entre imágenes, mapas, sabores y productos regionales, los periodistas tuvieron además un primer acercamiento a la provincia de Catamarca, la cual visitarán del 13 al 19 de septiembre.
El recibimiento estuvo encabezado por Anina Moscone, directora de la Casa de Catamarca, quien dió una cálida bienvenida a los periodistas y acompañó una tarde pensada no solamente para informar, sino también para comenzar a descubrir la identidad catamarqueña.
UNA PRIMERA APROXIMACIÓN A CATAMARCA
Como parte de la presentación, desde el área de Turismo de la Casa de Catamarca se proyectó un video institucional que permitió recorrer a través de imágenes parte de las riquezas naturales, culturales y paisajísticas de la provincia. Frente al mapa catamarqueño se explicaron también las dimensiones de un territorio amplio y diverso, señalando sus diferentes regiones y algunas de las características que distinguen a cada una de ellas. Fue una manera didáctica de comprender las distancias, los contrastes geográficos y la variedad de experiencias que pueden encontrarse dentro de una misma provincia. La presentación permitió además introducir a los periodistas en algunos de sus grandes circuitos y productos turísticos. Se habló de la Ruta del Telar, estrechamente vinculada con el trabajo artesanal y una actividad profundamente arraigada en la identidad catamarqueña; de la Ruta del Adobe, que conserva parte de la historia y el patrimonio del oeste provincial; y de la imponente Ruta de los Seismiles, donde la Cordillera de los Andes alcanza algunas de sus mayores alturas. También hubo espacio para presentar las rutas escénicas de Catamarca, caminos en los que el propio paisaje se transforma en parte fundamental de la experiencia de viaje.
CATAMARCA TAMBIÉN SE PRESENTÓ A TRAVÉS DE SUS SABORES
Pero conocer un destino también implica probarlo. Por eso, durante el encuentro los periodistas pudieron degustar productos regionales y acercarse, a través de sus sabores, a otra parte de la identidad de la provincia. La tarde sumó además sorteos de productos autóctonos catamarqueños, generando momentos distendidos y de intercambio entre los integrantes de la delegación y quienes los recibieron. Así, entre imágenes, explicaciones, sabores, preguntas y algunas sorpresas, la presentación se convirtió en una experiencia amena y participativa.
Los periodistas se retiraron de la Casa de Catamarca con una primera aproximación al destino y, sobre todo, con la curiosidad y las ganas de conocer personalmente aquello que hasta ese momento habían visto en una pantalla y ubicado sobre un mapa.
DEL ANTICIPO AL TERRITORIO
Del 13 al 19 de septiembre, la delegación llegará a la provincia para comenzar un recorrido que permitirá transformar aquella primera presentación realizada en Buenos Aires en una experiencia concreta: transitar sus caminos, encontrarse con su gente, descubrir sus paisajes y conocer algunas de las propuestas que forman parte de su identidad turística.
El 3 de septiembre, la Casa de Catamarca abrió sus puertas para presentar la provincia. Días después, será Catamarca la que abra sus caminos para recibirlos.
La Cámara de Diputados de la Nación expresó su adhesión a la fecha que se conmemora cada 5 de septiembre y declaró de interés la Semana Internacional del Periodismo Turístico, una iniciativa promovida por la Organización Mundial de Periodismo Turístico.
La Cámara de Diputados de la Nación reconoció el Día Mundial del Periodista Turístico, que se conmemora cada 5 de septiembre, destacando el aporte de los profesionales especializados en la comunicación del turismo, la difusión de los destinos, la diversidad cultural, la protección de la naturaleza y la promoción de un turismo responsable.
El reconocimiento se produce en el marco de la Semana Internacional del Periodismo Turístico, que reúne entre el 1 y el 7 de septiembre de 2026 a periodistas, comunicadores, especialistas y profesionales del turismo de distintos países en actividades desarrolladas en La Plata, Buenos Aires y Jujuy. La iniciativa es promovida por la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT).
La resolución de la Cámara pone en valor una fecha que nació en Argentina. El 5 de septiembre de 2018, durante el VIII Congreso Internacional de Periodistas Turísticos, realizado en Puerto Iguazú, Misiones, representantes de la comunicación turística declararon oficialmente esa jornada como el Día Mundial del Periodista Turístico. La declaración contó con el impulso de la OMPT y el acompañamiento de instituciones universitarias, organismos públicos y entidades del sector de distintos países. Desde entonces, la fecha busca reconocer una especialidad periodística que cumple un papel fundamental en la construcción de la imagen de los destinos, la difusión del patrimonio cultural y natural y la generación de información responsable para viajeros, comunidades y actores de la actividad turística.
UNA SEMANA INTERNACIONAL PARA CELEBRAR LA PROFESIÓN
El reconocimiento legislativo coincide con una agenda internacional organizada por la OMPT en Argentina. El 2 de septiembre, en La Plata, se realizó el 9° Foro Internacional de Líderes en Turismo, bajo el lema “Más allá del algoritmo: Humanizar la comunicación en el nuevo turismo”. El 3 de septiembre, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tuvo lugar el 10° Foro Internacional de Líderes en Turismo, denominado “Innovar para comunicar: el nuevo paradigma del turismo”, mientras que el 5 de septiembre se realizará en Maimará, Jujuy, la celebración oficial del Día Mundial del Periodista Turístico y el 7 de septiembre, en San Salvador de Jujuy, se desarrollará el 18° Congreso Internacional de Periodistas y Profesionales del Turismo, bajo el lema “Cuando comunicar un destino genera viajes reales”. La Semana Internacional reúne a especialistas, periodistas, comunicadores, académicos y profesionales del turismo para reflexionar sobre los desafíos que atraviesa la comunicación turística en un escenario marcado por la transformación tecnológica, la inteligencia artificial y la necesidad de fortalecer el componente humano de las narrativas sobre los destinos.
UN RECONOCIMIENTO AL PERIODISMO QUE CONSTRUYE DESTINOS
La Cámara de Diputados también destacó que el periodismo turístico contribuye al desarrollo del turismo, la visibilización de las economías regionales y el posicionamiento de los destinos, además de favorecer la profesionalización de los distintos actores que integran la cadena de valor turística. Para la OMPT, el reconocimiento representa un paso significativo para una profesión que durante décadas ha contribuido a mostrar territorios, culturas, comunidades y experiencias de viaje desde una perspectiva especializada.
El Día Mundial del Periodista Turístico se conmemora cada 5 de septiembre como una oportunidad para reivindicar el valor de una comunicación turística ética, responsable y comprometida con las identidades locales, la diversidad cultural y la preservación de los territorios. Con este reconocimiento, el Congreso de la Nación pone en agenda el papel de los periodistas turísticos en un momento en que comunicar un destino ya no consiste solamente en informar dónde viajar, sino también en contribuir a definir cómo se conocen, se comprenden y se viven los destinos.
El tercer día del FamPress más largo de la historia del periodismo turístico tuvo a la Ciudad de Buenos Aires como escenario de una jornada intensa, diversa y cargada de experiencias.
El 3 de septiembre, periodistas turísticos de distintos países recorrieron espacios institucionales, culturales y emblemáticos de CABA antes de partir, al día siguiente, rumbo a Jujuy para comenzar el recorrido por las provincias del norte argentino.
La mañana comenzó a las 8:30 en Café Bar 545, sobre la calle San Martín, donde la delegación dejó sus equipajes a resguardo para iniciar el recorrido. Desde allí, el grupo se trasladó hasta Florida 15 para participar del 10.º Foro Internacional de Líderes en Turismo, realizado en la sede de ASEMPIO. Entre las diferentes exposiciones, la inteligencia artificial y su relación con el ejercicio del periodismo turístico ocuparon un lugar importante. La charla dejó una reflexión que, casi sin proponérselo, acompañaría el resto de la jornada: la tecnología puede brindar herramientas, ordenar información y contribuir al trabajo profesional, pero la experiencia de un destino continúa perteneciendo a quien lo recorre. Los aromas, sabores, emociones, encuentros y aquello que despierta un paisaje necesitan primero ser vividos para después poder ser contados. Al finalizar el Foro, el presidente de la OMPT, Miguel Ledhesma, presentó la bandera oficial de la organización.
Desde el microcentro porteño, la delegación se trasladó hacia la Casa de Catamarca, donde se realizó el lanzamiento oficial del FamPress por las provincias del Norte. La directora Anina Moscone y su equipo recibieron a los periodistas y los introdujeron en parte de la identidad catamarqueña a través de sus tejidos, paisajes, producción, cultura y atractivos turísticos.
Un banner preparado especialmente por la Casa de Catamarca marcó el lanzamiento y acompañará a la delegación durante el viaje. También hubo imágenes y videos de la provincia, degustación de productos regionales, vinos, sorteos y algunas pistas de aquello quñe los periodistas encontrarán cuando lleguen a Catamarca entre el 13 y el 19 de septiembre. Allí surgió además una propuesta relacionada con lo conversado horas antes sobre inteligencia artificial: Débora Ruiz presentó un álbum vacío que viajará junto al FamPress para que los periodistas puedan dejar por escrito emociones, aromas, sabores y sensaciones que vayan despertando los diferentes destinos. Miguel Ledhesma, presidente de la OMPT, quedó encargado de llevarlo durante el recorrido hasta el final de esta experiencia.
La tarde continuó caminando por Buenos Aires. La fachada del Palacio de Aguas Corrientes fue una de las primeras paradas antes de llegar a El Ateneo Grand Splendid, donde la arquitectura del antiguo teatro convertido en librería despertó cámaras, miradas y curiosidad. Pocas cuadras después, el paisaje cambió completamente. En la Galería Bond Street, grafitis, tatuajes, piercings y expresiones vinculadas con distintas culturas urbanas conviven con detalles arquitectónicos que todavía recuerdan otra época del edificio. Ese contraste permitió mostrar una Buenos Aires diferente, donde los grandes íconos turísticos comparten ciudad con espacios apropiados por nuevas generaciones y otras formas de expresión.
El recorrido siguió por Plaza Lavalle y los alrededores del Teatro Colón antes de continuar hacia Suipacha 140, sede de la Casa de Tucumán. Allí, el director de la casa, Enrique Salvatierra y el equipo de la Casa recibieron a la delegación con una merienda y una primera aproximación a la historia, cultura y producción tucumanas. La Independencia argentina, la caña de azúcar, las fiestas populares, los Valles Calchaquíes y Mercedes Sosa fueron algunas de las puertas que se abrieron hacia una provincia que los periodistas podrán conocer personalmente en los próximos días.
Buenos Aires todavía tenía otra de sus expresiones culturales para mostrar. En Tango Porteño, Patricia Russo fue la encargada de acompañar al grupo en una visita por el teatro, donde pudieron conocer su historia, recorrer la sala y hasta subir al escenario para observar desde allí la perspectiva que habitualmente tienen artistas y bailarines. Tango Porteño se sumó además como patrocinador de este FamPress y obsequió presentes e invitaciones a los integrantes de la delegación.
Después de una jornada extensa, el recorrido volvió al mismo lugar donde había comenzado. Café Bar 545 esperaba nuevamente al grupo, esta vez alrededor de una mesa larga para compartir la cena. Con la atención de Jésica y todo el equipo del establecimiento, también patrocinador del FamPress, llegaron pizzas, tapeos, pescados, lomitos y diferentes platos que rápidamente comenzaron a compartirse entre periodistas que querían probar sabores nuevos.
Pero todavía faltaba una sorpresa. Alejandrina y Sebastián, bailarines profesionsles y profesores de danza, llevaron el folklore argentino hasta el corazón del microcentro porteño. Zamba, chacarera y malambo despertaron primero la atención y después las ganas de participar. Los periodistas dejaron las mesas para intentar sus primeros pasos de avance y retroceso, zarandeo y zapateo, entre risas y la curiosidad de quienes comenzaban a descubrir danzas diferentes a los ritmos característicos de sus propios países.
La jornada fue llegando al fin y quiénes habían comenzado hablando sobre inteligencia artificial y periodismo, terminaron bailando folklore. En el medio conocieron dos provincias del Norte sin salir todavía de Buenos Aires, caminaron por diferentes caras de la ciudad, descubrieron libros, arquitectura y culturas urbanas, escucharon a Mercedes Sosa, subieron a un escenario de tango y compartieron sabores alrededor de una misma mesa.
El 3 de septiembre fue también una despedida de Buenos Aires y un pequeño anticipo de lo que vendrá. El FamPress continúa. Y aquel álbum vacío ya está listo para empezar a guardar todo aquello que un viaje puede despertar y que solamente quienes lo viven pueden después contar.
Luego de asomarnos al alma de San Luis desde el Hito del Bicentenario y recorrer esos pueblos que abrazan la historia y la identidad puntana, nuestra travesía continuó al día siguiente junto al mejor guía que uno podría desear: Miguel Sternik, quien nos llevó a descubrir otros paisajes y rincones que, más que lugares, son postales vivas de esta tierra que nos ha recibido con los brazos abiertos.
El Dique Cruz de Piedra fue nuestra primera parada. Allí el agua serena refleja el cielo y las sierras como un espejo que detiene el tiempo. Es un sitio que invita a respirar profundo, a dejarse envolver por la visual que relaja e inspira.
En el camino, hicimos una pausa en el Mirador de los Pescadores. Allí el silencio se volvió protagonista. Nos quedamos quietos por un momento, dejándonos envolver por el canto de los pájaros que habitan ese rincón sereno, como si la naturaleza nos invitara a formar parte de su concierto.
El recorrido se tornó profundamente emotivo al visitar la casa de los abuelos de Fabricio Alcaraz Coria, uno de los 44 héroes del submarino ARA San Juan. En ese sencillo hogar, el homenaje del abuelo a Fabricio nos conmovió y nos recordó el valor y el amor a la patria que habita en cada rincón de esta provincia.
Continuando el viaje, llegamos a El Volcán, allí nos esperaba el balneario La Hoya, un bonito lugar de esparcimiento que con el murmullo de su cauce, parecía regalarnos una canción de bienvenida.
Luego de La Hoya, partimos hacia Estancia Grande, la capilla revestida en piedra, justo después de la canchita de fútbol, se erige como un refugio del alma. Allí el tiempo parece detenerse para que uno pueda contemplar la sencillez y la belleza de la fe hecha arquitectura.
Pero sin dudas, uno de los momentos más mágicos fue al descubrir La Ventanita, un mirador escondido que nos regaló la mejor vista de Potrero de los Funes. Desde allí, el valle y el espejo del lago se extendían ante nuestros ojos como en una postal imposible de olvidar.
Continuamos hasta el Mirador León Colgado, en un balcón natural que invita a contemplar el paisaje y su fauna con respeto y asombro.
Nuestra ruta continuó y nos llevó a La Punta, esa ciudad conocida como la mas joven del país, pero cargada de símbolos de la historia argentina.
Allí recorrimos las réplicas del Cabildo y de la Casa de Tucumán, y nos maravillamos de la hermosa fachada del Hotel La Recova.
Continuamos el recorrido para almorzar en la Plaza de los Niños, saboreando unas empanadas y volviendo por unos minutos a nuestra infancia, al tirarnos por los toboganes del parque.
Las Termas de San Jerónimo y las Termas de Balde también fueron parte de nuestro recorrido, aunque en esta ocasión no decidimos disfrutar de sus piletas. En San Jerónimo pudimos apreciar desde afuera un encantador hotel termal, rodeado de un entorno que invita al relax y al descanso. En Balde, probamos agua mineral y abrimos una canilla de una plaza donde el agua salía tibia. Pero el tiempo nos apremiaba: debíamos seguir rumbo hacia las Salinas del Bebedero, ya que el poniente del sol nos esperaba para regalarnos un espectáculo único que no podíamos dejar escapar.
Y así fue que el atardecer en las Salinas del Bebedero resultó una experiencia maravillosa, de esas que tocan el alma.
El horizonte se encendió de rojos, naranjas y dorados, mientras el suelo salino brillaba como un espejo inmenso bajo los últimos rayos del sol. Miguel había pensado en todos los detalles y como buen guía que es, nos preparó una mesa con sillas para que pudiéramos tomar una infusión y comer algo rico mientras el ocaso se iba preparando para brindarnos uno de los mejores momentos que pudimos experimentar en el viaje.
Nuestros ojos no podían dejar de ver semejante espectáculo. Fue un momento mágico que nos hizo sentir pequeños frente a la inmensidad de la naturaleza y agradecidos de poder ser testigos de tanta belleza. Haber llegado a tiempo y en el momento justo para apreciar semejante paisaje donde el astro sol se despidió del día frente a nosotros, nos dejó totalmente cautivados y felices.
San Luis no deja de sorprender, de emocionar, de abrazar a quienes la visitamos… Y lo mejor de todo es que tiene muchos más atractivos por conocer!
Viajar solo no es estar solo, es encontrarse. Es abrirse al mundo con todos los sentidos, dejar que cada lugar hable, que el silencio también diga. Y si ese primer viaje solitario es a un destino desconocido por uno, la emoción es doble: la del trayecto y la del descubrimiento.
Así llegué a la ciudad capital de la provincia de San Luis, con la maleta cargada de expectativas y el corazón abierto. Desde el primer momento supe que no sería un viaje más. Y gran parte de esa sensación se la debo a quien me dió la bienvenida y me introdujo de lleno en la historia profunda de esta tierra: Miguel Sternik.
Miguel no es un guía turístico cualquiera. Es un narrador apasionado, un custodio del legado puntano, un hombre que lleva la historia en la piel y en la voz. Desde el primer saludo, su calidez se hizo presente. Con entrega, conocimiento y una pasión que emociona, me guió por los rincones históricos de la ciudad, haciendo que cada calle, cada plaza y cada edificio cobraran vida.
Su relato no es uno más. Es una reconstrucción emocional de San Luis, desde la época colonial hasta nuestros días. Con una mirada sensible y profundamente humana, Miguel logra que uno se conecte no solo con los hechos, sino con el alma de este pueblo. Te cuenta con el corazón, y no teme mostrar la emoción cuando habla de la lucha por la libertad, del papel que jugó San Luis en la formación del país, de los personajes olvidados que aún habitan en la memoria colectiva.
San Luis tiene mucho por contar. Y en la voz de Miguel, cada detalle se convierte en un puente entre el pasado y el presente. Su orgullo se nota, se siente. No hay pose ni discurso armado: hay verdad, hay amor por su ciudad, hay compromiso por hacer de este destino un lugar de encuentro real con la historia y la identidad.
Y en este primer día, esa experiencia tuvo nombre propio: Miguel Sternik. Un guía, sí. Pero sobre todo, un contador de historias que deja huella.
La crónica de este recorrido comienza así:
Nuestro primer encuentro comenzó en el Hotel Aiello, donde me recibieron con mucha amabilidad y cortesía. Desde allí partimos rumbo a Terrazas del Portezuelo, sede actual del gobierno provincial. Ascendimos al mirador del Hito del Bicentenario y desde sus 60 metros de altura observamos la ciudad de San Luis desplegarse.
El ingreso al hito está custodiado por figuras de dinosaurios, que le dan al lugar un aire prehistórico, casi mágico, en fuerte contraste con la modernidad del edificio gubernamental. Desde ese mismo punto, Miguel nos señaló una joya arquitectónica que amerita una mención aparte: el Hospital Ramón Carrillo, un centro de salud moderno, de alta complejidad y apenas cinco años de antigüedad, que marca un antes y un después en el acceso a la salud pública en la provincia.
Tras recorrer las terrazas, nos dirigimos hacia La Toma, conocida como la capital nacional del ónix. Allí visitamos un taller artesanal donde observamos el delicado y paciente trabajo que se realiza con este mineral noble. Cada pieza, cada escultura, refleja el talento de manos que transforman piedra en arte.
El itinerario nos llevó luego hasta el puente sobre el río Conlara, un puente de 90 años de historia, que se erige sobre uno de los cursos de agua más importantes de la provincia.
Descendimos para escuchar el murmullo del río y tomar fotografías del puente colorado, que se funde con el paisaje. El Conlara, de unos 180 km de longitud, cambia abruptamente su dirección en esta zona por un fenómeno geológico originado en el plegamiento andino, que lo hace virar de sur a norte, creando un entorno natural único.
Después de esa pausa contemplativa, seguimos hacia Paso Grande, donde disfrutamos de un almuerzo improvisado en la plaza del pueblo y visitamos su iglesia.
Luego nos dirigimos a San Felipe, para visitar el espejo de agua más grande de San Luis. Allí realizamos una caminata de baja dificultad, rodeados de flora autóctona de chañares y arbustos bajos de hojas pequeñas y ramas espinosas, típicas de la región.
Ya entrada la tarde, llegamos a Renca, un pueblo pequeño con un gran legado patriótico. Semillero de gobernadores puntanos —nada menos que cinco nacieron allí—, y cuna de hombres que se alzaron en armas durante las luchas por la independencia. Visitamos su museo, Casa de los Gobernadores, la biblioteca, la sala dónde hacen el taller de tejido y donde los adolescentes cursan la escuela secundaria. Recorrimos sus jardines, con su aljibe y un retoño del pino histórico de San Lorenzo.
Saliendo del museo, nos encontramos con un bebedero antiguo para tomar agua y refrescar las manos, recorrimos la plaza con su iglesia y sus pisos de granito pulido, donde cada piedra parece guardar parte de su historia.
Al llegar hasta la casa de José Antonio Ortiz y en la plaza donde descansan sus restos y el de su esposa.
Pero quién fue José Antonio Ortiz? Nuestro guía Miguel, es quien se encarga de contarnos y transportarnos por unos minutos a esa etapa de nuestra historia.
Saliendo de Renca y para cerrar este intenso recorrido, visitamos Tilisarao, un pueblo que sorprende por el dinamismo de su gente, la modernidad de alguna de sus construcciones y que la perfila como una pequeña ciudad, cercana a Merlo, dónde culminará nuestra travesía.
Este primer día en San Luis fue mucho más que una excursión: fue una invitación a conocer el alma de la provincia, a emocionarse con su historia y a conectar con el orgullo de quienes la habitan.
En el Palacio San Miguel, durante la 67.ª edición de Argentina Fashion Week, la moda sostenible abrió un espacio para los saberes artesanales y las identidades de distintos puntos del país. Allí, entre diseñadores y modelos, Zulma y Rosita llevaron sobre sus hombros mucho más que dos ponchos: llevaron parte de la cultura, el trabajo y la identidad de Catamarca.
Hay momentos que sorprenden y otros que sin esperarlos, llegan a emocionar. Ver a Zulma y Rosita caminar por la pasarela del Palacio San Miguel fue uno de ellos. Las luces, la música, los diseños y el movimiento propio de una de las grandes citas de la moda argentina marcaban el ritmo de la jornada. Sin embargo, cuando ellas aparecieron luciendo con orgullo los ponchos catamarqueños, para quienes conocemos su trabajo y la calidad humana que las caracteriza, la escena adquirió otro significado.
Rosita es oriunda de Belén, hilandera y tejedora, y está al frente del área de artesanías y textiles de Casa de Catamarca. Zulma también conoce de cerca el lenguaje de los hilos y el tejido: de sus manos nacen los pequeños ponchos artesanales que se convierten en souvenirs y acompañan distintas actividades y encuentros que la representación provincial realiza en Buenos Aires. Por eso no eran simplemente dos mujeres modelando una prenda. Los ponchos que llevaron sobre sus hombros hablaron también de ellas, de su labor cotidiana y de una identidad que reconocen y llevan con orgullo como catamarqueñas.
CUANDO LA TRADICIÓN ENCUENTRA NUEVOS ESCENARIOS
La participación se dió en el marco de la Pasarela Institucional de AMSOAR (Asociación Moda Sostenible Argentina), dentro de la 67.ª edición de Argentina Fashion Week, que reunió propuestas capaces de abordar la sostenibilidad desde diferentes lugares: reutilización de materiales, recuperación de textiles, técnicas ancestrales, tintes naturales y preservación de saberes artesanales. La Casa de Catamarca en Buenos Aires tuvo una participación especial con una selección de piezas que puso en valor su tradición textil.
Ponchos, ruanas y caminos de mesa confeccionados en lana de oveja y alpaca, bordados a mano y diseños tradicionales llevaron hasta el Palacio San Miguel una pequeña muestra de un patrimonio que continúa vivo gracias a quienes conservan y transmiten esos conocimientos.
Rosita y Zulma
Y allí estaban Zulma y Rosita.Verlas avanzar por una pasarela transitada por modelos y grandes nombres del diseño produjo una emoción difícil de disimular. Para quienes hemos tenido la posibilidad de conocerlas personalmente, compartir con ellas y descubrir a las excelentes personas que existen detrás de su trabajo, fue inevitable que aparecieran algunas lágrimas. Porque aquella tarde no necesitaron convertirse en otra cosa para ocupar ese lugar. Fueron ellas mismas, dos mujeres catamarqueñas llevando a la pasarela aquello que conocen desde las manos: el tejido, el poncho, el oficio y los saberes que atraviesan generaciones.
UNA INVITACIÓN QUE PERMITIÓ DESCUBRIR OTRA HISTORIA
La presencia de InfoturismoArgentina en esta jornada llegó de la mano de Casa de Catamarca en Buenos Aires y especialmente de su representante, la Lic. Anina Moscone, quien junto a un gran equipo viene impulsando diferentes espacios para acercar la provincia, su cultura, sus artesanías, sus producciones y sus protagonistas al público. Conocer desde adentro a quienes forman parte de ese equipo permite también descubrir las historias humanas que existen detrás de cada actividad. Y esta vez fueron Zulma y Rosita quienes salieron de su labor cotidiana para encontrarse, casi inesperadamente, bajo las luces de una gran pasarela.
También fue fundamental Ale Gougy, diseñadora de Cosecha Vintage y curadora de la Pasarela Institucional de AMSOAR, cuyo acompañamiento hizo posible que InfoturismoArgentina pudiera estar presente y registrar una jornada donde sostenibilidad, diseño e identidad encontraron un lenguaje común.
Su propuesta “No me tires. Soy el futuro” llevó a escena descartes de medias de nylon y residuos textiles, demostrando cómo aquello que parecía haber terminado su ciclo puede transformarse y encontrar una nueva oportunidad a través del diseño.
UNA PASARELA CON IDENTIDAD FEDERAL
La jornada permitió además encontrarse con expresiones provenientes de distintos territorios argentinos. Los tejidos del Mercado Artesanal de La Pampa, con ponchos y medias mantas realizados en lana de oveja y telar tradicional, compartieron escenario con propuestas contemporáneas que recuperan técnicas y materiales vinculados a sus lugares de origen.
Desde Tucumán, Julieta Ganum presentó “Warmi”, recuperando las tradicionales randas y el trabajo de artesanas tucumanas para incorporarlos al diseño actual.
Formosa también estuvo representada a través de Alma de Linaje, de Gabriela Hernández, cuya propuesta llevó materiales y saberes artesanales de su territorio a la pasarela.
Catamarca encontró allí su propio lenguaje: el del poncho. Una prenda que identifica a la provincia, pero que también guarda historias de familias, artesanos, técnicas, tiempos y manos. Un patrimonio que puede permanecer profundamente arraigado a su tierra y, al mismo tiempo, dialogar con las nuevas formas de pensar la moda. Quizás por eso la imagen de Zulma y Rosita caminando juntas quede entre las más significativas de aquella jornada.
Sobre sus hombros llevaron ponchos. Pero en cada paso también estuvieron presentes las manos que hilan y tejen, los saberes heredados y una parte de la historia artesanal de una provincia. Por unos minutos, bajo las luces del Palacio San Miguel, Zulma y Rosita llevaron esa cultura ancestral hasta lo más alto de la pasarela.
La Casa de Catamarca en Buenos Aires fue escenario de la presentación “Saboreando Catamarca: Museo del Sabor – Tinogasta, el portal a lo inolvidable”, una propuesta que reunió gastronomía, patrimonio, paisajes y tecnología para acercar a los presentes un pedacito del oeste catamarqueño.
La jornada contó con la participación del secretario de Turismo de Tinogasta, Martín Irazú; el diputado Sebastián Nóblega; la exdiputada Silvana Ginocchio; legisladores invitados y representantes de la Casa de Catamarca, junto a periodistas, prestadores y público. Durante el encuentro se presentaron el Museo del Sabor y el nuevo portal Visit Tinogasta, dos iniciativas diferentes que encontraron un punto en común: poner en valor la identidad del territorio y buscar nuevas formas de mostrarla.
Y después de las presentaciones formales, Tinogasta empezó a contarse de otra manera.
UN TERRITORIO QUE TAMBIÉN SE SABOREA
Sobre una de las mesas, los vinos de las bodegas tinogasteñas Veralma, Calle Oscura y Finca Don Diego compartieron protagonismo con aceitunas, aceite de oliva, pasas de uva, nueces confitadas, quesos y dulces de chayote, membrillo e higo. La degustación permitió descubrir productos de una región donde la gastronomía está profundamente ligada a la tierra, a las familias que producen y a costumbres que forman parte de su identidad.
En ese contexto, la presentación del Museo del Sabor encontró todo su sentido. La propuesta mostró cómo la historia de una comunidad también podía ser contada desde sus aromas, sus ingredientes y sus formas de preparar y compartir los alimentos.
Fue inevitable que esas imágenes del Museo despertaran recuerdos. Porque nos trasladó sin aviso, a una cocina conocida; a recetas que alguna vez aprendimos mirando cocinar a alguien y sobremesas en las que el plato terminaba siendo apenas la excusa para quedarse un rato más hablando de la vida. Y así nos quedamos los que asistimos a este evento, charlando, oliendo el vino, probando un trocito de dulce o una nuez confitada.
Mientras el paladar hacía su propio recorrido, las fotografías de Ariel Pacheco llevaron la mirada hacia otro lugar. En sus imágenes aparecieron las casas del pueblo, las construcciones históricas y las iglesias de la Ruta del Adobe, la inmensidad de las dunas de Tatón, el Balcón del Pissis y los paisajes que rodean Tinogasta.
Para quienes alguna vez recorrieron esas tierras, las fotografías hicieron algo más que mostrar: los hicieron recordar. Y entonces volvieron algunas sensaciones que una cámara no puede guardar: el aire limpio sobre la cara, el tacto de la arena clara y fresca, los caminos rodeados de montañas y aquellas noches en las que mirar hacia arriba alcanzaba para quedarse un buen rato intentando contar estrellas.
Por unas horas, una pared de la Casa de Catamarca se convirtió en una pequeña ventana hacia el oeste de la provincia.
DOS PAISAJES Y UNA MISMA CAPACIDAD DE ASOMBRO
Durante su intervención, Martín Irazú dejó una reflexión que resumió, de alguna manera, ese encuentro entre dos geografías. Habló del impacto que le generaba Buenos Aires a quien llegaba desde una tierra acostumbrada a los cerros y las montañas: los edificios elevados, las avenidas extensas, las luces, el tránsito y el movimiento permanente de una gran ciudad.
Secretario de Turismo Tinogasta, Martín Irazu
La comparación llevó inevitablemente a pensar el viaje en sentido contrario. Porque ese mismo asombro sentimos cuando llegamos a Tinogasta y una montaña modifica de golpe nuestra escala, cuando las dunas de Tatón parecen no terminar nunca o cuando la noche deja al descubierto un cielo diferente al que vemos habitualmente.
No se trató de comparar qué lugar tenía una vida mejor ni cuál paisaje era más bello. Todo lo contrario. La reflexión permitió entender que el viaje y el paisaje tiene de extraordinario, aquello que para otro forma parte de su cotidianeidad.
Buenos Aires y Tinogasta se encontraron así desde sus contrastes: dos paisajes completamente diferentes capaces de provocar el mismo gesto, detenerse por un instante y mirar.
DE LA MEMORIA A UNA VENTANA DIGITAL
La jornada también mostró que preservar la identidad no significa quedarse detenido en el tiempo. Con la presentación de Visit Tinogasta, el destino sumó una nueva herramienta para acercarse a potenciales viajeros desde cualquier lugar.
El portal http://www.visittinogasta.tur.ar reúne información sobre atractivos y experiencias, alojamientos, gastronomía, bodegas, termas, productos regionales, mapas, accesos, transporte y servicios, además de brindar la posibilidad de organizar un itinerario personalizado.
Así, la Ruta del Adobe, los viñedos, los paisajes de altura, las termas y otros rincones del departamento encontraron también una vidriera digital desde la cual comenzar a imaginar el viaje.
UN SÍ QUE SIGNIFICÓ MUCHO
La presencia de Tinogasta en Buenos Aires tuvo, además, un significado especial para InfoturismoArgentina y la OMPT (Organización Mundial de Periodismo Turístico)
Cuando comenzó a tomar forma el FamPress que en septiembre llevará a periodistas de distintos países a recorrer Catamarca, Tinogasta fue el primer municipio que dijo que sí para acompañar la iniciativa.
Ese primer sí del Intendente Ernesto Andrada, tuvo un enorme valor porque significó comprender desde el comienzo la importancia de mostrar el destino más allá de sus fronteras. Por haber confiado desde el primer momento y por entender que abrir las puertas también es una manera de abrirse al mundo, al permitir que periodistas extranjeros puedan caminar esos paisajes, conocer el patrimonio, conversar con su gente, descubrir sus productos y luego compartir esas experiencias con audiencias de otros lugares.
Por eso, desde InfoturismoArgentina, aquel acompañamiento merece nuestro reconocimiento y agradecimiento.
Debora Ruiz de Infoturismoargentina, Martin Irazu, Sec. de Turismo de Tinogasta, Adrian Veaute, Sec. de cultura de Casa de Catamarca, Anina Moscone, Representante de Casa de Catamarca y Santiago de Bodega Calle Oscura.
La presentación del 20 de agosto tuvo entonces algo de anticipo. Aquellos paisajes que aparecieron en las fotografías de Ariel Pacheco y aquellos sabores que llegaron a la mesa de la Casa de Catamarca serán, dentro de pocas semanas, parte de una experiencia que los periodistas internacionales podrán vivir en primera persona.
EL ÚLTIMO SABOR LLEGÓ CON MÚSICA
Cuando la jornada llegó a su fin, todavía faltaba una expresión de Catamarca por hacerse presente.
Los Hermanos Bazán tomaron una guitarra y regalaron sus canciones para cerrar el encuentro. Sus voces y la música terminaron de completar una tarde en la que Tinogasta fué presentada desde distintas expresiones: sus productos, sus paisajes, su patrimonio, su tecnología y su cultura.
Y quizás allí terminó de cobrar sentido el nombre elegido para la jornada. Porque “Saboreando Catamarca” no fue solamente probar un vino o un dulce regional. Fue acercarse a un territorio a través de diferentes sensaciones e invitar a conocerlo.
Una vez más, la Casa de Catamarca en Buenos Aires, volvió a abrir sus espacios para acercar la provincia al público, generar actividades y ofrecer una vidriera a sus municipios, su producción, su cultura, sus artistas y sus propuestas.
La Casa de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires se convirtió durante casi diez días en un punto de encuentro con la cultura, los sabores y los saberes del Valle Calchaquí. Del 3 al 13 de agosto se desarrolló la segunda edición de “Nuestros Ancestros”, una propuesta que reunió a artesanos, productores y representantes de Amaicha del Valle para acercar parte de su patrimonio cultural a quienes viven o visitan la Ciudad de Buenos Aires.
La muestra superó las expectativas de sus protagonistas: más de 700 personas pasaron por la Casa de Tucumán a lo largo de las distintas jornadas, recorrieron los espacios de exposición, conocieron el trabajo de los artesanos y participaron de las actividades programadas.
SABERES QUE SE TRANSMITEN DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN
Textiles, cerámica, cestería, trabajos en madera, vinos de altura, quesillos, nueces y dulces regionales formaron parte de una propuesta en la que cada producto permitió contar algo sobre el territorio y las familias que mantienen vivas estas prácticas. Uno de los atractivos de esta segunda edición fueron las masterclass y actividades a la gastronomía y la artesanía, que permitieron que el público no fuera solamente espectador, sino que pudiera acercarse a técnicas, procesos y conocimientos propios de la región. También hubo espacios dedicados a las hierbas medicinales y aromáticas, los tintes naturales, la cerámica ancestral y el tejido en telar bastidor. De esta manera, “Nuestros Ancestros” buscó mostrar que detrás de cada pieza existe un saber que se aprende, se comparte y continúa pasando de una generación a otra.
AMAICHA DEL VALLE, PRESENTE EN BUENOS AIRES
InfoturismoArgentina visitó la muestra y conversó con la secretaria de Cultura de Amaicha del Valle, Claudia Galván y con Alejandra Salazar, emprendedora, artesana y coplera que participó de esta segunda edición.
Claudia Galván y Alejandra Salazar
El balance fue positivo, no solamente por la cantidad de visitantes que se acercaron durante los casi diez días, sino también por el interés que despertaron las propuestas y el intercambio que se generó con el público. Para quienes llegaron desde Amaicha, estar en Buenos Aires significó además una oportunidad para mostrar su trabajo fuera del territorio, contar de dónde provienen sus técnicas y productos y, al mismo tiempo, despertar curiosidad por conocer el lugar donde nacen. Porque hablar de una artesanía del Valle Calchaquí también es hablar de su gente, de sus paisajes y de una forma particular de relacionarse con la tierra.
UNA VIDRIERA DEL VALLE CALCHAQUÍ EN PLENO CENTRO PORTEÑO
La realización de “Nuestros Ancestros” vuelve a poner en valor el papel de la Casa de la Provincia de Tucumán como espacio de promoción y encuentro entre la provincia y quienes se encuentran en Buenos Aires. En esta oportunidad, Amaicha del Valle encontró una vidriera para mostrar mucho más que productos. Durante casi diez días, sus artesanos y productores pudieron compartir historias, técnicas, sabores y conocimientos que forman parte de una identidad que continúa viva. El paso de más de 700 visitantes deja un dato importante para esta segunda edición, pero también una señal: existe interés por conocer estas expresiones culturales y por descubrir qué hay detrás de aquello que se produce en los Valles Calchaquíes.
“Nuestros Ancestros” cerró así una nueva edición en Buenos Aires con un balance favorable y con algo que no puede medirse solamente en números: haber acercado un pedacito de Amaicha del Valle a cientos de personas y, quizás, haber despertado en muchas de ellas las ganas de viajar para conocerla en su propio territorio.
La Casa de Catamarca en Buenos Aires fue escenario este martes 11 de agosto de la presentación de Expo Catamarca 2026, que se realizará los días 10, 11 y 12 de septiembre en el Predio Ferial Catamarca, con una propuesta que reunirá turismo, minería, industria, producción, tecnología, comercio y servicios.
El encuentro contó con la presencia del gobernador Raúl Jalil; el ministro de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos, Alberto Natella; el presidente de la Federación Económica de Catamarca, Marcelo Coll; la diputada provincial Natalia Ponferrada; funcionarios, empresarios, representantes de distintos sectores y periodistas.
Bajo el concepto “Conectando Regiones, Generando Futuro”, esta segunda edición propone reunir al sector público y privado y generar un ámbito donde empresas, PyMEs, emprendedores e instituciones puedan establecer contactos, presentar proyectos y abrir nuevas oportunidades comerciales. Entre las actividades previstas habrá tres rondas de negocios dedicadas al turismo, la minería, además de conferencias y espacios vinculados con economías regionales, inteligencia artificial, innovación y neurociencia aplicada al ámbito empresarial.
Para este año también se trabaja junto al Banco Nación y el Gobierno provincial en herramientas de financiamiento destinadas a acompañar operaciones surgidas durante el encuentro.
Lamiradatambién estará puesta más allá de los límites provinciales. La vinculación con Chile y particularmente con la Región de Atacama ocupará un lugar dentro de una estrategia de integración que comprende intereses comerciales, productivos, logísticos, mineros y turísticos a ambos lados de la Cordillera.
EL TURISMO COMO ACTIVIDAD ECONÓMICA
En una provincia que durante los últimos años aumentó su visibilidad como destino, el turismo llega a Expo Catamarca con un espacio propio y, fundamentalmente, entendido como una actividad que genera movimiento económico. Detrás de cada viajero hay hoteles, restaurantes, agencias, transportistas, guías, comercios, artesanos y productores que forman parte de una extensa cadena. Por eso su incorporación a las rondas de negocios permite llevar la conversación más allá de la promoción de paisajes y atractivos: el desafío también pasa por profesionalizar servicios, ampliar la oferta y conseguir que el crecimiento de visitantes tenga impacto en las comunidades.
La Expo permitirá mostrar justamente esa diversidad. Minería, industria, producción, conocimiento y turismo forman parte de una provincia que busca desarrollar diferentes recursos sin depender de una única actividad.
CATAMARCA TAMBIÉN SE MUESTRA DESDE BUENOS AIRES.
Que la presentación se haya realizado en la Casa de Catamarca tampoco resulta un dato menor. Bajo la dirección de la Lic. Anina Moscone, la representación provincial viene sosteniendo una agenda activa destinada tanto a los catamarqueños que residen en Buenos Aires como al público interesado en conocer más sobre la provincia.
Por sus espacios han pasado propuestas relacionadas con la ciencia, la cultura, el arte y las artesanías, los productos regionales y los vinos catamarqueños, junto con actividades que permiten conocer trabajos e investigaciones científicas desarrolladas en la provincia. También se ha puesto en valor la tarea de periodistas y comunicadores que contribuyen a difundir Catamarca desde diferentes ámbitos.
Así, la Casa funciona no sólo como representación institucional, sino como un punto de encuentro capaz de acercar a Buenos Aires parte de lo que sucede, se crea y se desarrolla a más de mil kilómetros de distancia.
DE LA EXPO A UNA NUEVA VENTANA INTERNACIONAL
El calendario tendrá una coincidencia particular. Expo Catamarca cerrará sus puertas el sábado 12 de septiembre y, al día siguiente, comenzará la visita a la provincia de periodistas y comunicadores turísticos de distintos países integrantes de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT). La delegación permanecerá en territorio catamarqueño del 13 al 19 de septiembre, en el marco del FamPress Internacional que recorrerá destinos del norte argentino. Durante esos días los profesionales conocerán diferentes lugares, experiencias, sabores, historias y expresiones culturales para luego trasladar esas vivencias a sus respectivos medios y plataformas. Se trata de iniciativas independientes, pero la cercanía de ambas fechas convierte a septiembre en un mes especialmente intenso para Catamarca: primero será el momento de exhibir su capacidad productiva y empresarial; después, de abrir el territorio para que periodistas internacionales lo recorran y lo cuenten desde sus propias miradas. Dos escenarios diferentes y una provincia que tendrá mucho para mostrar.
Cada primero de agosto, el humo del sahumo vuelve a elevarse en distintos rincones del país. Aunque esta tradición tiene sus raíces en la cosmovisión andina, hoy el homenaje a la Madre Tierra trasciende las fronteras del Norte argentino y encuentra expresión en numerosas provincias, invitando a viajeros y comunidades a reflexionar sobre el valor de la naturaleza, el patrimonio cultural y el turismo responsable.
El primer día de agosto amanece distinto en muchos lugares de la Argentina. Antes de que el movimiento cotidiano gane las calles, el aroma de las hierbas encendidas comienza a mezclarse con el aire frío del invierno. Alrededor de un pequeño pozo abierto en la tierra, familias enteras se reúnen para repetir un gesto que lleva siglos atravesando generaciones: agradecer.
No hay un escenario ni un espectáculo. Hay silencio, respeto y tiempo. Tiempo para recordar que la tierra devuelve mucho más de lo que recibe y que, al menos una vez al año, merece que quienes viven de ella le ofrezcan parte de sus frutos.
Aunque la celebración de la Pachamama nació en la cosmovisión de los pueblos andinos y mantiene una profunda presencia en Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán y La Rioja, hoy también se realiza en provincias de Cuyo, el Centro, el Litoral y la Patagonia, impulsada por comunidades originarias, instituciones culturales, municipios y vecinos que encuentran en esta ceremonia una forma de mantener vivo un legado ancestral.
Agosto, un mes con profundo significado
Para las comunidades andinas, agosto no representa simplemente el comienzo de un nuevo mes. Es el inicio de un ciclo en el que la naturaleza comienza a prepararse para el regreso de las lluvias y el renacer de la fertilidad.
La Pachamama —palabra que proviene del quechua y el aymara— suele traducirse como «Madre Tierra», aunque su significado es mucho más profundo. «Pacha» representa el universo, el tiempo y el espacio; «mama» significa madre. Juntas expresan una manera de comprender la vida donde las personas, los animales, el agua, las montañas y la tierra forman parte de un mismo equilibrio.
Más que una creencia, es una forma de relacionarse con el territorio.
La ceremonia que agradece a la Madre Tierra
Quien tiene la oportunidad de presenciar un Corpachar descubre que cada gesto tiene un sentido.
Primero se abre la tierra. Después llegan las ofrendas: hojas de coca, chicha, api, vino, caña con ruda, tamales, mote, papas, frutas, alimentos preparados para la ocasión y el humo del sahumo que acompaña la ceremonia.
Cada comunidad conserva sus propias costumbres, por lo que los rituales pueden variar de un lugar a otro. Sin embargo, el mensaje permanece intacto: agradecer antes de pedir y reconocer que la tierra sostiene la vida de todos.
No es una representación pensada para los visitantes. Es una tradición viva que continúa transmitiéndose de generación en generación y que forma parte del patrimonio cultural de la Argentina.
Tradiciones que siguen vivas
El primero de agosto también es sinónimo de encuentros familiares y comunitarios. En muchos pueblos, vecinos y visitantes comparten ceremonias, ferias, comidas regionales y actividades culturales que fortalecen el sentido de pertenencia.
Ese día también se mantiene una costumbre muy arraigada: beber caña con ruda en ayunas. Según la tradición popular, ayuda a alejar los males del invierno, atraer la buena salud y comenzar el nuevo ciclo con prosperidad.
Más allá de las creencias de cada persona, estas prácticas forman parte de un patrimonio intangible que habla de la memoria, la identidad y la diversidad cultural del país.
Viajar también es una forma de respetar
Cada año son más los viajeros que eligen acercarse a estas celebraciones para conocer de cerca una de las expresiones culturales más representativas de la Argentina.
Pero participar de una ceremonia de la Pachamama implica comprender que no se está frente a un atractivo preparado para el turismo. Se ingresa, como invitado, a un momento profundamente significativo para quienes mantienen viva esta tradición.
Escuchar antes de preguntar, pedir permiso antes de tomar una fotografía, respetar los espacios ceremoniales, cuidar el ambiente y valorar el trabajo de artesanos, productores y emprendedores locales son pequeñas acciones que enriquecen la experiencia y fortalecen el vínculo entre visitantes y comunidades.
Después de todo, conocer un destino también significa aprender a respetar su identidad.
Cuando el turismo aprende de los pueblos originarios
Mucho antes de que existieran conceptos como turismo sustentable o turismo responsable, los pueblos originarios ya enseñaban una forma equilibrada de convivir con la naturaleza.
Uno de esos principios es el Ayni, basado en la reciprocidad: todo aquello que recibimos merece una devolución.
Ese concepto mantiene plena vigencia. Elegir productos regionales, apoyar emprendimientos familiares, respetar los senderos habilitados, evitar dejar residuos y contribuir a la conservación del patrimonio natural y cultural son maneras concretas de devolver parte de todo lo que un destino nos ofrece.
Viajar también puede ser una forma de cuidar.
Una celebración que trasciende las regiones
La Pachamama nació en la cosmovisión andina, pero hoy su mensaje encuentra eco en distintos puntos de la Argentina.
En el Norte conserva toda la fuerza de una tradición milenaria. En otras regiones del país, comunidades originarias, instituciones educativas, organizaciones culturales y municipios mantienen vivo este homenaje, adaptándolo a las características de cada territorio sin perder su esencia: agradecer a la tierra y reconocer que el ser humano forma parte de ella.
Esa capacidad de reunir culturas, generaciones y regiones convierte al 1° de agosto en una fecha que trasciende fronteras provinciales y nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con el ambiente.
Una invitación a viajar con otra mirada
Los paisajes argentinos son uno de los grandes motivos que impulsan a miles de personas a recorrer el país. Sin embargo, detrás de cada montaña, cada quebrada, cada bosque, cada río o cada salar existen comunidades que han construido su identidad en diálogo permanente con la naturaleza.
Comprender esa relación también es parte del viaje.
Desde InfoturismoArgentina creemos que el turismo encuentra su verdadero sentido cuando, además de descubrir nuevos paisajes, invita a conocer las historias, las costumbres y los valores de quienes habitan cada destino.
Quien participa con respeto de una ceremonia de la Pachamama suele regresar con mucho más que una buena fotografía. Regresa entendiendo que el patrimonio natural y el patrimonio cultural son inseparables; que cuidar un paisaje también implica respetar las tradiciones de quienes lo consideran parte de su vida cotidiana.
Quizás esa sea la enseñanza más valiosa que deja cada primero de agosto: recordar que la tierra no es simplemente el lugar al que viajamos. Es el hogar que compartimos y la mayor herencia que podemos preservar para las generaciones futuras.
Cada invierno, Catamarca se convierte en el escenario de una de las celebraciones culturales más importantes del país. Sin embargo, la 55.ª Fiesta Nacional e Internacional del Poncho demostró que ya no se trata únicamente de un evento esperado por los catamarqueños o por los amantes del folclore. La edición confirmó la consolidación de un festival que hoy trasciende las fronteras provinciales para posicionarse entre los grandes acontecimientos turísticos y culturales de la Argentina.
Los números ayudan a dimensionar ese crecimiento. Durante los diez días de actividades, el Predio Ferial Catamarca recibió alrededor de 1,7 millones de visitas, la ocupación hotelera rondó el 85 % y el movimiento económico volvió a superar las expectativas. Sin embargo, el verdadero impacto de la Fiesta del Poncho va mucho más allá de las estadísticas. Pocos eventos logran convertirse en una auténtica vidriera de la identidad de un destino. En un mismo espacio conviven la música, las artesanías, la gastronomía, la producción regional, el turismo y las tradiciones, junto al trabajo de cientos de familias que encuentran en esta celebración la oportunidad de mostrar todo lo que Catamarca ofrece durante el año.
Mucho más que un festival musical
Quien nunca visitó la Fiesta del Poncho suele imaginar un gran escenario con recitales. Quien la recorre descubre rápidamente que esa imagen representa apenas una parte de la experiencia.Mientras el Escenario Mayor, con acceso arancelado, reúne a algunas de las figuras más convocantes de la música argentina, el resto del Predio Ferial mantiene un movimiento permanente. El escenario El Patio, de acceso libre y gratuito, convoca cada noche a miles de personas; las peñas prolongan el encuentro hasta la madrugada; el Mercado Cultural, el Pabellón de Artesanos y Poncho Diseño exhiben el talento de creadores y emprendedores; el Pabellón de Turismo invita a descubrir los destinos de la provincia, mientras bodegas, productores regionales, espacios gastronómicos y artesanos completan un recorrido que resume la riqueza cultural catamarqueña. La variedad de propuestas hace que una sola visita difícilmente alcance para conocer todo el predio. Cada espacio tiene identidad propia, pero todos se complementan y convierten a la fiesta en un gran punto de encuentro para visitantes de todas las edades.
Los verdaderos protagonistas
Si existe un lugar que sintetiza el espíritu de la Fiesta del Poncho, ese es el sector de los artesanos.Ponchos tejidos en telar, trabajos en cuero, madera, cerámica, piedra, metales y fibras naturales reflejan un patrimonio cuyo valor trasciende ampliamente lo comercial. Detrás de cada obra hay tiempo, dedicación, identidad y una historia familiar que continúa viva gracias a quienes mantienen estos oficios tradicionales. No resulta casual que varios artistas invitados destacaran este aspecto durante su paso por la provincia.
Karina «La Princesita», quien participó por primera vez del festival, resumió esa sensación al afirmar que los verdaderos protagonistas son los artesanos, porque representan la esencia de una celebración creada para reconocer y valorar su trabajo. Esa mirada permite comprender por qué la Fiesta del Poncho conserva una identidad tan definida a pesar de su crecimiento. La música convoca multitudes, pero el corazón del festival sigue latiendo alrededor del trabajo artesanal y de las tradiciones que le dieron origen hace más de medio siglo.
Una programación artística que volvió a convocar multitudes
La edición 2026 reunió nuevamente una cartelera capaz de atraer públicos de todas las edades. El Escenario Mayor recibió a artistas como Pimpinela, Fito Páez, Cazzu, Soledad Pastorutti, Los Nocheros, Campedrinos, Karina y Vilma Palma e Vampiros, entre otros artistas destacados representantes de la música catamarqueña y nacional. En paralelo, El Patio confirmó su crecimiento como uno de los espacios más convocantes del festival. Las presentaciones de La K’onga, El Polaco, Candu Domínguez y G Sony, 18 Kilates, Orellana Lucca y el multitudinario cierre del Chaqueño Palavecino, que reunió a más de 60.000 personas, reflejaron la diversidad musical que caracteriza a esta celebración. Más allá de los espectáculos, hubo un denominador común entre muchos de los artistas que participaron de las conferencias de prensa: la sorpresa por la magnitud que alcanzó la Fiesta del Poncho y el reconocimiento a la calidez con la que fueron recibidos por el público catamarqueño. Algunos llegaron por primera vez y confesaron que no imaginaban un evento de semejante dimensión. Otros, que ya conocían el festival, coincidieron en destacar su crecimiento sostenido y el prestigio que ha logrado consolidar dentro del calendario cultural argentino.
Un reconocimiento que también llegó desde el exterior
La evolución de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho no pasó inadvertida fuera del país. El festival fue distinguido en Estados Unidos y en Panamá con el Premio Pasaporte Abierto al Mejor Evento del Año 2025, otorgado por la Organización Mundial de Periodismo Turístico. En noviembre volverá a competir en la misma categoría, esta vez en los Premios Pasaporte Abierto que se realizarán en Brasil, al cumplirse quince años de la OMPT. Más allá del resultado, estas distinciones reflejan la creciente proyección internacional que ha alcanzado el festival y el proceso de posicionamiento que Catamarca viene impulsando en los últimos años para mostrar al mundo una provincia con una identidad profundamente arraigada y una oferta turística que trasciende sus extraordinarios paisajes naturales.
Trofeos y Estatuillas que ha ganado la Fiesta en 2025 y están exhibidas en el Museo del Poncho ubicado en el Predio Ferial
El desafío de seguir creciendo
La consolidación de la Fiesta del Poncho como una de las grandes celebraciones culturales de la Argentina también abre nuevos desafíos. Durante el balance de la edición 2026, la ministra de Cultura, Turismo y Deporte de Catamarca, Daiana Roldán, destacó los resultados alcanzados y reconoció que la magnitud del evento exige comenzar a planificar nuevas alternativas para responder a una demanda que continúa creciendo año tras año. Entre las posibilidades analizadas figura la utilización de espacios de mayor capacidad, como el Estadio Bicentenario, para los espectáculos de mayor convocatoria. A ello se suman otros desafíos vinculados con la infraestructura turística: mejorar la conectividad dentro del Predio Ferial, ampliar el acceso a redes Wi-Fi y continuar gestionando una mayor conectividad aérea con tarifas más competitivas que favorezcan la llegada de visitantes durante todo el año.
La gran puerta de entrada a Catamarca
Durante décadas, los viajeros llegaban a Catamarca atraídos por la devoción a la Virgen del Valle, el Campo de Piedra Pómez, las Termas de Fiambalá y otros paisajes que hoy forman parte de la identidad turística provincial. La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho sumó un nuevo motivo para viajar y, al mismo tiempo, se transformó en la puerta de entrada para descubrir todo lo que la provincia tiene para ofrecer. Ese efecto multiplicador constituye uno de los mayores aportes de la Fiesta al desarrollo turístico de Catamarca. El visitante no solo disfruta de diez días de actividades; también descubre un destino que invita a regresar para recorrerlo con más tiempo.
Una construcción colectiva
Sería injusto atribuir el crecimiento de la Fiesta del Poncho a un solo actor. Su consolidación es el resultado del trabajo conjunto de organismos públicos, municipios, artesanos, productores, emprendedores, artistas, técnicos, prestadores turísticos, fuerzas de seguridad, personal de salud, medios de comunicación y cientos de personas que, muchas veces lejos de los escenarios, hacen posible que el festival mantenga el nivel organizativo que hoy lo distingue.También refleja el compromiso de una comunidad que siente esta celebración como parte de su identidad y recibe a cada visitante con la hospitalidad que caracteriza a los catamarqueños. Ese sentido de pertenencia es, probablemente, uno de los aspectos que más valoran quienes llegan por primera vez.
Mucho más que una celebración
Después de cincuenta y cinco ediciones, la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho demostró que es posible crecer sin renunciar a aquello que le dio origen. En tiempos en los que muchos eventos buscan destacarse únicamente por la magnitud de sus espectáculos, esta fiesta continúa diferenciándose porque nunca dejó de contar la historia de su pueblo. Allí reside su mayor fortaleza. Hoy, la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho es mucho más que un acontecimiento cultural. Es el espacio donde Catamarca se presenta ante la Argentina y comienza a proyectarse al mundo mostrando aquello que mejor la define: sus tradiciones, la creatividad de sus artesanos, la riqueza de su patrimonio y el orgullo de una comunidad que encontró en esta celebración la mejor manera de compartir su historia. Quien llega por primera vez atraído por un recital o una peña descubre, casi sin proponérselo, que el verdadero viaje comienza cuando termina la fiesta. Porque el Poncho no concluye al apagarse los escenarios: continúa en los pueblos, en los paisajes, en los telares, en la gastronomía y en cada rincón de una provincia que siempre encuentra una nueva manera de recibir a sus visitantes. Y ese, quizás, sea el mayor logro: haber trascendido la condición de evento para convertirse en la experiencia que mejor invita a descubrir la esencia de Catamarca.
En el marco de la celebración del Día Mundial del Periodista Turístico, que se conmemora el 5 de septiembre, la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) realizará en Argentina la Semana Internacional del Periodismo Turístico, una iniciativa que reunirá a especialistas, periodistas, comunicadores, académicos y profesionales del turismo de distintos países de América Latina.
El programa estará integrado por tres eventos de acceso libre y gratuito, que se desarrollarán entre el 2 y el 7 de septiembre en Buenos Aires y Jujuy, con el objetivo de reflexionar sobre los desafíos de la comunicación turística en un contexto marcado por la inteligencia artificial, los cambios tecnológicos y la necesidad de fortalecer el enfoque humano en la construcción de narrativas sobre los destinos. El circuito comenzará el 2 de septiembre en la ciudad de La Plata con el 9° Foro Internacional de Líderes en Turismo, bajo el lema «Más allá del algoritmo: Humanizar la comunicación en el nuevo turismo». La actividad es gestionada por la Organización Mundial de Periodismo Turístico junto con la Asociación Empresaria Hotelera, Gastronómica y Pastelera de la ciudad de La Plata y su Zona de Influencia (AEHG La Plata) y el Instituto Técnico Superior en Servicios Gastronómicos (ITGAS). La programación continuará el 3 de septiembre con el 10° Foro Internacional de Líderes en Turismo: Innovar para comunicar: el nuevo paradigma del turismo», organizado por la OMPT en conjunto con Asempio (Asociación de Empresarios y Empresarias PyME por la Igualdad de Oportunidades). El encuentro abordará las nuevas estrategias de comunicación, innovación y liderazgo aplicadas al sector turístico. Las actividades culminarán el 7 de septiembre en San Salvador de Jujuy donde se desarrollará el 18° Congreso Internacional de Periodistas y Profesionales del Turismo: «Cuando comunicar un destino genera viajes reales», un espacio de intercambio académico y profesional que reunirá a referentes del periodismo, la comunicación y el turismo de toda la región. A lo largo de la semana participarán como disertantes especialistas provenientes de Argentina, Colombia, Ecuador, Honduras, México, Perú, República Dominicana y Venezuela, quienes compartirán experiencias, investigaciones y casos de éxito sobre comunicación turística, innovación, transformación digital y desarrollo de destinos.
Paisaje de Jujuy. El Hornocal
Con esta agenda internacional, la Organización Mundial de Periodismo Turístico busca conmemorar el Día Mundial del Periodista Turístico promoviendo el intercambio de conocimientos, la cooperación regional y la actualización profesional, consolidando a Argentina como punto de encuentro para el debate sobre el presente y el futuro de la comunicación turística.
La 55º Fiesta del Poncho abre sus puertas para celebrar la tradición y la identidad catamarqueña.
Tras meses intensos de preparativos, remodelaciones y organización, comienza este viernes 17 y hasta el domingo 26 de julio la 55º Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. El Predio Ferial Catamarca será epicentro de diez días de fiesta para celebrar lo mejor de la identidad catamarqueña y recibir a turistas de todo el país que llegan a ser parte de este evento. El acto de apertura inicia a las 11 hs. con la presentación de “Urdiendo el Tiempo”, una puesta artística integral de música y danza de la que participan bailarines y músicos catamarqueños bajo la dirección coreográfica de Víctor Aybar y la dirección musical de Luis Bazán, y que será solo un anticipo de lo que ofrecerán los cinco escenarios de la fiesta a lo largo de estos días. Autoridades de la provincia, encabezadas por el gobernador Raúl Jalil y la ministra de Cultura, Turismo y Deporte, Daiana Roldán estarán presentes en el acto de apertura que marcará el inicio de la fiesta y que habilitará luego la apertura de los distintos sectores de exposición. Artesanos de todas las provincias del país, en especial catamarqueños, ya tienen listos sus stands en los dos pabellones centrales de artesanías, el Peregrina Zárate y el Aldacira Flores, que condensan lo más selecto de las expresiones artesanales tradicionales y contemporáneas. Todas las tardes en los pabellones habrá demostraciones de técnicas artesanales por parte de maestros de la Escuela Provincial de Artesanías y de la Escuela Pública de Orfebrería, dos espacios de formación gratuitos que tiene Catamarca para fortalecer su tradición artesanal. El Poncho Diseño celebra este año su primera década en el marco de la fiesta más importante de Catamarca y desplegará en su espacio el trabajo de más de 30 diseñadores del país con propuestas innovadoras y con sello de autor. El Mercado Cultural amplía su dimensión para albergar en el sector sudeste del predio amplios espacios de exposición y feria, un escenario al aire libre con propuestas artísticas gratuitas todas las tardes y en el corazón del Mercado, el Patio Cervecero como tradicional punto de encuentro de la producción cervecera artesanal de la provincia. Los sectores de feria se extienden también con el Salón de Productos Regionales que concentra la oferta de dulces, confituras, licores, aguardientes y especias, el Pabellón de Bodegas y Delicatessen, con oferta de vinos de altura, aceitunas y aceites de producción local; y los sectores de Manualidades y Comercial donde se amplía la oferta de emprendedores con una destacada selección de productos de factura artesanal. El Pabellón de Turismo albergará en esta edición a 24 municipios de toda la provincia, en un gran recorrido por los paisajes, la cultura, la gastronomía, las tradiciones y las experiencias que ofrece cada destino catamarqueño. Y suma en esta edición al Paseo Federal con la presencia promocional de más de 15 destinos de toda Argentina.
LOS ESCENARIOS
Escenario El Patio
La fiesta cuenta este año con cinco escenarios: el Escenario Mayor que convoca durante seis noches con figuras como Pimpinela, Los Tekis, Soledad, Karina, Cazzu, Lázaro Caballero y Fito Páez; y el Poncho Sunset, programado para el lunes 20 de julio en el Estadio Bicentenario con la actuación de Los Herrera, Abel Pintos y la LBC y Euge Quevedo. Para esos escenarios se venden entradas a través de universotickets.com y en las boleterías del Estadio Bicentenario (del 17 al 26 de julio de 14 a 22 h). El Patio convoca a vivir las tardes del Poncho en familia y con un gran escenario al aire libre en el que desfilarán grandes artistas de Catamarca y del renombre nacional, con tardes dedicadas al folklore, otras al rock, a la cumbia y al cuarteto. Christian Herrera, El Polaco, Sabroso, Cruzando el charco, Orellana Lucca, Juan Fuentes, Candu Dominguez y G Sony, Sele Vera, Dúo Coplanacu, La Konga y el Chaqueño Palavecino son las artistas más esperados en este escenario de acceso libre y gratuito. Hay dos escenarios más que funcionarán en simultáneo todas las tardes de la fiesta: el del Mercado Cultural con artistas catamarqueños de distintos géneros, y el del Pabellón de Turismo, que ofrecerá propuestas artísticas, experiencias gastronómicas y presentaciones de destinos turísticos. LOS HORARIOS · Sectores de exposición | de 14 a 23 hs · Escenario de El Patio | de 14 a 21 hs · Escenario Mayor | desde las 21. Apertura de puertas 20 hs · Escenario del Pabellón de Turismo | desde las 15 hs · Escenario del Mercado Cultural | desde las 16 hs · Sectores de gastronomía (restaurantes, ranchos, food trucks y patio cervecero) | de 12 a 03 hs · Poncho Sunset | apertura de puertas 16 hs · Museo de la Fiesta del Poncho | de 14 a 22 hs
Tres puntos de acceso al predio ferial Con el objetivo de brindar más seguridad y más facilidades de circulación peatonal a los cientos de miles de visitantes que llegan cada día al Predio Ferial, se han dispuesto tres accesos peatonales. Acceso por Caminería Central: Una de las principales novedades es la peatonalización del frente del Predio Ferial. Durante los días de la fiesta, la avenida Autonomía de Catamarca permanecerá cerrada al tránsito vehicular en el tramo comprendido entre la rotonda de Punto Giro y la rotonda ubicada frente a la Escuela de Mountain Bike, generando un amplio corredor peatonal para que el ingreso y la salida del público se realicen de manera más segura y ordenada. Los cortes se implementarán diariamente desde las 12 hasta las 3 de la madrugada Acceso por El Patio (Portón 2): Sobre avenida Fiesta del Poncho se ubica este acceso peatonal que permite ingresar directamente al sector de El Patio, y a partir de ahí continuar recorriendo el Predio. Junto al portón se ubicará una de las paradas de taxis y remises, y también un sector de estacionamiento para personas con discapacidad. Acceso por el Mercado Cultural (Portón 4): Desde avenida Padre Sonzini se puede ingresar directamente al sector del Mercado Cultural, que conecta luego con la caminería central. Sobre esta avenida se ubican las paradas de colectivos de todas las líneas que recorren el Valle Central y que, por los días de fiesta, tendrán recorridos especiales para llegar hasta el Predio Ferial.
Tecnología inmersiva, historia, danza, gastronomía y sustentabilidad se combinan en una propuesta que acerca el tango a las nuevas generaciones y a los visitantes de todo el mundo, sin perder la identidad de uno de los mayores símbolos culturales argentinos. Hay espectáculos que se disfrutan desde una butaca y otros que invitan a vivir una experiencia. Buenos Aires Immersive Tango (BAIT) pertenece a este último grupo. La propuesta, que se presenta en la sala inmersiva U.House, ubicada en la calle Aguirre 1410, en el barrio porteño de Villa Crespo, ofrece tres funciones en un recorrido sensorial por los orígenes del tango y demuestra que la tradición puede dialogar con las nuevas tecnologías sin perder su esencia.
Desde el ingreso, Buenos Aires Immersive Tango comienza a envolver al visitante en su propuesta. En la función de las 21 horas, los asistentes fueron recibidos con una copa de vino y empanadas mientras recorrían un espacio ambientado que remite a la Buenos Aires de principios del siglo XX. Es el tradicional Caminito, con sus emblemáticas casas de chapa de vivos colores. Allí, cada ventana guarda una sorpresa: mediante códigos QR, el público puede acceder a contenidos de realidad virtual que enriquecen la visita. Además de ser un recurso innovador, el espacio invita a detenerse y tomarse fotografías, ya sea en pareja, con amigos o en solitario. Después de todo, el tango es un lenguaje universal que invita a todos a ser parte de la experiencia. Luego llega el momento de ingresar a la sala. Bajo una iluminación en tonos rojizos, una pareja de bailarines ofrece una elegante exhibición de tango que prepara al público para lo que vendrá después.
Con el inicio de la proyección, la intensidad de las luces se atenúa y la atención se concentra por completo en las pantallas envolventes y en el relato, interpretado con una voz que evoca la de Carlos Gardel. Imágenes, música y efectos visuales acompañan un recorrido por los orígenes del tango, la fusión de ritmos y culturas que le dieron identidad y la historia de quien se convirtió en su máximo embajador ante el mundo. El espectáculo recorre la transformación de aquella expresión popular nacida en los barrios porteños hasta convertirse en un género musical reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La narración recupera momentos de la vida de Carlos Gardel y recuerda el camino recorrido por el tango, antes y después de su muerte. La combinación de proyecciones inmersivas, inteligencia artificial, sonido envolvente y efectos visuales no solo consigue emocionar a quienes conocen la historia del tango, sino que también resulta una excelente puerta de entrada para quienes se acercan por primera vez a este universo.
En este show inmersivo, un turista extranjero puede comprender el origen del género, su evolución y la importancia cultural que tiene para la Argentina, especialmente en Buenos Aires, en una síntesis clara, dinámica y visualmente impactante. Un dato importante, es que el espectáculo cuenta con auriculares para poder escuchar en otros idiomas el relato que va acompañando la transmisión. Como cierre, la propuesta cambia nuevamente de ritmo. El tango electrónico toma protagonismo mientras los asistentes disfrutan de un café, prolongando una experiencia que invita a quedarse unos minutos más y a conversar sobre todo lo vivido. Pero Buenos Aires Immersive Tango (BAIT)va más allá de la innovación tecnológica. La producción impulsa un protocolo de medición de huella de carbono que contempla el consumo energético, la logística, los traslados del público y la gestión de residuos. El objetivo es compensar las emisiones mediante proyectos certificados de conservación y reforestación, convirtiéndose en el primer espectáculo de tango inmersivo con certificación de carbono neutral.
La propuesta tampoco termina en Buenos Aires. Tras su presentación en la capital argentina, BAIT fue concebido como un espectáculo itinerante que proyecta recorrer distintas provincias del país y, posteriormente, iniciar una gira internacional. Una iniciativa coherente con la propia historia del tango: nació en Buenos Aires, pero hace tiempo trascendió las fronteras para convertirse en un lenguaje artístico universal que emociona a públicos de todos los continentes.
Desde la mirada de Infoturismoargentina, este tipo de producciones representan una valiosa herramienta para el turismo cultural. No solo preservan el patrimonio, sino que encuentran nuevas formas de comunicarlo utilizando los lenguajes que hoy conectan con las nuevas generaciones y con los viajeros del mundo. La combinación de historia, tecnología, gastronomía, danza y compromiso ambiental demuestra que es posible innovar sin renunciar a la esencia. El tango no pertenece únicamente al pasado. Sigue vivo, se transforma, incorpora nuevas herramientas y continúa emocionando como hace más de un siglo. Y si un espectáculo logra que un visitante argentino o extranjero salga con ganas de escuchar un tango, recorrer sus barrios históricos o descubrir quién fue Carlos Gardel, entonces habrá cumplido una misión que va mucho más allá del entretenimiento: mantener viva una parte fundamental de la identidad cultural de un país.
Treinta periodistas especializados en turismo recorrerán el país durante 23 días para mostrar al mundo la diversidad de sus paisajes, su patrimonio cultural y la identidad de cada destino. Durante el mes de septiembre, Argentina volverá a convertirse en un gran escenario para el turismo internacional. Del 1 al 23 de septiembre de 2026, la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) desarrollará el FamPress más extenso de su historia, una iniciativa que reunirá a treinta periodistas especializados, fotógrafos y creadores de contenido de Alemania, Brasil, México, Colombia, Ecuador, República Dominicana, Honduras, Perú, Venezuela y Argentina.
A lo largo de veintidós días, la delegación recorrerá distintas regiones del país con una propuesta diferente a los tradicionales viajes de prensa. El objetivo no será únicamente conocer los destinos, sino producir contenidos periodísticos desde el territorio, dialogando con sus protagonistas y reflejando la identidad, la cultura y el patrimonio de cada comunidad. El itinerario comenzará en La Plata y la Ciudad de Buenos Aires, para luego continuar por el norte argentino, con escalas en Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja. En cada provincia, los periodistas realizarán entrevistas, reportajes, registros audiovisuales y crónicas de viaje que posteriormente serán difundidas en medios de comunicación y plataformas digitales de distintos países.
La propuesta representa un hecho histórico para la OMPT, ya que nunca antes había desarrollado un FamPress internacional de esta duración dentro de un mismo país. Más allá del récord, la iniciativa busca fortalecer los vínculos entre los destinos turísticos y la prensa especializada, generando contenidos de calidad que permitan proyectar la oferta turística argentina hacia nuevos mercados internacionales.
El programa también contempla reuniones institucionales con autoridades, referentes del sector turístico, miembros y embajadores de la OMPT, promoviendo el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de una red internacional de periodistas comprometidos con una comunicación ética, responsable y orientada al desarrollo sostenible de los destinos.
Las historias que surgirán de este recorrido se traducirán en crónicas, entrevistas, fotografías, videos y producciones multimedia que permitirán mostrar una Argentina diversa, federal y auténtica, contada desde la experiencia de quienes recorren sus caminos para compartirlos con miles de lectores alrededor del mundo.
Para Infoturismoargentina, este FamPress tendrá un significado especial. Su directora, Débora Valeria Ruiz, tendrá participación en esta iniciativa en su carácter de Embajadora de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), integrando una acción internacional que busca fortalecer el periodismo especializado como herramienta para promover los destinos y generar una difusión turística de calidad.
Con esta propuesta, Argentina no solo recibirá a periodistas de diferentes países, sino que también reafirmará su lugar como un destino capaz de generar experiencias, historias y contenidos que trascienden las fronteras, llevando al mundo la riqueza natural, cultural y humana que caracteriza a cada una de sus regiones.