
La Casa de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires se convirtió durante casi diez días en un punto de encuentro con la cultura, los sabores y los saberes del Valle Calchaquí. Del 3 al 13 de agosto se desarrolló la segunda edición de “Nuestros Ancestros”, una propuesta que reunió a artesanos, productores y representantes de Amaicha del Valle para acercar parte de su patrimonio cultural a quienes viven o visitan la Ciudad de Buenos Aires.
La muestra superó las expectativas de sus protagonistas: más de 700 personas pasaron por la Casa de Tucumán a lo largo de las distintas jornadas, recorrieron los espacios de exposición, conocieron el trabajo de los artesanos y participaron de las actividades programadas.
SABERES QUE SE TRANSMITEN DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN






Textiles, cerámica, cestería, trabajos en madera, vinos de altura, quesillos, nueces y dulces regionales formaron parte de una propuesta en la que cada producto permitió contar algo sobre el territorio y las familias que mantienen vivas estas prácticas. Uno de los atractivos de esta segunda edición fueron las masterclass y actividades a la gastronomía y la artesanía, que permitieron que el público no fuera solamente espectador, sino que pudiera acercarse a técnicas, procesos y conocimientos propios de la región. También hubo espacios dedicados a las hierbas medicinales y aromáticas, los tintes naturales, la cerámica ancestral y el tejido en telar bastidor. De esta manera, “Nuestros Ancestros” buscó mostrar que detrás de cada pieza existe un saber que se aprende, se comparte y continúa pasando de una generación a otra.
AMAICHA DEL VALLE, PRESENTE EN BUENOS AIRES
InfoturismoArgentina visitó la muestra y conversó con la secretaria de Cultura de Amaicha del Valle, Claudia Galván y con Alejandra Salazar, emprendedora, artesana y coplera que participó de esta segunda edición.

El balance fue positivo, no solamente por la cantidad de visitantes que se acercaron durante los casi diez días, sino también por el interés que despertaron las propuestas y el intercambio que se generó con el público. Para quienes llegaron desde Amaicha, estar en Buenos Aires significó además una oportunidad para mostrar su trabajo fuera del territorio, contar de dónde provienen sus técnicas y productos y, al mismo tiempo, despertar curiosidad por conocer el lugar donde nacen. Porque hablar de una artesanía del Valle Calchaquí también es hablar de su gente, de sus paisajes y de una forma particular de relacionarse con la tierra.
UNA VIDRIERA DEL VALLE CALCHAQUÍ EN PLENO CENTRO PORTEÑO
La realización de “Nuestros Ancestros” vuelve a poner en valor el papel de la Casa de la Provincia de Tucumán como espacio de promoción y encuentro entre la provincia y quienes se encuentran en Buenos Aires. En esta oportunidad, Amaicha del Valle encontró una vidriera para mostrar mucho más que productos. Durante casi diez días, sus artesanos y productores pudieron compartir historias, técnicas, sabores y conocimientos que forman parte de una identidad que continúa viva. El paso de más de 700 visitantes deja un dato importante para esta segunda edición, pero también una señal: existe interés por conocer estas expresiones culturales y por descubrir qué hay detrás de aquello que se produce en los Valles Calchaquíes.

“Nuestros Ancestros” cerró así una nueva edición en Buenos Aires con un balance favorable y con algo que no puede medirse solamente en números: haber acercado un pedacito de Amaicha del Valle a cientos de personas y, quizás, haber despertado en muchas de ellas las ganas de viajar para conocerla en su propio territorio.
Debora Ruiz / InfoturismoArgentina
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